Parte Unica
La vida es curiosa. O eso pensaba Mile diez aΓ±os despuΓ©s en los que se reencontrΓ³ con aquel chico de piel canela, ojitos gatunos y boca rosada. Aun recordaba lo encantado que quedo de Apo cuando pensΓ³ que se parecΓa a su personaje favorito de la infancia, Zhan Zhao*.
Eclipsado, Mile no habΓa podido olvidarlo. Siempre recordΓ³ aquellos hermosos ojos en la espera de volverlo a encontrar.
El destino era caprichoso, pero tambiΓ©n sabio. HabΓa puesto a ambos en los lugares y momentos correctos, antes de lo que serΓa la verdadera uniΓ³n de la vida de ambos. A Mile no le quedaba mΓ‘s que agradecer por ello. HabΓan pasado tantas cosas desde el casting de KinnPorsche, las grabaciones de la serie, el estreno de esta, lo conciertos del WT, sus proyectos individuales y en pareja que los llevaron a ambos consolidarse como una de las parejas mΓ‘s queridas y aclamadas en el BL TailandΓ©s.
Mile era feliz y estaba muy seguro que Apo tambiΓ©n lo era. Su sonrisa, sus nada discretas carcajadas cuando ambos estaban juntos, las miradas cariΓ±osas y los apretones en sus manos unidas decΓan mucho mΓ‘s que las palabras que pudiese dedicarle.
Era complicado para ellos el afirmar que estaban juntos desde hace ya un tiempo, y no, no era porque ellos temieran o se sintieran avergonzados. MΓ‘s bien era una precauciΓ³n para su vidas y carreras dentro del mundo del espectΓ‘culo. Porque realmente no se sabΓa. Muchas personas decΓan amarlos, pero a veces ese amor era por separado, mΓ‘s no de ellos juntos. No sabΓan que podrΓa pasar si anunciaban que ambos tenΓan algo. Ellos tenΓan claro que no querrΓan lidiar con el peso del hate masivo hacΓa sus personas y hacΓa los suyos, porque ese era otro tema, el odio no conoce barreras y a veces salΓan perjudicadas personas ajenas a todo el asunto.
Apo ya habΓa tenido bastante de ello en el pasado, su decisiΓ³n de retirarse de la fama habΓa sido casi definitiva. KinnPorsche y BOC le habΓan regresado la seguridad de ser quien era y actuar a su manera sin miedo. Por ese proyecto es que habΓa regresado, y que feliz se sentΓa por ello.
En el caso de Mile, Γ©l no era alguien que necesitara de la actuaciΓ³n. Era un βprΓncipeβ, como las fans lo llamaban. TenΓa negocios en provincia de Kalasin, su ciudad natal, negocios por fuera, llego a ser modelo, Dj y una lista de largos etc. Mile era un hombre paciente, considerado y bondadoso, pero se sabΓa que cuando alguien traspasaba sus limites, no dudarΓa en mostrarse firme para que no ocurriera de nuevo. Si el hate llegase a ser demasiado, Γ©l podrΓa dejarlo si quisiese.
Sin embargo, eso no iba a ocurrir. Es por ello que la relaciΓ³n permanecerΓa oculta y asΓ seguirΓa dentro de lo posible.
TenΓan la sesiΓ³n de fotos para el photobook en JapΓ³n. Todos vestΓan Yukatas* coloridas, y unas sandalias que fueron horror para la mayorΓa de los chicos. Al ser altos, tenΓan por consecuente los pies un poco largos y anchos, lo que ocasionaba que estos salieran de las sandalias y fuera el incomodo al caminar o incluso el estar de pie. Esto pudo haber sido un gran problema, pero la mayorΓa de los chicos se lo tomo como algo gracioso a lo que incluso tomaron fotos para compartir en sus redes sociales cuando llegarΓ‘ el momento.
βMuy bien. Tomaremos fotos de los chicos por separado. βAnuncio uno de los fotΓ³grafos para que todos estuvieran atentos para cuando fuera su turno. βPero antes les daremos unos minutos para que se relajen y puedan disfrutar del paisaje.
Los chicos vitorearon felices antes de tomarse en parejas y grupos para salir casi disparados a explorar un poco.
Mile sonriΓ³ feliz al ver a sus amigos y compaΓ±eros tan llenos de energΓa. A su lado Apo parecΓa inquieto, era obvio que querΓa hacer lo mismo que los demΓ‘s y salir corriendo para fotografΓar algunas cosas que podrΓa publicar en su cuenta de ApovisiΓ³n*, pero algo lo detenΓa.
