Naruto "Conociendo A Los Suegros"

Summary

Naoto estaba muy nervioso por un solo motivó... Ya que hoy sería el día en que conocería a los padres de su ahora novia Nagatoro. ¿Podrá el Senpai agradarle al padre de su novia?... ¿Será igual que Nagatoro?. ¡¿POR QUE NAGATORO LO MIRABA CON UNA SONRISA BURLONA?! [[ FINALIZADO ]]

Status
Complete
Chapters
1
Rating
n/a
Age Rating
16+

Conociendo A Los Suegros

Hola Gente hermosa de esta plataforma.


Aquí IvanRaider trayendoles el nuevo capitulo de este fanfic crossover entre Naruto y Ijiranaide, Nagatoro-san


Naruto y Ijiranaide, Nagatoro-san no me pertenecen, todo va hacia sus respectivos creadores.


Yo solo creo contenido de Fans para Fans.


No olviden darle a la estrella y comenten.


Ahora si espero y lo disfruten.


PD: Hago streams a las 7 de la tarde hora de México en twitch.tv/elgodronin (¿Podremos llegar a los 600 seguidores? :3) muchas gracias a todos los que me siguen y están en mis directos :'' 3... de antemano muchas gracias a todos los que me siguen y apoyan mis historias.


•~~•

-"¡¿E-Estás segura que podré impresionar a tus p-padres?!" -. Fue la pregunta hecha por un Naoto bastante sudoroso y temeroso viendo a su novia Nagatoro.


Naoto Hachioji podía ser descrito como alguien normal, sin ninguna peculiaridad física a destacar; piel clara, pelo castaño ligeramente rizado, estatura un poco por encima del promedio japonés, ojos marrones claros siendo adornados por unas gafas, no presenta ningun musculo en sus brazos y piernas siendo una persona delgada al punto de parecer algo frágil a simple vista.


Pesé a todos los puntos negativos que era su apariencia física, su forma de ser y actuar era recompensado; era una excelente persona a la hora de comunicarse y expresarse con las personas siendo reflejados en sus dibujos... Mismas actitudes que enamoraron a la chica que tenía entrelazado su mano izquierda.


-"¡Por supuesto que si Senpai!~" -. Exclamó Nagatoro con su tan característica sonrisa burlona viendo a su novio en un intento de tranquilizarlo.


Nagatoro era una chica de pelo negro largo y lizo , piel morena (debido a estar expuesta al sol en cada momento), una estatura un poco por debajo del promedio pero aquello pasaba desapercibido debido a su cuerpo atlético y su busto modesto (pese a su baja estatura). Pesé a ser una belleza sin igual aquello se veía opacado por su actitud bromista y pesada; pero pese a todo eso logró enamorar a su ahora novio, aunque al principio este no la toleraba al ser el principal centro de sus burlas.


Naoto al escuchar esas palabras de su novia no pudo evitar soltar el aire retenido en sus pulmones por el miedo y la ansiedad que lo carcomia por dentro... Cosa que vio Nagatoro con una sonrisa, aunque eso era solo para calmar a su novio.


-"¡¿A quien quiero engañar?!" -. Grito Nagatoro a sus adentros. - "¡Tal vez mi papá no sea tan crítico, pero mamá lo querrá matar!" -. Pensó aterrada al saber la personalidad sádica de su progenitora.


Su padre era un hombre dulce; una buena persona en general con su lado bromista, pero desde que nacieron ella y sus hermanos dejó aquello en el pasado para ser una excelente figura paterna. Pero su madre... ¡Oh su mamá! Pesé a que dio a luz a ellos tres, nunca había abandonado su actitud sádica, en general era una mujer horrible con otras personas y fue gracias a ella que se habían ganado el odio de sus vecinos e iban a ser expulsados de ahí... De no ser por su padre que era querido por todos en la zona.


