DIUSHI

Summary

¿Una boda entre la hija de I. Japonés y China? No tan imposible ahora Habrán tijerasos xhicos

Status
Complete
Chapters
1
Rating
n/a
Age Rating
18+

DIUSHI

Como que está medio raro escribir aquí (ya me acostumbré a Wattpad 😭)

_____________________________________________

Música y alegría, en todas partes, una celebración por el compromiso de China y la hija de Imperio Japonés.

Compromiso para poder traer paz a los territorios, propuesta por el nipón mayor para poder aprovecharse del compromiso.

- Padre . . . ¿era esto necesario?-decía la muchacha mientras terminaba de maquillarse para su boda - .

- Eras tú o ser yo el que se casara con esa estúpida china - dijo el nipón enojado - además ni si quiera es tan importante, deja de ser tan dramática, luego averiguaremos como sacarte de este problema - se acercó a su hija y la tomó de lo hombros - si estas no fueran las circunstancias y te estuvieras casando con alguien que si ames, algo que claramente jamás permitiré, pero si pasa, te diría que te ves hermosa mi sol naciente - una linda sonrisa se dibujó en su rostro - .

- Gracias papá - dijo sonriendo de forma leve - solo me falta terminar de ponerme unos adornos - se volteó para seguir adornándose - .

- Mandaré a alguien para que te ayude - se despidió dándole una flor de canela para que pueda ponérselo en el cabello - .

- Dile de mi parte al señor Italia que espero que se encuentre bien - habló un poco alto para ser escuchada - .

No recibió respuesta pero supo que su padre cumpliría con su petición.

.

.

.

- ¿Eres consiente de que Imperio Japonés solo quiere aprovecharse de este compromiso? - su hermano Taiwán le cuestionó mientras terminaba de peinarse el cabello - .

- Claro que si, no soy tan tonta - dijo rodando los ojos - pero su hija es algo muy preciado para él, no fue muy astuto de su parte entregármela en bandeja de oro - .

- Pues no lo parece tanto como para que la ofrezca en matrimonio a la persona que mas odia - .

- No es idiota, es obvio que Japón sabe todo y lo más probable es que me apuñale en la noche de bodas - .

- Piensas tener noche de bodas con ella? - .

- Es lo que más le va a doler a su padre, que su preciada hijita no solo se case con el enemigo, sino, que también deje de ser pura - .

- Vas a aprovecharte de esto? - .

- Tal vez, solo concéntrate en no dar una mala imagen, así que nada de mirar mal a nadie - .

- Como digas- dijo Taiwán después de escuchar la voz de la japonesa en una habitación lejana - .

China se estaba acomodando el qipao que llevaba puesto, pronto podría vengar a su padre matando a la hija de su mayor enemigo, se divertiría con ella un rato y planeaba torturarla después.

Taiwán suspiró al ver que China planeaba algo, no podía hacer nada en esa situación.

.

.

.

Todo el ambiente estaba muy bien decorado, todo el pueblo de China estaba presente para presenciar la ceremonia de casamiento, algunos disgustados al ver quién sería su nueva emperatriz y otros felicitándolas.

Japón admiraba todo, podía observar que los organizadores se fijaron hasta el último detalle y habían dejado todo perfecto, decoraciones de dragones y el Fénix hechos de oro, telas de seda fina, en ese momento llevaba puesto un qipao echo a su medida y tenía un montón de joyería preciosa, todo eso sería suyo... y ella sería de China, eso la abrumaba.

-Ponte el velo, esta apunto de empezar-.

Habló Imperio Japonés, tenía una sonrisa forzada en su rostro, tomaba el brazo de su hija con fuerza por que sentía que le estaban a punto de arrebatar a su preciada hija, su princesa.

-Recuerda lo que hablamos, en la noche de bodas le peinarás con ese peine con veneno que te di, si te llega a tocar, sales corriendo después de clavárselo en la cabeza-.

-¿No sería muy obvio adivinar que yo la maté? Si me descubren me matarían y Taiwán pasaría al poder-.

-Yo me las arreglo, tu solo tienes que hacer eso y no te molestaré más, te lo juro-.

Japón asintió levemente, estaban hablando en su idioma para que nadie más los entienda.

-Y recuerda, el velo se los podrán quitar cuando se queden solas, no antes ni después, hay que respetar sus tradiciones-.

-¿Desde cuando te interesa respetar sus tradiciones?-Japón sonrió divertida-.

-Italia dijo que era importante-Murmuró muy bajo pero Japón lo escuchó a la perfección-.

