永遠の愛
Y esa fue la noche
más linda del mundo, aunque
nos durara tan solo un
segundo.
Aquella pequeña silueta se veía tan feliz corriendo para que las olas del mar azul no la alcanzaran y así no mojar sus botas de cuero que yo mismo compré. Su sonrisa me recordaba a nuestra persona especial, ella había sacado todo de ese hombre, todo en ella era angelical y bello.
Suspiré y metí mis manos dentro de los bolsillos del abrigo tratando de encontrar calor. Nos encontrabamos en la playa, ella jugando y yo parado debajo de una sombrilla en la arena, a pesar del intenso frío, el sol seguía de pie y brillando como siempre. Desde lejos ella empezó a llamarme mientras movía sus manitas para que pudiera ubicarla, sonreí ante tal acto, ella era un sol, mi sol, alumbrando mis días más fríos y oscuros.
- Papi Wonu, por qué no juegas conmigo? Dijiste que jugarías a mi lado desde que papi se fue! - formó un puchero -
Sonreí, ella seguía recordando a su padre, el amor de mi vida. Me puse en cuclillas para poder alcanzar su tamaño, acaricié su cabeza con una sonrisa aguantando las ganas de llorar, ella era el retrato de su padre.
- Sunhee, jugaré contigo todo el tiempo que quieras, incluso cuando ambos estemos viejitos - achine mis ojos logrando sacar una risa de mi querida hija - Te lo prometí a ti y a tu papá.
Mis ojos se aguaban más y más, suspiré, me levanté y extendí mi brazo mientras a la vez ocultaba mi rostro entre mi otra mano, intentando parecer tímido y avergonzado porque a mi Sunhee le encantaba eso, le encantaba que jugara igual como lo hacía su papi. Ella mordió su labio inferior mientras sonreía de oreja a oreja.
- Está bien chico, caminaré contigo por la orilla del mar~ - agarró mi mano dándole una palmada a esta, coqueta -
Yo sólo apreté mi agarre para que ella no me soltara, la necesitaba, y más que él ya no se encontraba en este mundo.
Jeonghan, Jeonghan es el nombre de mi querido esposo. Nos conocimos en 2006 en una calle por los adentros de Japón, de esos donde aparecen cosas soprendetes e ilegales. Mientras él jugaba videojuegos en una máquina afuera de una tienda de discos, yo pasaba por ahí con mis amigos, él captó mi atención en segundos; vestía de una sudadera blanca ancha, encima llevaba puesta una chompa gruesa sin mangas de color azul, unos pantalones del mismo color de su sudadera y zapatos nike falsos (Que por cierto, se notaban de lejos por la etiqueta mal prendida) de color azul mezclado con blanco y negro. Su cabello era de color negro y un poco largo para el gusto de los hombres, fácilmente se podría confundir con una mujer caída del cielo, pues tenía el pelo recogido en una cola improvisada, y por último, tenía una paleta de roja metida en la boca, causando que sus labios sean brillantes por el dulce.
Él tenía 17 años cuando yo ese día cumplía apenas 16.
Agradecía a Dios por haber aceptado ese "paseo" por ese callejón bullicioso con mis amigos. Ese mismo rato y sin duda le pedí su número de teléfono, no nos servía para nada pero aún así pregunté, Jeonghan me miró de una forma extraña que aún así, se veía hermoso. Después de eso nos hicimos amigos, él había resultado ser de Corea del Sur, pero inmigró a Japón por problemas familiares.
Nuestra amistad duró hasta 2010, pues el 03 de agosto de ese mismo año le pedí que sea mi novio, las circunstancias eran difíciles, pues estar enamorado y andar de pareja con un hombre era raro y casi un delito para la mayoría, por un momento sentí que diría que no, pero mi suerte era tan grande, que él acepto dandome un lindo beso en los labios y diciéndome lo mucho que me quería, aún siendo ambos hombres, saldríamos adelante con un montón de esfuerzo.
2016 fue un año maravilloso, el 23 de junio le pedí matrimonio, Jeonghan con lagrimas simplemente asentía rápidamente y una sonrisa salió de sus labios cuando empecé a poner el anillo dorado en su dedo anular, ese día no parabamos de hablar sobre lo linda que era nuestra relación y nuestros planes a futuro, éramos los más felices en ese momento... Nuestra boda civil (ya que la iglesia se negaba a casar a dos hombres porque eso era ilógico y un pecado) fue increíble, sonrisas por aquí y por allá, y ni hablar de la decoración que fue escogida especialmente por mi hermoso esposo. A pesar de que la mayoría de los invitados eran familiares y muy pocos amigos (porque claramente, los otros al enterarse que éramos "maricones" decidieron alejarse de nosotros tan rápido como pudieron). Luego de esa deslumbrante tarde y noche, juntos nos quedamos abrazados en el balcón de un departamento, cortesía de la organizadora del evento porque eramos una pareja muy bonita (gracias al cielo no empezaron con los comentarios sobre ser dos hombres casados), debatimos sobre tener hijos y quedamos sorprendidos cuando nos dimos cuenta que ambos queríamos una hermosa niña.
Después de 1 año de casados, Jeonghan me dió una sorpresa; una mujer de corazón sumamente grande y hermoso, estaba embarazada y por falta de recursos quería dar en adopción a su bebé, afortunadamente encontró a Jeonghan y sin problema hicieron un trato junto con unos cuantos trámites por adelantado. La mujer tenía 4 meses de embarazo.
No pensaba que vendrían más sorpresas, pero a los días, Han apareció diciendo que el sexo del bebé era femenino, en ese momento lloré de felicidad, mi sueño de tener una hermosa familia se estaba cumpliendo...
Luego de meses, nació nuestra pequeña Sunhee, una hermosa y vanidosa niña.
El año 2021 fue un año desgarrador para todos, nuestra hija apenas tenía 4 años cuando Han cruzando la calle fue atropellado por un camión, lamentablemente tuvieron que internarlo en cuidados intensivos porque entró en coma, él duró "durmiendo" 3 meses aproximadamente. Sunhee cumplía años y por lo cual siempre la llevaba a ver a su padre, y esta no era la excepción, para sorpresa nuestra él había despertado pero no reconocía a nadie, sólo a su hija... Eso me hizo llorar toda la noche ¿No lo amaba tanto para que ya no recuerde nada de lo nuestro? Él podía recordar a nuestra pequeña Sunhee, pero no me reconocía a mí.