El Human Que Enamoró A La Alien
Hola Gente hermosa de esta plataforma.
Aquí IvanRaider trayendoles un nuevo One-Shot de Naruto
Naruto no me pertenece, todo va hacia sus respectivos creadores.
Yo solo creo contenido de Fans para Fans.
No olviden darle a la estrella y comenten.
Ahora si espero y lo disfruten.
PD: Hago streams a las 7 de la tarde hora de México en twitch.tv/elgodronin (¿Podremos llegar a los 600 seguidores? :3) muchas gracias a todos los que me siguen y están en mis directos :'' 3... de antemano muchas gracias a todos los que me siguen y apoyan mis historias.
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Desde el inicio de la humanidad siempre se ha caracterizado por estar en conflicto en cada momento de su historia, no importando cuál sea el motivo; ya sea por sobrevivir, por la codicia, el amor, odio, placer, entre otras más. Pero pese a tener diferentes propósitos, todas tienen algo en común...
En qué el inocente son los que terminan pagando con sus vidas, todo gracias a los deseos egoístas de gente mala con la excusa de 'por un bien mayor'.
Las mujeres se quedan en el suelo llorando desconsoladamente por perder a sus esposos o hijos, mientras que los niños sufren por la pérdida de sus padres o hermanos, donde pueblos enteros terminan siendo sofocados por las llamas de la guerra. Antes luchabamos por conseguir alimentos y hacerle frente a todas las adversidades que se nos presentaban para sobrevivir... Cuando luchabamos codo a codo bajo una misma bandera.
Ahora eso cambió; la humanidad se fragmento en varias facciones que sólo buscan sus propios fines, atacandose unos a los otros sin importarles que en antaño eran aliados. Pero donde hay oscuridad habrá luz, no todos los seres humanos tenían pensamientos egoístas como sus hermanos de raza, ellos querían la reconciliación de la humanidad y que se volvieran a unir bajo una sola bandera.
Y una de esas personas se trataba de un joven rey de cabellera Dorada, ojos azules como el zafiro, una piel bañada por el sol siendo adornado, un físico que sólo un guerrero podía obtener por su entrenamiento riguroso siendo adornados por algunas cicatrices obtenidas en cientos de batallas siendo ocultas por una yukata hecha con las telas más finas de color blanca haciendo que las joyas de oros sobresalgan de la vestimenta.
Aquel chico se trataba de Naruto Uzumaki; el heredero de él gran clan del remolino y actual líder de una de las naciones más poderosas del mundo. El rubio había ascendido al trono después de que su padre fuera asesinado brutalmente en el campo de batalla con el reino rival.
El joven rey lo había perdido todo: su padre en una cruel guerra y a su madre que murió a los pocos momentos de su nacimiento. Realmente lo había perdido todo aquel horrible día, al único ser querido que le quedaba... Hasta que se volvió el gran monarca de su nación y fue ahí que vio a sus habitantes como su familia.
Una gran y hermosa familia.
En ese momento en el que se le fue colocada la corona se había prometido en velar por la seguridad y felicidad de su gente. Aquel día se había prometido en alcanzar la paz para su pueblo, lamentablemente no había pensado que aquello sería complicado de conseguir.
Despues de todo seguía habiendo conflicto entre las diferentes naciones por el control total de la otra, también que su posición pacifista había provocado el descontento de algunos de sus habitantes que exigían la sangre de aquellos que provocaron la muerte de sus familiares; no los culpaba, el sabía como se sentían al haberlos perdidos en esas batallas. Pero el no se rendiría, si hacía falta hacer un pacto con el mismo rey de los demonios para conseguir la paz que tanto añoraba: lo haría sin titubear.
Pasaron los años y aquel joven rey se había convertido en un hombre; atrás había quedado aquel mocoso e inexperto en la vida para dar paso al adulto con experiencia y mente dotada con el conocimiento. Pero pese a que pasará el tiempo seguía conservando su belleza que muchas mujeres añoraban en tener como su marido.
