Capitulo 01
Verano.
Todos su cuerpo lo sentía entumecido, aunque una y otra vez se paraba aquellos idiotas no se iban, simplemente se burlaban de su nulo intento por defender a otros, que de hecho estos últimos había escapado por miedo a ser los siguientes.
Se levantó una vez más. Los jóvenes, tan crueles como siempre iban a golpearlo de nuevo, pero fueron detenidos por una voz pasiva, quien de hecho estaba ciertamente intrigado.
—¿Por qué te levantaste de nuevo? —duda el de cabello negro con degradado rubio, los largos hilos estaban suelto.
El de oscura melena tirada para atrás en un "genial" peinado le miro. El estaba parando frente suya ignorando por completo a los pandilleros que de hecho se querían hacer los invisibles, pero no funcionó cundo los orbes amarillos miraron directamente a los otros deteniendo cualquier movimiento o intento de escape.
—¿Por qué los defendiste? Ellos huyeron y te dejaron solo —volvio a cuestionar.
—Eso no justifica el abuso de esos idiotas —remarco el de cabellos y ojos negros.
—¿Te gusta hacerte el héroe? —duda. No lo comprendía, a él siempre le pegaron, era una forma de educación, si esos supuesto idiotas lo hicieron, supuso que los otros cometieron un error.
—No es heroísmo, esos idiotas —señalo directamente a los bandalos quienes de hecho seguían ahí. —¡Golpearon sin razón! —.
El de orbes amarillos les miro, el grupo de tres solo sonrió. —Los estábamos educando —aclaro el líder de aquellos idiotas.
—¡Mienten! ¡Desde hace mucho están molestando por mi territorio! ¡Black Dragon! —demando con seriedad.
—¿Entonces ellos necesitan educación? —cuestiona. Dejo que su bolso de útiles cayera, a la vez quitaba su corbata.
—¿Ah? Supongo que si —confeso confuso. No entendía porque tan obsesionado con la educación.
Sin más ni menos el bicolor se paró hasta quedar frente al líder. Miro directamente a su mayor, pues sabía que estaba en Preparatoria, sin dudar pateo su costado con fuerza, tirando lo.
Los otros dos no dudaron en ir a por el, pero este solo pego a uno primero en todo el estómago sacándole el aire, y pateo hacia su pecho tirando lo al suelo.
Hizo algo distinto con el otro, pues pegó al costado de sus pies desequilibrando, seguidamente golpeó el rostros de esa persona una y otra vez.
Shinichiro pudo verlo, el bicolor no parecía afectado por la sangre que comenzó a bañar sus manos. Es más, parecía que lo que hacía era algo completamente común.
Entonces lo dejo al escuchar como uno de ellos se arrodilló, pidiendo que dejara a su amigo, quien yacía inconsciente.
Sus afilados ojos lo vieron por un momento a los dos patéticos seres arrodillados antes un crio, pues si, el chico tenía 14 años y los mayores tenía 17 o 18 aproximadamente.
El bicolor se levantó de encima de su mayor y con calma se acercó hasta su mochila que había dejado al lado del Sano, quien de hecho lo miraba.
Se imaginaba un montón de cosas que pasaban en el hogar ajeno, las palabras simplemente no salía de su boca, por eso mismo no pudo detenerlo y preguntar su nombre, aunque si pudo mirar el uniforme escolar que tenía, era uno igual al suyo, confirma entonces que es de secundaria, probablemente de segundo año.
Wakasa miraba con duda a su distraído amigo, quien de hecho el día anterior regreso con golpes y con una mirada perdida, como si estuviera pensando, eso le asustaba.
—Suelta ya —demando Takeomi, quien se comenzó a cansar de la actitud de Shinichiro.
—¿Uh? Oh, bueno- —titubeo. No sabía cómo comenzar, quería encontrar aquel extraño con ojos eléctricos que llamaron su atención. —Hay alguien que me interesa —dijo finalmente.
—¿Y ese es? —rasco Imaushi buscando más información.
—No lo se —menciono. Era cierto, no sabía su nombre más que su aspecto físico. —Solo se que tiene el cabello negro con degradado rubio, le llega por arriba de los hombros ojos amarillos, piel ¿Clara? Supongo —No había algo más que destacar, solo que tenía su uniforme de la misma secundaria que el y un vendaje que envolvía su brazo derecho.
—No tengo idea de quién tiene ese aspecto, sabes hay muy pocas personas así —al final el sarcasmo se hizo notable en el albino.
