I do it for the glory

Summary

Claro que ser contactado por uno de los integrantes de la banda más famosa del momento nunca figuro en los planes de Louis. Tampoco lo era ser invitado a volverse parte de la banda, grabar un disco y comenzar un tour. Y por supuesto... Terminar besando al apuesto y carismático baterista también es bastante nuevo. Louis definitivamente no puede decir que lo esperaba. ¿Amigos con beneficios? ¿Compañeros? ¿Dos idiotas enamorados lo suficientemente estúpidos como para no admitirlo? La cosa era que, no sería facial averiguarlo cuando se encontraba rodeado por la gloria de la fama.

Status
Ongoing
Chapters
17
Rating
n/a
Age Rating
18+

1. ¿Fama?

—Esta es la peor tragedia de mi vida — Louis rueda los ojos, dando palmaditas reconfortantes — o eso cree — sobre el cabello desordenado de su hermana pequeña — Esto es horrible, Louis.

—Sobrevivirás.

—¡No lo haré! —chilla la adolescente, enterrando su cara en uno de los negros cojines.

Louis realmente no entiende nada de lo que está pasando.

Lo único que sabes es que, después del almuerzo, su hermana corrió a tirarse junto a él en el sofá, gritando y despotricando acerca de una gran y horrible tragedia de la que no podría salir viva. Y bueno, ahí estaba él, tratando de ser un buen hermano mayor, aun cuando el partido por el que había esperado toda la semana se reproducía continuamente sin volumen alguno, pues Louis había desistido de este cuando su hermana de verdad comenzó a verse desolada.

Hizo un recuento mental de todo acontecimiento posible que podría desencadenar tal reacción, pero nada sumamente importante viene a su mente, nada en absoluto. Hasta donde él sabía, su madre estaba tranquila y durmiendo, disfrutando de su día libre, en el piso de arriba. El mundo no estaba siendo invadido y destrozado por zombis. Y él estaba justo ahí, perfectamente vivo e intacto.

¿De qué podría preocuparse su hermana de dieciséis años?

¿La caída de la bolsa de valores?

—¿Me recuerdas cuál es la gran tragedia por la que vamos a morir? — pregunta, cauteloso. Observando cómo los hombros de su hermana se mueven lentamente cuando la chica toma una respiración profunda — ¿Mel?

—Johan se va de la banda — suelta por fin, en un suspiro demasiado profundo y melancólico que no hace más que aumentar la confusión del mayor.

¿Qué?

Johan, ¿Y ese quién era?

Tiene la intención de preguntarlo, obviamente, pero su instinto de supervivencia le dice que su hermana lo matará si es que llegara a hacerlo en ese momento. Sabe que tiene la información guardada... en algún punto de su memoria.

—Johan... — repite.

Paradiseacaba de anunciar su salida — la chica alza una de sus manos para mostrarle su celular. Una publicación de Instagram en fondo negro y letras blancas que Louis no alcanza a distinguir del todo bien — Se comprometió, dice que“Quiere dedicarse por completo a su familia”

—¿Eso no es algo bueno?

El pequeño llanto de su hermana le dio una respuesta.

El guitarrista de la banda favorita de su hermana se retiraba de la música.

Podía entender el porqué de su actitud.

No sé consideraba fanático de ningún artista en específico, era un poco más general, de esas personas que, sinceramente, puede escuchar un poco de la mayoría de géneros musicales en algunas horas. Pero... entiende la conexión, entiende lo que la música, y quiénes la producen, pueden significar en la vida de una persona.

—¡No! — responde la chica, sacudiendo la cabeza de un lado a otro en negación — ¡Quiero decir, sí! — agrega después de unos segundos — Pero ... ¿Y ahora que, se separarán y ya está?

Louis bufa, negando levemente aun cuando su hermana no puede verlo.

—Encontrarán un reemplazo o seguirán sin él — contesta — No es demasiado complicado.

—¿Cómo encuentras un reemplazo?

