Prólogo
Abriendo los ojos, un joven rubio sonrió cuando la luz del sol llegó, saliendo de uno de los pequeños refugios en los que su verdadero padre siempre insistía en que durmiera suspiro al sentir el frío de la mañana.
Realmente era una gran anomalía que le encantará ver el sol, o bueno probablemente sea por culpa de su padre, quien por cierto lo estaba esperando, fueras del pequeño refugio, siendo éste un dragón.
Si, leyeron bien, este niño de apenas unos ochos años era el hijo de un dragón, y no de cualquier dragón.
Viendo con confusión a su padre, el rubio se acercó, notando al instante una figura desconocida para el, sino un dragón blanco, algo raro.
*hmp Papá ¿que pasa* pregunto Naruto, mientras veía a un gigante reptil, parecido a un león, con dos cuernos curvos que hiban para atrás, una larga e intimidan te melena, con alas que fácilmente podían cubrir un huerto y filosos colmillos y garras.

{Kaiser- dios dragón del Sol- segundo hijo del gran rey dragón- Padre de los dragones de fuego}
*Naruto, toma tus cosas, tenemos que irnos* dijo el dragón quien no estaba del mejor humor posible, mientras que el dragón blanco veía curioso al niño, al este no asustarse por su presencia.
*bien, pero a donde vamos* pregunto Naruto, mientras que el dragón del sol sólo gruñó en respuesta.
*si pero eso no me dice nada* respondió Naruto con los ojos en blanco, mientras que el dragón blanco parecía reírse por eso.
Y luego de otro gruñido molesto de parte de Kaiser, el pequeño rubio suspiro y se dio media vuelta a buscar algo de su ropa.
*me sorprende que tu de todas las personas lo cuidará* dijo el dragón blanco, mientras que el dragón del sol sólo lo vio con algo de cansancio.
*es algo complicado Selene* mencionó el dragón del sol, mientras que el dragón, de nombre Selene lo vio curiosa.
*tenemos tiempo* le respondió Selene, mientras veía a Naruto regresar con una pequeña mochila sobre sus hombros.
*bien* dijo con aburrimiento el dragón, mientras que subía a su hijo con una de sus alas a su espalda.
~~~Flash Back~~~
Ubicada en el país del fuego, se encontraba la afamada aldea de Konoha, la dichosa "aldea más fuerte" pues habían "dado a luz" a shinobi's como Madara Uchiha, o Hashirama Senju, quien fundó la aldea y se convirtió en el primer Hokage, el líder de Konoha.
Algo realmente estúpido, pues estos dos habían nacido en plena Guerra, bajo el manto de los dos clanes más importantes de su época.
Pero bueno, eso era tema para otra ocasión, pues actualmente, estábamos en el período del cuarto Hokage, Namikaze Minato, el afamado Rayo amarillo de la hoja.
El cual, estaba casado con Kushina Namikaze, de soltera Uzumaki, quien junto a sus hijos, un par de mellizos conformaban la Familia Hokage.
O bueno eso seria si al menos un puñado de aldeanos conociera la existencia de joven Naruto de tan solo siete años.
Pues el día en el que los mellizos nacieron, un enmascarado atacó la aldea, el cual estaba simple y llana molesto por la muerte de su amada.
Pero bueno, para resumir, el tercer Hokage había sellado al temible Kyubi en dos partes.
Una en una bebé recién nacido, más específicamente en la hija del cuarto Hokage Namikaze Yin, la melliza menor, sellando la parte Yang en ella.
Mientras que la parte Yin fue sellada nuevamente en Kushina, quien había sido quien contuvo al demonio durante los últimos años.
Pero bueno, eso fue cuando los mellizos Namikaze nacieron, pues no faltó mucho para que Naruto fuera prácticamente olvidado por sus padres.
La razón, una maldita profecía, que aparte de no tener sentido, era simple y llanamente estúpida.
Y eso lo decía un Naruto de apenas cinco años, al descubrirla, es decir literalmente era:
"Aquel que nació con el fuego en el alma... cría de la lagartija... bajo su poder... al demonio domino... el mundo gobernó"
Es decir sólo mírala, para empezar quien en su sano juicio le daría la crianza de un niño a una lagartija, y en segundo se notaba a leguas que estaba incompleta.
Pero bueno, esa fue la gran profecía que volvió la vida de Naruto una mierda, al menos en su mayoría, pues pese a todo, su hermana Yin siempre intentaba animarlo.
Usando lo que mejor se le daba, la repostería, siempre dándole galletas o pasteles que si bien no eran los mejores ni los más bonitos, estaban lejos de ser malos.
Suspirando, el joven rubio vio por la ventana como sus padres entrenaban a Yin en el uso de la espada, frotándose la mejilla no pudo evitar gruñir con enojo.
¿Que acababa de pasar? Simple, había echo un ultimo intento de llamar la atención de sus padres, mostrandoles como es que en sólo un día de entrenamiento, había logrado dominar el control de chakra básico.
Ganándose una cachetada de Kushina y un buen regaño de Minato, por según "correr peligro por no pensar en el desgaste de chakra" demonios tenía casi el doble que su padre y aun así lo regañaba por intentar seguir las enseñanzas de la voluntad de fuego.
Levantándose, dejó el lugar en el que estaba sentado, y tomando una pequeña mochila, salio de su habitación, mientras de su bolsillo sacaba una pequeña nota.
Acercándose a la habitación de su hermana, abrió la puerta, dejándo la nota detrás del peluche favorito de Yin, se fue finalmente de la casa, sin siquiera pensar en dejar una nota a sus padres, no la merecían para empezar.
Una vez afuera, se adentro en el bosque, con el sol bañando su espalda, mientras que en las sombras, era observado por un hombre pelirrojo.
Caminando un rato mas, el pelirrojo desidia finalmente aparecer frente a el rubio, quien se sobresalto un poco, y más ante el repentino aumento de la temperatura.
*vaya, así que eres tu, aunque pensé que serias más alto* mencionó el pelirrojo, mientras se acercaba al rubio, poniéndose en cuclillas para poder verlo a los ojos.
*¿y eso que significa? O mejor aún ¿quien eres tu?* pregunto Naruto, mientras extrañamente se relajaba ante la presencia del pelirrojo.
*yo, soy Kaiser uno de los trece dragones progenitores y, de ahora en delante tu padre* dijo con normalidad el dragón mientras que Naruto lo miraba extrañado, eso antes de notar como en un parpadeo había aparecido en una isla desierta a miles de kilómetros de Konoha, o alguna civilización para empezar.
~~~Fin Flash back~~~
*el resto ya lo sabes* dijo Kaiser, mientras volaba por los aires junto a Selene, quien guardo silencio un rato.
Silencio que fue roto por Naruto, quien señaló una gran isla, la cual fácilmente era tres o cuatro veces más grande que las naciones elementales.
*¿ahí es donde vamos?* pregunto Naruto, mientras Selene río divertida.
*es la isla del rey dragón, tenemos algo que hablar contigo Naruto* dijo la dragona, mientras veía como el niño la veía curioso, y algo ansioso por saber que querían hablar con el.