Pará lastima de las mujeres del pueblo no sería posible, ya que al parecer su gran rey estaba más concentrado en conseguir su sueño de conseguir la paz que en formar una familia con la cual compartir dicha meta. Claro que aquello no las desanimaba, al contrario, se les hacía interesante saber que su líder no sería fácil y aquello provocaba que lo desearan más, pensando que era frío...
Pero todos esos pensamientos eran erróneos ya que su rey era despistado, no por que las estuviera ignorando.
Pesé a que su vida amorosa no fuera la gran cosa lo compensaba su sueño de obtener su tan añorada paz y es que con mucho esfuerzo y diálogo llegó a obtener alianza con las naciones allegadas; gracias a aquello dichos reinos se unieron a la suya para servir a una sola bandera. Atrás había quedado una pequeña nación a un gran imperio que buscaba una sola cosa.
Reunificar a la humanidad y regresará a su época dorada.
Pará mala fortuna del joven rey esto había provocado el miedo de las otras naciones y como respuesta empezaron a atacarlos, claro que Naruto no tuvo más remedio que en defenderse de sus ataques, en la cual salían victoriosos con pocas bajas... Pero seguían siendo vidas perdidas de las cuales juro cuidar, pese a que ganaban seguían perdiendo.
Cansado de aquello decidió hacer una reunión con el resto de las naciones y estos accedieron; hablaron con sus bocas en vez de con sus armas y llegaron a un acuerdo. El fuego cesaría a cambio de un tratado comercial que beneficiarían a todos a su vez que se juraran acudir a ayudar a los países que estuvieran dentro de la alianza de una invasión enemiga.
Cuando el joven rey dio el anuncio sobre la nueva alianza todos vitorearon a su emperador, desde que el asumió el poder todo había mejorado para el pueblo (ahora imperio) desde la fundación de este por el primer Uzumaki. Todo era paz y prosperidad en la cual muchos festejaban, como si la tierra compartiera su felicidad esta les mostró una hermosa lluvia de estrellas que todos del imperio presenciaron.
En el balcón del palacio real se encontraba el ahora emperador del imperio: Naruto Uzumaki viendo dicho fenómeno natural tan hermoso con una sonrisa.
-"Es realmente hermoso" -. Comentó Naruto a la nada aún conservando su sonrisa.
-"Si que lo es mi señor" -. Hablo una voz melodiosa de una mujer haciendo que el hombre rubio girará levemente la cabeza hacía donde se originó, pero no sé alcanzaba a ver gracias a la oscuridad que la cubría.
-"No seas tímida Aino" -. Le dijo Naruto con una voz calmada y suave viéndola con una sonrisa. - "Acércate y acompáñame a ver este momento tan único" -.
La mencionada solo asintió y salió de aquel lugar bañada de oscuridad, fue ahí que la luz de la luna junto con el de cientos de estrellas (meteoritos) la recibió mostrando una joven mujer de rostro fino, con una piel tan blanca como la porcelana más fina siendo resaltada por un cabello negro como la noche y unos ojos cafés oscuros, la chica venía vistiendo una yukata de color beige y en su frente tenía puesta una tela rosa grisáceo.
La joven se había posicionado al lado de su emperador y se quedó pasmada al ver la lluvia de estrellas, estaba fascinada ante lo que sus ojos veían.
Naruto sólo la volteo a ver y puso una sonrisa viendo a la joven chica, aun recordaba como la había conocido; en uno de sus tantos paseos que daba por todo el pueblo conoció a una niña que había robado una manzana de un puesto de frutas, nadie se había dado cuenta excepto el, aun recuerda como había soltado una risa divertida al ver la cara maliciosa que puso la pequeña cuando la hurto.
El le había avisado a sus guardias que seguiría su camino solo y que ellos regresarán con sus familias, ellos iban a negarse pero no esperaron que su emperador desapareciera enfrente de sus narices en tan sólo un segundo. Pesé a que la niña era una buena ladrona no lo era en atlética, había corrido pocas calles y está se había cansado, además que fue demasiado lenta como para que Naruto la pudiera alcanzar en tan poco tiempo.