Sano mayor frunció el ceño. No era totalmente el promedio de como se vería la mayoría de personas. —Ayuden a encontrarlo, se que va a mi Instituto —orde usando la influencia de ser el actual líder, recibiendo a cambio un bufido molesto de ambos.
—De casualidad tiene un vendaje en su mano derecha —hablo Takeomi evitando una posible batalla entre los dos, estaba seguro que Imaushi comenzaría a protestar.
—¿Qué? ¿Cómo lo has sabido? —cuestiona con incredulidad, pues no menciono aquello.
—Esta ahí —señalo Takeomi al chico que caminaba con un libro en sus brazos, posiblemente estudiando para los exámenes finales.
—¡Oh! —expuso con emoción antes de correr hacia el bicolor quien de hecho alzo la mirada cuando una sombra se puso delante suya.
—El de peinado ridículo —saludo hacia el pelo negro, quien se desánimo por completo.
Por otro lado Wakasa llegó a escuchar eso y comenzó a soltar carcajadas burlándose de Shinichiro, quien frunció su ceño.
—No, así no. Soy Shinichiro, Sano Shinichiro —se presentó.
—Naoki, Hanemiya Naoki —dijo su nombre de igual forma, aunque eso hizo que Wakasa parará de reír y alejara a Shinichiro de aquel bicolor, Takeomi igual se acercó con cautela.
—¿Eh? ¿Que sucede? —duda sin entender la actitud de sus dos amigos, eran como dos gatos, casi que podía ver cómo se les erizaba el cabello.
—El es Byakko —comento Imaushi.
—¿Byakko? —¿Que rayos era eso? Además de hacer referencia a una bestia mítica que protege el oeste.
—El es Byakko, una de las cuatro Bestias Celestiales, se les hace llamar así ya que gobiernan los puntos cardinales de Japón, en este caso, el sería el "protector" del oeste —menciono Takeomi, no sabían que intenciones tenía el de cabello bicolor. Además de que no saber el como es que Shinichiro le conocía y tal vez, solo tal vez, el golpeó al Sano.
—¡Pero es buena gente! —expuso Shinichiro saliendo de entre sus dos amigos y abrazando sobre los hombros al menor. —Que por cierto ¿No tienes un título muy grande para tu edad? —cuestiona al de mirada afilada.
—Diria los mismo líder de Black Dragon —. Sano solo se rió.
—Da igual, te quiero para mi —declaro.
—¿Eso es literalmente? —, Naoki estaba confundido, tener a una persona para si mismo, es como ser dueño de ella, entonces ¿Deben de estar juntos para siempre?
—¡Por supuesto! —dijo con alegría.
—Está bien, supongo —acepto.
Wakasa y Takeomi no saben que clase de conversación acaban de escuchar. No tenían ni idea de lo que pasa frente a ellos, ambos eran tan mezquinos.
Unos pasos corriendo entre tropezones se escucharon gracias al tapiz de madera al abrir la puerta.
El bicolor sonrió sabiendo quien era, un niño de cabello negro y ojos amarillos le recibió abrazando sus pies.
—¡Nao! —grito con emoción.
—Kazu~ —tarareo con cariño al menor, sin más dejo que su mochila callera y levantó con sus brazos al niño quien sonrió.
—Bienvenido Naoki —llamo una mujer. El bicolor solo asintió en respuesta.
No lo noto, el no estaba ahi. La mujer al ver su duda solo sonrió negando. Entonces Naoki puede estar tranquilo, al menos un poco.
—¡Nao! Ayúdame con la tarea —demando el más joven a sabiendas de que esté no se negaría, sin embargo la mujer no estaba muy de acuerdo, por lo que quitó de los brazos del mayor al niño.
—Debes dejar estudia a Naoki, ya después te podrá ayudar —declaro. El de cabello negro solo acepto a regañadientes, pues sabía que Naoki últimamente se la pasaba en la calle, más que nada trayendo libros de la biblioteca.
—Otro día Kazu —prometio, junto su frente con la ajena mirando al niño a los ojos, este acto hizo que el menor sonriera y acepto con una sonrisa más tranquilo.
Se alejo.
La mujer bajo al niño. —Ya está la comida ¿No tienes hambre? —cuestiona al margen de la entrada, dónde el mayor se quitaba sus zapatos.
—Estoy bien, pase a una cafetería hace un rato —menciono recogiendo la bolsa que dejó atrás y llendo para su habitación, el menor le siguió con una mochila en mano, si hará la tarea por lo menos que sea al lado de su hermano.
—Esta bien. No lo molestes tanto Kazutora —ordeno la jóven adulta hacia el más pequeño, quien solo grito prometiendo no hacer nada que distraiga al mayor.