βΒΏPor quΓ© no vas con los demΓ‘s?βLe preguntΓ³ haciendo que Apo girara en su direcciΓ³n. βSe nota que quieres salir corriendo.
Apo por su parte, se rio un poco. Mile siempre estaba atento de Γ©l, sabiendo lo que querΓa la mayorΓa de las veces.
βBueno sΓ, pero no quiero dejarte solo. βApo tomo la mano de Mile para balancearlas juntas.
βΒΏPor quΓ© piensas que voy a quedarme aquΓ? βInquiriΓ³ Mile con una sonrisa en sus labios.
βBueno... βApo giro su mirada hacΓa los pies de Mile.
Se notaba lo incomodo que el mayor estaba con esa sandalias al ser tan pequeΓ±as para sus pies.
βEn cualquier otra ocasiΓ³n no dudarΓas en seguirme a donde yo corra. βApo soltΓ³ una pequeΓ±a risa. βPero se lo difΓcil que serΓ‘ para ti seguirme el paso en esas cosas.
Mile no pudo evitar mirar sus pies tambiΓ©n. Se sentΓa un poco avergonzado al ver sus pies grandes en las diminutas sandalias aun cuando no fuera su culpa. AdemΓ‘s, Apo estaba en lo cierto. Era difΓcil por no decir incomodo, el estar sobre esas sandalias. Sus pies ya dolΓan por el tiempo estando sobre ellas, querΓa sentarse y parar ese martirio.
βPuedo soportarlo. βdijo intentando sonar seguro. βTodo por mi lindo gatito. βMile llevo la mano de Apo aun unida a la suya a sus labios para besarle el dorso.
Apo sonriΓ³ encantado antes de apretar su agarre y empezar a caminar con Mile a su lado.
Los pasos dados por ambos eran cortos y lentos. Aunque para Apo las sandalias no eran tan chicas a lo ancho, si lo eran a lo largo, parte de su talΓ³n quedaba fuera. Era complicado, pero no tan difΓcil como para Mile.
Avanzaron lento y entre risas por lo torpes que seguramente se verΓan caminando.
Cada pocos metros, Apo se detenΓa para fotografiar las pintorescas casas de estilo japonΓ©s, asΓ como las flores y plantas que encontraba a su paso.
No sabΓa cuanto tiempo llevaban de esa forma, pero Mile en verdad ya no soportaba mΓ‘s de eso. Los pies iban a matarle si seguΓa asΓ.
βΒΏQuieres que busquemos un sitio para descansar? βApo que se habΓa alejado par acariciar un gatito, regresΓ³ a donde Mile permanecΓa de pie con los brazos tras su espalda.
βNo, aun puedo soportarlo. βle dijo con una leve sonrisa.
βΒΏEstas seguro? βApo lucΓa preocupado. βSi quieres, puedes quedarte aquΓ. IrΓ© a donde el staff para ver si pueden darme tus zapatos.
βEstoy bien, dΓ©jalo. βLa idea habΓa sonado tentadora, pero no harΓa que Apo fuera y viniera solo por eso. AdemΓ‘s de que si alguno de los chicos llegaba a verlo y despuΓ©s a Γ©l con los zapatos, seguro serΓa el blanco de burlas. Pasaba de ello.
Apo no le creyΓ³ pero fingiΓ³ que si. Si el mayor querΓa seguir sufriendo, que lo hiciera. Por su parte, Apo que estaba igual de cansado, se quito las sandalias. Suspiro de alivio cuando sus pies se posaron firmes sobre la plana superficie del suelo.
βΒΏQuΓ© estas haciendo? βMile casi miro con horror como Apo permanecΓa descalzo.
βYa me canse de caminar con esto. βApo alzo en alto las sandalias. βY de menos yo no tengo problema en andar asΓ.
βPΓ³ntelas de nuevo. Vas a ensuciarte los pies e incluso quemarte. βMile intento caminar hasta donde Apo. βPuede que este haciendo aire por la cercanΓa de la nevada prevista para hoy, pero sin duda el suelo estarΓ‘ caliente.
βOh vamos, no pasa nada. βApo anduvo tranquilamente. βEn realidad el suelo no esta tan caliente, es mejor que andar con esto puesto. βdijo seΓ±alando las sandalias. βDeberΓas quitΓ‘rtelas. Te aseguro estarΓas mejor.
