Capítulo Único
En una habitación se encontraba una adolescente de 16 años llamada Leela quién estaba deprimida.
¿Pero por qué estaba así?
Pues la joven se había enterado de la muerte de Benjamín.
Ella al principio no se creyó la noticia triste pensando que era un rumor.
Pero luego se dio cuenta de que era verdad.
La castaña se sintió arrepentida de no haber estado en su país para protegerlo, tenía la teoría de que el azabache se suicidó por problemas personales.
Ella seguía sin entender el porqué se quitó la vida, lo veía en un buen estado de ánimo y siempre lo alegraba todos los días con sus conversaciones.
Se sentía demasiado sola al no tener a su novio.
Para su mala suerte estaba en las prácticas de su carrera y su estado de ánimo estaba como la mierda.
Aunque sus pruebas no le importaban mucho.
Quería que Benjamín vuelva a la vida y que las cosas vuelvan a ser como antes, pero eso solo ocurrirá en sus sueños.
Su familia estaba preocupada por ella y querían que su depresión desapareciera.
Hablaron con Leela para que la lleven a terapia, pero la castaña se negó.
Quería estar sola ni hablar con nadie.
Hoy fue otro día de esos en dónde ella estaba deprimida y solo salía de su habitación a la hora del almuerzo.
Se acostó temprano y se durmió en cero coma dos.
Leela se despertó en un oscuro vacío sin salida, se asustó porque iba a tener otra de sus pesadillas horribles.
Pero dejó de asustarse al escuchar una voz grave y terrorífica.
- Hola, Leela.
La castaña volteaba a muchos lados para saber quién era esa persona que hablaba, pero no veía a nadie.
- Aquí no me vas a ver. No quiero que te asustes porque tengo un aspecto terrorífico.
- ¿Quién...? ¿Quién eres?
- No importa mucho que sepas quién soy. Yo estoy aquí para ayudarte.
- ¿¡Ayudarme?! ¿Y cómo quieres que confíe en ti si no te conozco de nada? ¿Por qué me encuentro en este vacío? ¿Estoy soñando? ¿O está pasando en realidad?
- Agh, sí que haces muchas preguntas y eres muy curiosa.
- Lo siento, he sido así desde siempre.
- Pero respondiendo a tus últimas preguntas, tú estás en un sueño.
- ¿¡Qué?! ¡Quiero despertarme!
- No puedes despertarte hasta que respondas a una pregunta que te voy a hacer.
- Dime ya la pregunta, me está dando mal rollo de no despertarme.
- Sé que estás pasando un mal momento con tu pérdida y quieres volver al pasado para poder recuperarlo. Lo primero, ¿conoces a Doothy y Fluttershy?
- Sí... Pero, ¿a qué viene esa pregunta?
- Es porque mis amigos lo han matado.
- ¿¡Qué?! - exclamó Leela en shock.
- Ellos son mis amigos porque yo también soy un asesino, pero de los que mata a las personas malvadas, no a inocentes que no merecen su muerte.
- Espera un momento... ¿Te refieres a Doothy y Fluttershy versión malvadas y no los originales?
- Sí, son ellos. Sabía que los conocía por una historia de terror dónde ellos matan a todos los Happy Tree Friends y las mane 7, incluido a Benjamín.
- Yo pensé que Benja se había suicidado por problemas personales, sus padres confirmaron de que se quitó la vida, mientras ellos estaban afuera y él estaba solo en casa.
- Lo siento, pero eso no es cierto. Doothy y Fluttershy mataron a Benjamín, ellos pueden teletransportarse al mundo humano para matar a víctimas inocentes. Yo intentó decirles que lo que están haciendo es una locura, pero no me hacen caso.
- Entiendo...
- Así que la pregunta que te voy a hacer es de que si quieres teletransportarte en la historia para evitar ese destino de tu novio y de los demás.
- Espera... ¿Puedes hacer eso?
- Claro. Yo de todo el creepyverso soy el más poderoso además de Hunter Foxy.
- ¿Creepyverso? ¿Hunter Foxy?
- Es una larga historia que me tardaría horas en contártela.
- Pero... ¿Eres bueno? ¿O malvado?
- Ambas cosas. Pero lo que sí soy es confiable. Cometí errores en el pasado en matar a mis amigos, pero eso fue porque estaba siendo controlado por unas hijas puta, aunque no podía remediar mis errores, me sentí arrepentido. Por eso estoy intentando ser bueno.
- Siento por eso... Creo que tú eres una persona confiable y que intenta ayudarme.
- Claro que sí, entonces... ¿Qué me dices? ¿Quieres cambiar los sucesos en el pasado? ¿O dejas todo cómo está?
Leela se quedó pensando durante unos minutos, quería que todo volviera a ser como los viejos tiempos.
Pero tenía miedo de las consecuencias que podría ocurrir.
Hasta que decidió tomar una decisión que podía afectarla o no.
- Aceptó cambiar la historia. Todo para volver en el pasado y que por fin pueda ser feliz.
- ¿Estás segura? Cambiar la historia queda en tus manos y no puedes volver atrás, todo se quedará con el cambio que tú le darás.
- Sí...
- Está bien. Espero que logres cambiar la historia y hacer que tenga un final feliz.
- Gracias. Pero... ¿Sólo afectará la historia? ¿O a ti también afectará por el tiempo?
- No te preocupes por mí. Tú solo haz tu misión.
- Vale.
- Adiós, Leela. - dijo el sujeto extraño que chasqueo sus dedos y la pantalla se oscurece.
[•••]
Durante casi 1 hora, Leela abrió sus ojos poco a poco hasta abrirlos completamente, se dio cuenta de que estaba acostada en las hierbas.
- ¿Dónde estoy? - se preguntó así misma y se levanta.
Leela ve que hay muchas tiendas de campaña en ese sitio y un lago muy brillante y espléndido.
No había casi nadie en ese campamento, ya que ahora era de noche y todo el mundo están dormidos en sus habitaciones.
- Ya estoy en... - dijo Leela en shock y temblando de miedo - “Un dúo de masacre”
En ese momento, ve que sus manos son grises y gritó de terror.
- ¿POR QUÉ TENGO MIS MANOS EN ESE COLOR? - en ese momento, Leela se va corriendo al lago y ve en el reflejo que era diferente a su apariencia humana.
Era una gata de color gris de cabello morado oscuro, llevaba una camisa blanca con una chaqueta gris, unas medias blancas y unos zapatos negros.
- Soy una gata... - se dijo así mismo Leela - O sea, que me he convertido en una Happy Tree Friend.
Hubo un gran silencio incómodo, hasta que la gata rompió el silencio.
- Así que... Es hora de que pueda cambiar la historia y hacer que... - Leela fue interrumpida, ya que sintió un machete alrededor de su cuello y que alguien lo estaba sujetando.
- ¿Quién eres tú? ¿Y qué haces en el campamento Everfree? - dijo el sujeto con una mirada asesina y evitando que escapará.
Leela se asustó demasiado y miró hacia atrás para saber quién era el sujeto.
Se dio cuenta de que no era nada más ni nada menos que el oso militar Flippy.
- Responde de una maldita vez, intrusa. - dijo Flippy clavándole un poco el machete en el cuello de Leela, haciendo que caiga sangre.
- ¡Ay! Me llamo Leela. - respondió la gata quejándose de dolor.
- Ajá, ¿y me puedes decir qué haces aquí?
- Yo... No sé cómo llegué en este campamento.
- No te creo, además, no me fío mucho de ti. - dijo el oso militar no creyendo lo que dijo la gata.
- Por favor, tienes que creerme.
En ese momento, Leela ve a lo lejos que la Fluttershy desquiciada se llevaba a la original al bosque.
La gata se aterró bastante, quería evitar esa masacre que se iba a aproximar.
- ¡Flutter...! - Flippy le clavó más el machete para que Leela se callará.
- Tú no escaparás de aquí, Leela. Pienso que tú eres una de las aliadas del General Tigre y no permitiré que le hagas daño a ninguno de mis amigos, sobre todo a Flaky.
- ¿A qué viene tanto escándalo, Flippy? - preguntó una puercoespín que salió de su tienda de campaña.
- ¿¡Flaky?! ¿Qué haces aquí? Deberías estar durmiendo, sabes que a estas horas es peligroso que salgas. - dijo Flippy soltando su machete y muy preocupado por su esposa.
- ¿Podrían dejar de hacer tanto ruido? Intentamos dormir. - dijo una chica de cabellos arcoíris saliendo de la campaña junto con una ardilla azul.
- Rainbow tiene razón, dinos al menos que está pasando aquí y quién es esa gata. - dijo la ardilla azul sospechando de Leela.
- ¿Qué hacen despiertos a estas horas? - preguntó una chica de cabellos rosas oscuros saliendo de la tienda.
El problema es que todos los que estaban durmiendo en sus tiendas, salieron afuera para ver lo que ocurría. Algunos estaban preocupados y otros enfadados.
- Gloriosa, ¿qué es todo este escándalo? - preguntó un chico de cabellos verdes oscuros algo asustado.
- No lo sé, Timber. Estaba durmiendo hasta que oí gritos y ruidos ahí afuera y ahora todos se han despertado para saber lo que ocurre. - dijo Gloriosa intentando calmarse.
- ¿Quién es esa gata, Lifty? Nunca la he visto. - preguntó un mapache verde que llevaba un sombrero.
- ¡Y yo qué sé, Shifty! Pero, tienes razón, nunca la hemos visto en Happy Tree Land. - dijo Lifty teniendo muchas incógnitas en su mente.
- ¿Qué está pasando, Flippy? ¿Quién es ella? - preguntó un conejo amarillo señalando a la gata.
- No lo sé, Cuddles. Pero creo que es una intrusa que planea algo malvado. - respondió Flippy mirando con furia a Leela.
- ¡No, no es lo que parece! ¡Yo no soy una villana! Al contrario, yo soy buena y quiero salvarlos. - dijo Leela llamando la atención de todos.
- Espera, ¿por qué salvarnos? - preguntó una nutria con un sombrero de pirata.
- Porque... - la gata suspira antes de contarles - Se aproxima una masacre en este campamento. Se tienen que ir todos de aquí antes de que sean asesinados.
Los campistas se quedaron en shock, pero luego empezaron a reírse por lo que Leela contó, a excepción de una peli morada con lentes, una de cabellos tocinos, un oso hormiguero, Splendid, Flippy y por último un mono que parecía budista.
- Jajajaja que buena historia de terror has contado. - dijo Gloriosa riéndose sin parar.
- Jajaja, es verdad. Me encantaría saber más acerca de esa historia, pero tengo que ir al bosque para pasear. - dijo Timber yéndose al bosque.
- ¡No! No vayas ahí, Timber. - dijo Leela asustada.
Oye, deberías contar otra historia de terror. - dijo Rainbow Dash no creyéndose lo que Leela dijo.
- ¡NO ES UNA HISTORIA DE TERROR, IMBÉCILES! ¡LO QUE DIGO ES VERDAD! ¡VÁIS A SER ASESINADOS POR ÉL! - gritó la gata señalando a un castor amarillo - ¡JUNTO CON UNA FLUTTERSHY DE OTRO UNIVERSO! ¡¡TIENEN QUE CREERME, POR FAVOR!!
