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Era uno de esos días en los que estar solo apreciando uno de los mejores atardeceres llenaba de paz todo tu ser, hasta ese momento todo iba bien en mi vida, recién había aceptado la idea de que nunca más podría ver nuevamente a mis padres después de aquel accidente que me los arrebató hace un par de años.
al principio no me resignaba a la idea, pero mi gran amigo Kim Seokjin y su familia se encargaron de darme el consuelo necesario para superar esa gran pérdida; me disponía a bajar cuando escuche como alguien subía por las escaleras, sin pensarlo mucho me oculte para no ser visto ya que en el instituto teníamos prohibido subir a la azotea, pero yo simplemente no podía evitar escapar a ese lugar donde la hermosa vista me confortaba cuando me sentía estresado.
No Sali de mi escondite hasta que los gritos en el primer piso me alertaron de que algo malo había pasado, me asomé por la barandilla y entonces la vi; era una de mis compañeras de clase quien estaba siendo rodeada por varios alumnos curiosos.
_ él la mató. - gritó uno de los chicos que se encontraba junto al cuerpo cubierto de sangre.
yo no reaccioné hasta que otro dijo mi nombre acusándome de la muerte de la chica, rápidamente bajé hasta llegar a mi salón de clase quería tomar mis cosas e irme de ahí lo más rápido que se pudiera, pero el maestro de física me tomó fuertemente del brazo y me llevó a la dirección.
Todas las miradas de mis profesores estaban sobre mi acusándome de algo que yo no hice, solo por estar en el lugar y momento equivocado, ellos no tardaron llamando a la policía para entregarme; intenté decirles que yo no había cometido tal atrocidad, pero nadie me dejó hablar, nadie quiso escucharme, me sentía atrapado en una pesadilla de las que por más que gritas por ayuda nadie te escucha, era simplemente aterrador.
me tomaron fuertemente de ambos brazos logrando que soltara un fuerte quejido por el dolor y con brusquedad me hicieron subir en la parte de atrás de la patrulla; en todo el trayecto mis sollozos se hacían cada vez más fuertes yo no merecía este trato, yo no había hecho nada malo, pero nadie parecía querer escucharme.
al llegar a la estación de policía me tomaron fotografías, tomaron mis huellas digitales y me llevaron a una sala donde lo único que había eran una mesa y un par de sillas, me hicieron sentar y me esposaron a la mesa; poco después llegó un investigador solo verle la cara decía estas perdido y de aquí no sales.
El hombre me hizo un par de preguntas y las conteste tratando de escucharme lo más tranquilo posible, aunque todo mi cuerpo temblaba como gelatina, cada pregunta era más inquisitiva que la anterior yo trate de responder rápidamente a todas ellas.
minutos después me encerraron en una celda con otros chicos, estaba muerto de miedo solo pensar en lo que me depararía el futuro era aterrador de no poder demostrar mi inocencia, sin darme cuenta uno de ellos me rodeo con un brazo por la espalda mientras que con la mano libre tapaba mi boca y me arrastró hasta el fondo de la celda, poco a poco se iban acercando los demás al ver como el tipo tocaba todo mi cuerpo a su antojo.
yo estaba aterrorizado forcejeando por zafarme de su agarre pero luego llegó otro sujeto y me tumbaron en el suelo uno tomó mis brazos con mucha fuerza y otro mis piernas los demás al verme vulnerable no tardaron en empezar a tocarse preparándose a tomarme mientras no paraban de tocarme, sentí morir en esos momentos estaba a segundos de ser violado frente a las risas burlonas de los guardias que al ver todo y por más que con la mirada trataba de pedir ayuda prefirieron ignorar lo que esos malditos estaba a punto de hacerme hasta que llego mi abogado quien al presenciar la escena llamó molesto a los guardias reclamando el por qué un joven omega menor de edad estaba mezclado con alfas mayores y porque permitían ante sus narices que eso estuviera pasando.
era una total violación a mis derechos por ser menor de edad y sobre todo por ser omega, le di gracias a la diosa luna por poner en mi camino a Lisa mi abogada quien inmediatamente me sacó de ese lugar; no hubiera durado un minuto más sin que esos asquerosos se estuvieran turnando para violarme.
Los guardias me sacaron de la celda y me pasaron a una oficina con mi abogada y ahí fue donde ya no pude más y empecé a llorar como un cachorro abandonado, Lisa me dio un abrazo muy reconfortante y me sentí protegido.
Minutos después llego el investigador furioso porque mi abogado por la latente demanda con la que amenazo a toda la estación de policía por violar mis derechos lo cual traería graves consecuencias para todos ellos.
Tras horas de discusiones llegaron a un acuerdo en el cual lograron establecer mi fianza mientras se aclaraba mi situación, uno de los policías puso un aparato localizador en mi tobillo para tenerme controlado y así evitar que escapara mientras tanto estaría en arresto domiciliar.
Poco después llegaron los Kim a la estación de policía y me sacaron de ese lugar, ya estando en casa Lisa explico la situación y ellos amablemente no me pidieron explicaciones y le pidieron a Jin que me llevara a mi habitación para descansar ya mañana hablaríamos con calma.
Una vez estando solo con mi mejor amigo y al que ya consideraba mi hermano mayor el me abrazo fuertemente para darme consuelo mientras trataba de ahogar mis sollozos sobre su cálido pecho.
El me tomo entre sus brazos y me sentó en sus piernas mientras seguía abrazándome y meciéndome como si fuera un pequeño cachorro, no se en que momento me quede dormido gracias a que su aroma a manzanas y miel lograba ese efecto sedante en mí.