Ambos padres eran un contraste diferente al otro, pero aún así se amaba como el primer día en que se conocieron. Sin embargo eso era debido a que su padre había cambiado para ser un buen ejemplo, pero su pasado seguía ahí y su madre se había encargado de contarle cada una de las locuras que él había cometido.


Aún recuerda las historias que su madre le habia contado sobre su padre; desde literalmente ingresar a los servidores del gobierno de los Estados Unidos hasta casi iniciar un holocausto nuclear... Enserio que se alegraba de ver como su papá había cambiado para bien, si no, sería la hija del criminal más buscado de todo el mundo.


Pará buena fortuna de ella y su familia el había logrado borrar sus huellas para nunca ser descubierto, además de tener cientos de contactos importantes alrededor del mundo respaldandolo... Incluso de la mafia japonesa para su desfortunio.


De sólo recordar eso último provocó que sus temeros incrementarán aún más de lo que ya estaban, sus padres eran gente importante y ella junto con sus hermanos lo tenían todo; lo cual provocó que los tres empezarán a querer destacar sobre el otro para no ser unas simples cargas para sus progenitores.


Eso era otro problema: sus hermanos, ¡era claro que ellos querrán matar a su novio!. Tal vez su hermana mayor no lo haría, pero su hermano si que lo hará, problema tras otro llegaba a su mente con diferentes variables, por dios, nunca había usado su cerebro antes y ahora lo estaba haciendo con tal de encontrar una manera de salvar a su novio... Sin duda ese idiota la ha enamorado mucho para que ella haga algo así.


Tan metida estaba ella en sus pensamientos que nunca se dio cuenta que estaban enfrente de la gran puerta de su casa, una del cual destacaba de todas del lugar por su tamaño y aspecto: siendo esta una del estilo japonés feudal.


-"N-Nagatoro" -. Fue la voz de su novio quien la llamaba al ver como ella tenía una mirada perdida.


La única respuesta que tuvo por parte de la pelinegra siendo un sonido agudo de temor, lo cual le provocó miedo al saber el por qué su novia hizo aquello.


-"¡Oh dios!" -. Exclamó el pobre chico teniendo un ataque de pánico. - "¡No le caeré bien a tus padres! ¡¿No es así?!" -. Claro que aquellos gritos fueron escuchados por los vecinos que caminaban por las calles o estaban arreglando sus jardines.


Todos miraban a la joven pareja con unas sonrisas o riendo al ver lo lindos que se veían esos dos, mientras que uno que otro hombre solo mostraron una mirada comprensiva o de pesar al pobre chico temeroso. Era un reto para cualquier hombre ver al padre de su novia por primera vez y caerle bien al suegro.


-"T-Todo estará bien, te lo aseguró" -. Intentó calmar la chica a su novio pero por dentro estaba igual o incluso peor que el.-"Respira y exhala. Relajate" -. Le ordenó de manera suave a Naoto.


Este solo siguió las indicaciones de Nagatoro al pie de la letra de manera lenta, pasaron los segundos y esta vio como Naoto se tranquilizaba lentamente pero aún estando algo nervioso... Sin saber que ambos estaban siendo observados por una mujer de pelo morado tintado corto (anteriormente negro), ojos cafés claros, una piel aceitunada y con un cuerpo bastante seductor (pese a haber dado luz a tres niños).


Aquella misma mujer veía a la joven pareja con una sonrisa que daría a más de uno correr y su mirada psicópata era dirigido hacía una sola persona... Naoto.


-"Conque ese mocoso es el novio de mi bebé... Hum, que patético" -. Pensó la mujer viendo con repulsión al pobre chico desde la ventana del segundo piso.


Por aluna razón Naoto se había sentido vigilada y a la vez insultado; este sin perder el tiempo mirar hacía la ventana de arriba, pero no vio nada, solo las cortinas ondeando.


-"¿Estas listo senpai?" -. Fue la pregunta hecha por Nagatoro al mismo tiempo que entrelazaba sus manos alrededor del chico.