- ¿Y por qué Doothy nos va a asesinar? Él nunca haría eso. - dijo una chica de coletas verdes con mechas blancas, algo enfadada.
- FlooryCake tiene razón, no sé por qué me acusas de hacer una masacre junto con una Fluttershy de otro universo, pero me ofendes mucho. - dijo Doothy mirando enfadado a Leela.
- Hermanas, tengo algo de miedo de lo que dice esa gata. - dijo una chica con una coleta azul de rayas negras muy asustada y a punto de llorar.
- No le hagas caso, Sonata. Seguro que es una loca que intenta asustarnos. - dijo una chica de dos coletas moradas con mechas verdes restando importancia al asunto.
- Estoy de acuerdo contigo, Aria. Lo mejor es no hacerle caso. - dijo una chica de cabellos rizados de color naranja y rayas amarillas.
- ¿¡QUÉ?! ¡YO NO ESTOY LOCA Y MUCHO MENOS OS ESTOY ASUSTANDO! - gritó Leela algo enfadada.
- La gran y poderosa Trixie opina que debemos regresar a nuestras tiendas y olvidarnos lo que ha dicho esa gata. - dijo Trixie algo agobiada de encontrarse con una “loca”
- Tienes razón. - dijeron la mayoría de campistas yéndose.
- ¡Vete al diablo, loca desquiciada! - se burló Shifty y se va junto con los demás.
- No, por favor. No se vayan, tienen que... - pero es demasiado tarde, ya que casi todos se fueron a sus tiendas a volver a dormir - Escucharme...
- Vaya, parece que nadie creyó en tu plan malvado. - dijo Flippy con una mirada seria.
- ¿¡Perdona?! ¿¡Plan malvado?! ¡Ya te dije que yo no soy una puta villana, idiota! - dice Leela enfadada por lo que dijo el oso militar.
- Sigo sin creerte, pienso que eres una aliada de mi enemigo General Tigre. Además, ¿por qué yo no te he visto antes de Happy Tree Land?
- Porque...
- Porque eres una de las aliadas del General Tigre que planea matarnos a todos.
- ¡Y dale con eso! Yo pretendo ayudaros, pero tú no me crees, al igual que los demás. - dijo la gata un poco triste.
El oso militar se quedó callado por las palabras que dijo la gata, estaba en sí creerle o pensar que es una villana.
- Yo sé que quieres proteger a tus amigos, sobre todo a tu esposa Flaky quién va a tener un hijo en unas semanas. Pero, no está bien que juzgues a las personas sin conocerlas, como lo estás haciendo conmigo. - dijo Leela con una mirada triste.
- ¡Espera! ¿Cómo sabes eso? - preguntó Flippy refiriéndose a que Leela sabe que el hijo de Flaky va a nacer en unas semanas.
- Eso no te importa, pero cuando llegué el momento, te arrepentirás de lo que me has dicho. De que yo soy una villana y que soy una aliada de tu enemigo. - dijo la gata mirando con furia al oso militar.
Leela se fue del lugar enfadada y triste a la vez, dejando a un Flippy arrepentido.
El oso militar suspiró tristemente y fue a su tienda donde se encontraba la puercoespín dormida.
- A lo mejor Leela tiene razón. - pensó Flippy.
Mientras tanto, Leela corría por los bosques para buscar a la Fluttershy original e intentar rescatarla.
Hasta que ve un charco de sangre, la gata se asusta y se acerca para ver de dónde venía esa sangre.
Lamentablemente ve el cadáver de la Fluttershy original descuartizada y en ropa interior.
Pero, para su sorpresa, se encuentra con Doothy quién también estaba asustado y en shock.
- ¿¡Doothy?!
- ¿¡Tú otra vez?!
- ¿Qué haces aquí? Deberías estar en tu habitación, es muy peligroso salir al bosque a estas horas.
- Lo sé, loca. Pero escuché unos gritos y de repente vi a Fluttershy descuartizada. - dijo el castor amarillo temblando de miedo.
- Justo lo que pasa al inicio de la creepypasta. - pensó Leela, muy asustada de que se repita la historia de nuevo - Doothy, tienes que salir de aquí de inmediato.
- ¿Y por qué debería hacer caso a una loca como tú? Que me ha estado llamando asesino delante de todo el mundo. - preguntó Doothy enojado.
- ¡Oye! Tengo un nombre llamado Leela, idiota. Pero, me tienes que hacer caso. Te van a convertir en un asesino que matará a todos tus amigos, incluida a FlooryCake.
- ¿Quién me va a convertir en un asesino? - preguntó el castor teniendo un poco de miedo.
Pero Leela no respondió a su pregunta, ya que de repente vio que el mini robot estaba a punto de meterse en la oreja de Doothy.
- ¡Cuidado, Doothy! - gritó la gata empujandolo contra el suelo.
- ¿Qué estás haciendo? - preguntó Doothy enojado de cometer ese acto.
- Es una larga historia, pero creo que tenemos...
De repente, Leela sintió que algo se metió en su oreja y era el mini robot.
Se asustó demasiado que empezó a tener un ataque de pánico.
- No, no, no. - dijo la gata metiendo rápidamente su mano en su oreja.
- ¿Ocurre algo? ¿Estás bien? - preguntó el castor empezando a preocuparse.
- Iban a meterte un robot en tu oreja que se inyectará en tu cerebro para volverte un asesino, pero me lo inyectaron a mí. - dijo Leela muy asustada y metió más profundo su mano en la oreja.
Pero ya era demasiado tarde, ya que el mini robot se inyectó en su cerebro.
Mientras tanto, el detective rata se enfadó por haber inyectado el robot en la víctima equivocada, pero luego sonrió maliciosamente.
- Puede que me haya equivocado de persona, pero ella también es perfecta para nuestro plan.
Leela retiró su mano, notó que tenía sangre en su mano por meter muy profundo en su oreja.
- ¿¡QUÉ?!- exclamó el castor muy asustado - ¡Déjame quitártelo!
Leela se negó a dejarse ayudar y se alejó un poco de Doothy.
El detective rata que tenía un botón, lo pulsó para que Leela sea controlada.
En ese momento, la gata sintió electricidad en su cerebro y el castor se asusta demasiado.
- Ésto no puede estar pasando... Solo quería cambiar la historia...
Doothy no sabía que hacer ante esa situación, intentaba calmar a la desconocida, pero era imposible.
Leela jadeaba demasiado, no quería asesinar a todos, mucho menos a Benjamín.
La gata empezaba a tener unos cambios, sus ojos se volvieron de color negros con puntos rojos.
- No, no, no, Leela. ¿Qué debo hacer para ayudarte? - preguntó Doothy preocupado.
- Ya no puedes, me están controlando. - dijo Leela con lágrimas en sus ojos. - Solo... Intenta mantenerte a salvo.
Las venas de la gata se inflaron de color rojo, mientras lo miraba con miedo.
En ese momento, Doothy pone sus manos en los hombros de Leela y la mira triste y serio.
- Intentaré mantenerme a salvo. Y perdóname por haberte tratado mal.
- No importa... Salva tu vida.
La gata le empezaba a salir garras muy afiladas en sus dedos, mientras que el castor empieza a correr para que no sea alcanzado.
Su piel se volvió oscura poco a poco al igual que su cabello se convertía en azul oscuro lo cuál la ponía bastante nerviosa.
- Lo siento... Les he fallado, sobre todo a ti, Benja... - Leela sonrió de forma triste. - Espero que puedan perdonarme.
La gata terminó su transformación y ya estaba controlada por el detective rata.
- Muy bien, de acuerdo con mi memoria, la primera víctima será el inútil negro. Jejeje que mote más gracioso, va a ser divertido torturarlo.
En ese momento, oyó unos pasos y sabía que era Timber quién se fue a buscar por más leña.
Ella aprovechó el momento para esconderse arriba de un árbol.
Mientras tanto, el peli verde iba caminando por el bosque, pero se asustó un poco al escuchar unos ruidos que venían de cerca.
Él sacó su linterna para ver si había algún depredador en el bosque.
La encendió y vio el cadáver de Fluttershy haciendo que pegué un grito.
Hasta que escuchó unos bufidos y apuntó la linterna hacia un árbol quién estaba Leela subida.
- Eh, hola. Tú eres la quién nos contó esa historia de terror. - dijo Timber sonriendo nerviosamente.
La gata no dejaba de bufar y de echar espuma por su boca de la grande rabia que tenía.
El peli verde se asustó por los gruñidos de la gata, parecía un animal salvaje y tenebroso.
- ¿Estás bien? Pareces que...
Timber se iba alejando poco a poco del miedo que tenía.
Hasta que Leela dio un rugido y se abalanzó sobre él para atacarlo.
- Veo que piensas que todo ésto es gracioso, incluida la muerte de esa miedosa, ¿no? - preguntó la gata con una sonrisa malévola.
- No... Ahora...
Pero el peli verde es interrumpido por la felina que lo silencia tapándole la boca.
- Cállate, nos podría escuchar y no me gustaría que nos descubra.
Leela agarró la lengua de Timber y la arrancó de un tirón.
- Ups, fue un accidente. - dijo la gata riéndose maniáticamente.
El peli verde intentaba gritar y pedir ayuda, pero estaba sangrando demasiado que empezó a sentirse débil.
- Intenta gritar, pero nadie te va a poder ayudar. - dijo Leela estrangulandolo, mientras sonreía maliciosamente.
Por sorpresa de Timber, la gata le dio un mordisco fuerte en su cuello lo cual hacía que él no respiré y suelte mucha cantidad de sangre.
Eso hizo que el peli verde terminé muriendo de una forma sangrienta.
Leela patea su cadáver y se limpia la sangre que tenía en su boca.
- Qué pena que este idiota haya durado poco, quería torturarlo más. - dijo la gata enojada.
Pero en ese momento, oye unos pasos que se aproximaba y se pone en guardia en caso que la ataquen.
Esa persona se alejó de la oscuridad y aplaudió a la gata por su acto.
Era la Fluttershy asesina que llevaba la ropa puesta de la verdadera y sonrió maliciosamente.
- Vaya, vaya, vaya, tú tienes unos buenos instintos de asesinar gente, serás como mi mascota. ¿Qué te parece si formamos un equipo? Un dúo de matar. Tú y yo tenemos algo en común, ¿te interesa?
- Oye, no soy mascota de nadie ni tú eres mi jefa. Pero bueno, el cómo mataste a esa farsante me gustó. Tú también eres igual que yo, así que un equipo de dúo seríamos invencibles. Lo aceptó. ¿Qué te parece si empezamos ya esta masacre, amiga?
- Suena bien para mí. Trato hecho, gata.
Leela y Fluttershy se dieron la mano del trato y se sonrieron entre las dos.
[•••]
Al día siguiente, Leela estaba escondida en los arbustos para estar atenta a lo que iba a pasar próximamente.
Vio a la mayoría de los campistas algo preocupados.
En ese momento, todos, incluida Leela, escuchan a Gloriosa hablando por megafonía.
- Atención a todos, les tengo una mala noticia. Ayer muchos campistas, incluido mi hermano Timber han desaparecido. Les recomendamos que no salgan de noche al bosque y se queden en sus cabañas. - dijo la peli rosada oscura con un tono preocupante.