—Oh... Bueno, no lo sé — Louis aprieta los labios para pensar, tratando ignorar la forma en la que la voz de Melissa se rompe al pronunciar la última palabra — No tengo la menor idea, para ser sincero.

—Tú eres músico — le dice en tono de reclamo — Deberías saber de estas cosas.

—Bueno, perdóname por nunca haberme interesado en audicionar para una banda — contesta, pellizcando a Melissa de manera suave — Me gusta guardar mi música para mí.

—Mentira — la chica le responde, por fin dándose la vuelta para acostarse de espaldas. Louis puede ver el leve tono rojo en sus ojos — Tocar frente a un público te aterra.

—Claro que no.

—Claro que si —un poco— admítelo —Definitivamente no va a admitirlo.

La cosa es que... a Louis le gusta su independencia. Así que no esta mintiendo realmente. Le gusta tocar su músicapara él, le gusta componerpara él;Sin presiones, sin grandes expectativas mas que las suyas. La música es algo así como su lugar seguro, algo privado, algo que no siente tenga que compartir, o al menos no desesperadamente. Claro que una parte de él medio añora ese sueño que todo musico puede llegar a tener; el pertenecer a algo mas grande, las grandes arenas, el estar rodeado de adrenalina, las luces en un poderoso escenario. Si, lo ha imaginado.

Pero, al fin de cuentas, no es una gran necesidad.

Esta cómodo donde esta.

—Vamos — le dice a su hermana, cambiando el tema. Levantándose del sofá, y tomando a Melissa de las piernas para jalarla y obligarla a seguir su ejemplo — Conseguiremos pizza y helado para ayudar a tu depresión.


Louis logra que su hermana deje de llorar después de comprar dos litros de helado de chocolate.

Ahora, con las últimas horas del día transcurriendo, han vuelto a la sala de estar. Ambos sosteniendo una gran taza de helado, llevando diversas cucharadas a sus bocas, Melissa contándole todos y cada uno de los detalles de la banda.

Y el de verdad que se encuentra interesado.

—Es su canción más reciente — la chica señala, apuntando a la televisión, que reproduce un vídeo musical, antes de tomar un poco más de helado — ¿No es genial?

—Lo es — contesta, sincero — Me gusta.

El ritmo de la canción es bastante movido, alegre. El vídeo se podría resumir a un grupo de chicos, que Louis identifica como actores y no como los miembros de la banda, pasando por diferentes locaciones en lo que parece ser una noche bastante alocada. Aunque, para ser honesto, no le presta tanta atención a la letra, pues se concentra totalmente en las notas y acordes, memorizándolos para poder repetirlos más tardé.

La canción termina, y su hermana no tarda en seleccionar la siguiente. Aunque está vez, solamente dejan la música de fondo mientras hablan.

—Él es Zayn — su hermana le muestra diversas fotos. Un pelinegro con un mechón rojo eléctrico se muestra en todas ellas — Es el vocalista — Louis asiente, acomodándose de mejor manera, con los pies sobre el sofá y estirándose, al mismo tiempo que espera por las nuevas fotos — Estos son Liam y Niall, la segunda guitarra y el bajista —Todos extremadamente apuestos, perfecto—Y este es Harry.

Oh.

—¿Harry? — repite, probando cada sílaba sobre su lengua — Caliente como el infierno, ¿no es así?

Su hermana suelta una carcajada.

—No es mi favorito — Melissa se encoge de hombros — Pero sí. Es Harry Styles, su segundo apellido es caliente.

—¿En serio?

—Por supuesto que no — Louis se da el derecho de darle un golpe juguetón por eso — Es el baterista. Es muy lindo, y es el más activo en redes sociales. Así que, muchas fans están muy, muy, enamoradas de él.

Louis no se interesa mucho más — Claro que lo hace, pero no se va a exponer de esa manera — sobre el tema. Deja que su hermana se emocione todo lo que necesite, y claro, que se lamente el tiempo que sea necesario.