-"N-No" -. Respondió Naoto de manera rotunda sin parar de temblar.


Nagatoro sólo soltó un suspiro cargado con todos los sentimientos negativos que estaba teniendo en ese mismo momento, solo le quedaba cruzar los dedos y rezar a cualquier deidad para que los ayude en estos momentos. Sin perder el tiempo e ignorar las constantes súplicas de Naoto llevó su única mano disponible hacía el timbre de la puerta, pero se detuvo al ver cómo está se abría, mostrando a la misma mujer pelimorada.


-"¡M-Mamá!" -. Exclamó Nagatoro con temor al ver la mirada de esta.


La mujer en cambio no respondió y miró de forma seria al pobre manojo de nervios que era Naoto Hachioji; este se había impactado de sobremanera al ver a la mujer, para después, dicha sorpresa transformarse en miedo al ver cómo tenía enfrente de él a la misma madre de su novia. Haciendo lo único que pudo pensar en tan poco tiempo, se postró de rodillas y su cabeza la llevó contra el suelo para vergüenza de Nagatoro.


-"¡M-Mucho gusto señora, S-soy Naoto!..."-. Lamentablemente para el no pudo continuar debido a que fue interrumpido por la misma mujer.


-"No me importa quien seas mocoso" -. Fue el comentario contundente que dio la mujer. - "Por favor dime que es solo un amigo tuyo cariño y que solo vinieron a hacer la tarea en nuestra casa" -. Finalizó viendo a la pelinegra con una mirada desinteresada.


La más joven de las dos se estremeció de miedo al verla y oír a su madre de esa manera, con eso todas sus esperanzas se vinieron abajo (aunque no es como si las tuviera tan alta) en lograr que su novio y su familia se llevarán bien. Pero dentro de ella había una pequeña chispa y aquella era reflejado en su padre...


-"¡Ya valimos!" -. Fue el grito lleno de horror de Nagatoro dentro de su mente. Por dios, era demasiado ilusa creer que Naoto le cayera bien a su padre.-"D-De hecho mamá, e-él es..." -.


-"Obviamente es el novio de nuestra hermanita, miralos mamá, se están agarrando de las manos que lindo~" -. Interrumpió la voz de una mujer saliendo de la misma puerta; aquella chica era idéntica a Nagatoro, pero con la diferencia de estatura y el tono de piel siendo esta igual que el de su madre.-"¿No lo crees hermano? "-. Le pregunto a un hombre rubio con las sienes rapadas con una cola de caballo que veía a Naoto con una sonrisa idéntica a la de su novia.


-"Oh~ si que lo son" -. Le contestó el chico para vergüenza de Nagatoro. - "Dime, ¿sabes artes marciales?" -. Interrogó invadiendo el espacio personal de Naoto.


-"Y-Yo..." -. Intento responder el pobre de Naoto a la pregunta del hermano de su pareja, sin embargo la misma chica de antes se le adelantó.


-"¡¿Como crees que ese chico sabe artes marciales?! ~" -. Cuestionó la chica entre risas. - "Miralo bien, tiene brazos de fideo. No te preocupes chico, llegaste justo a tiempo para la hora de la cena y te aseguro que la comida de mamá te servirá para que ganes algo de peso jajaja..."-.


Aquel comentario por parte de la pelinegra mayor provocó risas entre su familia, exceptuando claro de Nagatoro que veía a su hermana bastante molesta y también del pobre de Naoto que tenía una gran nube negra encima de él en señal de depresión. Los vecinos veían al pobre chico castaño con pesar y veían con ligero odio hacía los Nagatoros por ser tan cruel con el joven.


-"Sabes que Senpai, creo que es mejor ir a tu casa" -. Comentó Nagatoro aún con su ceño fruncido y empezando a jalar a un deprimido Naoto fuera del lugar.


Aquello hizo que las risas entre la familia de Nagatoro se detuvieran y se empezará a preocupar al ver la actitud de la menor.


