Chapter 1
01| đThe Archer đ
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30 de Julio de 2023
Puerta Vallarta, Jalisco
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Daniel:
"Sangre, lĂĄgrimas, dolor, fuego, cristales rotos y la oscuridad total para uno de lo que Ăbamos abordĂł, mi llanto mientras ella trata de moverme para que saliera, prometiĂł hacerlo prometiĂł salir de ahĂ tambiĂ©n pero no pudo, solo me pidiĂł quĂ© corriera y no pararĂĄ hasta que oĂ el ruido de las ambulancias"
Respire agitado mientras miraba a mi alrededor encandilado por la luz de la pantalla plana enfrente de mi cama, estaba solo a 7 años despuĂ©s de ese dĂa, el dĂa en que mi vida cambiĂł y descubrĂ lo que es cargar
con una culpa.
Busqué en mi cajón de la mesita de noche encontråndome con dos botecitos uno de plåstico y otro de vidrio, escondà el primero cuando mi puerta fue abierta y la silueta de mi padre apareció en ella.
âOtra pesadillaâ asentĂ como un niño que se despertĂł por un mal sueño causado por algĂșn monstruo imaginaron pero esto solo eran recuerdos que me atormentaba en las noches, 7 gotas cayeron en mi lengua del gotero quĂ© Ă©l sostenĂa volviendo a sellar el botecito de cristal.
âFue mi culpa.
âFue un accidente, no te lastimes mĂĄs por eso.
âMamĂĄ......
âElla no sabe lo que dijo, fue un accidente tu no hiciste nadaâ asentĂ abrazando mis piernas manteniendo la mirada abajo, acaricio mi cabello antes de salir regresando al pasillo dejĂĄndome solo de nuevo.
No rindieron efecto en su totalidad a las 7:30 ya tenĂa los ojos abiertos y la tenue luz que los rayos del sol emitĂan iluminaba parcialmente mi habitaciĂłn, un peso en mis piernas se habĂa hecho presente y fue subiendo hasta llegar a mi rostro maullando desesperada.
âYa te escucheâ era una amiga leal en mi vida, la pequeña gata quĂ© llegĂł como uno de los mejores regalos quĂ© he tenido, habĂa dejado de ser esa gata pequeña a ser una grande y gordita.
Mis pisadas con pesadez por levantarme a esta hora y debido a la falta de sueño hace qué mi recorrido por el pasillo fuera demasiado largo, llegue a la cocina encendà la cafetera y llenåndola de agua.
Calle los maullidos de mi gata al servirle su porciĂłn de atĂșn en su plato de comida, acaricie su suave lomo mientras comĂa antes de acomodar las 4 tazas en la barra de la cocina.
7:45 y servà la primera taza de café antes de que mi padre entrara terminado de ajustarse los botones de arriba de la camisa y un par de planos debajo de su brazo, era un arquitecto reconocido trabajaba en pocos pero grandes proyectos, pero daba clases en el CUC.
âMadrugaste, dormiste bien.
âSipâ le di la taza quĂ© aceptĂł antes de ir por las galletas de paquete azul cielo en forma de flor, remojĂĄndolas un poco en el cafĂ© amargo quĂ© tomaba por las mañanas.
El sonido de las llaves abriendo la puerta del apartamento me alegro un poco el dĂa, corrĂ a ayudar a la mujer que entraba cargada de bolsas como todas las mañanas, llenas de verdura y despensa para la semana.
ServĂ la segunda taza de cafĂ© antes de agregar solo media cucharada de cafĂ© para endulzar un poco su cafĂ©, lo odiaba asĂ pero era por su salud y mi padre le prohibirĂĄ tomarlo con mĂĄs azĂșcar.
âDeje tu licuado en el refrigerador lo hice antes de irme a misaâ mi padre le dio un beso en la mejilla antes de tomarlo y salir justamente a las 8 en punto del apartamento, pasamos de una hermosa casa a un apartamento para 4 personas.
ServĂ la tercera taza para mi antes de sentarme y mirar a mi abuela comenzar a cocinar el desayuno, nos habĂamos tenido quĂ© mudar cuando mis padres firmaron el papel y el juez dictaminĂł quien tendrĂa la custodia.