Acto seguido de ese grito se escuchó como la cerradura se habría, de ella un hombre entraba. La mujer no dudo en actuar y servir de comer a su esposo, quien solo se sentó en la mesa.
—¿Ya llegó Naoki? —duda.
—Si, está en su habitación estudiando —afirmo sin alzar la mirada.
Sentada frente a su esposo se encontraba, esperando a que termine de comer.
El otro no comento nada más, cuando terminó de comer fue directo hacia donde estaría su hijo mayor.
Al entrar sin tocar vio como ambos se encontraban concentrados, el mayor al escuchar la puerta alzo la mirada, ambos orbes chocaron.
Naoki se levantó ignorando su deberes. —¿Necesita algo Padre? —cuestiona.
Kazutora le imitó, solo que se puso detrás de las piernas de su hermano, tenía miedo de ese hombre que se hacía llamar su Padre, pues siempre que hacía algo malo, Naoki era golpeado.
—No —dijo. No dudo en mirar las vendas que portaba en su brazo. Naoki solo la escondió detrás de su espalda. —¿Cuando te quitarás esa cosa? —demando una respuesta el mayor.
—No se puede —dijo sin verlo a la cara.
—Busca una manera, no quiero a un delincuente en mi casa —ordeno.
Sin agregar más se fue.
El bicolor se dejó caer, un suspiro nervioso salió de sus labios, sudaba a mares, temía que fuera castigado, pero bien sabe que no ha hecho algo malo, al menos aún no tanto como para educarlo una vez mas.
Kazutora le miro preocupado, se posicionó frente a él, tratando de ver el rostro del bicolor.
—Estoy bien, sigamos —sonrie algo intranquilo, buscando trasmitir calma a su hermano menor.
El niño solo asintió al ver que no pasó nada malo, todo estaba bien, por ahora.
El rugido de un motor deteniéndose en un local, una hermosa motocicleta de pintura blanca, varias personas estaban acumuladas dónde Shinichiro lo sito.
Naoki se quitó el casco revelando su rostro, sorprendiendo a muchos Pandilleros que contaban con el uniforme de Black Dragon.
Bajo del vehículo buscando con la mirada a un pelo negro y de orbes igual de oscuros.
Las personas ahí comenzaban a verlo con más claridad, sobre todo gracias a su tatuaje que se extendía desde la muñeca hasta hombro, y puede que más haya, puesto que no se veía por su holgada playera.
Sano salió al ver tanto aturdimiento en sus camaradas, ahí noto a Naoki, quien traía ropa floja y esta vez el vendaje en su brazo derecho no estaba, revelando un tatuado de rayas como tigre, ahora ahí entendió el porque del apodo, Byakko.
—Shinichiro —saludo el bicolor, que de hecho se comenzó a recojer el cabello en una coleta floja.
—¿Por qué está aquí él? —cuestiona un moreno de gran altura y grosor.
—Yo lo invite, tranquilo Benkei —demando el pelo negro jalando al de orbes amarillos para entra al local vacío, dónde por ahora se reunía Black Dragon.
El albino se crispó al verlo, pero se relajo recordando lo del día anterior, ahora sí podía ver por completo el como era Byakko. Puede decir con seguridad que no parecía un pandillero.
—Hace demaciado calor —se quejo usando de ventilador su propia camisa, el clima del verano era muy molesto.
Shinichiro mando a callar a los del grupo, quienes veían aún incrédulo a la persona frente a ellos. —¡El es Naoki! Desde hoy, es parte de Black Dragon —declaro.
—¿Byakko está de nuestro lado? —.
—¿Eso no es tener mucha suerte? Es un Tenjū después de todo —.
Comenzaron a hablar entre si ante la declaración de quién es alguien respetable.
—Entonces, ahora —comenzo a llamar la atención de todos, dejando el lugar en silencio. —Hablemos de los que últimamente están molestando en nuestro territorio —comento a su vez se sentaba encima de unas cajas de madera.
A sus pies jalo al bicolor que solo lo miraba de soslayo, pero precedió a sentarse en el suelo.
Wakasa se colocó aun lado, mientras del otro se colocó Takeomi, a su vez se posicionó Benkei junto al Akashi.
—¿Alguna información importante que deba saber? —demando buscando que los presentes hablarán.
—Bueno, no parecen ser de una misma Pandilla —declaro uno de los tantos miembros.
—Si, son más bandalos que les gusta molestar y ya —menciona.
—Solo una amenaza y terminarán con la cola entre las patas —burla uno.
—¿Estan hablando de los de la otra vez Shinichiro? —cuestiona el bicolor, entendía de quienes hablaban.