-"V-Vamos cariño, fue solo un chiste por parte de tu hermana. Tampoco es para tanto" -. Intento la mujer de pelo morada tratando de cambiar el ambiente y de detener a su hija.


Pesé a las súplicas de su madre y de sus hermanos; está en ningún momento cesó sus pasos aún enojada mientras arrastraba al pobre depresivo de Naoto a cualquier lugar siempre y cuando estuviera alejado de su familia.


-"¿Hija?" -. Aquella palabra provocó que la chica se congelara en su sitio y está de manera lenta giro su cabeza hacía donde escucho la voz al igual que los demás.


Ya que justo a lado de ellos se encontraba un auto deportivo de color negro y afuera de este se encontraba un hombre rubio vestido de manera elegante sacando unas cosas de la cajuela del vehículo viendo a Nagatoro con una sonrisa.


-"¡P-Papa, hola!" -. Saludo Nagatoro con nerviosismo.


-"¡Ay no!" -. Exclamó mentalmente con horror Naoto al ver a su suegro delante de él.


-"¡Ven acá y dale un abrazo a tu viejo!" -. Dijo el hombre rubio bastante enérgico al mismo tiempo que extendía sus brazos.


-" ¡Papá eso es vergonzoso!" -. Grito Nagatoro con un tinte rosado en sus mejillas y desviando la mirada.


Cómo respuesta: el padre de Nagatoro empezó a 'llorar' de manera descontrolada siendo visto por todos para vergüenza de la chica que intentaba ocultarse con sus manos. No pasó ni unos segundos más hasta que llegaron el resto de la familia y estos al ver al hombre rubio llorando se acercaron rápidamente hacía el.


La primera en llegar fue la misma mujer que no tardo en abrazar a su esposo para tratar de 'consolarlo'.


-"¡Nuestra hija ya no me quiere Anko!" -. Le dijo el hombre entre lágrimas a la mujer pelimorada abrazándola.


-"¡Hayase Nagatoro disculpate con tu padre ahora mismo!" -. Ordenó la ahora conocida Anko viendo a su hija menor con un ceño fruncido.


Hayase cómo respuesta sólo dio una mirada incrédula a su madre, para después mirar hacía otro lado encontrándose con la vista de sus hermanos decepcionados al igual que su novio; aunque este último tenía un atisbo de incredulidad al ver el comportamiento del hombre rubio. Mientras tanto los vecinos sólo reían ante el comportamiento infantil de su padre.


Al verse superada esta optó por hacerle caso a su madre y fue hacía su padre para disculparse y darle un abrazo. Realmente no odiaba a su padre cuando se comportaba de esa manera, al contrario, lo quería tal cual era... Pero a veces su actitud era algo que la avergonzaba desde que tenía memoria.


-"Ya papá" -. Le dijo Nagatoro a su padre con un tono plano.-"¿Feliz?" -. Preguntó llevándose un golpe por parte de su madre. Claro que aquello provocó un gemido de dolor y una mirada enojada por parte de su hija.


-"Dije que te disculpes con el mocosa" -. Regaño la mujer pelimorada viendo mal a Hayase siendo devuelta la mirada, solo para después soltar un suspiro frustrado.


-"Lo siento papá" -. Se disculpó Hayase volteando a ver al hombre rubio mayor.


El hombre al oír esas palabras hizo que una gran sonrisa se formará en sus labios y aceptó el abrazo de Hayase haciendo que esta mostrará una mueca de dolor al sentir la gran fuerza de su padre. Claro que este al notar la expresión dejó de apretar y con ello provocó que su hija se sintiera aliviada.


Naoto veía aquella interacción con una sonrisa; pese a que desde un inicio se encontraba bastante nervioso de conocer a la familia de su novia, y más aún del padre de esta; aquello había cambiado con la llegada de este ultimo. Además que el primer encuentro que tuvo con los hermanos de Hayase junto con su madre había provocado una gran depresión en el al oírlos burlarse enfrente suya: todo eso había desaparecido en el momento en que vio al hombre rubio comportándose de esa manera tan cariñosa y fraternal con su antigua Bully...


