Prólogo
*este es mi hijo* dijo con decepción un hombre de cabello plateado, el cual veía un niño el cual estaba jugando con una muñeca, extrañamente parecida a la esclava que lo estaba cuidando.
*así es lord Rizevin* dijo otro esclavo que estaba atrás de Rizevin, mientras veía al peliblanco terminar de "reparar" la muñeca.
*Tsk que hice para tener hijos tan decepcionantes* dijo Rizevin con molestia, pues desde que perdió en la guerra civil demoníaca, había intentado crear a un hijo que lo supere, la misma intención que tuvo su padre, y lo había probado con todo cosa que pudiera tener un hijo.
Y los resultados que obtuvo, si bien no eran malas si eran decepcionantes, y ahora estaba frente al ultimo engendro que había tenido, quien para su decepción no tenia nada llamativo.
El pequeño, quien parecía inconciente que su padre lo estaba viendo, atravesó la muñeca que tenia en las manos con una de sus uñas, provocando que la esclava frente a él cayera al suelo y se empezará a revolcar por el suelo mientras gritaba del dolor.
*jejeje* se río el niño quien atravesó más veces la muñeca con un pequeño alfiler, mientras la esclava gritaba más fuerte, y quemaduras empezaban a cubrir su cuerpo.
*euclides que edad dices que tiene el mocoso* pregunto Rizevim mientras daba leves carcajadas.
*dos años mi lord* dijo Euclides mientras veía igual mente al niño, quien aparentemente había descubierto como crear muñecos vudú y estaba abusando de la esclava designada a cuidarlo con ese método.
*je je bueno al menos es listo* se río el demonio mientras veía como su hijo se reía abiertamente del dolor de la esclava, y si bien esto era normal entre los verdaderos demonios, era divertido ver a un niño de solo dos años torturar a una mujer de casi dos mil.
*tiralo por ahí en alguna de esas dimensiones que descubrió belcebu, si vuelve con nosotros demostrará que es digno del nombre de lucifer* dijo con desinterés Rizevin mientras se hiba.
Acintiendo, Euclides volvió a ver al niño a través del cristal, mientras tomaba un archivo.
*así que Naruto es tu nombre* murmuró Euclides quien dejo el archivo en su lugar para entrar en la sala, encontrando al niño quien estaba tocando el cuerpo de la mujer que parecía muerta, mientras movía los pechos con molestia, el niño la atravesó con las manos desnudas, sacando el corazón de la mujer.
Suspirando, Euclides uso un hechizo para que el niño se durmiera, por lo que una ves lo tenia en brazo lo envolvió con una manta negra y se fue del lugar mientras a su lado una carta se escribía con un poco de magia.
Y corte.