CASADA CON MI JEFA (Adaptación Daensa) G!p

Summary

Daenerys Targaryen jamás espero ser madre tan joven, pero la muerte de su mejor amiga la obliga a serlo; con miedo de a ser el fracaso que dicen sus padres que es, ella se arriesga a ser la madre de Chloe, pero solo hay un problema: servicios sociales. Sansa Stark jamás pensó verse envuelta en un circo solo para ayudar a una joven desastrosa con una niña, pero obtener un beneficio la ayuda a tomar una decisión que cambiará su vida por completo. Una Boda Ninguna de las dos jamás pensaron en el matrimonio, pero una pequeña mentira las lleva a casarse y como dicen. "Cuando el destino juega, uno solo es una pieza" y eso Daenerys lo aprenderá muy bien. Una chica desastrosa. Una mujer dañada. Una bebé inocente. Al final, ¿Quién salva a quién? --- La novela no es mía, es una adaptación de una novela famosa en Wattpad --- TODOS LOS DERECHOS AL AUTOR A LYNSORI © Todos los derechos reservados

Status
Ongoing
Chapters
12
Rating
5.0 1 review
Age Rating
16+

Capitulo 1


Estoy sentada en escritorio, mordiendome el interior de la mejilla y pensando en los problemas que tendré por mentir en la entrevista con la trabajadora social, encargada de mi caso sobre la adopción de Chloe Naath, una niña de 5 meses, hija de Missandei Naath, mi mejor amiga.


Missandei y yo nos conocimos en el instituto, yo nunca fui una chica muy agraciada pero trataba de ver la vida de manera positiva; en vez de dejar que las personas se burlaran de mi yo me reía de mi con ellas, siempre trate de ver el lado cómico de las cosas y era de cierto modo " la fea graciosa" del grupo.


Una vez, cuando teníamos 14 años, un chico me invitó a salir y estaba tan asustada que Missandei me animo a ir; yo era muy tímida en estos temas debido a que tenía problemas para hablar por mis frenos y a eso sumen que era una reverenda estúpida en todas las materias menos en arte; eso no ayudaba a mi autoestima.


Pero Missandei no lo veía así, ella siempre veía lo mejor de mi. Recuerdo esa tarde, ella me dijo: -- eres hermosa Daenerys, verás que todo sale bien.


Aún así, yo estaba asustada. ¡Por dios, nunca me sale nada bien! Y cuando Daario vino a buscarme, estaba demasiado nerviosa; fuimos a una heladería y la pasamos... bien, debo decir; hablamos de nuestra vida e intereses, estaba muy feliz, pero cuando me dejó en mi casa, al despedirse, me besó; era mi primer beso y no sabía que hacer!


Trate de imitarlo pero al abrir mi boca el trato de meter su lengua y me puse nerviosa, gire mi rostro termine cortándole el labio con mis frenos; me quería morir, me disculpe pero me dijo que no había problema y se fue.


Cuando le conté a Missandei lo que pasó, me dijo: -- no te preocupes, le pudo pasar a cualquiera Daenerys. -- pero ese cualquiera siempre era yo.


La siguiente semana, todos sabían lo sucedido y se mofaban, yo reía con ellos y nos burlabamos de lo sucedido. Pero ningún chico lo volvió a intentar nada hasta que me quitaron los frenos a los 17, por eso era muy extrovertida hasta cierto límite, los chicos no me veían de otra manera que no fuese la amiga graciosa.


Y eso no cambio hasta el baile de fin de curso, poco antes de graduarnos, Khal Drogo me invitó al baile, el era el mariscal del equipo de fútbol, yo estaba que me mataba de felicidad así que, al llegar el día Missandei me ayudo a arreglarme y tratar de verme lo mejor posible.


No poseo una gran belleza, mi cabello es rubio platinado liso, aunque soy delgada me falta pecho y me sobran caderas y mi piel blanca, definitivamente lo único atractivo en mi son mis ojos azules.


Llevaba puesto un vestido azul con el escote en forma de corazón, pegado hasta la cintura y de ahí, caía suelto hasta poco arriba de mi rodilla. Cuando me observé en el espejo no lo podía creer, definitivamente era la nueva versión de Daenerys Targaryen.


Missandei también se veía hermosa pero, ¿a quién quiero engañar? ella siempre se veía hermosa con su cabello castaño en rulos, sus ojos color café, su delgada figura y ese vestido blanco que le quedaba a la medida, parecía un ángel.