HabĂa sido lo mejor para mi pero lo peor para mi hermana que no se molestaba en echarme en cara lo que yo habĂa ocasionado, despuĂ©s de la muerte de Vera el matrimonio de mis padres se fue a pique y el punto final fue cuando salĂ del closet a los 14.
La situaciĂłn econĂłmica cayĂł un poco debido a que los ingresos se recortaron al de mi padre para sustentar los gastos, con mi abuela se evita los de la comida ya que recibe su pensiĂłn, la del abuelo y la del gobierno, ademĂĄs de ser ahorrativa no desaprovecha la oportunidad de tener una entrada extra para complacer algĂșn antojo de la familia.
De mi madre solo me quedan las visitas de 2 veces al año que ella misma optó por tener, le dolió el divorcio no mucho, se casó a los pocos meses y volvió a ser la mujer que era, con la mentalidad de que la moral estaba antes que todo.
âÂĄDaniela!â mi hermana melliza la adoraciĂłn de mi madre, era una copia exacta de ella desde su actitud hasta sus intereses por ser el ejemplo a seguir, buscaba ser la Regina George de la escuela como odiaba a esas chicas, yo preferĂa mĂĄs ser como Elizabeth James con mayor clase y elegancia.
âPreparaste el licuado tita, recuerda que no puedo comer demasiadas calorĂasâ y el afĂĄn por mantener la imagen deseable hacia los hombres, pertenecĂa al trĂo de abejas reinas en el salĂłn motivo por el cual solo gozaba de un poco de popularidad en mi generaciĂłn.
âY tu yogur tambiĂ©nâ puso ambos platos delante de nosotros para que desayunaramos, a diferencia de mi madre ella no me culpa por la muerte de Vera nunca hablamos de eso cada uno llevĂł su duelo a su modo, pero si sentĂ un distanciamiento despuĂ©s de eso.
âTengo una fiesta en la tarde-noche y uno de mis vestidos me queda algo grande podrĂas ajustarlo a mi talla titaâ mi abuela asintiĂł mientras ella sonreĂa y miraba sus historias en instagram, llegaba hasta tener mĂĄs de 300 me gusta en una sola y ni hablar de las publicaciones.
Desde sus after parties en el Strana hasta las fiesta que organizaban diferentes chicos y chicas de diferentes preparatorias en la ciudad, de paga obviamente para ella uno o una del Conalep era como el que envidiaba por un poco de su atenciĂłn o por su existencia.
Yo me diferenciaba solo por ser el niño alejado, el hermano de Dani ArgĂŒelles o el que sufriĂł el accidente como se rumorea en la escuela o la mariposa ArgĂŒelles por como me tenĂan grupo de machos en la escuela.
âY tĂș no saldrĂĄs.
âNo tengo que ir a empedarme para darme a notarâ hizo una mueca por mi comentario, mi nĂșmero de seguidores llegaba solo a los 1,000 y la mitad de ellos eran gente que no conocĂa y que tenĂan en comĂșn a mi hermana, publicaciones desde atardeceres hasta imĂĄgenes de alguno de mis lienzos.
âQuiero que se comporten, Rogelio y su familia vienen hoy.
âLos Ayalaâ ella asintiĂł, Rogelio Ayala el mejor amigo de mi padre desde la prepa solo que uno es Abogado y el otro Arquitecto ambas familias ya tenĂan un par de historia desde los padres de ambos al ser socios y compadres.
La uniĂłn entre los Ayala y los ArgĂŒelles era algo que siempre estuvo presente entre las familias del viejo Vallarta, mi abuelo amasĂł su fortuna con algo que en un puerto turĂstico no puede faltar, los bares y restaurantes.
El bar Speakeasy en la zona romåntica y dos restaurantes qué formó asociado con Santiago Ayala el padre de Don Rogelio, ambas familias siempre han estado conectadas por un lado estrecho de amistad y económico por supuesto.
Tras la muerte de mi abuelo, mi abuela dejĂł que Don Santiago se hiciera cargo de todo y solo reportarĂĄ los ingresos quĂ© le tocaban a ella al ser la viuda, pero se reconocĂa quĂ© los restaurantes La Peñita eran obra de ambas familias.