Todos los campistas se asustaron demasiado de lo que Gloriosa comunicó, la gata ya sabía lo que iba a pasar a continuación, así que estuvo atenta de Twilight, Sunset Shimmer y Sniffles para escuchar su conversación.
- Oye, Twilight, ¿estás bien? - preguntó el oso hormiguero.
- Es que... Me preocupa el hermano de Gloriosa, no es que me importé mucho, pero no sé que le habrá pasado. - dijo la peli morada con lentes muy triste.
- Lo mismo digo, además Flash, Snips, Snails, Trixie, Derpy, DJ Pon-3 y las Crusaders también desaparecieron y no sé donde están ellos también. - dijo la peli roja con un tono preocupante.
- Quizás deberíamos buscarlos, ya que tal vez podemos encontrarlos en el camino. - dijo el oso hormiguero dando esa idea y sus amigas están de acuerdo.
Leela sonrió maliciosamente y se alejó de los arbustos para comunicárselo a Fluttershy.
La peli rosa estaba afilando su cuchillo con una piedra para que sea lo suficiente puntiagudo al apuñalar.
- Te tengo una noticia.
- ¿Qué noticia?
- Tenemos nuevas víctimas, irán por ese camino. - dijo Leela señalando por ahí.
- Oh interesante. Sí que eres muy útil en nuestro dúo.
- Estate preparada si queremos matarlos. Ahora silencio y vamos por dónde están nuestras presas.
[•••]
Twilight, Sunset y Sniffles iban caminando por el bosque, pero tenían un poco miedo porque notaban que algo siniestro está por aproximarse.
- Creo que deberíamos dejar la búsqueda, me está dando mala espina el bosque. Siento que algo malo va a pasar. - dijo la peli morada temblando de miedo.
El oso hormiguero no escuchaba a su amiga, ya que se dio cuenta de algo.
- Amigas, eso no es...
Pero por sorpresa de Sniffles, Fluttershy se abalanzó sobre él contra un árbol y lo apuñaló en su vientre haciendo que pegué un grito de dolor.
Hasta que el oso hormiguero dejó de gritar indicando que falleció y la peli rosa suelta su cadáver.
Fluttershy las miraba con una sonrisa malévola, mientras que ellas retrocedían.
- Fluttershy... ¿Qué has hecho? - preguntó Sunset aterrada.
Pero la peli rosa dio una risa terrorífica por lo que se iba a aproximar.
En ese momento, la pelirroja siente que alguien atrás la está agarrando de su cuello y era Leela.
- Tú... Pensé que eras buena.
- Lo fui, pero como vosotras sois unas idiotas y creyeron que era la mala, ahora les mostraré lo que soy en realidad. - dijo la gata con una sonrisa malévola.
Sunset intentaba defenderse, pero la fuerza de Leela era más fuerte que la suya que hasta logró arrancarle su cabeza de un tirón.
- Ups, lo siento. Otra vez fue culpa de mi fuerza.
Twilight se aterró al ver que ambas mataron a Sniffles y Sunset.
Sabía que era la siguiente.
Sintió que algo pisó y era el cadáver de Timber.
Ella empezó a correr para poder sobrevivir, pero de repente, se tropieza por un tronco.
Para su mala suerte, se torció el tobillo y no podía levantarse, así que tenía que correr arrastrándose en el suelo.
Pero fue una mala idea, ya que sintió que Fluttershy le estaba agarrando de su pierna.
No podía liberarse del agarre por la gran fuerza que tenía la peli rosa, no podía hacer nada.
- Voy a disfrutar torturandote de nuevo, Twilight.
- ¡Ayuda!
Fluttershy se llevó a Twilight en la oscuridad, mientras ella gritaba de terror para que alguien la ayudé.
La peli rosa apuñala múltiples veces a la científica, mientras ella le salía sangre por su boca.
La gata miraba esa escena sangrienta, pero estaba con un rostro serio y frío, en vez de sonreír o reírse como una maniática.
Ella estaba sintiendo algo que no sabía distinguir bien.
Era... ¿Arrepentimiento? ¿Lástima? ¿Piedad?
Notaba que Fluttershy estaba matando a una pobre víctima que sufrió mucho en su pasado y que necesitaba una vida feliz.
Pero ahora no porque estaba siendo torturada por la peli rosa y va a morir.
Recordaba el cómo su compañera mataba al resto de los campistas, incluida las Crusaders, unas niñas inocentes que no merecían la muerte.
Hasta que Twilight terminó muriendo por las varias apuñaladas que recibió.
- Ufff fue divertido sentir su sangre. Me acuerdo que en mi otro universo maté a Twilight, pero más horrible. - dijo Fluttershy limpiando su sangre.
La peli rosa se enojó al no recibir una opinión de su compañera.
- Oye, te estaba hablando a ti, no al cadáver de esta nerd.
La gata salió de su trance y la miró con nerviosismo.
- Oh sí, perdona.
- ¿En qué estabas pensando?
- Estaba pensando en... Dónde debe estar nuestras próximas víctimas. - mintió Leela para luego reírse.
- Jejeje interesante. ¿Qué te parece si tú matas a esas víctimas? Para que por lo menos hagas algo.
La gata asintió su cabeza estando de acuerdo con la idea de la peli rosa.
[•••]
Pinkie Pie, Nutty, Petunia, Mime, The Mole, Rainbow Dash y Toothy estaban bañándose en el lago y divirtiéndose, pero ellos no saben lo que les espera.
Hasta que la deportista siente un corte en su pierna y ella le pregunta a sus amigos lo siguiente.
- Oigan, alguien de ustedes me hizo un corte en mi pierna. ¿Quién fue?
- ¿De qué hablas, Rainbow Dash? Nadie te hizo un corte en tu pierna, tal vez tocastes algo afilado abajo.
- No, claro que no, alguien me hizo un corte. ¿Quién fue?
De repente, Rainbow Dash se hundió haciendo que los demás se asusten.
- ¿Y qué pasó? ¿Y Rainbow Dash a dónde fue? - preguntó Toothy preocupado.
- No se preocupen, Rainbow Dash ahorita va a salirse. Solo nos hizo asustar, ¿no, Rainbow Dash? - preguntó Pinkie Pie pensando que era una broma.
Pero la sonrisa de la peli rosa se desvanece cuando vio sangre en el lago.
Todos planeaban salirse porque tenían un mal presentimiento, pero todos, a excepción de The Mole y Pinkie Pie, se hunden.
En ese momento, la peli rosa ve a la gata saliendo del lago, pero mostrando solo sus ojos negros con pupilas rojas.
Leela daba unos gruñidos, mientras miraba a Pinkie Pie lo cual la hacía asustar y empezar a nadar rápido.
La gata la perseguía con mucha velocidad.
La peli rosa estuvo a punto de salirse del lago, pero desafortunadamente la felina le agarró de su pierna y se la lleva abajo del lago para matarla.
Solo dejando a The Mole como el único sobreviviente que no sabía lo que había pasado.
[•••]
Mientras tanto, el mono budista, Sneaky y Mouse Ka-Boom se encontraban atados en una soga, ellos no sabían como llegaron aquí e intentaban pedir ayuda, pero era imposible.
En la oscuridad aparece Fluttershy con una sonrisa desquiciada y se acerca a ellos.
- Fluttershy, libéranos, por favor. No sé cómo llegamos aquí, pero queremos ser libres. Tú eres la única en ayudarnos. - dijo el mono budista asustado.
La peli rosa no respondió, ella se acercó a Mouse Ka-Boom, agarra algo en su mochila y sacó una bomba.
Los tres se asustaron al ver lo que hizo Fluttershy, ellos esperaban que fuera una broma y lo que va a hacer no es verdad.
- ¿Qué estás haciendo? - preguntó asustado el mono budista.
La peli rosa no volvió a responderle para luego sonreir maliciosamente, enciende la bomba con un fósforo y lo pone en medio de Sneaky, Mouse Ka-Boom y el mono budista.
- ¿Pero qué estás haciendo, Fluttershy? No lo hagas, por favor. ¿Estás loca? Por favor, no hagas eso, ¿acaso es una broma? Por favor, libéranos. - dijo Sneaky suplicando a Fluttershy para que los liberen.
- Jajajajaja, ¿acaso creen que los voy a liberar y piensan que estoy bromeando? Pues están equivocados, queridos. Hago ésto para divertirme junto con esa gata que la llamáis loca. Bueno, no me voy a entretenerme más, me tengo que ir antes de que vuestra propia sangre e intestinos se esparzan en el suelo. - dijo Fluttershy, pero a punto de irse, se acercó al mono budista - Ah, por cierto, te tengo un regalito antes de que vayas al cielo.
La peli rosa saco algo y era la cabeza de Sunset que lamentablemente había sido asesinada. El mono budista se horrorizó al ver la cabeza de Sunset y Fluttershy puso la cabeza en las manos del mono budista.
- Jajajajaja, disfruté torturando a tu aprendiz hasta la muerte, no veas lo mucho que sufría. Pero mira el lado positivo, vas a ir al cielo con ella jajajajaja. Hasta nunca. - dijo Fluttershy riéndose y se va del sitio antes de que la bomba explote.
El mono budista se enfada por las palabras que dijo la peli rosa, intentó liberarse, pero ya era demasiado tarde.
La bomba ya había explotado y los tres terminaron muriendo.
[•••]
Las Dazzlings escucharon esa explosión y se asustaron.
- ¿Y esa explosión? ¿De dónde vino eso? - preguntó Aria preocupada.
- Creo que vino en la cocina de la cabaña. Vamos a investigar. - respondió Sonata que era la que más estaba asustada.
Las tres llegaron al comedor y entraron para luego quedarse aterradas al ver los cadáveres del mono budista, Sneaky y Mouse Ka-Boom.
Adagio se acercó al cuerpo de Mouse Ka-Boom y se puso a llorar por su muerte.
Pero la peli naranja deja de llorar por un mal presentimiento que tiene al igual que sus hermanas.
Ven a Fluttershy saliendo de la oscuridad y mostrando sus ojos rojos.
Las Dazzlings se asustan al ver los ojos de la peli rosa y estuvieron a punto de salir, pero Leela les cierra la puerta para que no escapen.
- ¿A dónde creen qué van? Todavía no nos hemos divertido.
Aria protegía a sus hermanas para que ellas no la matarán.
- Ni te atrevas a lastimar a mis hermanas, maldita gata del diablo. Ya sabía que tú eras un peligro para todo el campamento.
La gata dio unos gruñidos por lo que ella dijo, haciendo asustar a la peli morada.
Leela se abalanza sobre Aria y le comienza a arrancar su vientre para luego sacarle todos sus órganos.
Adagio se alejó asustada, pero Fluttershy agarra su mandíbula y se la abre y cierra a la vez hasta romperla dejando la mitad de su cara ensangrentada.
Sonata se quedó paralizada de ver la muerte de sus hermanas, pero Leela y Fluttershy miran a la peli azul, ya que ella era la siguiente en morir.
Sonata toca fuerte la puerta pidiendo ayuda, pero Fluttershy la jala y la tira bruscamente al suelo.
La peli azul toca su frente y nota que estaba sangrando por el golpe que recibió.
La peli rosa le da su cuchillo a la gata para que ella se encargué de matarla.
- Es tu oportunidad de matar a esa retrasada mental. - dijo Fluttershy sonriendo maliciosamente.
