Amor y una cancion

Summary

Capitulos únicos de ciertos ships de personajes de Tokyo revengers, en estás historias podremos encontrar historias romanticas de los chicos pero no todo sera flores y rosas, si no que estaran inspiradas en algunas canciones dependiendo que canción le toque a cada pareja determinara que tan linda sera su historia o cuanto tendrán que pasar para estar juntos ¿Te animas a leerla? ༄ Cᴏɴᴛᴇɴɪᴅᴏ༄ ✩ Contenido Homosexual (chico x chico) ✩ Tw// Leve Homofobia ✩ Drama ✩ Lenguaje explícito ♡︎Los personajes utilizados no son de mi pertenencia, todos los derechos de estos son de Ken Wakui autor y creador del manga Tokyo revengers ♡︎ Los fanarts utilizados son créditos a su respectivo/a autor/a ♡︎ Todos los derechos de las canciones utilizadas recaen en sus autores originales

Genre
Romance/Other
Author
Dei
Status
Ongoing
Chapters
2
Rating
n/a
Age Rating
13+

Solo alguien

Todos conocen a kokonoi Hajime uno de los hombres más ricos en la ciudad, específicamente New York, el chico es originario de Japón pero se mudo de un dia a otro a esa ciudad puesto que el seguía su sueño de tener una vida de lujo ¿La razón? Era desconocida, ya que Hajime nunca respondió a esa pregunta la ignoraba o solo respondía un simple "por él" y cambiaba el tema.


Pero ¿Quien es el? No hay respuesta o pista alguna, es como la caja de Pandora del chico se niega a revelar nada sobre "él" y hasta es capaz de molestarse con la persona que lo mencioné, su esposa es fiel testigo de eso, porque si, este gran chico que a sus pocos 22 años estaba casado con una linda chica de nombré Yamiko.


Hajime y Yamiko llevaban ya una larga relación de 4 años, los primeros dos de novios y los otros dos de esposos, se amaban demasiado nadie podría destruir ese amor puesto que solo necesitaron 2 años como novios para decidir dar un paso tan importante como lo era el matrimonio... o esa era la versión de la chica, la que todas sus amigas conocían, de la que tenían envidia... Pero esa versión era llena de rosas y amor nada comparada con la versión de Hajime pero aun asi la trataba bien como si la versión de su esposa fuera la correcta ya que este tiene una versión muy distinta una versión cruel..., eran la pareja perfecta a los ojos de muchos.


-Cariño ¿Estas ocupado?- hablo una chica rubia bastante recatada detrás de la puerta


Por el otro lado de la habitación se encontraba el dueño de la casa o bueno mansión para ser exactos, hablando alegremente por teléfono ignorando a su esposa la cuál estaba detrás de la puerta.


- Te espere con ansias mas de 5 años... Podre soportarlo unos días mas- hablaba alegremente el peli-blanco sin notar que la chica había entrado a la habitación


- ¿Con quién hablas, amor?- interrogó sutilmente


Pobre de tan hermosa mujer, ser ignorada de esa manera tan cruel por su esposo, si que debía doler, puesto que al solo escuchar su voz el de ojos filosos dejo aquella gran sonrisa que tenía hace unos segundos por una mueca de fastidio, mientras la miraba sin emoción alguna y colgaba la llamada sin mas, como si la chica interrumpiera lo mas importante de mundo


- Con nadie del que tu debas saber, yamiko- guardo el aparato móvil en uno de sus bolsillos y miro sin interes a su esposa- ¿Que necesitas ahora?


-Oh lo siento... Solo que llego una chica para el empleo de la limpieza de la casa...-


La chica se notaba desanimada su matrimonio se había puesto raro desde ya hacé unos meses, y aunque su esposo lo disimulaba con estrés del trabajo ella sabía perfectamente que era una vil mentira, pues llevaba años de conocer a Hajime y sabía a la perfección que el era un jóven demasiado listo por ende su trabajo no era difícil para el


- Oh ya veo, ire a hablar con ella y después saldré para verme con un nuevo socio...-


Y ahí estaba el fastidiado tono de voz del chico, el tono con el que llevaba tratandola ya hacé un mes, era algo sumamente extraño pues el hace muy poco tiempo era la persona mas dulce con su esposa la trataba como la joya más preciada que podia tener pero algo cambio, algo paso que todo eso volvió un cambio en Kokonoi algo o... Alguien.


"Hay alguien en tu vida que esta transformando te..." Ese pensamiento se comenzaba a formar en la mente de la chica.