Por supuesto que la descendencia de ambos tendrĂa que seguir con la fraternidad, de el matrimonio de mis padres nacimos tres Vera, Daniela y yo y del matrimonio de Don Rogelio nacieron dos niños Adonis y Ares, sus nombres puestos por su madre Irina quĂ© era historiadora.
Adonis y Vera fueron los mejores amigos y se pensaba que de ahĂ saldrĂa algo que unirĂa mĂĄs a ambas familias pero lamentablemente pasĂł el accidente, entonces los ojos de ambos padres se pararon a Ares y Daniela.
SerĂan tal para cual, Ares es demasiado egocĂ©ntrico y perfecto a los ojos de la sociedad, atleta, inteligente, carismĂĄtico y guapo como su nombre un maldito dios griego el hijo de la verga, su defecto su impulso agresivo y el que cambiaba de novia como de camisa.
Envidia para nada, me llevaba bien hasta los 13, verĂĄn quĂ© este nĂșmero es demasiado para mi antes eramos inseparables la reencarnaciĂłn de Francisco ArgĂŒelles y Rogelio Ayala solo que todo acabĂł mal despuĂ©s de una pelea que termino en mi vergĂŒenza y pasĂł de ser mi amigo al de mi hermana en una semana.
Me doliĂł, algo que tanto no mucho tenĂa a Natalia tambiĂ©n para hacerme compañĂa ahora, ya leerĂĄn mĂĄs adelante como nos conocimos y como tambiĂ©n nuestras familias se relacionan.
DirĂa que es un pariente lejano pero demasiado caĂłtica, pero ordenada y sofisticada a diferencia de mi hermana y sus amigas Natalia preferĂa parecerse a Elizabeth James igual que yo.
âQue bueno asĂ me irĂ© de aquĂ con Ares.
âSolo tengan cuidado por favor.
AsintiĂł dejando el plato vacĂo sobre la barra, llevaba menos de la mitad del mio y habĂa perdido ya el apetito pero sabĂa que como toda abuela no me dejarĂa ir hasta que acabarĂĄ.
âY tu porque no saldrĂĄs, ayer me dijiste que Natalia vendrĂa.
âSi pero solo veremos tele y comeremos algo, no haremos nada alocado.
âDeberĂas, tienes apenas 17â vive tu adolescencia, mi padre y ella me lo repetĂan sabĂa que no debĂa ser como la de Daniela pero no me nacĂa desde hace 3 años que perdĂ las ganas de salir de fiesta y conocer a mĂĄs personas.
âEstoy mejor asĂ, ademĂĄs para que vendrĂĄn los Ayala.
âSolo se que hay un partido de fĂștbol hoy ya sabes como sonâ eran uno de esos dĂas que la sala terminarĂa en desorden y con botellas de cerveza vacĂas y de tequila a la mitad.
Las reuniones terminaban en la madrugada, como todo aficionado del fĂștbol siempre festejaban por ganar o bebĂan por haber perdido, algo que mi madre considerarĂa corriente o vulgar.
Aun recuerdo lo perfeccionista quĂ© era, nada podĂa estar fuera de su lugar y nosotros impecables para ella lucir quĂ© su familia era un ejemplo a seguir y que las botas de las personas hablar solo cosas excepcionales era lo que importaba.
Algo por lo cual nunca encaje bien con ella, despuĂ©s de la muerte de Vera la luz en sus ojos solo era Daniela yo era el apestado quĂ© sobraba cada que venĂa de visita, pero para mi vida personal era la primera en criticar y aportar.
âQuiero que te termines todo, se como eresâ mi estĂłmago empezaba a doler y las nĂĄuseas llegaron solo era la mitad del plato y mi apetito era escaso, arrimĂ© el plato al fregadero al no poder comer otro bocado sin sentir asco.
âHablarĂ© con Francisco de esto.
âNo solo es que me empalago el yogur.
âNo solo es eso, cada vez que comes es muy poco estas bien mijito ocurre algoâ quĂ© le decĂa que no podĂa dormir de nuevo, que la imagen de la muerte se mi hermana regresa cada que puede, que todo lo que las personas han dicho sobre mi es cierto, que me siento solo y abandonado con ganas de gritar pero sin poder hacerlo.