Mile ahora si mirΓ³ a Apo con horror. El chico de piel canela tan solo pudo soltarse en carcajadas. Pero es que, que ingenuo era, como se le ocurriΓ³ imaginar en que su guapo prΓncipe de Kalasin pensarΓa siquiera en andar descalzo por la calle como Γ©l.
βHas hecho una cara tan chistosa. βApo fingiΓ³ secarse unas cuantas lagrimas. βBien, ya sΓ© que tu alto status no te lo permitirΓa. βEl chico intento no reΓrse mΓ‘s ante la cara levemente molesta de Mile. βYah, no lo mencionare de nuevo.
Mile iba a replicar, cuando su celular comenzΓ³ a sonar en la bata* que traΓa puesta sobre su yukata rojo.
βDiga.
βHey, ya vamos a empezar con las fotos individuales. El fotΓ³grafo quiere saber en donde estΓ‘n. βTong hablaba tranquilamente.
Mile por su parte se giro para ubicarse, dΓ‘ndose cuenta que se habΓan separado bastante de donde estaban tomando las fotos en un inicio.
βIremos en unos minutos.
βAh, ΒΏse fueron a darse besos a escondidas? βTong le dijo con una voz sugerente. βNo te preocupes. Dale los ΓΊltimos besos a Apo y vengan para acΓ‘.
βNosotros no... olvΓdalo βMile sonriΓ³ un poco. βIremos enseguida.
βSupongo quieren que regresemos. βle dijo Apo una vez colgΓ³ la llamada.
βSΓ.
βTardaremos un rato. βApo comenzΓ³ a caminar dejando a Mile unos cuantos pasos atrΓ‘s. βNos alejamos bastante de donde estΓ‘bamos.
Mile dejΓ³ que su chico hablara mientras caminaba tranquilamente viendo todo de nuevo a su alrededor. Por su parte, intento avanzar de forma rΓ‘pida, que se vio inΓΊtil ya que cada pocos pasos su pie resbalaba fuera de la sandalias haciΓ©ndolo difΓcil y doloroso.
βPβMee, ΒΏcrees que podamos comer helado cuando estemos de regreso? βApo preguntΓ³ aun caminando tranquilamente.
Al no oΓr respuesta del mayor, Apo se giro sobre si mismo para mirar a Mile que refunfuΓ±aba contra la sandalias varios metros atrΓ‘s e un inΓΊtil intento de ir mΓ‘s rΓ‘pido. Estaba por soltarse a reΓr cuando Mile levanto su mirada y en gesto de advertencia lo hizo callar.
Divertido por lo que estaba pasando, Apo regreso entre pequeΓ±os saltos a donde Mile.
βQuΓtatelas. βle dijo Apo cuando estuvo parado frente a Γ©l. βTe aseguro que tu pies descansaran y podremos avanzar mΓ‘s rΓ‘pido a donde los demΓ‘s.
βNi loco.
βOh, vamos PβMee. βApo se acerco mΓ‘s al mayor. βTus pies gritan auxilio.
βNo.
βPβMee... βApo miro al mayor.
βHe dicho que no Apo. No insistas. βla voz del mayor fue firme.
Apo observo a Mile sorprendido. Pocas veces el mayor le hablaba de esa forma.
βPo... βdijo Mile con voz suave sabiendo que ahora probablemente su novio estarΓa molesto.
Un poco herido, Apo comenzΓ³ a caminar sin contestar al llamado del mayor. El hecho de que Apo anduviera descalzo y Mile aun con las incomodas sandalias, fue haciendo mella entre ambos. Pronto la distancia fue mΓ‘s que solo unos pasos, siendo ahora metros. Mile mentirΓa si no dijera que la situaciΓ³n comenzaba a sentarle mal. Estaban en JapΓ³n por asuntos del photobook, pero tambiΓ©n como un momento para ambos fuera de su paΓs natal. Era sabido que en cada viaje o evento, era una oportunidad para pasar tiempo juntos en pequeΓ±as citas sin ser demasiado obvios a la intenciΓ³n.
Mile estaba por llamar una segunda vez a Apo cuando dejo de verlo. Alarmado giro en todas las direcciones esperando ver a su novio, pero no habΓa rastros de este.
βApo. βllamo Mile con voz fuerte, pero nadie respondiΓ³. βApo, no te escondas.
Estaban en un paΓs extranjero, no conocΓan el lugar y ambos habΓan tenido una leve discusiΓ³n. Era un desfavorable escenario.
