P R E F A C I O
Fue demasiado tarde cuando comprendí que tanto pueden dañarte; no hacia falta que tuviesen un arma, bastaba con sus palabras para herirte por estar descubierto y distraído. Crueldad suena muy poco, ya que no podría describir la pura maldad en sus actos o en sus planes maquiavélicos. Lo aterrador es que fácilmente caes en sus redes, las cuales te manipulan, como cual títere. Lo peor de todo, es que nunca te das cuenta, hasta que ya es demasiado tarde. Ellos te tienen acorralado, y no sabes qué hacer, porque sabes perfectamente que no tienes escapatoria.
Yo me negaba a creer todo lo que sucedía. Me dolía y me hacia sentir culpable, porque resultó ser alguien importante para mí. ¡Era la última opción de quien pensaría que me haría daño! Detrás de una cara angelical yace encontraba su contraparte oscura, rugiendo por querer salir a la luz.
Unos son discretos y otros, son considerados como la peor escoria.