âTodo bienâ la respuesta era no, me lo callarĂa y guardarĂa para mĂ no querĂa darles mĂĄs problemas, mi padre tenĂa escatimado el trabajo despuĂ©s de su divorcio al parecer el apellido de mi madre sĂ era importante, mi abuela era el Ășnico soporte "econĂłmico" estable quĂ© tenĂamos.
SabĂa los gastos que tenĂan, los lleguĂ© a escuchar hablar sobre las cuentas, desde las colegiaturas, el costo de los autos, los servicios, la renta, los pequeños gustos quĂ© nos dĂĄbamos entre los quĂ© entraban los de mi hermana en su mayorĂa.
"Sin mi no eres nada, los ArgĂŒelles solo tienen la fama"
Cuanta razĂłn tenĂan sus palabras, de patrimonio solo tenĂamos lo que generaba el restaurante y el bar de ahĂ no habĂa nada mĂĄs que nos sostuviera, ser arquitecto aquĂ era complicado no habĂa tantas construcciones y las que habĂa eran condominios en su mayorĂa.
De ahà solo le quedaban sus clases que como a todo profesor su salario era de 12,000 al mes osea 6,000 por quincena qué no abarcaba todos los gastos necesarios, sus pocas conexiones y amistades han hecho que siga teniendo no mucho pero su algo de trabajo en construcciones.
AsĂ que mejor me callaba y guardaba mis problemas para mi, para que ocasionarles mejor era mantenerse en silencio y mostrar la imagen del hijo consciente de la situaciĂłn, la rebeldĂa y caprichos se los dejaba a Daniela.
Cuando el agua de la regadera tocĂł mi piel hizo que el calor disminuyera, las temperaturas en esta Ă©poca del año eran insoportables para mĂ, contaba para que la temporada de lluvias iniciarĂĄ.
Limpie el vapor del espejo del baño para lavarme los dientes, mantuve la mirada fija en mĂ por solo 15 segundos, 5 mĂĄs que la anterior, antes de bajar y mirar mi abdomen flaco y sin mĂșsculo.
Limpie la espuma de mis comisuras al terminar y tome la bĂĄscula quĂ© guardaba debajo del lavabo, espere a que los 0.00 aparecieran y juguĂ© con las platas de mis pies subiĂ©ndolas y bajĂĄndolas antes de subir y esperar a que el peso apareciera, 57.06 kg, bajo para mi estatura de 1.70 pero perfecto para mi, mi madre lo habĂa dicho.
âPara ambos bandos, los hombres se fijaran en el fisico, si quieres que no vuelva a pasarte pesa menos de 65 y tendrĂĄs al que quierasâ lo recuerdo que fue despuĂ©s de que llegara a casa devastado, mi problema se habĂa cruzado con una de sus visitas por lo cual fue evidente quĂ© lo primero que hizo fue acudir a mi cuarto para preguntar quĂ© habĂa sucedido.
La guarde nuevamente al empezar a escuchar voces provenientes del pasillo, salĂ a mi habitaciĂłn eligiendo unos shorts cortos y una camisa grande holgada.
âÂĄDaniela, Daniel vengan a saludar!â la mueca en mi casa reflejo mi molestia por hacerlo, conocĂa lo que harĂa quedarme sentado en la cocina mirando hacia la sala o ayudando a mi abuela en pocas cosas mientras los demĂĄs miraban el partido en la sala.
Abrà la puerta y mi gata salió a la cocina junto conmigo, me detuve al final del pasillo recargåndome sobre el umbral del pasillo mirando como dejan las bolsas encima de la pequeña mesa del comedor y comenzaban a sacar las cervezas y sabritas de las bolsas.
âDany mira que alto estasâ sonreĂ al salir del Señor Ayala caminando a darle un saludo de mano y despuĂ©s uno a Adonis quĂ© habĂa guardado cosas en el refrigerador, el sonido de la puerta llamĂł mi atenciĂłn al verlo entrar.
âWow el gym si rindiĂł efecto idiota.