Mile continuo llamando a Apo mientras avanzaba. Pero no habΓa rastros del menor por ningΓΊn lado. El hombre de cejas pobladas estarΓa tranquilo si no supiera que a veces su novio llegaba a distraerse al caminar y probablemente estarΓa perdido como Mile comenzaba a creer que tambiΓ©n lo estaba.
TenΓa que encontrar a Apo y luego ambos regresar a donde les estaban tomando las fotos. Mile, irritado, llevo una mano a su rostro. No creΓa posible lo que estaba por hacer.
Sin pensarlo mΓ‘s de lo debido, porque si no se arrepentirΓa, se descalzo de las sandalias. Sus pies suspiraron de alivio por encima de los gritos de su mente que juraban estaba haciendo locuras.
Sin perder mΓ‘s el tiempo, se agacho a recoger el horroroso calzado antes de comenzar a caminar con prisa. TenΓa que encontrar a Apo.
Por Buda, si sus padres lo vieran, se estarΓan riendo de Γ©l. Sobretodo, su madre. La mujer seguramente se soltarΓa en risas antes de decir que el amor le hacΓa realizar locuras. AdemΓ‘s de aclarar que le gustaba estas fueran para Apo. Su madre adoraba a su novio, a veces creΓa que hasta mΓ‘s que a Γ©l.
Mile estaba un tanto en calma. Si se alteraba tan solo complicarΓa su bΓΊsqueda para con el menor.
No sabΓa cuanto tiempo habΓa pasado, pero pronto algo mojo su mejilla. Su calma se quebrΓ³ al notar que comenzarΓa a nevar. Apo era tan cabezota, que ni al ver la nieve, se pondrΓa las sandalias. Preocupado por esto, Mile comenzΓ³ a trotar tanto como la ahora incomoda sensaciΓ³n de andar descalzo se lo permitΓa.
βΒ‘PβMile! βla voz de Apo se escucho a lo lejos.
βΒ‘Apo! βllamΓ³ el mayor.
Mile pudo ver a Apo correr hacΓa su direcciΓ³n con sus zapatos puestos, mientras que en la manos llevaba los de Γ©l.
βΒΏDonde estabas? No, mejor otra pregunta. ΒΏPor quΓ© huiste y me dejaste aquΓ? βMile reclamo al chico frente a Γ©l. βΒΏSabes lo preocupado que estaba? PensΓ© que te habΓas perdido. ΒΏQuΓ© hubiera sucedido si te pasaba algo?
βPβMee, no te enojes. βApo realizo un leve mojin con sus labios ante el regaΓ±o del mayor. βFui por tus zapatos y los mΓos. Se que te sientes incomodo con las sandalias y yo...
Apo callΓ³ su hablar cuando miro en direcciΓ³n a los pies de Mile y cayΓ³ en cuenta de que el mayor andaba descalzo.
βTΓΊ... βuna carcajada interrumpiΓ³ sus propias palabras. Apo realmente no podΓa creerlo. βΒ‘Estas descalzo! βexclamo con alegrΓa.
βPara ya. No te rΓas. βdijo Mile con las mejillas y orejas enrojecidas por la vergΓΌenza. βMe preocupe al no verte, actuΓ© sin pensar. βrefunfuΓ±o.
βOwww PβMee es taaaan lindo. βApo aun reΓa cuando se acerco a besar la mejilla del mayor con fuerza. βMe alegra de que no pienses de mΓ‘s cuando se trata de mi.
Con una sonrisa boba, le dedico un beso esquimal antes de alejarse.
βYo tampoco pienso mucho cuando se trata de ti. βdijo Apo de forma tierna. βEs por eso que he ido por tus zapatos para que estuvieras bien.
βGracias Po~ βMile le sonriΓ³ un poco antes de tomar su barbilla para besarle castamente.
βBien, vamos a ponerte los zapatos.
βPuedo hacerlo solo.
βO vamos, deja que te ayude. βApo tirΓ³ un poco de Mile hasta una piedra decorativa en la que podrΓa sentarse.
Mile como siempre que se trataba de Apo, se dejΓ³ hacer.
Una vez sentado sobre la piedra, vio a Apo hincarse a sus pies.
βNo tienes que hacerlo, lo harΓ© yo. βrepitiΓ³ Mile siendo ignorado por Apo.
Mile tenΓa duda de colocarse sus zapatos. TenΓa los pies sucios, llenos de tierra. Si se los ponΓa asΓ sin siquiera limpiarse un poco, serΓa incomodo.
βApo...
βShhh, calla.