Aún recuerda cómo la pequeña Aino se asustó cuando lo vio y cómo este le había dicho que la vio robando la manzana, la niña desesperada se puso de rodillas y suplico por su vida; pensando que su emperador la ejecutaría públicamente por robar, pero nunca se espero que el rubio se agachara y colocará su mano en su hombro, con unas palabras tan suave como las que solo un padre o madre puede darte le dijo que no estaría en problemas.
Eso la calmo, pero nunca espero que su emperador le ofreciera ser su protegida, pensó que era una mentira; hasta que lo acompañó al palacio real y este había mandado a sus sirvientes a que le preparan de comer. Fue aquel día en adelante que supo lo que era tener el estómago lleno. Muchos de los sirvientes de Naruto pensaron que la joven chica sería su concubina, pero imaginen su sorpresa cuando en realidad la trataba y cuidaba como a su propia hija.
Pensar en ese día realmente le hacía tan feliz; verla tan desprotegida, sucia y hambrienta le hizo recordar como hubiera sido su vida sino fuera de la realeza, por ese motivo decidió adoptarla. Realmente no era el primer niño de la calle que acunaba en su casa, pero a comparación con los otros: esta le había ganado un cariño que no tuvo con los demás.
-"Pide un deseo mi pequeña" -. Le pidió Naruto con una sonrisa viendo a la joven pelinegra.
La chica solo esbozo una gran sonrisa y viéndole del rabillo de su ojo recordó como este hombre había hecho mucho por ella y al imperio, como este sacrifico varios años de su vida para que ahora tuvieran una gran época de paz. Ella sabía que su emperador y figura de padre aún conservaba su físico joven; en realidad ya era un hombre viejo y cansado.
El indicativo más obvio era su pelo que antes parecía bañado en oro ahora dejaba un rubio pálido siendo adornados con leves tonos blancos en su cabello. Sabía que a su figura de padre no le quedaría tanto tiempo de vida, por dios, la cuido cuando apenas tenía 6 años y ahora era toda una mujer de 22 años.
Ese hombre había sacrificado tanto por todos y no hizo lo que cualquiera haría en su lugar: tener una familia. Tal vez la tenía a ella, pero sabía que no era su hija de sangre y faltaba una pieza fundamental en una...
Una madre.
Ella fue criada por las sirvientas de su señor y padre, pero todas ellas le contaron que el tacto de una mujer era importante para el hombre junto con la crianza de los hijos. Fue ahí que supo exactamente cual sería su deseo.
-"Deseo que mi padre encuentre el amor y sea feliz" -. Pidió Aino volteando a ver la lluvia de estrellas con todas sus fuerzas...
Fue ahí que algo cambió en esa lluvia de estrellas; dos de esas luces se habían desviados e impactaron lejos de las murallas de la ciudad provocando un gran temblor que asustó a toda la población por la fuerte sacudida.
Algunos edificios no aguantaron la fuerza y terminaron derrumbandose provocando el caos junto con los gritos de todas las personas. Naruto vio esto con horror y había llamado a uno de sus guardias para que diera la orden de socorrer a todos los afectados mientras que preparará a un equipo para que fueran al lugar del impacto en caso de haber caído en una de las tantas casas fuera de las murallas.
-"Iras con ellos padre, ¿no es así padre? " -. Preguntó Aino viendo a Naruto con su ropa de viaje pero reforzada por si había una emboscada de bandidos.
Tal vez haya conseguido la paz, pero la pobreza provocaba que la gente cometiera actos atroces... Algo que el no podía controlar lamentablemente.
-"Así es mi pequeña, no te preocupes, volveré antes de que te des cuenta" -. Le respondió Naruto con su característico tono calmado y melodioso. -"No hagas algo que yo haría mi niña" -. Le ordenó con una sonrisa divertida.
Claro que aquello provocó las risas de la joven Aino y solo vio como su padre se iba con la guardia carmesí; soldados de élite encargados de proteger el palacio real y las afueras de la capital. La joven hija adoptiva de Naruto vio como este salió de la gran habitación siendo escoltado por dos de sus mejores soldados.
-"Cuiden a mi padre por favor" -. Le pidió a uno de los soldados siendo una mujer.