-Entonces, ¿nuevo socio?, esa mentira es mas absurda de la que Manjiro le dijo a Mitchy sobre que Bonten era una jugueteria- comento un chico sutilmente, con un tono de gracia en su voz


-Dame algo de credito, fue algo coherente- se defendio el de ojos filosos


-Claro claro-la ironia esa notoria- pero eso da igual dime ¿quien demonios te vistio?-


-Que cambio de conversacion mas radical- lo miro fijamente mientras un pequeño suspiro se escapaba de sus labios


-Soy un afamado de la moda, no puedo permitir que me vean con alguien que usa... esas ropas- sus ojos bajaban y subian analizando la ropa del otro en la habitacion


-Tan delicado como hace 5 años ¿no?- unos pasos y ya estaba cerca de aquel rubio, colocando sus manos en aquella cintura


-Las costumbres nunca se pierden, ademas en el internado no podia seguir mis principios- sonrio mas que satisfecho al sentir aquel tacto por parte de su viejo amor


-Mi angel...- lo miro a los ojos, el arrepentimiento era notorio


-No me veas asi, lo hice por voluntad... fue lo mejor- le regalo una sonrisa calida mientras acariciaba con cariño la mejilla del chico


-No lo fue, hubieramos buscado otra solucion, solo... mierda, es horrible-


-Ya ya, creeme que lo pense cuando cumpli 2 años ahi dentro pero, eramos jovenes de ¿18?, que se nos hiba a ocurrir-


-17 mi angel, 17, pero tienes razon, ya da igual ¿vamos de compras?-


-No me lo preguntes dos veces-la melancolia desaparecio y la calma se instalo en ambos muchachos


-"Hay alguien que ha cambiado en ti

La forma en que te ves"- la chica rubia hablo mirando al celular


Habian pasado unas semanas y ni luces de su marido, bueno, luces muy presentes, llegaba en las noches solo para cenar, que por cierto, la cena era tortuosa no habia una conversacion, no habia atencion, no habia ni una pizca de aquello que llamo amor. Todo se habia vuelto un tormento y ella no sabia que mas hacer, si tal vez hubiera tomado cartas en el asunto antes de que la tormenta de problemas se desatara, esto no presentaria una piedra en la vida perfecta que habia planificado hace años.


Miro nuevamente su celular, una nueva foto llegaba a sus mensajes privados "Yupi" penso, que carajos hiba a hacer ella con fotos donde solo salia su esposo, movientos, horarios, citas, juntas y absolutamente todo lo sabia la chica, todo menos el circulo social del chico, claro sus contactos siempre tomaban las mejores fotos y/o videos, pero nunca eran lo que ella necesitaba.


Abrio el mensaje, y lo vio, vio aquello que solo señalaba que se le habia ido de las manos, pero ya no podia hacer nada, era él, Hajime sonriendo tontamente mientras veia algo dentro de una tienda, pero la foto no enfocaba que era aquello que provocaba esa mirada en el chico, pero ella lo sabia en lo mas profundo de su ser y por mas que no quisiera aceptarlo, no era un algo, no era una prenda de ropa que le encantara o una nueva joya para coleccionar, era alguien.


-"Hay alguien nuevo que se apareció y que tu corazón robó ya lo sé, solo dime quién es"- una lagrima traicionera bajo por su mejilla



-¿Que es esto, koko?- Miraba con duda aquella joya que reposaba en su dedo anular


-¿Eso?, un presente de mi parte ¿No te gusta?- pregunto sin mucho interes a la converaacion


Ya habian pasado unos meses mas y ahora mismo se encontraban en la oficina del ahora pelinegro checando unos detalles de la nueva casa que este mismo queria construir, algo sencillo, unos 3 pisos con un patio de solo algunos kilometros y por supuesto con algunas cosillas extras para tener muchas cosas que hacer, algo como un cuarto de billar, un salon de baile, una piscina, cosas pequeñas


-Me gusta es lindo, solo que ¿No ya me has dado mucho?- su mirada subio rapidamente hacia Kokonoi


-Nunca es mucho cuando se trata de ti, mi angel- dejo el plano de la casa a un lado y le dio toda su atencion al chico


-Joder de verdad que...- no logro completar su oracion puesto el sonido de un telefono sonando lo interrumpio


-¿Es mio verdad?-suspiro cansado ya se daba una idea de quien era


-Lo es, ¿te dejo contestar?- pregunto mientras se dirigia hacia la puerta de la oficina


-No, quedate y escucha todo, sabes que nunca te ocultaria nada- sonrio mientras se dirigia a uno de los asientos de su oficina invitando al rubio a sentarse con el


-Como quieras, pero anda contesta antes de que te venga a buscar directamente aqui- el tambien era consiente de quien llamaba al chico, pero despues de todo, era su momento de ser feliz la empatia podia esperar


-" ¿Quién es tu nuevo amor?

¿Tu nueva ocupación?

