ChanSoo: Shadow

Summary

"¿Eres real?"

Status
Complete
Chapters
1
Rating
n/a
Age Rating
18+

Shadow

—¡Qué día de mierda!—grita Yeol estresado aventándose al sofá.


—Buenas noches tú también— reclama SeHun, su compañero de departamento.


—Metete tus buenas noches por el...


—Ya entendí, mal día— interrumpe y le arroja una camisa limpia—cámbiate, vamos a salir.


—No quiero.


—No te pregunté.


—No voy a ir.


—Claro que irás.


—Oblígame.


—No volveré a cocinar si no vas conmigo y eres pésimo en eso— advierte y ve a su compañero levantarse del sillón muy rápido—lo sabía.


—No digas nada—reclama entrando a su habitación para cambiarse y sale ya listo.


Ambos salen rumbo a un club nocturno y entran después de esperar media hora en la fila.


—¿En serio? ¿Media hora?—se queja el más alto mientras bebe un trago.


—Solo relájate, estás embriagándote ¿Cómo es qué la pasas mal?


—¿Por qué me trajiste?


—Para que te diviertas, te la pasas quejándote todo el tiempo y me cansas—maldice girando los ojos.


Del otro lado de la pista hay un castaño que mira al menor y le guiña un ojo.


—Creo que hoy tendré suerte— fanfarronea SeHun tomando su vaso de la barra—no tardo.


—Estás mintiendo.


—Bueno, pero sabes volver solo a casa, ¿No?- dice y se aleja dejándolo sólo.


—Lo bueno que quería que la pasara bien—bufa ChanYeol para sí mismo terminando su bebida.


—Hola, ¿Quieres algo más?— Pregunta un barista al ver que su vaso está vacío.


—Quiero que mi existencia termine—dice entregándole el vaso para que lo llene.


—Entiendo, tuviste un mal día.


—El peor, mi auto falló en la mañana y tuve que llegar corriendo al trabajo porque olvidé mi billetera en casa y no pude tomar un taxi, casi me despiden por llegar tarde, no me echaron pero me regañaron frente a todos mis compañeros, una mujer derramó café en mi camisa y sobra decir que me quemó y encontré a mi novia engañándome con el sujeto de limpieza, ¿Continuo?—pregunta alzando una ceja.


—¡Vaya! Qué día de mierda—dice el chico dándole su vaso ya lleno—ten, éste va por la casa, es mi trago especial—termina de decir y continua atendiendo a más personas.


Chan mira extraño la bebida pero le da igual mientras sea gratis y se lo acaba de un trago.


Al poco rato de ingerirlo se empieza a sentir mareado, no le parece normal ya que es a penas la segunda bebida que termina en la noche.


Empieza a ver todo borroso así que se levanta del asiento para dirigirse a casa pero al ver entre la multitud puede notar unos ojos profundos que lo miran detenidamente.


Es un chico de piel blanca y complexión bajita, es fácil distinguirlo del resto de personas y solo lo mira a él, no se molesta en ocultar su presencia ya que se dio cuenta de que le regresa la mirada pero parece que no le importa, solo sonríe y le da la espalda alejándose de la gente.


Yeol, por curiosidad, trata de seguirlo pero al llegar a donde estaba el bajito ve que no hay nadie ya.


—Mierda—maldice para sí mismo sobando su frente ya que de verdad está mareado.


Decide ir al baño para enjuagar su cara y así aliviar el malestar y  por fin irse a descansar.


Entra y usa el mingitorio antes de lavarse las manos y enjugarse la cara, cierra los ojos para que no le entre el líquido y cuando los abre ve al chico de los ojos grandes en el espejo.


—¡Demonios!—Grita volteando a su derecha pero no hay nadie más que él, su vista vuelve al espejo pero no se ve nadie ahora.


Seca sus manos, su cara y sale del baño asustado, no sabe que está pasando pero no le gusta.


Llega a casa preocupado, el malestar no ha cesado pero no quiere entrar a su baño a mojarse de nuevo, que logró calmarlo un poco hace rato, pero no quiere volver a asustarse.


Entra a su habitación y se echa en su cama, deja la luz prendida porque de verdad tiene miedo.


De pronto se escucha un maullido que lo asusta.


—¡Mierda!—grita fuerte y ve la sombra de un gato pasar en su pared, ésta provocada por un felino negro que está afuera de su ventana.


Trata de calmarse pero ve como poco a poco esa sombra va tomando forma humana hasta que ve de nuevo al chico de los ojos grandes.


—¡Ah!—grita asustado pero el desconocido no se acerca ni sé alarma, solo se le queda viendo— genial, ahora un demonio se me aparece, ¡Lo que faltaba!


Grita frustrado pero aquel solo lo mira atento, sin expresiones en su rostro.


Hasta ahora se da cuenta que el chico está completamente desnudo, no hay nada de ropa que cubra su cuerpo y el miedo y la ira lo abandonan reemplazándolas con vergüenza.


—¡Si vas a matarme por lo menos ten la decencia de vestirse!—grita pero no ve que al intruso le importe mucho lo que le dice—que demonio tan mal educado, por lo menos responde.


El bajito avanza lentamente hasta llegar justo a su lado, ChanYeol lo mira detenidamente, su cuerpo pequeño, sus largas piernas, sus facciones faciales finas y piel blanca, no puede evitar la erección que está comenzando a provocarle, lo cual es raro porque jamás en su vida un chico ha logrado provocar eso en él.