La mujer de gran estatura y cicatrices volteo le volteo con una sonrisa siendo ocultada por su media máscara de color rojo.
-"Creo que el nos tiene que cuidar a nosotros" -. Comentó la mujer con una sonrisa divertida. Después de todo los primeros guardias carmesíes fueron entrenados por el mismo Naruto y estos pasaron sus enseñanzas a las otras generaciones.
Aino sólo puso una mirada en blanco y vio como la mujer de brillante armadura plateada con una Kama de color rojo salió del lugar. Ella sabía que su padre sabía protegerse así mismo, pero aún así no podía evitar preocuparse por el.
Pesé a ser de noche; el bosque fue iluminado en cuestión de segundos y con ello dio paso a la guardia carmesí encima de los caballos más rápidos de la capital. Aunque salieron más de 300 soldados, estos se dividieron en grupo para abarcar más área por posibles fragmentos esparcidos del meteorito y rezar que no haya caído encima de una granja o casas de las afueras.
Enfrente de todos se encontraba Naruto que portaba un traje cómodo para explorar, pero debajo de esta se encontraba una armadura de malla por cualquier cosa junto con su katana colocada para desenvainarla en cuestión de segundos. Al lado del emperador se encontraban los mejores de su guardia carmesí yendo directamente hacía donde cayó el meteorito.
-"¡Alto!" -. Ordenó Naruto al ver un espectáculo de luces cegadora a pocos metros de ellos.
Pero lo que llamó su atención fue ver a dos seres humanoides volando yendo en contra del otro. Aquello también fue visto por los escoltas de Naruto con miradas asombrada siendo ocultas por sus cascos.
-"Díganme que no soy el único que está viendo dos personas volando" -. Dijo uno de los soldados viendo a sus compañeros.
-"Yo también lo veo hermano" -. Le contestó otro soldado aún sin poder creerse eso.
La única mujer del grupo logró espabilar y acercó su caballo hacía su emperador esperando que le diera una orden.
-"¿Cuáles son sus órdenes su majestad?" -. Le preguntó cortésmente la mujer de la media máscara sin despegar su vista hacia los dos seres voladores.
-"Envíen a uno hacía la capital y que traigan refuerzos, el resto se queda conmigo" -. Ordenó Naruto bajando de su fiel amigo. - "Nos acercaremos sigilosamente a ellos y si vemos que son una amenaza no nos quedará de otra que pelear con ellos hasta que lleguen los refuerzos" -.
Pesé a su actitud pacifista el seguía siendo un líder que se preocupaba por su propia gente y dudaba que sea lo que fueran esas dos figuras no eran humanas, además; dudaba que fueran amistosos después de ver como entre ellos se atacaban. Los soldados no dudaron en seguir la orden de su emperador y uno de ellos giro el caballo a la dirección por donde vinieron para empezar a galopar hacía la capital.
Acercándose hacia donde se estaba desarrollando la batalla entre las dos figuras Humanoides, en cada paso que daban los nervios aumentaban; el pavor y el miedo se apoderaban de ellos cuando sentían la tierra sacudirse junto con los animales huyendo despavoridos del lugar. Los soldados carmesíes no estaban preparados ante esa situación; después de todo no era normal ver a dos seres volando y desatando una serie luces acompañados con varias sacudidas de la tierra.
-"Nos estamos acercando" -. Les aviso Naruto al ver varios árboles y tierras arrasados. - "Tenemos que rodearlos, manténganse a una distancia segura. No actúen hasta que yo de el primer golpe" -.
-"Entendido" -. Respondieron todos sus soldados en voz baja dividiéndose alrededor de las dos figuras humanoides.
-"Mitsuki" -. Le llamó Naruto a la mujer con cicatrices. - "Eres la mejor arquera que conozco, si ves que son hostiles con nosotros disparale para derribarlos cuando estén en el aire. Ellos tienen la ventaja área, evitemos que la aprovechen" -.
-"Si mi lord" -. Le respondió la ahora nombrada Mitsuki sacando su arco y yéndose a posicionar para tener un tiro limpio.