Sonata sonríe tristemente, mientras le salía lágrimas en sus ojos.
- Matame, por favor. No quiero estar sola en este mundo, yo... Quiero morir para estar con mis hermanas. - dijo la peli azul empezando a llorar.
Leela levantaba el cuchillo para matarla, pero dejó de moverse por una extraña razón.
Ella estaba sintiendo lástima por Sonata y se puso triste por sus llantos.
Los ojos de la gata volvieron a la normalidad y bajó el arma, mientras miraba con pena a la peli azul.
- ¿Qué estás haciendo? ¡Matala de una vez! - dijo Fluttershy con furia.
Leela no le hizo caso a su compañera y le ofreció su mano para que su víctima acepté.
La peli azul se secó sus lágrimas y vio que la gata estaba sonriendo normal, notando que se estaba arrepintiendo de sus actos.
- ¿No...? ¿No me vas a matar?
Leela negó su cabeza y Sonata agarró su mano para levantarse.
Fluttershy estaba llena de ira, su compañera la acaba de traicionar y ahora se había redimido.
Pero de repente, Sonata sintió una apuñalada en su vientre.
La peli azul miró a la gata que estaba sonriendo maliciosamente y sus ojos habían vuelto a ser negros con pupilas rojas.
La peli rosa se sorprendió por el acto de la felina para luego sonreír del sufrimiento de su víctima.
Sonata se quedó en shock por sentir como la sangre caía en su vientre.
Pero para ella no podía culparla, se dio cuenta que estaba siendo controlada y manipulada por una asesina.
La peli azul empezó a sentirse débil por perder tanta sangre y miró a la gata, mientras le salía sangre por su boca y sonría.
- Gracias por matarme... Por fin estaré con mis hermanas...
Sonata cayó ensangrentada al suelo y terminó muriendo.
Fluttershy aplaudía por el acto de su compañera.
- Muy bien, Leela. Me gusta como has engañado a esa estúpida y por sorpresa de ella la terminaste traicionando. Traición, me gusta.
Leela miró seriamente el cadáver de su víctima y de los demás.
- Sí, lo que tú digas. - dijo la gata con un tono frío.
- Jejeje creí que te ibas a hacer amiga de ese error, pero me equivoqué. Siendo sincera me eres bastante útil para mis planes, tú eres la asesina perfecta.
Pero Leela no respondía, estaba dudando de sus actos amables y se preguntaba así misma en qué se estaba convirtiendo en realidad.
[•••]
Giggles, Handy y Lumpy estaban sentados en el suelo, mientras hablaban.
Cuddles estaba sentado en un tronco y escuchaba música con sus auriculares.
Pero lo que el conejo no sabía es que atrás se estaba formando un gran escándalo.
Leela logra matar a Giggles rompiendole el cuello y se abalanza sobre Lumpy para luego apuñalarlo varias veces con su cuchillo.
Handy gritaba pidiendo ayuda, pero Cuddles no escuchaba los ruidos por culpa de la música que la tenía a alto volumen.
Cuando la gata mata al alce, se acerca al castor y le corta sus dos piernas, pero dejándolo vivo.
Leela se acerca a Cuddles y lo agarra de sus orejas, mientras ponía su cuchillo cerca de su cuello para amenazarlo.
El conejo se asusta de estar a punto de ser asesinado.
- Tranquilo, no te voy a matar, conejito. - dijo la gata dando una risa escalofriante.
- Aléjate de mí, por favor... - suplicó el conejo con temor.
- Me alejaré de ti cuando te des vuelta en este momento. - Leela se acercó a su oreja y le susurró. - Te tengo una sorpresa.
- Vale, vale, me daré la vuelta, pero por favor no me hagas daño...
- Jejeje... Nunca rompo una promesa.
Cuddles se dio lentamente la vuelta hasta ver esa escena tan horrible y se queda muy asustado.
Vio a Giggles y Lumpy muertos, a excepción de Handy que pedía ayuda aterrorizado.
- ¿Qué le hiciste a mis amigos? - preguntó el conejo a punto de llorar.
- Los maté, pero dejando vivos a vosotros dos. - dijo la gata sonriendo maliciosamente.
- Eres una hija de...
Pero Cuddles fue interrumpido cuando Leela rajó un poco su cuello con su cuchillo.
El conejo dio un quejido de dolor y le salió un par de lágrimas en sus ojos.
- ¿No querías sobrevivir, Cuddles?
Cuddles asintió con temor su cabeza y la asesina sonríe de su sufrimiento.
- Entonces calladito te ves bonito, conejito de pascua.
La gata le tapa la boca al conejo para luego formarle una sonrisa con sangre en sus labios.
Leela suelta a Cuddles y él corre para ayudar a Handy.
La gata caminaba, pero se paró por un momento.
- Oh y una cosa... Ni se les ocurra seguirme o se las verán conmigo... Intenten salvar sus vidas...
Ambos asintieron con temor sus cabezas y Leela se va dejándolos solos.
[•••]
En otro lado, se encontraba Shifty haciendo con desganas la fogata.
Le tocaba a él hacer ese trabajo por perder el juego de piedra, papel o tijera con su hermano.
El mapache estaba sospechando acerca de las desapariciones de los campistas y llegaba a esa conclusión de que Leela es la culpable.
La vio siempre como una loca que nunca tenía razón desde que apareció.
- Es extraño que esa loca no ha vuelto a aparecer desde que los campistas han desaparecido. - pensó Shifty.
Cuando terminó de hacer la fogata, estuvo a punto de retirarse.
Pero de repente, escuchó una risa terrorífica que lo dejó con miedo.
- ¿Hola? ¿Hay alguien aquí?
Esa risa no se detenía haciendo que Shifty se ponga nervioso.
- ¡Ya déjate de reír, desconocido! ¡Muéstrate! - gritó el mapache con enojo para no mostrarse nervioso.
- Oh Shifty, ¿no te han enseñado a que ya controles tu ira?
- Esa voz...
- ¿Sorprendido, idiota?
- ¡Sabía que tramabas algo! ¡¡Sal de ahí, loca desquiciada!!
- Qué gracioso, veo que quieres jugar.
- ¡No!
Shifty se ponía en guardia en caso de que Leela lo ataque por sorpresa, miraba por todos lados, pero no la veía.
- Qué pena das, Shifty. Pensé que habías cambiado, pero sigues siendo el mismo imbécil egoísta de siempre.
- ¿Tú qué sabes de mi vida? ¡No me conoces!
- Te equivocas, sé todo de tu vida. Sé que eras un bully con Doothy, que fuiste un ladrón desde siempre y sobre todo tratabas mal a tu hermano hasta algunas veces lo dejabas morir. Pobre de él y eso que es igual a ti.
- Tú... ¿Cómo sabes eso? - preguntó Shifty empezando a sentir miedo.
- Es una larga historia que no te interesa, pero sé la vida de todos ustedes hasta sé dónde estás en estos momentos.
El mapache sentía que su corazón latía a toda velocidad por pánico y sudaba en todo su cuerpo.
- ¿Dónde...? ¿Estás?
Shifty oyó su risa cerca suya y sentía unas garras en su hombro.
Estaba demasiado asustado que sentía que iba a desmayarse.
- Aquí estoy...
Por sorpresa del mapache, Leela lo terminó empujando cerca de la fogata.
[•••]
Lifty despertó de su pesadilla y se asustó demasiado, ya que lo que había soñado era bastante real.
Se dio cuenta que su hermano todavía no había regresado, así que decidió buscarlo.
Cuando llegó, vio que el cadáver de Shifty que estaba muy quemado.
Lifty gritó de terror y se asustó bastante, pero escucha unos pasos que se aproximaban y ve a Leela cerca suya.
Él se voltea asustado y la gata lo agarra por el cuello.
- ¡Suéltame, loca! ¡Te vas a enterar por matar a mi hermano!
Leela dio una risa escalofriante y aprieta más su cuello con sus garras.
Lifty se quejó de dolor al sentir las garras atravesando en su cuello.
- Tú no eres mi jefe y los jefes se tienen que matar.
Entonces, la gata lo tiró a la fogata y el mapache se empezó a quemar.
Su piel se derretia por las quemaduras, iba arrastrándose al suelo para lanzarse al lago.
Pero ya era demasiado tarde, Lifty terminó muriendo.
Leela miró a los dos mapaches muertos y sonrió maliciosamente.
- Dos idiotas menos.
[•••]
Al día siguiente, todos los campistas se despertaron al oír a Gloriosa hablando por megafonía anunciando que más campistas desaparecieron y que dentro de un rato irán a buscarlos.
Disco Bear estaba preocupado por la situación que está pasando, pero Rarity le da un beso en su mejilla para consolarlo y le dice que todo va a salir bien.
El peli naranja se sintió un poco mejor por las palabras de su novia.
Después de la conversación que tuvieron ambos, Disco Bear se fue al baño de los hombres, mientras que Rarity se fue a darse una ducha.
La peli morada estaba sola en los baños, no había ninguna chica que se estaba duchando, pero se sentía más tranquila.
Hasta que escuchó un golpe de la puerta y pensó que era Disco Bear.
- Disco Bear, sal de ahí. Sabes qué está...
Pero fue interrumpida cuando la puerta fue derrumbada por Leela y se asustó al verla.
- Ya no está ocupado.
[•••]
Se veía a Rarity muerta en el suelo, mientras su sangre caía y el desagüe se llevaba todo ese líquido rojizo.
Leela revisó en el baño de chicas y vio el bolso de su víctima.
Ella lo abrió y vio que tenía un espejo.
Lo agarró y se lo guardó para algo que tenía planeado hacer.
[•••]
Fluttershy se estaba llevando el cadáver de Pop, mientras que Leela se quedó con Cub.
Antes de que la peli rosa se fuera, le dio una orden a su compañera.
- Mata a ese niñato, sus llantos me están siendo insoportables.
- De acuerdo, Fluttershy...
- Y no me falles o te vas a enterar. - amenazó Fluttershy con furia.
- Lo prometo, amiga...
Entonces, la peli rosa se va del bosque con el cadáver de Pop.
El bebé no paraba de llorar por la muerte de su padre y de ver los tenebrosos ojos de la gata.
Leela al oír los llantos de Cub, sintió de nuevo esa lástima por el pequeño.
Aunque Fluttershy le haya ordenado que lo maté, pero no quería asesinarlo.
Él solo era un pobre bebé que no tiene la culpa de nada.
Así que ella se lo lleva en brazos y se va del bosque.
Mientras tanto, Cuddles estaba curando las heridas de Handy en su tienda de campaña.
Pero se asustó al escuchar unos pasos y se puso en guardia.
Hasta que Leela entró y le dio a Cuddles el pequeño osito sin decirle nada.
[•••]
Applejack y Russell estaban pescando tranquilamente en el lago para intentar olvidarse de la situación que está pasando.
La nutria sintió que algo jalaba en su caña de pescar, la rubia lo ayuda y consiguen capturar al pez.
Pero no era un pez, sino la cabeza de Pop.
Ambos se asustaron de capturar el cadáver de su amigo.
- ¿Qué le pasó a Pop? - preguntó Russell preocupado.
- No lo sé, pero hay que avisar a los...
Applejack no terminó de hablar, ya que alguien la jalo al agua.