La chica soltó una pequeña risa, sin duda su padre solo obedecía al italiano.

.

.

.

Era oficial, China y Japón eran esposas, todos fueron a festejar afuera y ellas se quitaron el vello rojo que las cubría.

-¿No vas a decir nada?-.

-Yo...

Japón bajó la cabeza, no tenía nada para opinar.

-¿Qué acaso no estás molesta con tu padre?-.

-¿Por qué lo estaría?-.

China suspiró, no se pondría a discutir con su esposa minutos después de haberse casado.

-Solo... tenemos que ir a recibir los regalos-.

-¡¿Regalos?!-.

El rostro de Japón de iluminó y salió inmediatamente a saludar a todos y ver donde estaban los dichosos regalos. Mientras China iba detrás de ella para asegurarse de que no rompa nada.

.

.

.

Japón conversaba con su padre tranquilamente, Reino Italia comía a su costado sin participar en la charla.

-Ay padre... lo que más me gustó de esto son los regalos, planeaba abrirlos todos en mi habitación-.

-Que bueno, pero recuerda mi regalo, es muy importante-dijo el mayor destacando la palabra 'muy'-.

-Si padre-.

Japón y su padre sonrieron mostrando sus colmillos, era algo que no podían cambiar luego de usar su forma híbrida.

-Están planeando como matarte-.

-¿Puedes callarte un momento Taiwán? Está con ese tema todo el maldito día-.

-Pero es que es verdad, voy a ir planeando cómo remodelar el palacio cuando te mueras-Taiwán sonrió para fastidiar a su hermana, cosa que logró-.

-Ash... Que gran hermano tengo-China agarró una copa con alcohol y le echó en la cabeza de Taiwán y se fue sin antes haber dado una vuelta exagerada y golpeado a su hermano con su cabello en la cara-.

-¡Por el amor de Tian! ¡Era un broma, China!-.

.

.

.

Los invitados seguían festejando, China esta un poco borracha por beber tanto aunque tenía resistencia al alcohol mientras Japón se mantuvo sobria, si se emborrachaba no iba a poder cumplir con el plan de su padre.

-J-Japón... esposa mía... -.

China estaba sentada junto a la nipón y besando su mano repetidas veces pero con delicadeza, cosa que incomodaba a la chica.

-C-China creo que no estás en todos tus sentidos... deberías-.

-No, eres mi esposa, esta en nuestra fiesta... -China empezó a reír levemente-¿Sabes lo que falta?-China se acercó al oído de Japón y le susurró en japonés-Nuestra noche de bodas~-.

Japón se quedó estática, y un poco sonrojada por la vergüenza, sentía a China olfatear su cuello perfumado, hasta que dio un beso en esa zona.

-Umm-Japón cerró los ojos al sentir los labios de China, pronto las manos de su esposa la empezaron a tocar suavemente-.

Toda la escena era vista por el padre de Japón, Imperio Japonés, que era detenido por Reino Italia.

-Ni se te ocurra acercarte, si quieres que el plan funcione debes dejarla-.

-¿Sabes? Le hubiera pedido a Reich que venga en vez de ti-.

-Yo también te amo, cariño-.

Japón logró apartar a China con la excusa de que no podían hacer nada en ese momento, a China no le gustó mucho eso y agarró dos botellas de alcohol y jaló del brazo a Japón hacia la habitación que se había preparado para ellas.

-C-China... tenemos que despedir a los invitados... asegurarnos que tod-.

-A la mierda con los invitados, de todas maneras saben que vamos a coger-.

Japón se puso más roja aún, no sabía como era acostarse con otra mujer en cierta parte le aterraba. Se había olvidado por completo de el peine con veneno.

Cuando Japón se acordó de eso, empezó a entrar en pánico por que seguro su padre la mataría por olvidarlo.

China empujó a Japón hacia la habitación y cerró las puertas, miró a Japón muy nerviosa y avergonzada.

-¿Qué pasa?-.

-Y-yo... estoy nerviosa, eso es todo-.

-Toma un poco, para aliviar los nervios-.

China le acercó una botella de alcohol a Japón al rostro, de cierta manera obligándole a tomar.

-No- Chin-.

-Shhh... termínalo todo-.

Japón casi se ahogó tomando la botella, se sintió muy mareada de inmediato por que no soportaba el alcohol, no le gustaba pero fue obligada a tomarlo.

China dejó la botella vacía a un lado ya agarró la otra, la abrió y empezó a beber de ella rápidamente, dejó la botella a mitad y empujó Japón sobre la cama, la menor luchaba por detenerla pero China sostuvo la manos de Japón sobre su cabeza y las ató con su velo.