âDanielaâ me sentĂ© en mi lugar de siempre mirando como caminaba hasta vaciar la bolsa de hielo en el congelador, despuĂ©s del regaño de mi abuela saludo bien a su "Mejor amigo".
Me entretuve jugando con mi pie y la gata cuando sentà el pellizco en mi brazo de mi abuela que señaló después al chico de ojos verde avellana.
âHeyâ soltĂ© en un tono seco volviendo a prestar atenciĂłn a mi gata jugando, asĂ estarĂa hasta que Natalia llegara y espero que sea pronto la cite a la misma hora en la que ellos llegaban.
âAres querido tengo gelatina, quieres un poco.
âClaroâ AceptĂł el pequeño molde en el que venĂa la gelatina de fresa, era mi favorita y ahora se la comĂa gustoso baje de mi asiento cuando el timbre sonĂł, el sonido de mi salvaciĂłn habĂa llegado.
âDios no sabes el trĂĄfico quĂ© habĂaâ entro quitĂĄndose las gafas de sol mirando a las personas que se acomodan en la sala de estar y las que estaban en la cocina âAsĂ que las reuniones de la AA siguenâ.
âMe da gusto verte camina.
âNati, no pensĂ© que fueras a venir.
âDany me invitĂł, mi madre envĂa saludosâ su madre era ahijada de mi abuela de ahĂ el porquĂ© los Carrillo y ArgĂŒelles se conocen, la lleve hasta la mesa del comedor donde podĂamos ver todo, ademĂĄs de tener luz natural gracias a los ventanales.
âNo mames con lo bueno que se puso Ares.
âÂżQuĂ© sabes de la fiesta?.
âCumpleaños de Guille, tenemos invitaciĂłn pero no aceptĂ©.
âTienes miedo de que te invite a bailarâ me reĂ y ella imitĂł mi risa de forma falsa, Guillermo trataba de pretender a Nat desde la secundaria âMejor no tenĂa ganas de salirâ.
âNo, no me harĂĄs lo mismo que el verano pasados, hoy saldremos me oĂste.
âNo quiero.
âPues te chingas porque yo si, wey necesito subir algo esta noche sabes lo que harĂĄn las imitadores pesadas.
âAsĂ como que planeas, ir a tomar.
âCon moderaciĂłn y en un lugar con buena mĂșsica, se que tu sabes dondeâ en el bar, preferĂa estar solo en mi habitaciĂłn, ya me habĂa acostumbrado al abandono y al estar solo con mi gata.
Pasamos de estar tomando fotos random qué publicar a acabar en mi habitación con un bol de papas en medio de ambos, stalkeando el perfil del chico afuera.
âComo me caga tu hermana.
âYa somos dos.
âEs una egoĂsta, no puedo creer que te haya hecho eso.
âYa no importa eso ademĂĄs ya deje de sentir lo mismo por Aresâ Sip me habĂa hecho ilusiones quĂ© terminaron rotas cuando me dejo de hablar despuĂ©s del horrĂfico dĂa y que pasĂł despuĂ©s ese verano salĂ del closet.
âComo digas, sabes que es malo que te engañes a ti mismo.
âNo planeo volver a estar en una relaciĂłn, sabes lo que opino de ellas ahora.
âNo todos son como Samuelâ era una de las tantas heridas en mi vida sin cerrar, ha pasado casi año y medio pero es como si fuera vigente, fue una relaciĂłn en la cual uno de los dos lo dio todo y creyĂł quĂ© las malas experiencias de otras personas podĂa ser diferente en la suya.
DescubrĂ quĂ© si no cumples con los estĂĄndares de la comunidad puedes salir lastimado, despuĂ©s que las primeras relaciones no son las mejores y menos cuando empiezan las prohibiciones, sabĂa que con Ă©l podĂa salir en pĂșblico pero habĂa cosas que no.
Odiaba tomarse de la mano, me ropa no tendrĂa que ser ajustada o a mi molde siempre mĂĄs holgada desde entonces la uso asĂ, se salĂa y se hacĂa lo que Ă©l dijera sino se molestaba, hubiera visto antes todas esas Red flag pero acababa de salir del closet y el rechazo en mi familia habĂa sido parcialmente presente.