Naruto asintió y vio como la mujer desapareció en el umbral de oscuridad provocado por la noche. El emperador rubio no perdió el tiempo y reanudo su caminata agazapado, intentando ser silencioso como un depredador en búsqueda de su tan añorada presa; aún consciente del posible peligro que sería esos dos seres con habilidades antes no vistas por el u otro ser humano.
Por cada paso que daba sus nervios aumentaban, el temor latía con fuerza y su instinto le gritaba que huyera del lugar, lo único que lo mantenía firme era su coraje y determinación. Era el emperador; su misión es el de cuidar y proteger a sus habitantes de cualquier amenaza que los expusiera en peligro.
El lo sabía en el momento en el que fue elegido para gobernar su imperio, sin sus habitantes no habría reino el cual gobernar, es como el dicho; si le cortas la cabeza a la serpiente, el cuerpo morirá.
El era el cuerpo y sus ciudadanos era la cabeza de la cual tenía que proteger... Aunque eso significará dar su propia vida. Después de todo fue el juramento había hecho cuando le dieron su corona y asumió el cargo de su nación.
Fueron fracciones de segundos en los cuales su pensamiento se detuvo y tuvo que esquivar un cuerpo dirigido hacia su posición a toda velocidad. Contuvo el aliento y se fue a ocultar, Naruto sabía que no lo habían visto; había sido lo más silencioso posible además que aún le quedaba varios metros antes de llegar a las dos figuras humanoides.
Y dudaba mucho que sea lo que fueran esas cosas estuviera prestando atención, ya que estos estaban más concentrados en hacerse daño uno al otro en una pelea y por lo poco que presenció se dio cuenta que era un duelo hasta la muerte de uno de los dos.
-"¡Maldita traidora!" -. Grito con ira una voz masculina donde salió disparado el cuerpo.
Antes de que Naruto hiciera algo una figura se posicionó a su lado ignorandole completamente, el emperador sin perder el tiempo se alejo a una distancia segura y la vio; una mujer hermosa de piel blanca como la nieve, sus ojos eran de un color tan único como su piel, su cabello de color gris era tan largo que cubría toda su espalda y su cuerpo curvilineo se ocultaba detrás de su vestimenta haciendo juego con su tono de piel y siendo adornados con franjas moradas.
El hombre rubio se quedó maravillado ante la belleza de la mujer, tardó varios segundos en poder reaccionar justo a tiempo para proteger a la fémina de un tajo mortal con su katana desenvainada, aquello sorprendió a la albina y vio a su salvador con sus ojos abiertos por la impresión.
-"Es muy rápido" -. Pensó la mujer con asombro al notar como un simple humano consiguió desviar una barra negra que ella no logro ver.-"Si el no hubiera venido... Estaría muerta" -. Sin embargo abrió los ojos al ver bien a su salvador.
Naruto no despegó su mirada del otro ser que envió ese ataque hacía la mujer, el no sabía por qué, pero por alguna razón su cuerpo se había movido sólo.
-"¿Estás bien?" -. Preguntó Naruto sin despegar su mirada hacia el frente. Estaba arriesgando mucho en darle la espalda a esa mujer, pero lo descatimo ya que ella le podía haber matado desde hace tiempo.
-"S-Si" -. Le respondió la mujer aún sorprendida viendo a su salvador.-"Gracias" -. Dijo con un tono sincero con su mirada clavada en la espalda del hombre.
-"Luego me lo agradeces" -. Le comento Naruto preparándose para pelear al ver como la otra figura pálida igual que la mujer apareció enfrente de ellos bastante herido. - "Hay que encargarnos de él primero" -. Finalizó al saber que el diálogo ya no sería una opción.
La mujer albina asintió e igual que Naruto se preparo para el combate viendo a su antiguo colega con un ceño fruncido.
-"Mi pelea no es contigo insignificante humano" -. Dijo el hombre albino con un cuerno viendo a Naruto con ira reprimida. - "Te daré la oportunidad de irte con tu vida"-. Amenazó tratando de llenar de miedo al rubio para que este se fuera corriendo.