Pasan por bastantes fotos, algunas entrevistas, videos musicales, lo que parece ser un recorrido por toda la discografía de la banda, y por presentación en vivo; en las cuales los miembros hacen suyo el escenario, en todo el sentido de la palabra. Puede adivinar que no es un ambiente para nada aburrido, y podría apostar que los conciertos son una de las mejores experiencias que alguien podría llegar a vivir.

Los chicos tienen presencia, claro.

Deslumbran en el escenario, y dan todo un espectáculo mientras que cada uno destaca de manera impecable y poderosa con su voz y sus talentos. Pero, además de lo usual, puede captar muchas bromas entre los integrantes.

Le agrada.

Y, extrañamente, se encuentra sonriendo.

—¿Suelen quitarse la ropa en todos los conciertos? — pregunta una vez que tres de los cuatro integrantes se han deshecho por completo de sus camisetas.

—Algunas veces.

Podría sacrificarse y llevar a Melissa a alguno de sus conciertos.

—¿Crees que realmente busquen un reemplazo? — la chica pregunta en un suspiro — Y... Es que no sé si quiero un reemplazo. ¿No sería como una traición?

—No es una traición — consuela.

—¿Entonces crees que si habrá un reemplazo?

—Supongo que lo averiguaras muy pronto — contesta, encogiéndose de hombros.

¿Lo que Louis no sabía?

Es que más o menos, ese fue el principio de su fin.


Louis trata de ajustarse a la melodía.

Dejándose llevar por el compás y el ritmo. Desliza sus dedos por las cuerdas para crear las distintas notas con eficacia y precisión, con los ojos cerrados y dejándose llevar.

No está preocupado por qué el ruido moleste a alguien, una gran tormenta fuera de su ventana seguro que disminuye todo el escándalo y lo aislá de los vecinos.

Solo son él y su música.

Hace algunos pequeños ajustes, pintando la canción con su propio estilo y marca. Repitiéndola por lo menos dos veces antes de que se encuentre totalmente satisfecho con el resultado que está consiguiendo, y...

—¡Estás tocando su canción! — un grito lo interrumpe, provocándole un gran susto que casi le hace tirar el preciado instrumento en sus manos.

—¿¡Melissa!?

—¿Puedes volver a empezar? — la castaña ignora su pregunta, sentándose sobre la cama de Louis con un brinco — ¿por favor?

—¿Qué mierda haces aquí? — insiste — ¿No deberías estar con mamá?

—No — Louis espera por el resto de la explicación, su hermana espera a que la música comience nuevamente. Aparentemente ninguna de las dos cosas va a comenzar sin la otra — Me quedé dormida — Melissa contesta por fin, rodando los ojos — Estás tocando una canción deParadise.

Louis se encoge de hombros al mismo tiempo que toca las primeras notas de la canción.

—Es buena — contesta.

Louis no se molesta en correr a su hermana de su habitación cuando, con una sonrisa amplia, comienza desde cero. Incluso se olvida un poco de su presencia después del primer minuto, tiempo en el que vuelve a desconectarse, yendo a ese mundo propio donde no existe nadie más.

En realidad, nunca se da cuenta de aquella cámara que captura todo el momento



Louis espera una mañana completamente tranquila, pacífica incluso. Nada fuera de la rutina mañanera de un sábado.

Se despierta con ese pensamiento, planeando su día incluso cuando aún no se ha dado la molestia de abrir los ojos y alejarse del confort de sus sábanas. Podría ir al centro comercial, conseguir algo de comida chatarra, y volver justo a tiempo para un maratón de películas de terror. O podría quedarse en casa hasta a la tarde y planear algo más nocturno con algunos de sus amigos de la universidad, algunas cervezas no suenan como algo a lo que Louis podría negarse después del estrés de sus últimos exámenes después de todo.

