Prólogo
Todo pasó tan rápido, como una estrella fugaz a través del cielo, aveces no entendía nada de lo que hacía o lo que me llevó a hacerlo.
Trabajar en psiquiatría fue lo mejor que pude hacer, pero esa decisión estuvo en duda cuando me dijeron que tenía que estar con el, "ayudarlo" según ellos, pero el ya no tenía remedio y aunque podía oponerme a hacerlo, no lo hice.
Algunas veces pienso que estoy soñando, ¿como esto puede llegar a ser real? Lamentablemente o quizás no, es el destino que está elegido para mi, dos caminos y elegí el oscuro.
Pero sinceramente no pude evitarlo, me llamaba la atención y quería saber todo sobre el, lo acepte como si de un regalo se tratara.
Suena demasiado irreal pero, ¿ese es el punto de todo esto no? Mientras cuentas las cosas más irreales a la gente le llamara la atención de alguna u otra manera, pero a diferencia de la demás personas, lo mío si es real.
Su cabello rubio que llega hasta la mitad de su cuello, sus ojos que son como los de un felino viendo a su próxima presa, oscuros como una densa noche en la ciudad.
Claro, me iba a resistir a eso… ¿como podría hacerlo?