-¡C-China!-.

Japón sintió la respiración de China en su cuello, primero la olfateaba y luego le empezó a besar delicadamente mientras con sus mano tocaba sus pechos. Japón respondía a esos estímulos con leves gemidos, mas que nada pidiendo que pare.

-China... por favor-.

-Eres mi esposa, puedo hacer esto libremente-.

China mordió el cuello de Japón dejándole un gran marca de sus dientes y empezó a dejar chupetones en esa blanca piel que estaba saboreando.

Japón se estremeció al sentir que las manos de China le empezaron a quitar el qipao rojo que tenía, sus piernas temblaron y rodearon la cintura de China con fuerza.

-¡Ah! ¡China!-.

-Relájate-.

China le quitó el vestido y el sostén, dejando al descubierto el cuerpo de la más joven, pasó sus besos a sus pechos y acarició sobre las bragas de Japón su entrada. Dulces gemidos salían de los labios de la japonesa, disfrutaba del tacto de su esposa y arqueó la espalda al sentir que masajeaba su clítoris.

-Mmm... -.

-¿Ves? Te esta empezando a gustar-China susurró el el oído de Japón-.

Japón ni si quiera contestó, miró de reojo a China antes de arquear la espalda al sentir que uno de los dedos de su esposa apartaron su ropa interior y se empezó a meter en ella.

-¡Mgn! China...-.

La mayor mordió levemente los pezones de Japón y se deleitó con las expresiones que ella hacía con cada toque en sus puntos débiles.

-Me pregunto quería tu padre sobre esto... su pequeña y dulce hijita siendo tocada por su enemiga... no fue muy inteligente de su parte casarte conmigo, ¿verdad?-.

-No menciones a mi padre... Ah~-Japón intentaba contener sus gemidos mordiéndose el labio inferior, sin embargo, China le hacía abrir la boca para seguir escuchándola-.

-Dime Japón... ¿Qué opinas de un heredero? ¿Hmm?-.

-¿Un qué?-Japón la miró como si estuviera loca, ellas no podían procrear, era imposible-Eso no es posible-.

-¿Lo crees? No somos humanas, corazón... podría cambiar a mi forma masculina, pero sería aburrido-China sacó sus dedos del interior de Japón-Ya veremos cómo me las arreglo-China empezó a besar el vientre de la menor hasta llegar a su zona íntima-.

Japón empezó a temblar, con sus manos atadas no era capaz de hacer nada y sus piernas se sentían muy débiles como para usarlas para defenderse. Y sintió como su última prenda fue quitada.

-¡China!-Japón gritó al sentir la lengua de la otra mujer pasar lentamente por su zona íntima, involuntariamente sus piernas se enrollaron al rededor de la cabeza de China-.

China la miró provocativamente y sonrió al verla incapaz de hacer algo en su contra, metió uno de sus dedos nuevamente mientras que su lengua estimulaba el clítoris de su parejas.

Chillidos y gemidos se escuchaban en la habitación, no era muy altos porque Japón logró controlar el volumen pero China no se lo dejaba muy fácil.

-China~... ¡Mng!-Japón sintió como su clímax estaba cerca pero apenas podía articular una palabra para decirle a China, arqueó su espalda y con un alto gemido, se corrió en los dedos de su esposa-.

-No pensé que duraras tanto... -China le sonrió mientras se chupaba los dedos-.

Japón giró la cabeza para no mirarla, sintió cómo China la jaló para que se sentara y le soltó el cabello, muy largo a comparación de el de China.

-Mírame-ordenó China, al ver que la otra no hacía caso, la tomó del mentón y le giró la cabeza-No desobedezcas-China se acercó a sus labios y la empezó a besar dulcemente-.

Japón apretó sus labios, negándose a responder al beso pero China la sujetó fuertemente de sus caderas haciéndola jadear y al abrir levemente su boca, China metió su lengua y recorrió toda la boca de Japón con ella.

Japón cerró los ojos al sentir la lengua de China, intentó luchar pero al final China ganó. Empezó a sentir la falta de aire y por la desesperación levantó sus manos atadas y alejó a China.

-Mierda... -China se quejó por el golpe en su garganta y vio cómo Japón estaba jadeando, toda sonrojada-.

-L-Lo siento... no podía respirar y-.

Japón fue tomada nuevamente por China, empezando un apasionado beso dominado otra vez por China, esta vez Japón intentó seguirle el ritmo pero claramente no pudo.