La nutria se aterrorizo que su amiga había desaparecido.
Planeaba tirarse al lago, pero vio su sombrero flotando en el agua indicando que la rubia murió.
Se bajó del muelle para pedir ayuda hasta que Fluttershy sale del lago y después Leela con la caña de pescar de Applejack.
- ¿¡Fluttershy?! ¿Qué haces tú con ella?
Pero ambas no le responden y se sonríen maliciosamente por lo que tenían planeado.
Russell pensó que estaban bromeando, pero sintió que algo malo le iba a pasar y empieza a correr.
La peli rosa le da la señal a su compañera y la gata pesca en el párpado de la nutria con su caña.
- Empieza a jalarlo, Leela. Lo estás haciendo bien.
Leela obedece su orden y empieza a jalar a Russell.
Él se resistía, pero le era imposible por la fuerza que tenía la gata.
- ¡Más fuerte! - gritó Fluttershy.
Entonces Leela jala con más fuerza a Russell hasta arrancarle la piel.
La nutria sangraba demasiado por ya no tener su piel hasta terminar muriendo.
- ¡Buen trabajo, Leela! - felicitó la peli rosa a su compañera.
- Gracias. - agradeció la gata.
[•••]
En el bosque se encontraba Foxy que intentaba encontrar a los campistas desaparecidos.
Hasta que se encuentra con su amigo Splendid.
- ¿Qué haces aquí, Foxy? ¿A dónde vas?
- Voy a buscar a mis amigos que desaparecieron, ya sabes... Quiero que todo ésto se acabé y volvamos a la normalidad, me estoy asustando. - dijo el zorro bajando tristemente su cabeza.
- Eh tranquilo. Todo va a salir bien, amigo. - dijo la ardilla poniendo su mano en el hombro de su amigo. - ¿Quieres qué vayamos los dos a buscarlos? Nosotros hacemos un gran equipo.
- Está bien, me parece una buena idea.
Así que ambos se fueron a encontrar a los desaparecidos, se llevaron un largo rato, pero no habían encontrado a ninguno.
Hasta que Foxy detecta un olor a muerto y tiene un mal presentimiento.
- Splendid, mi súper olfato me dice que hay un olor a muerto.
- ¿En serio? Vamos a investigar.
Los dos se van hacia donde estaba ese aroma hasta que llegan a donde estaba ese olor y se quedaron impactados de lo que vieron.
Eran los cadáveres de Twilight, Sunset, Sniffles, Timber, Flash, Derpy y las Crusaders.
- ¿Qué pasó aquí? ¿Quién habrá matado a nuestros amigos?
- No lo sé, Splendid. Mejor avísale a Gloriosa de ésto.
- Está bien. Regresó en un rato y ten mucho cuidado.
- Lo tendré, no te preocupes.
Así que Splendid se va volando para llegar más rápido a la oficina de Gloriosa.
Mientras tanto, el zorro se quedó solo en el bosque, pero de repente oye que alguien se acerca en los arbustos.
Foxy se acerca poco a poco para ver quién estaba y de sorpresa se encuentra a Leela que terminó arañando su ojo.
Foxy se quejó de dolor y ve con preocupación a Leela.
- ¿Pero qué te ha pasado? ¿Por qué estás con ese aspecto? - preguntó el zorro asustado.
- Vaya pregunta de mierda y eso que tú eres el más inteligente del grupo, es gracioso cuando ese tipo de personas se vuelven unos idiotas de repente.
- Espera... ¿¡Tú matastes a los campistas?!
- Era más que obvio, ¿por qué creías que yo estaba en los arbustos espiando lo que el inútil de Splendid y tú estabais hablando?
- ¿Qué quieres de nosotros? No te hicimos nada.
- ¡Porque me tacharon de loca la mayoría! Ahora tú y los demás van a pagar las consecuencias. Sabes qué he disfrutado torturar a todos junto con mi ahora amiga Fluttershy.
- No puede ser... Ésto... ¡No te lo voy a perdonar! - dijo Foxy enojado de que ha matado a los campistas, incluida Shimcake.
Así que él se prepara para combatir contra ella.
- ¿En serio quieres pelear conmigo? ¡Ni siquiera puedes ver con tus ojos por tu jodido parche y el arañazo que te acabó de dar! No vas a derrotarme fácilmente.
Pero de repente, Leela recibe un golpe por parte de Foxy.
- Eso creo que es un sí. Parece que no eres tan imbécil como pensaba.
- Tengo mi súper olfato y oído, no va a ser fácil que me derrotes.
- Cómo tú digas, empecemos con esta pelea antes de que me aburra.
Así que Foxy y Leela empiezan a tener una lucha de garras.
La gata tenía las expectativas que podía ganar, pero no resultaron ser ciertas.
Ya que las veces que Leela intentaba golpearlo, arañarlo o atacarlo por sorpresa, Foxy se daba cuenta y le devolvía el ataque.
Era imposible derrotarlo, parecía que iba a perder.
Hasta que el zorro le arañó en su vientre y se abalanza sobre ella para así matarla de una vez.
Pero Leela se quita su zapato y se lo pone en la nariz de Foxy para que pierda su olfato.
Cosa que lo consiguió, ya que el zorro ya no puede usar su súper olfato y se alejó.
La gata estuvo a punto de atacarlo, pero Foxy la ataca dándole una patada en su cara.
Leela se quedó confundida de que él todavía tenga esas ventajas de ganar si ya no tiene olfato.
- Imposible... ¿Cómo?
- ¿Acaso te olvidaste que sigo teniendo mi súper oído? Tú no sabes nada de mí.
- Claro que sé sobre ti, Foxy. Y no es porque tenga esas mierdas como leer la mente.
- ¿Entonces de dónde vienes?
- No te voy a contar mi patética vida. Aparte... Se te olvidó algo que tengo para así derrotarte.
- ¿El qué?
- Cuando Fluttershy mató a ese oso narcisista que se hace llamar Disco Bear, le robó uno de sus parlantes y me dio uno de ellos.
- Tienes que estar bromeando...
- ¿Cuándo dije yo una mentira, Foxy?
Leela sacó el parlante que estaba oculto en el arbusto y lo encendió.
La gata tenía puesto unos tapones de oído para no lastimar sus tímpanos.
El zorro intentaba taparse sus oídos, pero le era imposible, ya que el volumen estaba muy alto.
Sus oídos se lastimaban demasiado hasta que se rompieron sus tímpanos empezando a salirle mucha sangre.
Foxy ya había perdido todas sus habilidades.
Leela aprovecha el momento para atacarlo.
La gata rasguña todo su cuerpo, luego lo agarra del cuello y lo lanza contra un arbusto.
Foxy se sentía cada vez más débil y con menos fuerzas, no podía ni levantarse y mucho menos seguir luchando.
Leela se acercó a él y lo mira con una sonrisa malvada.
- Creo que te puedes quedar ahí un rato, ya que no puedes hacer nada. Pero tranquilo, no te mataré todavía. - dijo la gata dando una risa corta de manera terrorífica.
[•••]
Mientras tanto, Splendid llega al despacho de Gloriosa y vio que ella estaba de espaldas sentada en una silla de ruedas.
- ¡Gloriosa, tengo malas noticias! ¡Todos los campistas desaparecidos han muerto, incluido tu hermano! Tenemos que hacer algo, ¿se te ocurre alguna idea?
Pero la peli rosa no le responde dejando a la ardilla con preocupación.
- ¿Gloriosa? ¿Me estás escuchando?
Splendid se acercó a ella y parecía que estaba inmóvil.
- ¿Gloriosa?
La ardilla movió la silla de ruedas y se aterró al ver a la peli rosa muerta sin ojos.
En la oscuridad aparece Fluttershy con una sonrisa malévola y mirando a Splendid.
- ¿Te gusta? Yo lo hice.
- ¿Tú...? ¿Hicistes eso, Fluttershy? - preguntó la ardilla alejándose un poco.
- Sí. Y tú serás el siguiente, Splendid.
- No... No puedo creer en lo que te has convertido, no quiero pelear contigo. - dijo Splendid no aceptando atacar a su amiga.
- Bueno, entonces veamos si cambias de opinión.
Fluttershy que llevaba escondido algo detrás de su espalda y se lo muestra a Splendid dejándolo en estado de shock.
Era la cabeza de Rainbow Dash y se la lanza a la ardilla teniéndola en sus manos.
- ¿Por qué...? ¿Cómo pudiste hacerlo? - preguntó Splendid a punto de llorar.
- Nos gustó torturar a Rainbow Dash junto con esa gata.
- Ella... Yo... Sabía que era malvada, incluida tú... En el monstruo que te has convertido. - dijo la ardilla empezando a tener furia y suelta la cabeza de su amiga.
Splendid enciende sus ojos lásers y se los lanza a Fluttershy, pero ella los esquiva fácilmente.
La peli rosa sale corriendo del despacho y la ardilla empezó a perseguirla.
Splendid entró en el bosque, pero la perdió por completo.
Hasta que escuchó las risas de Fluttershy y Leela.
- ¡Dejen de reírse y mostrarse de una vez!
- Ahora te crees es el mejor superhéroe del mundo cuando antes mostrabas ser un inútil.
- ¡No soy un inútil! ¿Tú qué sabes de mí, loca?
- Sé mucho sobre ti, Splendid.
- ¿Cómo?
- ¿Por dónde debo de empezar? Ah sí, desde que vosotros fuisteis llevados a este mundo por el invento de Sniffles hasta cuando Fluttershy y yo matamos a todos los campistas desaparecidos.
- Yo ya sabía que vosotras erais las causantes de ésto.
Splendid activó sus rayos lásers y lo lanzó a un árbol, ya que tenía el presentimiento de que ellas estaban escondidas ahí.
Pero se terminó equivocando, ambas se rieron por el error que ha cometido.
- No va a ser fácil que nos encuentres, Splendid. - dijo Fluttershy.
- ¡Cuando os encuentre las mataré!
- Qué gracioso eres, se nota que todavía eres un imbécil.
- ¡Cállate, gata desquiciada!
Splendid lanzó sus rayos lásers, pero por sorpresa Foxy los recibe y termina muriendo.
La ardilla se enoja por matar accidentalmente a su amigo y la gata se ríe por su estupidez.
- ¿Lo ves? Sigues siendo el mismo imbécil hasta mataste al patético de Foxy, aunque se merecía su muerte, ya que hice que perdiera su olfato, su oído y su vista.
- ¡Eres una asesina que merece morir junto con la traidora de Fluttershy!
- Dudo que nos vaya a derrotar, ¿no, Splendid?
La ardilla escuchó unos pasos aproximarse y lanzó sus rayos lásers.
Pero fue grave error, ya que Fluttershy saca el espejo de Rarity que hizo que su ataque rebote y Splendid reciba los rayos lásers en sus ojos que lo terminó matando.
Ambas quedaron satisfechas por su plan que terminó saliendo bien.
- Buen trabajo, amiga. Pudimos acabar con el miserable de Splendid, ¿qué te parece si vamos por los últimos campistas?
[•••]
Mientras tanto, Flippy, Flaky, Cro-Marmot y FlooryCake se encontraban en el bosque asando malvaviscos en una fogata.
- Flippy.
- Dime, Flaky.
- ¿Sabes dónde nuestros amigos, incluida esa gata loca?