—Si, ¿Sabes algo Naoki? —pregunta directo.
—Ellos no son abusadores normales —confeso. —Pertenecen a un grupo —confirma.
—¿Cómo estás tan seguro? —cuestiona el moreno al claro.
—¿Has escuchado de los Shades? —.
—¡Oh! Por eso no nos toman importancia —menciona el líder.
—Correcto, a ellos no les importa las pandillas, hacen lo que quieren mientras se alian a la mafia básicamente —dijo.
El silencio se hizo, ellos apenas comenzaron, enfrentarse a alguien de ese calibre es peligroso y mucho.
—Yo me encargaré de eso —demando el de orbes amarillos.
—¿Tu? Pero- —titubea. El bicolor se levantó quedando de pie frente a Shinichiro.
—De todas maneras, a las demás Bestias también les ha comenzado a molestar —aclaro, no hace mucho que le había llegado un mensaje de uno de los tres Celestiales, más en concreto el Dragón, Seiryu. —No se metan —ordeno directamente a Shinichiro, quien solo le miro, esto hizo que Wakasa se parará frente a él, defendiendo al Sano.
—Tomas mucha confianza ¿No crees? —gruño el leopardo. Los pasos a su izquierda y derecha no evitaron seguir enfrentando a la otra representación felina.
—Esta bien —confio en él Shinichiro, tranquilizando el ambiente, pues los otros pandilleros no dudaron en ponerse en guardia ante él Hanemiya.
El tigre solo exhaló, antes de salir de ahí, ya no quería estar en ese sitio más si el albino le seguía dirigiendo una mirada nada agradable.
A su vez que pasaba los de negro se apartaban. —Sera tu prueba, confío en ti Byakko —declaro Shinichiro.
El de orbes amarillos dudo por un momento, pero aún así se montó en la motocicleta dejando el lugar.
—¡Dejen de asustar a quienes entran! ¡Por eso hay muy pocos! —se quejo el Sano hacia sus tres amigos, quienes desviaron su mirada.
Parecía una rabieta de niño chiquito, pero el de pelo negro tenía razón, aquellos tres siempre asustaban a quienes consideran una amenaza.
Y precisamente el de cabello bicolor representaba una amenaza, su cabeza y el título en si mismo valían mucho, era uno de los cuatro jefes que se les declaran imposibles de herir.
Wakasa lo noto, a pesar de su edad imponía demaciado para su físico, en un principio no lo vió, eso hasta que lo miro directamente a los ojos, por mera suerte no tembló.
Sus orbes no tenía un sentimiento en concreto más que el vacío, o es lo que al menos pudo observar.
01/Feb/23 | 2548 Palabras.
Byakko, en la mitología Japonesa es un tigre de pelaje blanco, que representa la tormenta o el rayo, es uno de los cuatro protectores de Kyoto, en este caso sería el "dueño" del oeste.
Y si Mienai's, Naoki tiene un Nokia, además si lo notan, tiene las mismas letras que la marca electrónica xdd, apenas me di cuenta, en fin.
Decidí publicar esta historia simplemente porque es el mes del amor, entonces, para llorar más, advertidos están, no habrá final feliz :)
Por último, aclaro que no me gustaría que compararán a mi Oc con el personaje que utilizaré cómo representación, no soy dueño obviamente, pero es lo más cercano que encontré como similitud a Kazutora, pero que no son iguales. A quien utilizaré es a Kozume Kenma.
Atte: Nun.
Apariencia General.
Nombre: Naoki.
Apellido: Hanemiya.
Apodo: Byakko, Tenjū.
Edad: 14 - 22 años.
Estatura: 1.49 - 1.78 m.
Carácter: Activamente amable y sereno, sin realmente comprensión de lo que le rodea, aunque puede saber con seguridad lo que siente.
Descripción: Su cabello de color originalmente negro, contando con un teñido de degradado rubio, lizo y largo hasta los hombros, normalmente lo trae suelto. Ojos amarillos con la pupila redonda y en negro. Piel blanca sin exageracion, cuenta con un tatuaje en su brazo derecho, desde la muñeca al hombro y se extiende hasta por la mitad del costado derecho, sin llegar al medio de su torso, únicamente son líneas que siguen un patrón de rayas cual tigre. Sin musculatura a resaltar, por la ropa que lleva, normalmente es floja, detallando más a una complexión delgada, aunque esté si tenga marcado con brevedad.
Enfermedad: Ninguno.
Familiares: Padre, Hanemiya, vivo. Madre, Hanemiya, viva. Hermano Menor, Hanemiya Kazutora, vivo.