China se separó lentamente de los labios de su esposa y empezó a besar su cuello, los gemidos de Japón ahora eran más audibles, ella ya no se estaba reprimiendo.

-Creo que ahora si puedo empezar... -.

China tomó una de las piernas de Japón y lo puso sobre su hombro, la otra pierna la pasó debajo de la suya y acercó sus cuerpos para estar más pegadas.

-¿Chi-China?-Japón ahora estaba de lado, no entendía muy bien por qué estaban en una posición distinta, hasta que China empezó a frotar su vagina con la de ella-Ah~ Dios~-.

Japón empezó a gemir más, no tan alto pero si lo suficiente para complacer a China, su clítoris se frotaba con el de China mientras que la otra simulaba embestidas a la vez.

-¿Te gusta?-China quitó todos los mechones de cabello que tenía Japón en la cara-.

Japón solo asintió mientras jadeaba. Volvieron a besarse y Japón se atrevió a tocar a China, pasó su manos por sus hombros y luego las bajó hasta su pechos y empezó a masajearlos, todavía tenía su qipao puesto y Japón, con torpeza, lo abrió para mostrar el cuerpo desnudo de su esposa, se sonrojó aún más cuando China detuvo sus movimientos para quitarse su sostén.

Japón sintió cómo China empezaba a pasar por su rostro sus pechos, era mucho más grandes que los suyos. Japón abrió la boca y atrapó uno de los pezones y lo empezó a chupar y masajear al otro.

-Lo haces muy bien, Japón-China empezó a concentrarse en frotar sus intimidades y sintió cómo el cuerpo de Japón se tensó al poco tiempo-.

-China~ v-voy a!-Japón fue callada por los labios de su esposa y se corrió por segunda vez-.

China siguió frotándose, ella aún le faltaba llegar a su clímax. Sin embargo, Japón estaba muy sensible, sus gemidos eran más altos y de vez en cuando soltaba un pequeño grito.

-Ya me falta poco... -China se movió más rápido para terminar su noche de bodas-.

Japón abrazó una almohada y la mordió mientras una pequeñas lágrimas de placer empezaban a salir de sus ojos. China quitó el cabello de su rostro y gimió bajo al llegar al clímax, su esencia se derramó por toda la intimidad de Japón, quien suspiró exhausta.

.

.

.

Las dos amanecieron abrazadas en la misma cama, Japón ya había despertado pero seguía durmiendo por que le daba vergüenza estar desnuda frente a China.

-Ya sé que estas despierta, por qué no te levantas-.

-Me da vergüenza-Japón dijo sonrojada, tenía los pecho de China cerca de su cara-.

China alzó una ceja y tomó la manta, se la quitó completamente a Japón dejándola descubierta.

-¡China!-Japón agarró una almohada para cubrirse-.

China sonrió al ver la desesperación de Japón y ella se sentó en la cama, tampoco tenía ropa pero no le importó y sacó dos batas de una cajón.

-Ponte uno-China habló mientras los ponía en la cama-.

-Gracias-Japón agarró el más pequeño y se lo puso antes de separar la almohada de su cuerpo-.

China también se puso la otra bata y la ajustó bien para resaltar su cintura.

-Vámonos, sol naciente, que siento que tu padre me va a matar-China se paró y se amarró el cabello para no estar despeinada-.

Japón su asustó, su padre también la mataría a ella por olvidarse del peine, miró a China y pensó que tal vez no sería tan malo, ahora era la emperatriz de una nación, era intocable.

.

.

.

EXTRA

Imperio Japonés estaba noqueado y en los brazos de Reino Italia, este solo se disculpaba en nombre del japonés.

-No se preocupe señor Italia-Japón sonrió un poco avergonzada por la actitud de su padre-ya sabe que es un poco impulsivo-.

China soltó una pequeña risa, casi había sido golpeada por su suegro y antes de que si quiera se logre acercar, había sido noqueado.

-Si me disculpan, señoritas, tenemos que hacer un viaje para volver a nuestros territorios-Italia cargó como bebé a Imperio Japonés mientras se despedía.

-¿Lo repetimos?-.

-¿Repetir que?-Japón miró confundida a China, pero se sonrojó al ver cómo con sus dedos, China, simulaba los llamados 'tijerazos'-¡No!-y se giró sonrojada-.

-En la noche cae-.

_____________________________________________

Listo 😘

3163 PALABRAS NMMS

Japón podrá estar embarazada? Quizás, magia de Inkitt(?

sjsjsj que raro sonó eso xd