El padre de Missandei nos llevó porque mis padres no sabían del baile, ellos piensan que esos tipos de eventos no son para mí. Verán, soy la menor de tres hermanos, visenya es la mayor, me lleva tres años, ella era la estrella en el instituto, buenas calificaciones, buena deportista y presidenta de su generación, en este momento está cursando se segundo año de medicina, en definitiva es el orgullo para mí familia; mi hermano me lleva dos años, el famoso Viserys Targaryen, el era el mariscal del equipo de fútbol americano y el líder en el equipo de natación, sus calificaciones siempre estaban por encima del promedio y nos llevó a la victoria del campeonato estatal en su último año, al entrar a la universidad gano una beca deportiva y ahora está cursando su primer año de administración con beca deportiva, en definitiva, es el otro orgullo de mi familia; luego estoy yo, mis padres saben que tengo problemas con las calificaciones, con mi falta de aptitud para los deportes y que frecuentemente me llaman la atención por ser poco seria en lo que respecta a mi vida, mis padres no poseen muchas esperanzas en mi, pero esa noche todo sería distinto. No pensaría en ellos y me concentraría en disfrutar la velada.


Cuando llegamos, vimos que todo estaba decorado con guirnaldas y globos, como si el comité de decoración no se hubiese esmerado mucho; después de un rato, empecé a buscar a Khal pero no lograba encontrarlo aunque pasados 10 minutos, alguien me tomo de la cintura desde atrás, al principio me asuste pero cuando hablo en mi oído lo reconocí.


--Te ves hermosa esta noche, Daenerys

-- me dijo Khal.


--Gracias, tu también-- le sonríe, pero reaccione en mis palabras y trate de corregirme mientras me ruborizaba-- es decir, no estás hermosa... Estás guapo.


El soltó una carcajada que me hizo sentir peor.


--¡Lastimas mi ego, pensé que también era hermosa! -- me dijo en broma y no pude evitar reír con el.


Luego de estar hablando un rato, me pidió que lo acompañara a un lugar, estaba nerviosa, seguro me besaba y no quería que terminara como la última vez. Empezamos a caminar hasta el campo de fútbol, me llevo debajo de las gradas, me apoyo en la pared y se colocó frente a mi para susurrarme -- eres hermosa, Daenerys.


Era el momento más feliz de mi vida, cuando senti sus labios rozar los míos fue como un sueño, no lo podía creer, Khal Drogo me estaba besando, su mano estaba en mi cintura y la mía en su nuca profundizando el beso, me sentía en las nubes; pero no todo es bueno, de repente sentí que se alejo de mi y cuando abrí los ojos, lo ví a más de metro y medio de dónde yo estaba y todo lo demás paso en camara lenta cuando las luces del campo se encendieron y cayó sobre mi un líquido espeso; cuando me percate que era pintura, me sentí la más tonta de este mundo, todos los amigos de Khal le estaban tomando fotos a la novatada de baile y yo solo me sentí humillada, dolida e increíblemente ingenua al pensar que todo era perfecto, tome mi bolso y salí de ahí con toda la dignidad que pude reunir mientras la mandaba un mensaje a Missandei diciendo que la esperaba afuera.


Cuando me encontré en el estacionamiento con Missandei y Lucas su cita, inmediatamente me preguntaron que me había ocurrido. Yo no quería hablar así que le dije que luego les explicaría, Lucas al verme en ese estado se ofreció a llevarnos porque si el padre de Missandei me veía así le notificaria a mis padre, quienes tenían razón, estos eventos no son para mí.


Una vez más, era el hazme reír y aún así, yo trataba de verle el lado gracioso, cuando me preguntaba solo reía y hasta bromee con mi ingenuidad.


Una semana después, Khal de me acerco y mientras acariciaba mi mejilla y me mostraba su sonrisa de "soy el mejor", me dijo: -- Daenerys, lo siento pero este año no podía faltar la novatada, dime qué lo entiendes, linda. -- y yo solo le respondí: -- claro, sin resentimientos. -- como si verdad no hubiera pasado nada.


Durante la última semana me sentí la más idiota del mundo, no solo por las bromas, también por mis calificaciones, nunca fui muy inteligente pero estuve a punto de suspender más de una, se podría decir que fue un milagro que me graduará.


Mis padres hablaron conmigo antes de la graduación y me explicaron su punto de vista sobre la universidad; debido a mi bajo rendimiento, los costos de manutención de mis hermanos y las deudas familiares, creían que lo mejor era que buscará trabajo después de graduarme y hasta me dieron solicitudes para mesera o cajera en McDonald's.


Mi propia familia no creia en mi, yo no lo podía creer y lo único que les dije fue:


--Lo pensaré ¿Si?


--Solo queremos lo mejor para ti, cariño, entiendenos. -- me dijo mi madre.


-- Lo se mamá, pero ahora estoy cansada y quiero irme a dormir, buenas noches. -- les dije mientras me dirigía a mi habitación.