¿Tu misterioso alguien?"- por la otra linea del telefono la voz rota de una mujer salio apenas la llamada fue contestada


-¿De que hablas? Yamiko, no te entiendo- la llamada estaba en altavoz de ese modo ambos chicos en el lugar escuchaban absolutamente todo


-"¿A quién has ocultado de mí todo el tiempo para no matarme?, ¿Quién es tu seductor?, ¿Tu rey y tu peón?, ¿Quién ocupó el lugar que siempre ocupé yo?"- la voz se rompia cada vez mas, el hilo de voz era cada vez mas bajo


-No se de que diablos hablas, ¿Algo mas que decir?, si no, hablamos en la casa- mientras hablaba tenia acostado en sus piernas a cierto rubio que solo gozaba de las caricias que recibia por parte de Hajime

-"Tu misterioso alguien me robó..."-


-Sigo sin entender, nos vemos al rato- y colgo


Por el otro lado de la linea, el llanto aumento, en el momento en que noto que la llamada fue colgada, justo en ese momento todo se fue a la mierda, hasta su propia cordura, porque no estaba triste, no eran lagrimas de dolor, era completa frustracion, enojo, ella sabia perfectamente que habia perdido, se habia derrumbado toda su vida perfecta


-¡Mierda!- con el telefono en mano, el juicio nublado, lo unico que se escucho fue el sonido de un cristial roto


La sangre goteaba, el estruendo alerto a toda la casa y fue una lastima que aquella mansion estaba completamente vacia, su mano echa un puño tenia unos cristales incrustados desde el dorso hasta la punta de sus dedos, el espejo del baño completamente estrellado y ella no podia nada mas que pensar en como arruinar a su querido esposo, Hajime Kokonoi, ¿si lo logro una vez, que tan dificil seria una segunda vez?


Miro la pantalla de su celular, limpio las pequeñas gotas de sangre que lo manchaban, con una delicadeza entro a sus contactos y sin pensarlo mucho presiono el boton de llamar, uno, dos, tres tonos y la llamada fue contestada


-¡Hermanito!, a los años- su voz oculto con maestria la frustracion que tenia y salio de una manera alegre


-¿Yami? Oh hermanita, hace mucho no sabia de ti ¿que sucede?- era una voz gruesa del otro lado de la linea, el hermano mayor de la chica


-Oh nada, todo bien, solo queria saber de ti-


Una fantasia se empezaba a formar en su mente, una donde todo esto que a pasado nunca fue asi, donde tendra el control completo de su vida perfecta


La noche callo y ella estaba sentada en el salon principal, con varios platos de comida servidos la mayoria siendo los favoritos de Hajime, se habia encargado de tener una noche linda y tal vez solo tal vez ayudaria a solucionar las cosas, asi se ahorraria tener que moverse para llegar a ciertos contactos, para volver a tener control sobre el chico, porque aun asi ella seguia amandolo con locura.


Pasaron los segundos, que se volvieron minutos, los minutos completaron las horas y las horas fueron tan malditamente tortuosas que ya no habia nadie en esa mesa, nadie llego, la comida solo estaba ahi, enfriandose esperando a ser devorada pero nunca paso, dio la 1 de la mañana y la chica no cabia de furia pero la hiba a escuchar, le haria saber con quien se metio.


Fue absurdo como se mantuvo despierta para que apenas dieran las 7 am. del dia siguiente y sin pensarlo mucho, por puro reflejo del coraje y presiono "mi querido esposo♡" se alcanzaba a leer en la pantalla mientras el sonido indicando de llamada empezaba a correr.


-¿Que sucede?- una voz adormilada se escucho a lo lejos, no era la voz de su esposo, era mas delicada, ella no contesto inmediatamente espero pacientemente escuchar la voz que ella queria escuchar


-¿Vas a querer cafe? O te preparo algo mas ligero- le contesto a la voz adormilada y por fin decidio contestar la llamada como se debe -¿A que se debe una llamada tan temprano?, Yamiko-


-Entonces, ahora te despiertas y preparas su café- era mas su pensamiento escapando por sus labios, que el reclamo que queria darle


-Oh ¿Lo escuchaste?- no habia preocupacion en su voz, ni si quiera sorpresa solo habia una pizca de curiosidad


-Desde que me he enterado, yo no puedo ni comer, cariño, no soporto estar sin ti...  pero parece que tú sí-


-¿Sabes? No soy un mounstro, hasta tu mereces saber que esta pasando, ire a la mansion y hablaremos- sin mas colgo la llamada, el silencio reino nuevamente


-Entonces ¿hablaras con ella?-pregunto un rubio recion despierto desde la cama de la habitacion


-No quiero hacerlo pero...-suspiro mientras su mirada se perdia en la nada-tengo que hacerlo, por ti, por mi... por nosotros


El rubio aun recien despierto, aun en aquella situacion tan vanal, en una cama echa un desastre, la ropa, las cobijas absolutamente todo haciendo una escena desordenada y hasta el mismo estando de la manera mas desaliñada, se sintio en un completo campo de flores, en un lugar maravilloso, un lugar donde nada importaba y sin mas preambulo, sin mas razones que la felicidad creciente en su ser, que la calma de que años de completa oscuridad, de años lejos de todo aquello que soño de aquello que siempre le hizo feliz, años lejos de su propia felicidad.


Lloro, las lagrimas empezarom a caer como una cascada por sus ojos, no salio ningun sonido, ninguna queja, solo lagrimas, lagrimas que marcaban el final de aquello que lo atormento, el final que crello definiria su vida y solo lo saco, saco aquello que guradaba un adolescente de 17 años, el sentimiento de liberacion era algo que en 5 años no se habia permitido puesto que tenia que ser fuerte, se trago por tanto tiempo sus lagrimas, sus dolores, sus temores, sus heridas que ahora no le interesaba su lloraba como un infante.