El sabía que estaba demasiado débil por la pelea que tuvo con la mujer y por ese golpe a traición que desencadenó la pelea entre ellos; no sabía por qué ella decidió traicionarlo, era una misión fácil: plantar la semilla del Shinju y cuidarlo hasta que creciera el fruto para su clan... Pero al parecer eso ya no sería por culpa de su antigua compañera.
Realmente esperaba que el hombre humano se fuera de ahí, en su estado actual sabía que no podía hacerle frente a los dos sólo y no ayudaba que aquella persona logrará desviar su ataque en cuestión de una fracción de segundo. Algo que no debía de tomar muy a la ligera.
-"Si te vas condenarás a este mundo y a todos los seres que la habitan" -. Hablo la mujer haciendo que el hombre apriete los dientes de ira.
-"¡¿A que te refieres con eso?! " -. Exigió Naruto abriendo los ojos ante lo dicho por la mujer.
-"¡No le hagas caso a esa traidora!" -. Grito el hombre con un cuerno con ira viendo a la mujer. -"¡Esa mujer no es de fiar!, ¡me oyes humano!" -.
Naruto solo se quedó callado escuchando todo detenidamente, realmente no sabía en quién confiar. Pero aquel momento de debilidad lo iba a aprovechar el hombre con un cuerno; sonriendo este hizo aparecer otra barra de color negro de su mano colocada detrás de su espalda e iba apuñalar al rey de no ser por que este logro reaccionar provocando la pérdida del brazo completo del ser humanoide.
Aquello provocó un grito llena de dolor en el hombre pálido que lo único que pudo hacer fue sostenerse el muñón donde antes estaba su brazo izquierdo tratando desesperadamente de parar el sangrado. Este sin perder el tiempo le dio una mirada de odio hacía el responsable de la pérdida de su extremidad y le dijo.
-"¡Solo estas retrasando lo inevitable infeliz!" -. Le grito el hombre viendo a Naruto. - "¡Grabate bien mis palabras; esa mujer tarde o temprano te traicionara justo como lo hizo conmigo y será muy tarde para detener!..."-. No pudo continuar debido a la aparición de los soldados carmesíes.
Este al verse rodeado decidió usar su última carta de triunfo y se mordió el pulgar de su única mano haciendo que la mujer abriera los ojos.
-"¡CORRAN! "-. Ordenó la mujer pálida.
Tanto Naruto como los soldados no dudaron en hacerle caso al ver como el hombre empezaba a crecer en tamaño y varias luces salían de su cuerpo. La mujer pálida al ver que no saldrían de ahí decidió agarrar los hombros del rubio y lo telentransporto lejos del lugar junto con la guardia carmesí.
Justo a tiempo antes de que una luz cegadora iluminara toda la noche transformándola en el día en cuestión de segundos. Al pasar aquello la mujer cayó de rodillas bastante agotada mientras que los soldados y el mismo Naruto veían lo que antes era un campo lleno de árboles a un cráter enorme sin vida.
-"¡¿Que demonios fue eso?!" -. Grito Mitsuki con miedo al ver aquel enorme crate del tamaño de la capital.
Naruto sólo se quedó callado viendo el cráter entre asombro y miedo, ¿que clase de ser podía ser capaz de explotarse así mismo sin pólvora y provocando tal destrucción?. Dirigiendo su mirada a la mujer albina este se acercó lentamente y le ofreció su mano para ayudarla a levantarse.
-"Gracias por sacarnos de ahí" -. Fue lo dicho por Naruto con una sonrisa en su rostro aún con su mano extendida hacía la mujer. - "Naruto Uzumaki y ellos son mis amigos" -.
-"Kaguya Otsutsuki" -. Aceptó la mano del hombre con un tinte rosado en sus mejillas. - "Y no me agradezcas, te lo debía después de haberme salvado la vida antes" -.
Naruto asintió y dirigió su mirada hacía el gran cráter.
-"El té llamó traidora" -. Habló Naruto llamando la atención de Kaguya. - "¿Por qué?" -.
Kaguya sólo se quedó callada por unos segundos, los cuales provocó que Naruto llevara su mano a su katana. Hasta que...