Se sienta de manera lenta sobre la cama, aún luchando con los restos de cansancio de su cuerpo, con sus ojos cayendo y cerrándose por algunos segundos más antes de que con sus manos, tanteando el espacio a su alrededor, comience a buscar su celular.

Frunce el ceño cuando, al cabo de más de diez segundos, no logra dar con él. Puede escuchar la vibración del aparato, una y otra vez, casi sin parar y de manera continúa, pero no puede verlo por ningún lado.

¿Qué es lo que podría ocasionar que le llegarán tantas notificaciones?

¿Se ha caído de la cama mientras dormía?

—Mierda — dice, arrastrándose hasta a la orilla de la cama para poder asomarse a buscar debajo de esta — ¿Dónde estás?

Escanea con la mirada de manera rápida.

Un calcetín.

Polvo.

¿Un plato?

Una de sus almohadas.

Pero no su celular.

—¡Oh, por dios! — un grito.

Un grito que le hace levantarse de golpe, casi dando toda una pirueta al intentar salir de la cama lo más pronto posible, casi resbalando una vez que se ha lanzado al pasillo.

—¡Louis! — lo llaman — ¡Louis, tienes que ver esto!

—¿¡Mel!?

Baja corriendo las escaleras, incluso saltando algunos escalones en el proceso. Hasta que llega al comedor, distinguiendo a su hermana y a su madre casi de manera instantánea. La laptop de Jay se encuentra sobre la mesa, y ambas mujeres la miran con los ojos bien abiertos en sorpresa, luego, cuando reconocen su presencia, intercambian miradas por algunos instantes.

—¿Qué es lo que pasa? — pregunta alarmado.

Intercambia la mirada entre Melissa y Jay, buscando algún daño o algún peligro potencial, pero todo parece estar bajo control. Lo cual solo hace la situación aún más extraña.

—¿Quieren por favor decirme que es lo que está pasando? — insiste, desesperado.

—Melissa tiene algo que decirte — Su madre contesta por fin, algo en el tono de su voz hace que Louis se tense en cuestión de segundos.— ¿No es así, hija?

Su hermana se muerde los labios, notablemente nerviosa.

—Probablemente debería de pedir perdón por esto — comienza de manera rápida, agitando sus manos hacia la computadora. Louis frunce el ceño y aprieta sus labios, temiendo acercarse a ver la pantalla — Pero no lo haré porque esto es definitivamente genial, y...

—Al punto — interviene Jay.

Melissa toma una gran bocanada de aire antes de hablar, sin tomar ninguna pausa, tan apresurada que Louis apenas tiene tiempo de registrar correctamente lo que dice.

—Entonces... subí un vídeo tuyo tocando ”Glory" y, bueno, como que etiquete a algunos de los integrantes de la banda. La cosa es que... es viral, ¿puedes creerlo?

Su mandíbula cae. Sus pies se mueven más rápido que su cerebro. Y... para cuando se dé cuenta, está tomando la laptop en sus manos, casi soltando un grito al verse a sí mismo encabezando la página principal de Twitter.

Su habitación.

La vista que tiene cada mañana de su ventana y su vecindario.

Su guitarra.

Él.

Lleva su atención a la descripción del vídeo. Mala idea. Muy mala idea.

Millones de vistas.

Miles de likes.

Miles de comentarios.

Y el maldito texto que encabeza todo.

“Hey @Harry styles, creo que he encontrado a su nuevo guitarrista”

—Voy a matarte — dice de manera lenta, volteando a ver a su hermana, quien corre a esconderse detrás de Jay — Voy a acabar con tu pequeña y corta vida.

—¡Pero mira la respuesta! — se defiende la pequeña castaña.

¿Respuesta?

—¿Qué respuesta? — pregunta, negándose a ver hacia la pantalla nuevamente.

—¡La de Harry!

¿Harry?

¿El Harry Styles?¿Ese Harry?

“Estoy seguro de que podemos hacerlo oficial después de una pequeña entrevista ;)”

•••