- No lo sé, la última vez que la vi fue cuando apareció al igual que nuestros amigos.
- No lo sé, pero tengo un mal presentimiento con esa gata. - teorizó FlooryCake, pero luego se pone triste - Pero me preocupa Doothy, él está triste y asustado y no me quiere decir nada.
- Yo estar preocupado por Fluttershy, llevar dos días desaparecida y tener miedo de encontrar muerta.
- ¿Y no tienen el presentimiento de que aquí haya un asesino que esté secuestrando a todos los campistas? - preguntó Flippy.
- Mmmm, no lo había pensado antes, pero yo no quiero ser secuestrada y sobre todo que lastimen a nuestro hijo. - dijo la puercoespín empezando a tener miedo.
- Yo tampoco quiero que te secuestren, pero... Os tengo que contar algo sobre Leela. - dijo el oso militar preocupado.
- ¿El qué, Flippy? - preguntó la peli verde.
- De que Leela tiene poderes de adivinar el futuro. - respondió Flippy con un tono serio.
Flaky, Cro-Marmot y FlooryCake se quedaron en shock, pero luego empezaron a reírse de lo que dijo Flippy.
- Jajaja, Flippy, para de gastarnos bromas. - dijo la puercoespín.
- ¡No estoy bromeando! - gritó el oso militar enfadado haciendo que todos estén en silencio.
- Porque cuando Leela apareció, informó de que se aproxima una masacre por parte de Doothy y una Fluttershy de otro universo, lo que sospechó es que nuestro amigo es el responsable de que todos los campistas hayan desaparecido.
- ¡Doothy no haría eso! Tendrías que sospechar de esa gata que probablemente sea la asesina. - dijo FlooryCake no creyendo lo que dice Flippy.
- ¿Y si alguien está controlando secretamente a Doothy? - preguntó el oso militar con un tono serio hacia la peli verde.
- ¿¡Así?! ¿Y de quién, listillo? Porque no creo que seamos nosotros quién controlas a... - FlooryCake fue interrumpida, ya que escucha el ruido de los arbustos.
- ¿Quién estará ahí? - preguntó Flaky asustada.
- No te preocupes, a lo mejor será uno de nuestros amigos, iré a investigar. - dijo Cro-Marmot yéndose al arbusto para mirar.
Pero de repente es capturado por alguien y desaparece.
FlooryCake, Flaky y Flippy se asustan al ver que su amigo ha desaparecido.
Pero por sorpresa de la peli verde, recibe un golpe fuerte por atrás de su cabeza y se desmaya.
Mostrando a Fluttershy sonriendo maliciosamente.
El oso militar y la puercoespín se abrazan del miedo, pero por sorpresa la gata los captura.
[•••]
Flippy se despierta atado en una silla y ve a Flaky, FlooryCake y Cro-Marmot que también estaban atados.
El oso militar se fijó que estaban en una cueva que nunca vieron y que al fondo se mostraba unos cristales que estaban pegados en un muro con un aura brillante.
- Flippy... ¿Dónde estamos?
- Estamos en una cueva que nunca hemos visto en el campamento.
- Miren, es Fluttershy. - dijo FlooryCake viendo a su amiga saliendo de la oscuridad.
Flippy y Flaky se asustaron demasiado, ya que se acordaban que ella fue la quién los secuestró.
- ¡Fluttershy! Por favor libéranos, fuimos secuestrados por algún extraño. - suplicó la peli verde.
- No, FlooryCake, Fluttershy es la quién nos secuestró.
- Qué listo eres, Flippy.
Leela salió de la oscuridad y miró con una sonrisa malévola a sus víctimas.
- Entró todos, creo que tú eres el más inteligente.
- Tú...
- Sí soy yo, ¿algún problema, osito desquiciado? - preguntó la gata burlándose.
- Pensé que Doothy era el causante... Por un momento te creí, pero veo que eres un monstruo junto con esa traidora.
- ¿Cuántas veces me han llamado monstruo? Creo que ya perdí la cuenta. - dijo Leela riéndose por el insulto que ha recibido.
- ¡Libéranos ahora! ¡O juró que...!
- ¿Qué pasa? ¿Vas a hacer que salga Fliqpy? Uy, que miedo tengo.
Fluttershy y Leela se rieron por su amenaza haciendo que Flippy se empiece a enojar.
- ¿Por qué hicistes eso, Fluttershy? Se supone que eres una persona amable y tímida y que éramos amigas. Tú y yo teníamos mucho en común con nuestras personalidades. - dijo Flaky sintiéndose traicionada.
- Porque es divertido torturar, además tú tienes a un esposo desquiciado. No te debe sorprender que yo también lo sea.
La peli rosa se burló de la puercoespín, pero la gata no se reía por su comentario.
- En fin, ya basta de juegos. Es tu turno, amiga. - dijo Fluttershy dándole un bate a su compañera.
Leela sostuvo el arma haciendo que Flippy y los demás se asusten.
- ¿Qué vas a hacer?
- Leela mandará a tu esposa al otro mundo. - dijo la peli rosa riéndose.
- No te atrevas. - dijo el oso militar con una mirada amenazante.
- No le hagas caso, Leela. Tú solo golpeala con todas tus fuerzas, descarga tu ira en esa miedosa.
Leela se acercó a Flaky y levantó el bate para golpearla.
La puercoespín cerró sus ojos con miedo esperando el golpe.
Pero la gata bajó el bate y la miró con lástima.
- ¿Qué estoy haciendo...? ¿Por qué me siento rara de nuevo? - pensó Leela dudando de sus emociones.
Fluttershy empezó a tener impaciencia y miró con enojo a su compañera.
- ¿A qué estás esperando? ¡Golpeala de una vez!
- Se supone que debo seguir las órdenes de Fluttershy, ellos son unos idiotas en no creerme desde un principio... Pero... - pensó la gata y nota que sus ojos vuelven a la normalidad.
- Qué raro, notó que ella está como... Arrepentida o... Está siendo controlada. - pensó Flippy sospechando de ella.
- ¿Quieres golpearla de una vez? ¡ESTOY PERDIENDO LA PACIENCIA CONTIGO!
Fluttershy se acercó a Leela y la sacudió de sus hombros para intentar reaccionarla.
- ¿ME ESTÁS ESCUCHANDO?
La gata no respondió su pregunta y seguía callada, mientras seguía mirando con lástima a la puercoespín.
- ¡SI TÚ NO LA MATAS, LO HAGO YO MISMA! ¡ASÍ QUE DAME EL BATE DE UNA MALDITA VEZ! - ordenó la peli rosa más enojada que antes.
- No.
Fluttershy se quedó impactada por la respuesta negativa de su compañera.
- ¿Disculpa?
La gata la miró con seriedad y sus ojos vuelven a ser negros con pupilas rojas.
- No la mataré.
Todos se quedaron sorprendidos por lo que ella dijo, pensaban que la iba a matar, pero se equivocaron.
- ¿Y eso por qué? ¿Ahora estás en el lado de esa miedosa?
- ¡Ella solo es una pobre embarazada que pronto va a tener un hijo!
- ¿Y? ¡Me importa tres carajos que esté embarazada!
- Flippy tenía razón... ¡Eres un monstruo sin corazón!
- Oh claro y lo dice la quién también mató al resto de campistas.
- ¡Porque tú no parabas de darme órdenes! ¡Me tenías controlada como un títere!
- ¡Tú...! ¡Eres una traidora!
Leela se enojó por lo que dijo su compañera y los demás se percataron de su ira.
Y por sorpresa de Fluttershy, es golpeada en su vientre por su ex amiga con su bate.
- ¿Acaso me acabas de golpear? - preguntó la peli rosa con una sonrisa malévola, pero por dentro estaba llena de ira.
- No te tengo miedo, Fluttershy, o mejor dicho, ex amiga. - dijo Leela con valentía.
- Ah, ¿con qué quieres pelear, estúpida gata?
- Si te atreves a hacerles daño a estos inocentes, tendrás que pasar sobre mi cadáver.
- Si tú lo decides así.
La gata golpea sus piernas de su compañera, pero esta no recibe ningún daño.
- Qué patética eres haciéndome daño. - dijo Fluttershy dándole una patada en su brazo haciendo soltar su bate.
Flippy intentaba liberarse para ayudarla, pero era imposible desatarse.
Leela corre para agarrar el bate, pero Fluttershy le agarra de su cabello y la tira bruscamente al suelo.
La gata le dolía todo su cuerpo al recibir el impacto, pero intentaba levantarse poco a poco.
Pero la peli rosa no lo iba a permitir, así que se abalanza sobre ella y la golpea varias veces.
Por una extraña razón, Leela empezaba a reírse maniáticamente, mientras sangraba su rostro por los golpes que recibía.
Fluttershy se enojaba de que su compañera se estaba riendo como una loca.
- ¡Deja de reírte!
La peli rosa le dio golpes cada vez más fuertes a la gata y ella dejó de moverse.
Los demás se asustaron que Leela terminó muriendo.
Fluttershy se dio cuenta de eso y le dio un último golpe en su estómago haciéndole salir sangre en su boca.
- Por fin esa traidora ya murió. - dijo la peli rosa satisfecha de haberla matado.
Fluttershy agarró el bate y se acercó a Flaky para atacarla.
- Bien, creo que íbamos por ti. Prepárate para la tortura, Flaky.
La puercoespín empezó a recibir golpes en su rostro.
El oso militar suplicaba a la peli rosa que parará, pero no le hacía caso.
Hasta que en el cerebro de Leela, su flecha se sube al rojo si la hacías enojar mucho o la golpeabas varias veces.
Así que la gata se levanta y miró con un rostro frío a su compañera.
- ¿Creías que había muerto?
Fluttershy dejó de golpear a Flaky y miró hacia dónde estaba su compañera.
Ella se quedó sorprendida de que Leela seguía viva.
- Imposible... ¿Cómo?
- Me hicistes enojar mucho...
De repente, la gata empezó a tener unos cambios en su aspecto.
Su cabello se tornó de rojo oscuro, sus ojos se volvían blancos, sus garras se alargaron y por último sus venas se inflaron un poco.
Cuando Leela terminó su transformación, dio unos gruñidos y miró con mucha furia a Fluttershy.
La peli rosa tenía un poco de miedo, pero se hacía la valiente para no verse como una fracasada.
- No te ves tan terrorífica como yo pensaba. - fingió Fluttershy.
Leela abrió su mano y una aura rojo se rodeó a Fluttershy haciéndola acercar a ella.
- ¡Suéltame, traidora! ¡No te tengo miedo!
La gata apretó su puño haciéndole daño físico a la peli rosa y que dé un grito de dolor.
- Sabes que me gusta torturar, así sufrirás las consecuencias por lo que hiciste. - dijo Leela con una sonrisa desquiciada.
- ¡No vas a derrotarme tan fácil! ¡Voy a liberarme de una vez!
- Me temo que va a ser imposible, Fluttershy. Gracias a estos poderes que me dio el detective rata, ahora soy más poderosa que tú, debilucha.
Flippy y los demás no saben quien era ese sujeto que mencionó Leela, pero se asustaron de que ella se ha vuelto poderosa.
- ¡No debería haber confiado en ti, maldita gata!
Leela apretó más su puño haciendo que Fluttershy se vaya quedando sin aire.