-"Cómo sabrás..." -. Empezó a contestar Kaguya mirando al suelo. - "No soy de este mundo; mi especie viaja de planeta a otro en búsqueda de plantar un dios árbol, de este sale un fruto único que le da a todo aquel que lo consuma una energia única llamadas 'Chakra' y gracias a esta le otorga habilidades especiales como lo es el volar junto con otras más. El problema es que el árbol consume toda la vida del planeta hasta dejarlo muerto, por eso lo traicione, pasamos años viendo este planeta y algo en el me cautivo"-. Respondió con total sinceridad la mujer...
Naruto solo asintió en comprensión volteando a verla con una sonrisa.
-"Entonces yo soy el que está en deuda contigo" -. Comentó Naruto viendo a la mujer. - "En nombre de todos los habitantes de la tierra, estoy eternamente agradecido por habernos salvado" -.
Kaguya al ver la sonrisa del hombre rubio no pudo evitar ponerse roja. Lo que el Uzumaki no sabía era que está había mentido; realmente no fue el mundo lo que la hizo traicionar a su especie fue por el. Ella desde hacía un tiempo lo había estado vigilando al emperador desde que vio como unió a varias naciones y como este defendía a su gente con su propia vida en el campo de batalla...
Su mirada después se posó en la hermosa luna en el cielo y aquella imagen se le hizo bella ante los ojos de Naruto que se quedó maravillado. Esto fue visto por sus soldados y estos no evitaron salir una sonrisa al ver como su emperador por fin había encontrado al amor de su vida.
-"Ya era hora" -. Comentó Mitsuki viendo a su líder y sus compañeros asintieron estando de acuerdo.
El tiempo pasó y con ello el inicio de una relación entre los dos seres muy diferentes se creó; la paz siguió reinando por mucho tiempo bajo el estandarte del emperador Uzumaki y el imperio de los antiguos (como sería conocido en el futuro). Naruto había encontrado el amor con Kaguya y de dicha unión dio paso al nacimiento de los dos príncipes del reino: Hagoromo y Hamura.
Tras el nacimiento de los gemelos hizo que Naruto y Kaguya se unieran en sagrado matrimonio; todos felicitaron a su rey y su ahora primera reina con júbilo que provocó la felicidad de la mujer albina. Pero la que sin duda alguna estaba feliz por la noticia era Aino que por fin su amado padre había encontrado el amor y por fin tendría a una mujer a la cual llamar madre.
Pero no todo era bueno; ya que Kaguya le advirtió sobre que su especie vendría a la tierra para reclamar el fruto y con ello la invasión sin importar que no hubiera resistencia. Naruto sin más remedio le aviso a su gente de la llegada de los Otsutsuki y que se tenían que preparar para pelear contra ellos.
También que el imperio se expandió tomando gran parte del continente; todo con el propósito de obtener la paz y un ejército enorme para hacerle frente a la próxima gran amenaza que se cernía hacía ellos... Y si que estarían preparados para ese día.
Después de que el gran arbol shinju apareciera en el planeta... Uno completamente diferente que en vez de dar un solo fruto este otorgaba la energía del chakra a todos lo seres humanos que habitaban en el.
Fin del One-Shot.
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Bueno gente hermosa, hasta aquí el capítulo de este Fanfic crossover (muchas gracias por leer, en verdad se los agradezco :3).
Espero y les haya gustado: Si es así voten y comenten que les pareció. Eso me ayudaría bastante chicos y chicas :D.
También no duden en seguirme para que no se pierdan más historias de este estilo :D. (por cierto, tengo un montón en mi perfil ;D).
También que hago directos a partir de las 6 de la tarde hora de México en mi canal de Twitch por si gustan pasarse a pasar el rato riendo y charlando conmigo (también jugar conmigo por supuesto :3). Me encuentran como twitch.tv/elgodronin.
Hasta aquí IvanRaider, y nos vemos en el siguiente Fanfic.
Si te gustó esta historia, ¿Que les parece seguirme y ver mis otras historia?









muy buena pero me hubiera gustado que tuviera lemon donde pierden la virginidad y que este Naruto tenga un super harem y mil gracias por la teoría