Recordando eso último, aún no daba crédito de estar saliendo con su antigua acosadora; era algo tan surreal aquella situación, ¿como era posible? El enamorando a su bully y viceversa, era algo que aún le costaba creer. Y velo aquí, enfrente de su familia tratando de dar una buena impresión.


Lamentablemente no se había dado cuenta en el momento en que fue arrastrado por su novia a la casa y así llevar la tan ansiada reunión, solamente se dio cuenta cuando Hayase le había pellizcado el hombro: provocando que volviera a la realidad en la que se había ido por un tiempo. Su color lo había abandonado en el momento en que vio al hombre rubio con un rostro frío sin ninguna expresión visible en su mirada; pero con claras ansias de quererlo matar.


-"Así que el es tu novio" -. Más una pregunta sonaba una afirmación por parte del rubio mayor con un ceño fruncido.


Aquello provocó en Naoto un sentimiento de pavor y ganas de huir del lugar antes de que el padre de su novia intentará matarlo.


Nagatoro por otra parte se mostró temerosa ante la actitud que tomó su padre en ese momento; rezando a cualquier deidad (suplicando) de ayudarla en esta situación. Sin más remedio; soltó un suspiro largo y nervioso siendo visto por ambos hombres, viendo al mayor con una mirada determinada y sería contestó.


-"Si" -. Fue la respuesta que dio Hayase para horror del pobre chico que aún seguía temblando de miedo.


Los nervios del pobre chico no le dejaban en paz y su cuerpo tembloroso tampoco le ayudaba en mantener la compostura frente al padre de su novia. Este por otra parte le dedico una mirada plana que juro haber visto en esos témpanos azules como era asesinado en más de millones de formas posibles.


El lugar se había llenado de un aire tan frío que incluso la misma muerte no sería capaz de soportar, aquello afecto de sobremanera al pobre chico que con desesperación rezaba a cualquier deidad que lo ayudara al igual que su novia. Como si de un milagroso se tratase para los dos; fueron salvados por la matriarca de los Nagatoro.


-"¡La cena está lista!" -. Grito la madre de Nagatoro con una gran sonrisa trayendo una gran olla humeante siendo secundada por los dos hijos mayores de la familia con diferentes cosas.


Ambos chicos soltaron un suspiro de aliviado, sin embargo el momento les duró poco al ver como el hombre rubio seguía con su semblante frío e impasible que incluso la esposa de este noto; sabiendo el motivo por la cual su esposo estaba de esa manera sonrió de manera extraña para el resto de la familia. Excepto para ella misma...


-"Creo que viene siendo hora de tener un cuarto hijo" -. Pensó la pelimorada viendo a su esposo y se fue a sentarse justo a su mano izquierda mientras que los dos hijos mayores se sentaron al lado derecho.


Todos viendo a la pareja de enfrente con unas sonrisas, excepto claro esta del padre. Hablando del mencionado; este junto las manos en señal de orar siendo copiados por el resto de la familia: Hayase sin embargo vio por el rabillo de su ojo como su novio no estaba rezando y está se le formó una vena en su frente, para después pisar el pie de Naoto con fuerza provocando un grito ahogado y un pequeño sobresalto.


Sabiendo a lo que trataba de hacer su novia hizo lo más inteligente que podía hacer... Orar de la misma manera que la familia Nagatoro.


-"Gracias por la comida" -. Dijeron todos los Nagatoro al mismo tiempo sorprendiendo a Naoto una vez más, para después este agradeció de la misma manera para evitar otra posible pisada por parte de su novia.