- No haberme ofrecido en unirme contigo. Me di cuenta desde un principio que tú eres una asesina sin piedad que mata a seres inocentes. - dijo la gata enojada y hace que la peli rosa se acerqué a su rostro. - Mira lo que me hicistes hacer, hija del demonio.
Fluttershy miró con enojo a Leela, seguía sin arrepentirse de sus actos y de haberla hecho enojar.
- Ya no puedes hacer nada, traidora. Todo ya está hecho y no puedes solucionar nada. ¿Crees qué todos te van a perdonar fácilmente? ¡Claro que no! - dijo la peli rosa burlándose.
La gata con sus poderes, estampó muy fuerte a la peli rosa contra la pared.
Fluttershy notó que su rostro empezó a sangrarle por el gran golpe que recibió.
- ¡Eso dolió, gata desquiciada!
- ¿Acaso te estás volviendo sensible por sólo un simple golpe? Tranquila, que ese no es el último que te voy a pegar. - dijo Leela con una sonrisa malévola.
La gata la golpeó una segunda vez contra la pared.
La peli rosa sangraba más su cabeza y tenía rasguños en su ropa.
Intentaba liberarse de sus poderes, pero no podía, la dejaba totalmente inmóvil.
- ¡Déjame ya!
Ahora se intercambiaron los papeles por completo.
Fluttershy era la quién suplicaba y Leela la quién ignoraba y seguía torturandola.
La gata estaba llena de furia por como su compañera la estuvo controlando en todo el tiempo.
Necesitaba descargar su ira en esa asesina manipuladora.
Leela la estampaba varias veces contra la pared y se mostraba como ella estaba sonriendo maliciosamente y riéndose por el sufrimiento de la peli rosa.
Flippy y los demás tenían miedo de la actitud más psicópata de la gata.
- ¡Leela! ¡Ya basta! ¡Te estás volviendo igual que ella! - gritó el oso militar intentando convencerla.
Pero Leela no le hacía caso y seguía golpeando a Fluttershy hasta que se empezó a cansar y dejó de usar sus poderes.
La peli rosa cae al suelo y estaba bastante débil que no podía levantarse.
Tenía todo su cuerpo lleno de rasguños y de sangre.
- No... No pienso rendirme.
La gata se río por su comentario y agarró el bate que estaba en el suelo.
- ¿Sabes, Fluttershy? Ahora que me doy cuenta, tú eres la más débil de todos los asesinos que vi en las películas y eso que te volviste una criminal solo por unas estúpidas bromas que te hizo tus amigas. - dijo Leela que se acercaba a ella.
- No... Recuerdes a esas traidoras. - dijo Fluttershy enojada, mientras tosia sangre.
- ¿Por qué no? Tú cuando las matastes, hacías lo mismo, pero con personas que no te hicieron ningún daño. Hasta matabas a pobres discapacitados y niños.
Cuando la gata estaba cerca de su compañera, la miró con un rostro frío.
- No eres más que una escoria en este mundo, Fluttershy. ¡Una que merece la muerte y el karma! - gritó Leela enojada que le dio un golpe en su rostro con el bate. - Ya que le has pegado sin piedad a una pobre embarazada, te devolveré el favor.
La peli rosa le salía lágrimas en sus ojos, pero se las secó rápidamente.
- O cómo tú decías... Te voy a mandar al otro mundo, maldita miedosa. - dijo la gata riéndose maniáticamente.
Fluttershy empezó a tener miedo por la locura de su ex amiga, pero tuvo una idea para engañarla.
- Por favor, Leela... Solo dejemos todo ésto atrás, yo veo en ti como una persona que da segundas oportunidades porque tienes una gran empatía por dentro. ¿No quieres probarlo conmigo? - preguntó la peli rosa con ese tono dulce que era falso.
Leela soltó su bate y estuvo pensando en lo que dijo su compañera.
- Leela, no le hagas caso, te está mintiendo. - advirtió Flippy.
La gata agarró la mano de la peli rosa para luego levantarla.
Fluttershy planeaba atacarla por sorpresa, pero antes la miró con una sonrisa normal.
- Gracias por darme una segunda oportunidad, lo siento por todo... ¿Un abrazo, Leela? - preguntó la peli rosa extendiendo sus brazos.
Leela dio una risa tierna y asintió su cabeza.
- Claro que sí, Fluttershy. - dijo la gata, pero su tono volvió a ser grave y aterrador. - Un abrazo lo cambia todo.
Fluttershy volvió a tener miedo y quería agarrar el bate para golpearla, pero por sorpresa de ella, sintió que su vientre tenía un gran agujero lleno de sangre.
Miró a Leela y vio que ella tenía su corazón, mientras sonreía maniáticamente.
Fue tan rápido su ataque que la peli rosa no se dio cuenta.
- Sabía que me ibas a engañar, así que te devolví la jugada. - dijo la gata apretando el corazón para luego destrozarlo.
La peli rosa la miraba con mucha furia y tosia mucha sangre.
Se sentía todavía más débil, pero dio una sonrisa malévola para hablar con su compañera.
- Te odió, Leela... Ojalá te quedes sola para siempre y te pudras en el infierno.
Entonces, Fluttershy cae en el suelo y termina muriendo.
- Al fin muere esta hija de puta. Tenía ganas de verla sufrir. - dijo Leela pateando el cadáver.
La gata volteó hacia dónde estaban Flippy y los demás quiénes estaban muertos de miedo.
- ¿Qué pasa, amiguitos? Os vi tan callados en todo el tiempo cuando torturaba a ese aborto fallido, ¿no tenéis que estar alegres por haberos salvado?
- No... La venganza no es buena, Leela. - dijo Flippy con un tono serio.
- ¿Y qué me importa? ¡Mató a todos vuestros amigos por diversión!
- ¡Tú también matastes a nuestros amigos! ¡Así que no te hagas la inocente! - gritó FlooryCake enojada.
- Oh... ¿Creéis que yo soy la mala, no?
- Por supuesto que sí. - dijo Cro-Marmot igual de enojado.
- Entiendo... ¿Y tú sabes qué esa Fluttershy es falsa y mató a tu amiga original? - preguntó Leela acercándose a la marmota. - Deberías agradecerme, rencoroso.
Entonces la gata le da una bofetada para luego acercarse al cadáver de Fluttershy y quitarle algo que tenía en su bolsillo.
Era el collar de Gloriosa.
- Si creen que yo soy la villana, os mostraré que no lo soy cuando acabé con esos hijos de puta que planea matarlos.
- ¿A qué te refieres con eso? - preguntó Flippy confundido.
- ¿Acaso tu cerebro dejó de funcionar? El general Tigre y el detective rata pronto vendrán aquí y matará a todos ustedes. Que pena que no le hayas contado a todos, incluida a tu esposa que tu enemigo cobrará venganza.
- ¿Qué? Flippy, no nos contaste eso... - dijo Flaky un poco triste que su esposo no le haya contado esa noticia.
- No quería preocuparte, Flaky... Lo siento.
- Bueno, las discusiones vendrán en otro momento. Ahora déjame mostrarles lo que haré. - dijo Leela riéndose de lo que estaba pasando.
La gata mira el collar y se lo pone en su cuello.
- ¿Qué vas a hacer con ese collar inofensivo? - preguntó FlooryCake sin saber lo que iba a hacer.
- ¿Collar inofensivo? Este collar es mágico y peligroso, Gloriosa es la quién causó todos esos sucesos misteriosos que les ocurrió a tus amigas, FlooryCake. Lástima que estén muertas y nunca tendrán otra de sus nuevas transformaciones.
- Sabía que Gloriosa tramaba algo, lo veía venir desde un principio.
- Era bastante obvio, pero ella lo hizo para salvar el campamento por culpa de un puto empresario que piensa sólo en el dinero.
En ese momento se escucharon unas personas entrar a la calle y era Cuddles junto con Cub, Handy, The Mole y Doothy.
Cuddles llevaba al bebé en brazos, mientras que Doothy llevaba a Handy en una silla de ruedas por haber perdido sus piernas.
- ¡Doothy! - exclamó FlooryCake.
- ¡FlooryCake! ¡Amigos! ¿Qué os pasó? - preguntó el castor amarillo preocupado.
- Vaya, vaya, ahora más personas para ver el espectáculo. - dijo Leela riéndose.
El conejo vio el cadáver de Fluttershy y se alteró de ver a su amiga muerta.
- ¡Mataste a Fluttershy! ¡Traidora! - gritó Cuddles enojado.
- ¿¡Yo traidora?! ¡Ella es una farsante que asesinó a todos vuestros amigos!
- Así que... Ella no es la verdadera Fluttershy y la original murió. - dijo el conejo intentando entender la situación.
- Exacto, conejito de pascua. Pero, ¡ya basta de tantos malentendidos! ¡Le mostraré que yo no soy la malvada del cuento!
- Leela, por favor no lo hagas. ¡Te están controlando! ¡Deja de ser esclava de quién te está utilizando!
- ¡Cállate, Doothy! ¡Se burlaron de mí y creyeron que yo era una villana o una loca desquiciada! ¡Pero ninguno me agradece que os he salvado de esa hija de puta insensible! ¡Hasta desobedecí sus órdenes, os dejé vivir!
Todos se quedaron callados por lo que dijo la gata y se sintieron culpables, incluida FlooryCake que antes la había juzgado mal.
- Pero... Ya todo eso se acabó, hoy eliminaré a todas esas escorias que se hacen llamar vuestros enemigos y ya no habrá más villanos en este pobre y patético universo cuando agarré esas últimas joyas.- dijo Leela sonriendo maliciosamente, mientras miraba las últimas joyas que estaban a lo lejos.
- ¡No, Leela! ¡No lo hagas!
- Doothy tiene razón, ¡no lo hagas! ¡Sería peligroso usar mucha magia! - advirtió Flippy.
Pero la gata no les hizo caso, aunque todos la advertían.
Ella se acercó a dónde estaba ese aura brillante para luego agarrar las últimas joyas y sentir un aura verde cubrir en todo su cuerpo, mientras se reía maniáticamente.
Hasta que ese aura desapareció y su aspecto cambió bastante.
Su cabello se volvió de color azul oscuro con rayas azules claras, sus ojos eran de color azul violáceo negro con pupilas arlequín brillante claro, su piel se tornó de un morado un poco oscuro, sus brazos son de color marrón y sus piernas son de tono verde.
Llevaba un vestido verde oscuro con hojas de color frambuesa por sus hombros, su cintura y por detrás de sus piernas.
En vez de llevar zapatos, tenía como unas raíces en sus pies y piernas y con un par de flores, por último llevaba una diadema de color verde claro y oscuro.
La gata, en vez de andar, flotaba y en su cuerpo salía un aura de color verde.
- ¿¡Gaea Everfree?! - exclamaron todos asustados.
- Exacto. Esta vez yo soy la nueva Gaea Everfree que acabará con todo ésto, ahora es mi turno de ser yo quién tomé la justicia. - dijo Leela destrozando la pared de un solo puñetazo.
- Buena suerte con sus vidas, luego me lo agradecerán.
La gata se va con un rostro frío dejando solos a los sobrevivientes que estaban en shock por lo ocurrido.