Mile vio como el menor saco una pequeΓ±a toallita hΓΊmeda, de unas de las bolsas de la bata de su yukata. Estaba por hablar cuando Apo comenzΓ³ a pasar la toallita por la planta su pie derecho, causΓ‘ndole cosquillas.
βVenΓa preparado. βdijo Apo con una sonrisa antes de secar levemente la planta del pie del mayor con la tela de su yukata.
Mile tan solo sonriΓ³ encantado. Su novio llegaba a ser muy atento tambiΓ©n.
βQuerido PrΓncipe de Kalasin, ΒΏme dejarΓa ponerle su zapatilla? βApo aguantΓ³ las ganas de reΓr ante el sonrojo que volviΓ³ a atacar las pΓ‘lidas mejillas de Mile.
βEres un tonto. Te encanta ponerme tΓmido.βrespondiΓ³ el mayor con una sonrisa avergonzada.
Apo por fin soltΓ³ la risa contenida, antes de colocar el zapato en el pie de Mile.
βSolo contigo soy asΓ. βdijo antes de guiΓ±arle un ojo y besar parte de su espinilla.
Mile tan solo enrojeciΓ³ un poco mΓ‘s de ser posible, causando que Apo riera con mΓ‘s fuerza mientras seguΓa con su tarea de limpiar la planta del pie restante y colocar el zapato correspondiente.
Una vez Mile tuvo sus zapatos puestos, Apo tiro de una de sus manos para comenzar a andar.
βGracias.
βYo harΓa de todo por ti. βApo sonriΓ³. βAsΓ como ahora se tΓΊ harΓas todo por mi.
Mile negΓ³ con diversiΓ³n al entender que Apo se burlaba de Γ©l descalzo.
Estaban cada vez mΓ‘s cerca de la producciΓ³n, pero al parecer todos estaban en su mundo admirando la leve nevada que ya llevaba rato cayendo.
βSabes... βApo apretΓ³ ligeramente la mano de Mile para llamar su atenciΓ³n. βdicen que si pasas la primera nevada con tu pareja o la persona que te gusta, el amor de ambos serΓ‘ verdadero y durarΓ‘ por siempre.
βMmm...
Apo detuvo su andar, esa era una respuesta demasiado sobria por parte del mayor.
βΒΏNo crees en ello?
βLa verdad es que no. βdijo Mile de manera simple.
El animo de Apo decayΓ³ un poco, pero pronto Mile comenzΓ³ a hablar de nuevo.
βPasar la primera nevada a tu lado, es lindo.
βPero...
βLa nevada no influye en esto. Desde que te vi por primera vez, supe que lo que sentΓa era verdadero. Y hoy en este momento, se que quiero que mi amor por ti dure para siempre.
Mile miro a Apo con ese brillo especial en sus ojos, la sonrisa brillante floreciendo en sus sonrosados labios. Misma que se vio borrada cuando Apo tiro de la parte delantera del yukata del mayor en un beso.
βTe amo. βdijo Apo una vez el aire comenzΓ³ a escasear.
βY yo te amo a ti.
Ambos se sonrieron antes de ser interrumpidos por los gritos y bromas de los demΓ‘s ante su desapariciΓ³n que durΓ³ bastante.
βMuy bien. Es la ultima foto. βEl fotΓ³grafo se encontraba delante de ellos con su cΓ‘mara lista y los asistentes en sus lugares con los equipos que ayudarΓan a que salieran mejor las fotos. βSolo caminen hacΓa mi y sonrΓan.
Mile y Apo hicieron lo pedido, pero las fotos salΓan un poco raras pues de alguna forma se notaba la incomodidad que producΓan las sandalias al caminar.
βSerΓa mΓ‘s fΓ‘cil si se quitaran esas sandalias horribles. βBas murmuro desde atrΓ‘s del fotΓ³grafo donde otro de los chicos del casto tambiΓ©n observaban la sesiΓ³n.
βClaro. Pero para PβMile eso serΓa imposible, el es incapaz de andar descalzo. βmurmuro Jeff de forma juguetona.
βUn prΓncipe como Γ©l, no lo harΓa. βa completo Barcode haciendo que todos rieran.
βSi tan solo ellos supieran... βcanturreo Apo cerca de Mile antes de que ambos caminaran como lo pidiΓ³ el fotΓ³grafo.
βΒ‘Magnifico! Mucho mejor.
Finalmente las fotos salieron como era debido. Mile y Apo caminado, mientras reΓan por lo dicho por los chicos y por aquel pequeΓ±o secreto que ambos compartΓan.
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