Por primera vez llore por todo, por mi vida, mi familia, mis amigos, por todo; en definitiva, esa no era la vida que quería. Le conté a Missandei sobre los planes de mis padres y ella tampoco lo podía creer, después hablamos sobre mis gustos, ella conocía mi amor por el color, el diseño, las luces y todo lo que eso conlleva. Pero una carrera con fines artísticos era muy cara para poder costearmela trabajando y más en este pueblo, así que la única salida del hoyo de lo que hubiese sido mi vida, era irme de Essos en Mereen.


Los padres de Missandei la enviarían a Invernalia para que iniciará sus estudios universitarios, ya hasta le había comprado un departamento cerca de campus y así, no tardara mucho en transportarse; su familia es de las más poderosas de Essos, pero eso a Missandei nunca le afecto, ella era sencilla y humilde a pesar de todo. Cuando le conté mi decisión de irme del pueblo ella me invitó a irme con ella.


La decisión estaba tomada, me iría a Invernalia. El día de mi graduación hablé con mi padres, estaba nerviosa, todo el evento ocurrió en la mañana y al no ser una escuela muy grande fue una entrega rápida, ese día me tomé muchas fotos con Missandei, con Daario y hasta con Khal, mis hermanos no pudieron asistir por sus prácticas pero de todos mi mente estaba en la noticia que les daría a mis padres.


Durante la cena, les conté de mi decisión de irme del pueblo y de mi negativa a dejar de estudiar, la casa quedó sumida en un silencio tan intenso, que sentí la ira de mis padres vibrar por el espacio.


-- Pensé que te había criado mejor, debes entender que lo que planeas hacer es un suicidó. Nunca has tenido habilidades, Daenerys y soñar tan alto no es bueno para ti. Yo no seré el padre de una artista callejera, así que en el momento en que salgas por esa puerta dejas de ser mi hija-- dijo mi padre mientras las primeras lágrimas salían por mis ojos.


-- Cálmate Rhaegar, estás tomando una decisión precipitada-- le dijo a mi padre -- Daenerys, hija, yo sé que tú quieres estudiar pero trata de entendernos, no poseemos muchos recursos y pagarte la universidad es algo que no nos podemos permitir, además al ver tu historial académico no sería una buena idea hacerlo, por favor tratar de entendernos y recapacita hija-- me dijo mi madre.


-- ¿Por qué no confían en que podré hacerlo? Si me tuvieran la mitad de fe que les tienen a mis hermanos, verían que si lo puedo lograr -- dije explotando del mal genio que sentía, ellos si podían costear mis estudios pero lo veían innecesario.


-- ¿No entiendes que sería un desperdicio? -- me preguntó mi madre ya con su mirada colérica, la cual siempre iba dirigida hacia mi.


-- No, no lo entiendo-- dije y me levante pero la voz de mi madre me detuvo.


-- Si sigues con esa ideas y te vas, no vuelvas a esta casa-- me dijo ya estando fuera de si y levantando la voz.


Mi propia familia me acababa de dar la espalda y aunque sabía que mi madre no me apoyaría, que mi padre me repudiara, me mato.


En menos de dos semanas cumpliría la mayoría de edad y ellos no podrían detenerme entonces hablé con Missandei y empezamos a arreglar todo para el viaje: tenía miedo de lo que mis padres pudieran hacer, así que fui sacando las pertenencias que quería llevarme poco a poco; ellos pensaron que solo había sido una rabieta mía lo de escaparme, pero no, estaba más decidida que nunca.


Una tarde, mientras papá trabajaba y mi madre había salido, les escribí una nota donde les dije que mi decisión era innegociable, esperaba que algún día entendieran y me perdonaran y que a pesar de todo los amaba. Dejé la nota y me fui a la casa de Missandei, sus padres nos despidieron y nos fuimos en su auto nuevo, el que le regalaron por su graduación, manejariamos el primer tramo ese día y descansariamos en una posada para retomar el día siguiente.


La ciudad era un mundo totalmente distinto a Essos, ahí empezaría mi vida y aunque en un principio no encontraba trabajo, me contrataron en el jardín botánico y así empecé a ahorrar para pagarme cursos de diseño.


Un día estaba cortando unas orquídeas cuando llegó la señora Lincoln, una clienta frecuente, me preguntó sobre que sería lo mejor para su jardín ya que lo estaba remodelando, le di diversas opciones pero ninguna le pareció, entonces me dijo:


--Yo quiero algo hermoso pero que no ocupe mucho espacio, mi querida Daenerys, que nadie más tenga.


Ahí ví mi oportunidad y le ofrecí un diseño de jardines verticales que había hecho tiempo atrás para un portafolio, a ella le encantó la idea y me preguntó que si lo podría realizar.