Hipidos salian, las lagrimas seguian un flujo y él, él se permitio ser libre, lloro, se quejo, por primera vez saco todo aquello que un adolescente herido se guardo por tanto tiempo, en algun punto trato de limpiar sus lagrimas pasando sus manos de manera deseperada de sus ojos tratando de quitar aquel dolor, tratando de mantenerlo lejos de el.


Una mano se lo impidio, mas bien una persona, ahi estaba el, su viejo amigo y como no, su viejo y unico amor, sostentiendo de manera delicada sus manos tomandolas con tal debocion que volvio a romper en llanto, y el contrario, él contrario se limito a abrazar a su pareja, a su chico, a su angel, lo apreso en sus brazos y lo dejo  llorar, le dio su espacio, su lugar para soltar todo lo que guardo, esta vez el estaba a su lado, esta vez no lo dejaria llorando solo, esta vez solo serian 2 jovenes siendo libres.


La situacion no duro mucho, algunos minutos realmente no tomaron el tiempo en que sus dolores salieron, ahora mismo estaban acurrucados en su cama. Hajime tenia entre sus brazos a su chico e Inui simplemente se dejaba ser, no hablaban, no hacian ruido alguno pero ese silencio, es esilencio mas comodo decia todo y nada, expresaba tanto y tan poco, pero lo mejor de todo es que solo ellos lo entendian.


-¿Mejor?- pregunto el de ojos filosos cuando sintio mas tranquilo al otro


-Si, mucho mejor- trato de sonreir pero sentia su rostro entumido por todo el llanto


-Sabes, hace mucho no lloraba- su voz salio casi en un susurro, como si hubiera sido un pensamiento el cual se escapo y colo entre sus labios


-¿Desde hace cuanto?- el rubio comenzo a mirarlo, atento a todo


-Desde que te metieron a ese internado...- sus ojos comcectaron con los contrarios - la culpa me carcomio-


Un silencio, no duro mucho pero fue lo necesario para reflejar todo aquel arrepentimiento que guardaba en azabache, todo aquello que siempre se guardo para él y solo para él


-Sabes que no fue tu culpa-


-Claro que lo fue, si tan solo no hubiera conocido a Yamiko-


-Mejor dicho, si Yamiko no se hubiera encaprichado contigo-


Sus ojos seguian conectados unos reflejaban la culpa, la soledad, el arrepentimiento, los otros no cabian de enojo, de molestia y frustracion.


Y como culparlos, si ambos fueron victimas, si ambos no pudieron vivir aquella etapa de su vida por el capricho de una persona. Ambos lo recuerdan perfectamente, aquel dia en que una joven chica de nombre Yamiko aparecio en su vida y la destruyo a su antojo.


Para ellos con tan solo 17 años fue dificil emepezar una vida independiente, pero tenian sueños y se tenian a ellos a mismos, juntos, asi que sin mucho pronostico salieron de aquel lugar que en un momento llamaron hogar, para construir algo nuevo, algo para ellos.


Empezaron desde abajo, en un cuarto demasiado pequeño para ambos pero aun asi estaban bien con eso, estaban felices con lo que tenian y lo que hiban logrando, algo que les gustaba mucho era salir a pasear, caminar de algun lado a otro sin destino, bueno era lo mejor para matar el tiempo porque 1-les gustaba y 2-no requeria que gastaran el dinero que no tenian, entonces era perfecto, aunque algo que siempre notaba Hajime era como su pareja veia con mucha atencion todo tipo de joyas, ropa, zapatos y un mil de cosas que basicamente costaban mucho dinero, él sabia que no lo veia con interes, solo los miraba porque le parecian bonitos o porque le gustaba el color o por como se le verian a él, y eso, eso fue lo que motivo al chico a empezar a trabajar sin control pues queria darle a su chico todo lo que se merecia, todo lo haria por él.


Pasaron unos meses y por fortuna de ambos las cosas comenzaron a ir mejor de lo que esperaban, Inui consigio un trabajo en una cafeteria local y Kokonoi por su lado aposto para iniciar una pequeña empresa de textiles, primero apoyando a otras tiendas de moda a buscar los mejores precios y luego el mismo comenzando a producirlas, iban lento, a su tiempo, pero eso no era un problema para ellos pues mientras tuvieran una vida comoda que mas importaba.


Fue un dia de invierno cuando Kokonoi fue a recoger de su empleo a su pareja pues hiban a tener una cena con algunos viejos amigos, pero ese dia la suerte no estaba de su lado, pues mientras Hajime esperaba a que su chico saliera de turno, una chica rubia entro al local y al verlo "se enamoro a primera vista", en ese momento ella rapidamente se acerco hacia el con claras intenciones de llamar su atencion, cosa que no funciono porque el chico no estaba interesado en ella, algo que claramente la frustro, pero no se desanimo, si ella queria algo, lo conseguiria.