—Disculpa, ¿Crees que puedas alejarte?—pide nervioso porque lo intimida.


El extraño no lo obedece y se acerca más hasta subirse en la cama, se acuesta de costado y mira fijamente al más alto.


—¿Vas a decir algo?—pregunta jadeando cuando siente los dedos del intruso pasar por su mejilla— deja de hacer eso.


El desconocido no parece querer obedecer, sigue tocando su mejilla hasta que Yeol toma su muñeca para detenerlo y se encima en él para inmovilizarlo por completo.


—En serio, no hagas eso—susurra sin ocultar la excitación que le provoca el cuerpo estilizado del intruso—ahora explícame, ¿Qué eres y qué quieres?


De nuevo no obtiene respuesta, pero ésta vez el de piel nívea se levanta levemente dando un beso muy superficial en los labios del mayor y se aleja para ver su reacción.


Sonríe al darse cuenta que está sonrojado y humedece sus labios con su lengua.


ChanYeol ya no se esfuerza en detenerse, ataca sus labios con ferocidad, el desconocido abre la boca para jadear y el alto aprovecha para meter su lengua en su boca reconociéndolo.


Ambas lenguas se acarician sin control, siente como se endurece más y más hasta que su ropa interior lo lastima y se desnuda velozmente.


Por fin hay una expresión en el rostro del bajito, y esa es de deseo al ver el cuerpo desnudo de su nuevo amigo.


ChanYeol se da cuenta y sonríe al sentirse deseado por tan bello joven, vuelve a encimarse en él y siente como sus erecciones se muelen necesitadas de atención. El dueño de la casa lame dos de sus dedos, humedeciéndolos bien para poder preparar al bajito.


Mete primero uno sintiendo por fin el interior del desconocido, hace movimientos circulares hasta que siente que ya hay espacio para el otro y lo mete también.


—Eres hermoso—susurra el contra sus labios y lo besa sin dejar de mover sus dedos en su interior.


Sigue así pero ya no aguanta más, su pene necesita atención así que lo penetra hasta el fondo viendo la expresión de dolor que tiene el otro así que empieza a masturbarlo para que lo disfrute tanto como él.


—Estás tan apretado—gime Chan comenzando a mover sus caderas suavemente, siente la entrada amoldándose a su longitud con cada envestida.


Lo Masturba al ritmo de sus estocadas, lo único que suena en la habitación son los rechinidos de la cama, sus gemidos y el sonido de sus pieles sudadas frotándose entre sí.


Da una estocada profunda y ve como el extraño se arquea, por lo que entiende que ha encontrado su punto.


—¿Te gusta ahí, verdad?—susurra saliendo por completo y entra de nuevo con fuerza golpeando su próstata brutalmente.


El de ojos grandes se aferra a las cobijas con sus uñas, en un descuido jala el cable de una lámpara de noche que está conectada al tomacorriente al lado de la cama y la tira rompiéndola.


ChanYeol le resta importancia al desastre y continua moviéndose muy rápido y viendo las muecas de dolor y placer que provoca en el otro, le excita demasiado saber que es capaz de provocar tantas emociones en alguien tan misterioso y hermoso.


Ve como el pequeño se corre manchando su propio abdomen y parte del de él lo que provoca que se apriete más a su pene por lo que gime de placer y termina dentro de él.


Se queda inmóvil un par de segundos, admirando el rostro sudado del desconocido y como intenta controlar su respiración agitada.


—Quédate—le pide sin pensarlo, el extraño asiente y se queda dormido.


Chan está demasiado cansado como para limpiarse y se acomoda a un lado de su amigo cubriendo a ambos con las cobijas, se acurruca hasta quedarse dormido.


Despertó con un dolor en la cabeza insoportable, trata de adaptarse a la luz del día pero es muy molesta.


—Carajo—maldice tallando sus ojos.


Sigue acostado tratando de recordar todo lo que pasó anoche, al hacerlo vio al lado de él pero no hay nadie, sonríe y se acomoda para volver a dormir.


—Que buen sueño—dice para sí mismo pero se dio cuenta de que está totalmente desnudo—¿Qué mierda?


Se levanta de golpe de la cama pero al poner el pie derecho en el suelo se lastima con un pedazo de vidrio, su lámpara está rota en él piso.


Se queja por el dolor pero no es tan grave, se levanta evitando pisar el cristal, se pone un pantalón y sale de su habitación.


—¡SeHun!—grita golpeando la puerta de la habitación de su amigo.


—¡Cállate!—se queja sin abrir- cielos, ve a dormir.


—¿A qué hora llegaste?— pregunta abriendo la puerta encontrándose con él y un chico que está dormido a un lado suyo—Ah, lo siento.


—¡Te dije que fueras a dormir!— regaña arrojándole una almohada.


—¿A qué hora llegaste?—ignora su orden y sigue preguntando.


—No lo sé, no vi la hora.


—¿Viste a alguien salir?


—No, pero estaba muy ebrio así que no confíes en mí, ya lárgate—regaña de nuevo.


El mayor obedece y sale confundido, no sabe si fue real, pero sin duda quiere volver a ese bar... Y pedir un trago especial.


Fin :3