Prólogo
Poder, tan grande como para poner de rodillas el mundo entero.
Existirá un cuerpo humano capaz de hacerlo.
Claro que si, pues la naturaleza(concepto) es caprichosa, ase lo que quiere, creando aberraciones de la talla del rey Carlos II, el afamado Rey deforme y la burla de todos los dioses.
Pero no todo era malo, pues de dos negativos salió un positivo, Naruto, un salto evolutivo de miles de años para la estirpe humana.
El rey de la naturaleza había nacido, y en sólo un periodo de veinte años, todo medio oriente había caído a sus pies, pues su fuerza inalcanzable era, simplemente inalcanzable.
Incluso para el mismo Susano'o le era imposible llegar a alcanzar el poder del rey, lo que rápidamente preocupo a las deidades del mundo.
Siendo Izanagi, y demás dioses los encargados de destruirlo, luego de que el arrogante rey los "deshonrara" luego de negarse a arrodillarse ante la muerte.
Una batalla feroz azotó el reino de Naruto, siendo la única defensa plausible contra los dioses la generada por la vasija del Caos, la cual podía traer héroes del pasado, presente y futuro para servir al rey.
Nadie, ni la misma Amaterasu podía creer lo que vio, un humano capaz de matar a dios, no no, eso no.
Era imposible, y, para terror de su reino, el rey más grande que Asia había tenido había desaparecido, dejando a los humanos a merced de los dioses.
Y corte