La desgracia llego, y llego de una manera tan rapida que ambos pueden resumirlo, Yamiko por alguna extraña razon entro en sus vidas claro todo con el afan de "conseguir al chico bonito", a ambos les dio igual, pensaron que solo seria un crush momentaneo, pero que equivocados estaban.


Al quinto rechazo Yamiko empezo a tomar las cosas por las malas, convencio a su hermano y padre de hacer la vida de aquellos jovenes miserables, fue algo rapido para personas con el poder que ellos tenian, primero despidieron al rubio de su empleo, despues la empresa en crecimiento de Kokonoi empezo a ir en decadencia y por ultimo una amenaza, una sencilla, una que en letras grandes concluia que si ambos chicos no terminaran con cualquier vinculo que tuvieran en menos de 2 meses, ambos serian llevados a los juzgados por cargos de estafa y agresion (claramente falsos)


Ambos no supieron que hacer, estaban amarrados de pies y manos, sus amigos intentaron de todo pero aun no tenian la "fuerza" para ir contra ellos dos, entonces con todo en contra el pelinegro fue a hablar cara a cara con Yamiko, la cual encantada le propuso un "contrato" donde no acabarian refundados en la carcel.


El "contrato" fue sencillo, Hajime tendria que comenzar una relacion con la chica (en un futuro un matrimonio), ella lo apoyaria en su pequeña empresa y lo pondria en un alto nivel como el de su familia pues debia cumplir con los requisitos que ella merecia, pero por sobre todas las cosas Inui deberia desaparecer de su vida, convertirse en desconocidos o todo seria peor. La tension, el dolor, el miedo y una llamada de despedida de dos amantes, llevo a Inui acabando dentro de un reformatorio donde podria salir hasta que se convirtiera en una "persona competente", claro todo eso fue por culpa se Yamiko.


Y asi fue como 2 amantes jovenes fueron separados a la fuerza, Inui no puso resisntencia cuando tuvo que entrar pues seria mas doloroso y Hajime tuvo que cumplir con lo prometido... Aunque no todo se quedaria ahi, el pelinegro en un ultimo acto de amor, le prometio que lo sacaria de ahi, que se esforzaria por conseguir lo necesario para que ambos estuvieran juntos y le prometio por sobre todas las cosas una vida de lujos, una vida que merecia su chico, su angel.


Entre lagrimas el rubio acepto todo lo dicho por su viejo amor y fue asi como fueron separados por 4 años, 4 años en los que mientras uno trataba de no caer en un abismo de depresion y cumplir lo necesario para salir, logro ganarse a varios altos cargos del reformatorio con eso consiguiendo algunos favores como tener comunicacion con el exterior, de esa manera la soledad no lo invadio ya que sus amigos le dieron la compañia que merecia, para el fue ironico como los locos hermanos Haitani se volvieron casi una familia para él, aunque eso se lo debia a Take pues el nunca lo abandono, lo lleno de personas maravillosas y buenos a esos dos locos los cuales llama hermanos.


Por su parte Kokonio tambien hizo de las suyas, aprovecho la "ayuda" que le brindo su esposa para crecer en el mercado y por supuesto tambien se aprovecho de la ingenua chica, le endulzo tanto el oido que ella aseguraba que el estaba perdidamente enamorado de ella y que aunque el estorbo saliera del reformatorio, Kokonoi Hajime era todo suyo, aunque fue todo lo contrario el que en su momento fue peliblanco (ya que se tiño por el dolor de perder a su complemento) creo una mascara perfecta donde era el "marido perfecto", pero por las sombras crecio hasta en otro negocios, unos no muy legales ahi conocio a Izana el hermano de su viejo amigo Manjiro, con su ayuda logro recuperar toda conexion con sus colegas y bueno lo demas es historia, la creción de Bonten no es algo corto de contar.


-Bueno eso ya da igual- comento el rubio levantandose de su comoda cama- Tengo que verme con mis hermanos, para salir de esto rapido


-Sigo sin entender como acabaron siendo una familia... rara- comento el pelinegro mientras sseguia al otro fuera de la cama


-Es una historia larga y absurda, luego te la cuento- sonrio y saco al otro de la habitacion mientras lo tomaba de la mano


-Absurda me lo creo, era mas probable que acabaras con un vinculo familiar con Take, que con esos dos- se dejo llevar por su chico, lo seguiria a donde fuera


-Oh a Mitchy tambien lo quiero mucho, pero creo que tener de hermanos a Kakucho y Chifuyu es suficiente-


-En eso tienes toda la razon-


Pasaron las horas y los dos amantes disfrutaron del tiempo juntos, todo antes de tomar responsabilidad del problema que durante años han tenido


-Hasta que te dignas en aparecer- hablo "tranquilamente" una mujer sentada en la gran sala de estar de su hogar


-Tenia cosas mas importantes que hacer- hablo sin interes un pelinegro mientras tomaba asiento en otro sillon de aquella sala de estar