Buscaba alguien que mostrarĂĄ interĂ©s en mi y no creyera que habĂa causado demasiado desastres, al principio fue lindo pero despuĂ©s los colores rosas y azules se tornar en grises y negros.
âPerdĂłn no querĂa mencionarlo, sĂ© que fue un hijo de puta.
âYa no importa, hace mĂĄs de un año de eso estoy bienâ Una vez me habĂa dicho que habĂa engordado con solo tocarme el abdomen, la ruptura vino despuĂ©s cuando me neguĂ© a tener relaciones al no sentirme listo.
Para Ă©l era un favor el quĂ© me hacĂa segĂșn sus palabras, que habĂa mĂĄs chicos que lo seguĂan quĂ© si yo no estaba dispuesto a eso alguien mĂĄs si, ahĂ fue cuando me di cuenta de que algunos solo buscan un acoston y no una relaciĂłn.
Fue cuando mi madre me dio el consejo y mi desorden alimenticio inicio, era consciente de lo que hacĂa pero solo querĂa que alguien me prestarĂĄ un poco de atenciĂłn y no sentirme abandonado y solo como toda mi vida me he sentido.
âAĂșn hay alguien que no serĂĄ como Ă©l, hay quienes sĂ buscan algo serio.
âSe que lo habrĂĄ, espero estar listo para esoâ me gusta creer en la idea de que si hay alguien y no perder la esperanza âVayamos al barâ.
âSeguro no te sientas presionado por ir.
âPara nada, como tu dijiste me ayudaste hace un año estando aquĂ encerrada conmigo porque no tenĂa ganas de salirâ suspire y me levante tomado algo mĂĄs adecuado para salir âVayamos te la deboâ.
âPara dondeâ me detuve junto a Natalia mirando a mi padre y al señor Ayala en el sillĂłn, mi abuela se cruzĂł de brazos mirĂĄndonos.
âAl bar, necesitamos salir regresamos temprano, lo prometo.
âCuĂdate por favorâ asentĂ antes de salir del apartamento, sabĂa el sufrimiento de mi padre al verme salir era algo que lo preocupaba.
Solo tuvimos que caminar unas cuadras antes de llegar al bar en la zona romĂĄntica, el sonido y las luces reflejaba el ambiente dentro para no ser temporada alta el lugar se mantenĂa lleno de locatarios.
âÂĄTĂo Chema!â Salude al hombre que regañaba a unos chicos detrĂĄs de la barra, sonriĂł al verme acercarme, mi tĂo era el segundo gay de la familia y mi padre me habĂa aceptado debido a que supo lo que sufriĂł mi tĂo Chema con el abuelo.
âTu padre sabe que viniste.
âNos dio permiso y todoâ el bar era de lo Ășnico que se encargaba Ă©l, el restaurante era mĂĄs para la familia de Ares, el bar lo transformĂł de una cantina con mesas de billar a un cabaret de noche y bar familiar en las tardes.
PreparĂł dos bebidas sin nada de licor antes de dĂĄrnoslas, el ambiente empezaba despuĂ©s de las 9 cuando las imitadoras salĂan a escena, mi abuela se morirĂa al ver esto.
âEsto estĂĄ muy ligeroâ miro al chico que antes habĂa sido regañado atraiĂ©ndolo y pidiendo que agregara tequila a la bebida, una chica corpulenta como ella podĂa conseguirlo âGracias guapoâ.
âHarĂĄs que lo despidan al pobre.
âPero disfrutaremos, dijiste que querĂas divertirte Âżno?â miro el vaso, era momento de pasar pĂĄgina por lo menos esta noche, querĂa olvidarme de todo y estar listo para el siguiente golpe de la vida, tome de fondo mientras Natalia gritaba animando.
âQuĂ© dirĂa Elizabeth James.
âElla lo hizo por Nick Parker tĂș lo harĂĄs por Samuelâ pensĂ© en alguien como Nick Parker pero no fue en Samuel, el rojizo en mis mejillas me delatĂł âO no es por Samuel, no me digas que esâ.
âEso se muriĂł hace mucho, desde que llegĂł la primera.