La familia comió de manera tan educada que parecían de la realeza, algo que volvió a sorprender a Naoto; ya que nunca se espero que su novia, una chica tan molesta y burlona tuviera modales en la mesa. Al notar ese detalle su mirada divago hacía sus alrededores y noto varios muebles, que a simple vista, eran demasiado caros para una familia de clase media japonesa.


¿Eran acaso los Nagatoros ricos? Era algo obvio tomando en cuenta el auto deportivo, la casa y la comida. Pero había algo raro; si eran millonarios, ¿por qué no tenían sirvientes haciendo los trabajos del hogar? O ¿cómo es que no había oído algo sobre esta familia?.


Dudaba mucho que una familia rica no pasaría desapercibido en la sociedad y mucho menos en una comunidad tan pequeña como lo era la ciudad en la que vivían. Hubiera seguido estando divagando por su mente de no haber sido por el mismo padre de su novia.


-"¿Y como se conocieron?" -. Preguntó el hombre viendo a la pareja.


-"¡E-En la preparatoria!" -. Contestó para sorpresa de todos el mismo Naoto.


-"Hum" -. Fue la única respuesta que dio el hombre de forma desinteresada.-"¿Ustedes lo sabían?" -. Preguntó viendo a sus dos hijos mayores.


-"Sabíamos qué eran amigos, pero nunca creí que se volverían novios" -. Respondió la hermana mayor de Hayase llevándose su mano al mentón con una sonrisa.


-"Yo ni recuerdo quien es" -. Comentó el rubio menor alzando los hombros.


-"Es el chico del club de arte, lo conociste no hace mucho" -. Dijo la hermana mayor viendole con una mirada plana.


-"Sigo sin recordar"-. Fue la respuesta desinteresada que hizo el mayor de los Nagatoro, para poco tiempo después volver a empezar a comer.


Aquello provocó que una gran gota de sudor saliera en la frente de todos respecto a la actitud del rubio menor.


-"¿Cuantos años tienes?" -. Interrogó el hombre rubio ignorando lo anterior.


-"¡diecisiete señor!" -. Respondió rápidamente Naoto.


-"¡¿diecisiete años?!" -. Repitió el hombre en shock. - "¡Te ves de treinta!" -. Exclamó provocando varias risas de sus hijos mayores. -" ¿Por lo menos sabes defensa personal?. No quiero que mi bebé esté en peligro"-.


-"¡Papá!" -. Exclamó Hayase con un rubor por la vergüenza.


-"No cariño, tu padre tiene razón" -. Salió la madre de Nagatoro en defensa de su esposo. - "El mundo es peligroso y no queremos que te pase algo"-.


-"¡Pero mi hermano me enseñó a como defenderme!"-. Comentó Hayase aún avergonzada, para después mostrarse orgullosa. - "También el tío Sasuke me entrenó" -.


-"Y por eso no quería que el té entrenasé, ya se te pegó el orgullo Uchiha" -. Comentó el padre de Nagatoro llevándose la mano a su frente ganándose una risa nerviosa de su esposa, para después soltar un suspiro. - "¿Tienes algún talento?" -.


-"S-Se dibujar señor" -. Contestó Naoto sudando.


-"¿Que?... ¿Clase de cosas dibujas?" -. Interrogó de manera lenta.


-"Cualquier cosa; desde jarrones a paisajes" -. Respondió Naoto omitiendo la parte en que estaba trabajando en un manga.


-"Eres un aspirante a artista, ¿no?" -. Comentó el hombre levemente impresionado que se profundizó aún más al verlo asentir como respuesta. - "Interesante..." -.


Aquellas palabras por parte del padre de Hayase pareció iluminar a esta y a su novio al ver que tendrían una oportunidad de dar una buena impresión, claro que por otra parte el resto de la familia vieron esto de formas diferentes.


-"¿Tienes fotos de tus pinturas?" -. Preguntó el hombre de forma amable, siendo este un enorme contraste con la actitud fría de un principio. - "Me gustaría verlas, quien sabe, si me gustan podre enviar una de tus obras al museo que abrí recientemente" -. Finalizó con una sonrisa.