-¿Mas importantes que tu esposa?- pregunto y la ironia se escapaba de sus labios


-Bueno, proximamente ex esposa- no se dejo intimidsr y respondio tenaz


-¿Disculpa a que te refieres?- aquella bella dama se sintio ofendida por el comentario contrario


-Oh, a que quiero el divorcio y lo voy a tener- la seguridad estaba muy presente en su voz


-¿En serio? ¿Sabes con quien estas tratando?-


-Con una loca que me tuvo como el esposo "perfecto" por años-


-Jajaja, que gracioso, no querido, me refiero a mi posicion y la de mi familia- sonrio segura y miro desafiante al contrario- Dejate de juegos, o quieres que haga tu vida un infierno, sabes que solo necesito una llamada-


-...- el chico la miro muda, no era decifrable su expresion


-Owww ¿te comio la lengua el gato?- su sonrisa se ensancho mas


La chica se puso de pie, acomodo elegantemente las finas ropas que usaba, el sonido de sus tacones mostraba cada uno de sus pasos seguros, camino hasta quedar frente a su marido


-¿Quieres que lo ponga a prueba?- cuando termino la oracion, no paso mucho cuando un telefono empezo a sonar- Justo a tiempo, ¡Herma-...- la oracion se quedo a la mitad pues un grito resono por la otra linea


-¡JODER! Yamiko, ¡¿con quien mierda buscaste problemas?!- el hombre se escuchaba alterado


-¿Q-que? ¿De que hablas?- el desconcierto era notorio


-Estaba haciendo las mierdas que me pediste, esta vez no fue nada facil, los tiempos cambiaron y mis viejos conocidos perdieron poder-


-Pero ¿lo lograste?-algo esperazada pregunto


-Si asi hubiera sido no estaria en problemas- el hombre suspiro, frustado- no se que amigitos se hizo tu esposo, pero la empresa Haitani y Kurokawa estan detras de nosotros, por viejos negocios ademas de cuidar la empresa del imbecil ese


-Pero... ¿N-no son las empresas mas importantes actualmente?- el miedo comenzaba a crecer- y nosotros tambien lo somos ¿no?


-Lo somos si, pero las cosas se han ido complicando- miro cansado la pantalla de su celular- Yamiko, esta vez no puedo hacer nada, estoy atado de pies y manos- la llamada fue finalizada


- Creo y solo creo, que no podras hacerme nada- y de la nada el unico hombre en la habitacion volvio a hablar -Aunque me sorprende, pense que Izana no se hiba a meter- eso ultimo salio mas como un susurro


-¿Eso crees?, pues estas equivocado, solo dejame hacer una llamada mas- seguia segura de sus comentarios, porque sabia que su padre no la defraudaria


De manera rapida comenzo a buscar entre su lista de contactos, ella no se hiba a rendir si queria algo lo hiba a obtener, y bueno con un padre como el de ella, todo podia hacer con solo pensarlo. Encontro el contacto, de ese modo comenzo a sonar el tipico sonido de una llamada, no duro mucho pues fue contestada de inmediato


-Oh mi querida hija ¿Sucede algo?- una voz mayor sono atraves del aparato


-Si padre... tengo problemas con mi marido, y queria saber si puedes ayudarme- fingio un tono de voz roto, como si todo esto fuera un tormento para ella


-¿Hajime? Pero si ese muchacho es todo un ejemplo- el hombre no entendi a su hija, pues su marido habia aprendido bien su lugar


Por otro lado el mencionado solo sonrio, de algo le habia servido ponerle buena cara a ese hombre todas las veces que lo visito para "aprender a ser un hombre de bien", patrañas y mas patrañas, esto lo estaba cansando, pero debia aguantar mas, estaba esperando justo el momento en que todo lo qur planeo se cumpliera


El plan era muy sencillo, sus amigos tenian las suficientes herramientas para derrumbar a cualquiera, pues por mera suerte o por su vieja vida en pandillas llegaron a los puestos mas altos en el país, y aunque eso fuera en Japon, fuera del mismo el miedo era peor se sabia que con ellos no habia juegos, pero lo que menos toleraban era que alguien se metiera con los suyos, entonces en cuanto se enteraron de todo, no tardo mucho cuando ya tenian todo listo para destrozar a aquella familia y ¿porque no? Mostrarles lo que es poner piedras en el camino de la vida


-Eso es lo que tu crees padre, pero a sido muy cruel conmigo- su papel de victima le quedaba magnifico


-No puedo creerlo, si es un joven maravilloso- el hombre hablo con un tono muy contento- Si hasta me ayudo con mi retiro, mi empresa fue comprada a un excelente precio


-¡PERO PAPÁ!- guardo silencio un momento, repitiendo todo lo que dijo su padre en su mente- E-Espera ¿Vendiste la empresa?, no no no, debe ser una broma, si es mi herencia ¡ESA EMPRESA ES MIA!- estaba alterada, esto no podia ser, esa empresa era todo lo que necesitaba para seguir con su vida de lujo