[•••]
Mientras tanto en Happy Tree Land, se encontraba el general Tigre discutiendo con el detective rata a través de su walkie talkie, mientras Lammy retrocedía asustada con su amigo Mr Pickles.
- ¿Cómo qué has fracasado en la misión, inútil?
- General, esa gata terminó sacrificandose y ese cacharro entró en ella, ahí no podía hacer nada.
- ¡Tú tenías el control de ese microship, idiota! ¡Se supone que Doothy tenía que ser el objetivo para matar a Flippy y a su tonto equipo!
- ¿Se puede tranquilizar, por favor? A lo mejor, ella es demasiado inteligente en matar, ya que es de otro mundo.
- Puede que tengas razón, detective rata, ya que según mi teoría, esa gata nunca ha estado en este patético mundo, ¿no es así, Lammy? - preguntó el general Tigre mirándola seriamente.
- Eeeeh sí, general, nunca la vimos en Happy Tree Land. - respondió Lammy nerviosa.
Mientras el detective rata escuchaba lo que decía la oveja, de repente oyó unos ruidos a través de los arbustos.
- Eeeeh general Tigre, escuchó unos ruidos. - dijo la rata un poco asustado.
- Deja de ser un cobarde y revisa, a lo mejor será un ciervo o no lo sé.
- Está bien.
El detective rata revisa en los arbustos y no ve nada.
Él dio un suspiro de alivio y se comunica con su jefe.
- No hay nada en los arbustos. Todo fue una falsa alarma.
- Está bien, mejor sigue investigando acerca de esa gata. Necesitó que se entregué en cuánto terminé de matar a Flippy y a sus amigos.
- De acuerdo, general Tigre.
- ¿Hablabas de mí, rata asquerosa?
- ¿Eh? ¿Quién dijo eso? - preguntó el detective rata volteando por todos lados, pero no veía nada.
- Detective rata, ¿hay algún problema?
- ¿En serio no te acuerdas de mí? Tú fuiste el quién empezó todo... El quién me hizo convertir en un monstruo.
- Tú...
- Ya di lo pasa, detective rata.
Pero él no respondía a su jefe, ya que estaba asustado y concentrado del sujeto que le estaba hablando.
- Ay por favor, no te debe de sorprender que sea yo.
- ¿Somos aliados? ¿Recuerdas? ¡Yo te controle con ese cacharro que te metí para que cumplas una misión y seas parte de nosotros!
- Lo sé... Pero...
De repente, el detective rata siente que alguien lo está agarrando de su cuello y lo está levantando haciendo que el walkie talkie se le caiga.
Es volteado por el sujeto y se sorprende de quien era.
Era Leela con su nueva transformación de Gaea Everfree y que lo miraba con un rostro de furia.
- Voy a quitarte esas mierdas que tienes en tu cabeza, rata asquerosa.
- ¡¡Detective rata!! ¿ME OYES? - gritó el general Tigre estresado de que su compañero no le respondía.
- Ayu-
El detective rata se queja de dolor al sentir sus garras clavando en su cuello por la gata.
Leela da una risa corta y lo estampa brutalmente contra un arbusto.
El detective rata le empezó a sangrar su rostro y sintió miedo por primera vez.
Esta vez necesitaba ayuda, pero lástima que no había nadie quién lo salvará.
- Qué lástima que tu jefecito no te podrá ayudar. Es una pena cuando llegué el momento en que lo maté y sienta toda su sangre. - dijo la gata con una sonrisa malévola.
Leela se acercó poco a poco hasta estar cerca de él y le acaricia sus mejillas para luego subir sus dedos cerca de los párpados del detective rata.
- Quita tus sucias manos de encima.
La gata dio una risa por su suplicación y mete sus dedos en los ojos haciendo que el detective rata grité de dolor.
No podía ver nada, solo notaba como mucha sangre caía sobre sus ojos por estar siendo aplastados.
- Eso te pasa por hacer que yo maté a personas inocentes. Ya no vivirás más, rata asquerosa.
- Volveré a la vida y me vengare de todos, incluida usted, Leela... - dijo el detective rata sonriendo.
Leela sintió una gran ira y mete más sus dedos dentro de los ojos hasta llegar al cerebro y arañarlo con sus largas garras puntiagudas.
Haciendo que el detective rata muera, la gata saca sus dedos y le da una mirada asesina.
Ella se acerca al walkie talkie que seguía hablando y lo agarra.
- ¡¡DETECTIVE RATA!! ¡¡RESPONDE DE UNA VEZ!! ¡¡ME ESTÁS...!!
Pero Leela lo destroza con tan sólo aplastarlo con su mano, ya que ahora tenía más fuerza que antes.
Mira al detective rata y se acerca de nuevo a él.
- Aún no he terminado con este idiota.
Entonces Leela le clava sus garras en su cuello y lo empieza a arañar hasta que arranca brutalmente su cabeza.
- Pienso llevarle un regalito al general Tigre, pero~
La gata suelta la cabeza y empieza a buscar en la chaqueta del detective rata algo importante.
- Ajá, aquí está.
Saca en el bolsillo un mini teletransportador que tenía escondido el detective rata.
- Sabía que llevaba uno de estos, allá voy, general Tigre... Le haré una pequeña visita sorpresa. - dijo Leela dando una risa corta, pero malévola.
[•••]
Mientras tanto en Happy Tree Land, el General Tigre se encontraba impaciente y nervioso de que su compañero no le respondía.
- Calmese, general. Tal vez haya perdido la señal. - dijo uno de los soldados intentando tranquilizarlo.
- ¡Cállate! ¡A usted no le he pedido la palabra! - gritó el general Tigre furioso.
El soldado se asusta por como le ha respondido y se queda callado sin decir nada.
Lammy tampoco decía nada porque sabía que en vez de intentar ayudarlo, lo estresaria más.
- ¡Pensé que esta misión iba llegar a ser un éxito con Flippy y sus amigos muertos! ¡Pero está siendo un fracaso! ¡Primero esa estúpida gata ahora es la asesina y luego el detective rata no responde! - habló por sí mismo el general Tigre. - ¿Qué más puede salir mal?
En ese momento, se abre la puerta mecánica y todos se quedan sorprendidos al ver quién era.
Leela estaba sosteniendo la cabeza del detective rata, mientras tenía una sonrisa maniática.
- Un gusto conocerte, general Tigre.
[•••]
Luego se muestra la guarida destrozada y al general Tigre mal herido.
Todos los soldados estaban muertos y destripados por Leela.
Lammy estaba demasiada asustada, mientras abrazaba a Mr Pickles.
- ¿Cómo se atreve a matar a mis soldados y al detective rata? Nosotros éramos tus creadores... ¡Eres una traidora!
La gata invocó unos zarzamoras haciendo que el general Tigre quedé atrapado.
- ¡Suéltame! ¡Haré que te arrepientas!
- Tú ya no eres mi jefe... Ya no más órdenes de ti, ya no más villanos crueles como tú que... Deberían arder en el infierno.
- Tú vas a ser la quién vas a arder en el infierno, maldita loca. A todos los que mataste no van a revivir nunca más.
El general Tigre se río maliciosamente por lo que dijo, mientras que Leela se quedó en shock.
- No me digas que...
- ¡Sí! ¡Destruí el ídolo maldito! ¡Ya no puedes solucionar tus errores! ¡Vas a vivir con la culpa por toda tu vida!
- Lo destruiste... ¡¡Maldito hijo de puta!! - gritó Leela furiosa.
Las zarzamoras le cortaron los brazos del General Tigre y dio un grito de dolor, mientras que la gata se acercó a él dándole una mirada asesina.
- Tú demostraste ser un monstruo, incluida con esta inocente. - dijo Leela señalando a Lammy quién seguía asustada. - Pero por culpa de lo que hiciste, vas a morir permanentemente y nadie te va a revivir.
- Adelante, matame si quieres, pero ya no hay vuelta atrás. La culpa es tuya por haber matado a seres inocentes, tú y yo somos iguales, aunque no lo aceptes. Ya no puedes hacer nada, tú morirás sola, gata del demonio. - dijo el general Tigre sonriendo maliciosamente, mientras le salía un hilo de sangre por su boca.
La gata le temblaba sus manos por las palabras que él dijo.
Estaba a punto de salirle lágrimas en sus ojos por el miedo que sentía, en parte tenía razón, iba a estar sola por toda su vida.
Pero el general Tigre no sabía que Leela había cumplido su misión en que Benjamín éste a salvo y ya nadie puede dañarlo.
La gata alzó su mano por estar a punto de hacer algo.
- Muere...
Entonces Leela chasquea sus dedos haciendo invocar una zarzamora que atraviesa el cuello del General Tigre matandolo en el instante.
Lammy se asustó bastante por su muerte y miró con terror a la gata.
Leela se dio cuenta que la estaba mirando, así que se acercó a ella.
- No te asustes, no te voy a matar. A no ser que quieres que lo haga o... Que tú mueras con tus propias manos. - dijo la gata dando una risa corta.
La oveja agarró una pistola que estaba en el suelo y lo apuntó hacia la gata, mientras le salía lágrimas en sus ojos por lo asustada que estaba.
- Adelante, inténtalo. - dijo Leela con una sonrisa desquiciada.
Lammy se apuntó la pistola en su cabeza y mira con tristeza a Mr Pickles.
- Lo siento, amigo, pero no puedo seguir viviendo... Adiós...
La oveja apretó el gatillo y se dispara en su cabeza, mientras le salía mucha sangre.
Leela miró el cadáver de Lammy y a todos los que estaban muertos, mientras se reía maniáticamente por lo que ha sucedido.
- Lo logré, completé mi misión y por fin Benja puede vivir en paz sin que nadie lo lastime. - dijo la gata le salía lágrimas en sus ojos.
Leela se llevó sus manos a su cabeza, mientras caía en un estado de locura y lloraba al mismo tiempo.
Había pasado unos 3 días después de esa masacre y desafortunadamente nadie pudo enterarse de la cantidad de personas que murieron en ese campamento.
No se supo nada acerca de los sobrevivientes, pero se sabía que estaban a salvo por el momento.
Xebas estaba enojado de que su plan había fracasado y que todos sus secuaces terminaron muriendo.
Pero aún así pronto iba a empezar la era de la amnesia, aunque él ya no tenga a sus aliados.
Por otro lado, alguien iba conduciendo una limusina lujosa y se baja en medio de la carretera con tal de ver cómo está el campamento.
Era Filthy Rich, el enemigo de Gloriosa Daisy que quiere convertir el campamento en un spa para personas ricas.
Él se quedó sorprendido al ver que el sitio estaba lleno de zarzamoras cubriendo todo el campamento Everfree.
- Pero... ¿Qué pasó aquí? - se preguntó así mismo sorprendido.
Todo el campamento Everfree estaba cubierto de zarzamoras con tan de ser protegido y no ser destruido por nadie.
En la cueva una persona estaba atrapada en las zarzamoras, mientras sonreía tristemente y tenía lágrimas secas en sus mejillas.
Era la misma Leela, o ahora conocida como la nueva Gaea Everfree y estar condenada en morir sola sin que nadie la molesté.
Ya había cumplido su misión, en proteger a Benjamín y dejarlo ser feliz sin que esté con ella, pero aún así él iba a vivir.
Tuvo una segunda oportunidad en cambiar la historia y eso es lo que la hacía feliz.