-"Ehm... Bueno..." -. Empezó a hablar el pobre chico bastante nervioso por el hecho de mostrar su trabajo a otra persona... Y más cuando se trataba del padre de su novia.


-"¡Claro que tiene algunas fotos!" -. Interrumpió Nagatoro al tener una oportunidad sacando su teléfono yendo al chat que tiene con su novio.


-"¡¿Que haces Hayase?!" -. Le susurro Naoto sudando.


Sin embargo esta no le respondió y le entregó el celular a su padre directamente en la galería del chat con su novio.


-"Increíble" -. Halago el hombre viendo las diferentes fotos.-"¿Tu que piensas cariño? ¿Hijos?" -. Pidió viendo a los 3.


-"Hum... No está mal" -. Fue la opinión del mayor de el matrimonio aburrido.


-"He visto mejores" -. Dijo la hija del medio con una sonrisa burlona.


-"No dibuja tan mal el mocoso" -. Respondió la madre de Nagatoro sin darle importancia.


Naruto sólo río ante las respuestas vagas que dieron su familia, todo mientras seguía deslizando el dedo hacia la izquierda en la pantalla táctil del celular; las imágenes pasaban y con ello el chico se maravillaba al ver el gran talento del novio de su hija menor. Era un joven muy talentoso que sólo un tonto no vería su potencial, algo que su mente visionaria supo en el instante que debía de aprovecharlo... Lamentablemente la siguiente imagen que se mostró en el teléfono no fue de su agrado y una intensión asesina inundó el lugar.


-"¡¿Que significa esto?!" -. Exclamó el hombre mostrando la imagen a su hija.


Dicha foto mostraba a la menor de los Nagatoro con un traje bastante provocador al igual que la pose en la que estaba. Claro que aquello asustó a la joven pareja y con ello ambos se pusieron nerviosos (aunque en el caso de Naoto palidecio de gran manera).


-"¡Eres hombre muerto!" -. Grito el hombre rubio saltando hacía el pobre Naoto que poco pudo hacer en contra de alguien más alto que el y más fuerte.


-"¡Espera papa!" -. Exclamó Hayase en un vano intento de detener a su padre que matara a su novio.-"¡Esa imagen solo era para burlarme de Naoto por su mente pervertida!" -. Grito para después taparse la boca al notar el error que acaba de cometer.


-"¡¿Que?! "-. Grito el padre de Hayase viendo a su hija junto con su mano alzada en un puño mientras tenía agarrado por el cuello a un pobre Naoto temblando. -"Acabó de rifar unos boletos... ¡Y TU TE GANASTE TODOS, MALDITO DEGENERADO!" -.


Los gritos de horror, las risas y de dolor se juntaron al mismo tiempo dando paso a unos sonidos ensordecedores en toda la colonia... Algo de lo cual los vecinos ya sabían de donde venían y era algo que no les sorprendían.


Sin duda alguna; ese dia sería algo de recordar para siempre...


Y más para el pobre de Naoto.

Fin del One-Shot.


•~~•


Bueno gente hermosa, hasta aquí el capítulo de este Fanfic crossover (muchas gracias por leer, en verdad se los agradezco :3).


Espero y les haya gustado: Si es así voten y comenten que les pareció. Eso me ayudaría bastante chicos y chicas :D.


También no duden en seguirme para que no se pierdan más historias de este estilo :D. (por cierto, tengo un montón en mi perfil ;D).


También que hago directos a partir de las 6 de la tarde hora de México en mi canal de Twitch por si gustan pasarse a pasar el rato riendo y charlando conmigo (también jugar conmigo por supuesto :3). Me encuentran como twitch.tv/elgodronin.


Hasta aquí IvanRaider, y nos vemos en el siguiente Fanfic.


Si te gustó esta historia, ¿Que les parece seguirme y ver mis otras historia?