- ¿De que hablas? Si tu rechazaste la empresa hace años, Yami cariño, tu dijiste que tenias suficiente con todo lo que te daria tu marido- el hombre estaba confundido, pues su hija siempre se nego a tener aquella empresa- En todo caso... No creo recuperarla


- Padre, porfavor se que puedes, solo regresa el dinero-


-No es el dinero Yamiko, es en quien acabo la compañia- el hombre mayor guardo silencio unos momentos- pero tengo su contacto, intenta negociar, yo ya estoy mayor para esto, te amo hija


No es que Hajime le haya recomendado a un mal comprador, es mas el joven que se presento con el nombre de Takemichi le parecio un sujeto maravilloso en quien dejar su empresa, el problema fue que de un momento a otro esa empresa empezo a portar el nombre de una persona que tomo mucho poder de la nada, un poder que a su edad el no logra alcanzar


Aunque bien, el nuevo dueño no fuera aquella persona a la cual vendio su empresa, por alguna razon o por mero respeto le permitierom conocer la informacion del muevo propietario aunque fura parte de aquella banda criminal


Mientras el hombre enviaba el mensaje, Yamiko se encargo de colgar la llamada para explotar en gritos, ¿como podia ser posible que toda su vida se fuera al carajo?, pero esto no se quedaria asi, aunque este perdiendo todo, minimo algo recuperara y sera aquella empresa que tanto dinero cuesta, Hajime deberia servir para una ultima cosa, asi que con toda su molestia se digno a mirar fijamente al chico, esperando que captara la orden


-Deja de verme, nunca entendere cuando me tratas de decir algo si solo me miras- estaba fastidiado, el queria irse a la de ya


-Marca al dichoso numero, sirve de algo por ultima vez- estaba mas que molesta pero sabia que si decia algo mas se quedaria sin nada


-Como quieras- Rodo los ojos con molestia pero hizo caso a la peticion de la mujer, asi que comenzo a teclar dicho numero


Hajime se tomaba su tiempo, tecleaba cada numero con tanta cautela que la chica esta intrigada ¿Tal vez le conocia?, quisa fuera alguien que tuviera aun mas poder que la promesa empresarial que representaba "su amado", y eso sonaba bien, no es que le deseara mal a nadie pero si acaba en el mismo barco que ella, no le molestaria


Un sonido la saco de sus pensamientos, el telefono por fin estaba sonando solo era cuestion que la persona a la otra linea se dignara a contestar


-¿Diga?-


-Un gusto poder contactarle, tengo una cuestion, es usted del dueño ¿ De la antigua empresa Yamanaka?- el tono del peli negro era serio, algo que aprendio con los años


-Oh, no, su hermano- por la otra linea se escucho como si la otra persona comenzara a caminar -Pero ahora mismo se lo paso


Hablo cortes la otra voz, Yamiko estaba curiosa, ella sentia que conocia a aquella voz pero no sabia de donde, era un tono jugueton pero al mismo tiempo serio ¿De donde conocia aquello? No era de alguna reunion que haya escuchado a lo largo de los años, pues de esas juntas nunca recordaba nada, debia ser algo mas personal


-¿Sigues ahi?- pregunto el joven en la otra linea- Se que tarde, peroooo- extendio la ultima letra- Ahora esta aqui conmigo


-Magnifico, ¿Podria hablar con é?- una afirmacion salio de la otra linea


-Mi querido hermano me comento que queria hablar conmigo- esta voz era mas seria que la anterior pero la pisca juguetona seguia ahi- ¿En que puedo ayudarle?


-¿Es usted el propietario de la antigua empresa Yamanaka?


-Oh lo soy- una ligera risilla salio del telefono- Mis hermanos me la regalaron, pero tu ya lo sabias, cariño


-SABIA QUE ERAS TU HAJIME- la antigua voz se escucho acercadondose- Le hablaste con mucho respeto a tu cuñado, ¿que falta de respeto es esa?, Hermanito terminalo


-¿De que hablas Rin? No lo terminare- una "pelea" comenzo en la linea contraria


Pero mientras todo eso pasaba en aquel lado de llamada, por el lado de Hajime solo dejo el aparato en una mesa cercana, y con todo el porte que tenia, con todos los modales que aprendio para "cumplir el estandar" se acerco a Yamiko, que con una cara llena de sentimientos, de confusiones cuando lo tuvo cerca, fue un movimiento involutario pero cuando menos se dio cuenta, habia soltado una cacheatada con todas sus fuerzas a la cara contraria, fue un ruido sordo pero no fue aquello lo que tomo lugar en la mansion, por contrario, fue la carcajada que solto el unico hombre en aquel lugar.