âCuantas lleva 10.
â15 en 5 años, un rĂ©cord quĂ© todos los del salĂłn envidianâ 4 en segundo de secundaria, 5 en tercero, 4 en primer semestre y 2 el año pasado sumaban 15 en total pobres la mayorĂa terminaban con el corazĂłn roto y Ă©l con una cachetada en forma de gratitud.
âPor ahora estĂĄ soltero, asĂ que puedes sacarle provecho.
â15 novias suena muy hetero no crees.
âLose perdona, pero mira mejor arriba, al centro y pa dentroâ volviĂł a beber de fondo el contenido del vaso pidiendo otra ronda al chico de antes, aprovechaba quĂ© mi tĂo no estaba o se distraĂa y las pedĂa de ser una simple limonada paso a una toda seguida de mojitos.
Los vasos iban y venĂan mientras contĂĄbamos las canciones de Gloria quĂ© habĂan pedido algunos clientes, me comĂ los restos de hierba buena cuando la silueta de un adulto se hizo presente delante nuestra.
âEstas pendejo o que, sabes que tu padre me los mocha si te ve llegar asĂ.
âNo va a saber que fuiste tĂșâ reĂ junto con Natalia soltando carcajadas âYa nos vamosâ.
âLlamarĂ© a tu padre.
âÂĄNoooouuuu!â protestĂ© tomando a Natalia del brazo âNos vamos porque si no me chingan mi padreâ.
Salimos tambaleando un poco pero algo conscientes, peleando con el teléfono hicimos que Siri nos dijera la ubicación del condominio para seguir sus indicaciones.
âVamos a bailaaaaarâ reĂ al sentir el jalĂłn en mi brazo que provocĂł el quĂ© tropezarĂĄ lastimĂĄndome el tobillo al caer de la banqueta âHay perdĂłn perdĂłn, perdĂłnâ.
âShhh te van a oĂrâ reĂmos otras vez en lo quĂ© me ayudaba a levantarme, el dolor habĂa hecho quĂ© la claridad en mi cerebro volviera.
Renquee por el dolor en mi tobillo, Nat se seguĂa arrepintiendo por haberme lastimado mientras reconocĂa las dos siluetas delante de nosotros.
âQue chingados pensabas, ve cĂłmo vienes.
âCĂĄllate no gritesâ su voz resonaba en mi cabeza demasiado, mientras seguĂa con el regaño preferĂ mejor apoyarme sobre el auto oscuro estacionado en lo que era la zona del auto de mi padre.
âEn quĂ© pensabas, sabes lo que dirĂĄ papĂĄ de esto.
âMe vale madresâ exaspero molesta, me aferrĂ© al brazo de Natalia cuando ella jalo el mĂo âDĂ©jameâ.
âCĂĄllate y caminaâ me neguĂ© a soltarme, miro molesta al chico a su lado que suspiro antes de acercarse igual.
âDany dĂ©jame ayudarte.
âTu deberĂas de irte, no oĂste que ella me ayuda.
âEstĂĄs pendejo, deja que Ares te cargue en lo que yo me llevo a esta.
âHey hey, esta tiene su nombre culeraâ tirĂł del pelo de Daniela haciendo que soltara un grito.
âSube al auto estĂșpidaâ le abriĂł la puerta del auto para que subiera mirĂĄndome molesta â Esto me faltaba lidiar con dos borrachosâ.
âClaro tu siempre eres la vĂctima.
âNo voy a discutir contigo y menos en tu situaciĂłn.
âYo no necesito de ninguno de los dos, siempre me las he arreglado soloâ trate de caminar hasta la puerta pero me dolĂa el caminar.
âNo seas terco, deja que Ares te ayudeâ solo pude quedarme con la boca abierta al sentir como me tomaban por debajo de las piernas y por la espalda.
âSuĂ©ltame pendejoâ patalee como niño pequeño logrando solo marearme en el intento, el suelo se alejĂł provocando sentir que era demasiado alto.
âLlĂ©vateloâ se dio la vuelta antes de entrar al auto y llevarse a Natalia quĂ© dormĂa sobre el vidrio de la puerta.
âSujetate.....