--Claro que si, señora Lincoln, solo dígame para cuando lo quiere y su dirección, lo podría realizar en dos fines de semanas.


--Esta bien hija, me alegraría mucho que lo puedas hacer a más tardar a final del mes. -- me dijo.


Desde ese momento y por primera vez todo empezó a ir mejor, la señora Lincoln quedó feliz con mi trabajo y me recomendó con sus amistades, todos los trabajos que fui realizando los fotografié para mí portafolio.


Tres meses después, Missandei prácticamente me obligó a ir a una entrevista en publicity Stark, yo tenía miedo, era solo una joven con sueños de diseñadora, apenas iban seis meses desde que me ido de Essos y ahí estaba, sentada en el vestíbulo principal de una de las compañías publicitarias más grandes del país.


Estaba tan nerviosa que casi no escuché cuando me invitaron a pasar a una de las oficinas, me entrevisto una mujer en sus 40 y pocos, me dijo su nombre es Jennifer Cox, es agradable pero sería y cuando la entrevista termino, me dijo que si llegaba a ser escogida me notificaria.


Está segura que nunca me llamarían, competía el puesto con más de cien aspirantes con estudios superiores a mi, yo solo había remodelado salones y uno que otro jardín.


Una semana después, tuve una sopresa enorme cuando me llamaron de Publicity Stark, me ofrecieron un puesto como diseñadora en prueba, gracias a qué la señorita Jennifer Cox vio algo en mi y me quería contratar para probar mis habilidades en campo. Missandei estaba tan orgullosa de mi como yo agradecida con por obligarme a ir a esa entrevista.


Dos años después, ya era la supervisora de diseño y publicidad de la empresa, me costó demostrar mi talento pero con dedicación y el apoyo de Missandei, lo logré.


Jennifer Cox, es la supervisora de obras directas, mientras que yo me encargo de la parte de dibujo y diseño, la empresa es tan grande que está dividida en muchas secciones; para las juntas con la cooperativa, solo el personal superior puede puede asistir, por eso, desde mi ascenso, me he visto en vuelta ya en varias juntas.


Pero de lo que más me incómoda de esas juntas es mi jefa, la gran Sansa Stark, dueño total de Publicity Stark, es una mujer fría e imponente que no acepta errores, les gusta el control hasta el punto de ser desalmada.


Missandei cursaba su tercer año de negocios internacionales en la universidad, cuando conoció a Gustavo Grey, un hombre guapo, castaño y de ojos color café de quién quedó enamorada en corto tiempo, después de tres meses de relación Missandei empezó con vómitos y mareos, así que decidió hacerse una prueba de embarazo, ambas estábamos muy asustadas por qué no sabíamos que pasaría después.


Nunca pensé que la palabra positivo te pudiese cambiar la vida totalmente; cuando Missandei se lo dijo a Gustavo, el reaccionó de la peor manera y dijo que no se haría cargo, que todavía tenía mucho que hacer con su vida.


Desde entonces no volvimos a saber de el; Missandei le dijo a sus padres pero ellos, y por increíble que parezca, la repudiaron y le dijeron que los había decepcionado echando a perder su vida y desde entonces no volvieron a contestar sus llamadas, así que Missandei dejo la universidad y empezo a trabajar para poder mantener a su bebé.


Y como el departamento era de sus padres, nosotras decidimos mudarnos.


Yo la ayudaba en todo lo que podía, mi sueldo era generoso pero no alcanzaba a cubrir todos los gastos; fueron tiempos difíciles pero logramos adaptar nuestro departamento para recibir a un bebé y estábamos muy emocionadas, aunque la familia de Missandei no había vuelto a hablar con ella durante su embarazo, igual que yo he tratado de comunicarme con mi familia más de una vez, pero nunca me contestan.


Un día estábamos en nuestro departamento cuando de repente Missandei se quedó estática, los dolores empezaron, meses atrás habíamos vendido su auto para comprar uno que se adaptará a nuestras necesidades, así que lleve a Missandei al hospital donde teníamos programado el parto.


Horas después, la doctora me notifico de algunas complicaciones que hubo durante el parto y que por eso Missandei y la pequeña Chloe debian permanecer una noche entera en observación, cuando me permitieron pasar a la habitación a verlas, Missandei estaba muy pálida mientras acariciaba a su hija como solo una madre lo puede hacer. Com amor.


Cuando me vio, me sonrió de manera triste y me pidió que le cuidara a su hija en lo que descansaba. Y esas fueron las últimas palabras de mi mejor amiga.


Un golpe en mi escritorio me despierta de mis recuerdos. Cuando levanto la mirada me encuentro con los azules y fríos ojos de mi jefa.