-¿!DE QUE MIERDA TE RIES?!-


La mujer estaba mas que molesta pero aquel grito no detuvo la risa de Kokonoi, comos si fuera posible rio con muchas mas ganas, su risa sonaba tan liberal, estaba disfrutando el momento


-¡ERES UN IMBECIL!, ¿!QUIEN ES!?, HABLA CARAJO- su voz gritaba lo mas que podia- ¿Quien es él?, anda dimelo, dime y lo matare


El chico no respondia a nada, el solo seguia riendo, una risa que poco a poco disminuia, pero seguia presente, seguia sin darle importancia a nada que dijiera la chica


- ¿Quién es tu nuevo amor?, ¿Tu nueva ocupación?, ¿Tu misterioso alguien?

¿A quién has ocultado de mí, todo el tiempo para no matarme?, ¿Quién es tu seductor?, ¿Tu rey y tu peón?, ¿Quién ocupó el lugar, que siempre ocupé yo?

Tu misterioso alguien me robó...-


Todas las preguntas que se hizo a lo largo de estos meses salieron sin control, una tras otra pues cada una mostraba como poco a poco su esposo se alejaba de ella o mejor dicho, como ella perdio los hilos de toda su vida, de como toda la manipulacion que aplico a dos jovenes tenia fecha de caducidad


-Llevas meses preguntando eso ¿No te das una idea?- su risa ya estaba controlada pero seguia con una sonrisa


-Creo saber quién es...- claro que lo sabia, su mente siempre llevaba a aquella persona -Pero no me animo a preguntarte por él, porque sería peor- ella no aceptaria que perdio ante aquel chico, su orgullo no lo dejaba- A veces, es mejor dejarlo todo correr, solo dime, ¿Quién es tu nuevo amor?-


-No es nuevo- el chico se puso firme, orgulloso de lo que iba a decir- Seishu Inui; el amor de mi vida. Mi angel


Y de repente todo el lugar se sumio en un gran silencio, un silencio que no reflejafa absolutamente nada pued entre esas dos personas ya no quedaba ni la cordialidad, aunque fue roto rapidamente por la llamada que seguia activa


-Perdona Koko, estaba peleando con mi hermano- dijo aquella voz que Yamiko juro nunca volveria a escuchar -Pero logre oir que me llamabas, ¿Sucede algo?-


El mencionado solo sonrio ante aquella voz que lo volvia loco, rapidamente fue por su telefono para contestar sin mucha distancia la llamada


-No es nada- tomo las llaves de su auto que momentos antes habia dejado por ahi -Paso por ti, vamos a comer-


-Me encantaria eso- contesto encantado el rubio


-Nos encantaria, querras decir hermanito querido- una tercera voz aparecio de la otra linea


-Ya lo sabia, bien, vayamos todos, llamen a los demas-


Dicho eso colgo la llamada, miro aquel lugar que en algun momento llamo su hogar, recorrio con sus ojos cada zona en la que se sintio apresado, una jaula de oro, sus ojos recorrieron todo el sitio para acabar enfocados en aquella mujer que "juro amar"


-Puedes quedarte con la casa, el divorcio ya esta escrito solo debes firmar-


- ¿Enserio estas acabando con esto?-


-Solo estoy siendo libre- una mueca en forma de sonrisa se formo en sus labios -Me voy-


-Te iras al trabajo y luego regresaras ¿Verdad? ¿Asi como siempre a sido? ¿Cierto?- no se movia de su sitio pero sus ojos comenzaban a cristalizarse


-No yamiko, me voy de aqui, de esta casa que me mantuvo cautivo durante años, de este estilo de vida, pero por sobre todo, me voy de tú vida para vivir la mia-


El chico salio de aquella casa, miro el cielo despejado y porfin, sonrio, sonrio de una manera dulce, alegre, satisfecha, libre, por primera vez salir de ese lugar le provocaba tanta alegria que le gustaria guardar el sentimiento en una caja y siempre atesorarlo, pues se sentia tan bien, pero tenia que dejarlo ir, pues ahora podria sentir mas aquel sentimiento abrazarlo y darle la bienvenida como a un viejo amigo


Pero por otro lado Yamiko se desmorono, en el momenro en que la puerta fue cerrada todos sus muros calleron y ella solo sintio el frio de aquella mansion rodeandola, por su lado ella lloro, lloro lo que en años no habia llorado, se sentia fatal ahora no era nadie, ahora no tenia a nadie, todo lo que quiso todo por lo que trabajo siemplemente se fue, como desearia que fuera una pesadilla pues aquel dolor no se lo deseaba a nadie


Y justo ahi, abrazada a sus rodillas en aquel frio piso se pregunto ¿Asi era como se sentia Hajime durante estos años?


- Tu misterioso alguien me robó- fue lo ultimo que dijo antes de volver a caer en llanto


Aunque Yamiko no fue robada, solo 2 corazones fueron libres de amarse nuevamente, de latir juntos en una sintonia perfecta, en una sintonia que solo dos locos enamorados entenderian


Su dulce melodia que los definia


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Notas:

Si bueno, es la primera vez que escribo una historia como tal, la empece hace algunos meses realmente hay muuchaas cosas que me gustaria quitar y poner, pero pienso que es mejor dejarlo asi, plasmando de algun modo mi sentir cada momento que escribia


Eso seria todo, un beso