Regreso a la escuela.
CAPÍTULO 1.
Un nuevo día ha llegado.
Finalmente era el momento de regresar a la escuela tras las cortas vacaciones de verano.
Quizás para muchos es aburrido regresar a la escuela, pero hay una chica a la cual le encanta ir a la escuela y ansiaba como nunca esto llegara.
-¡AAAAH! ¡¿Habrá chicos nuevos?! ¡¡Que emoción!!- dijo una chica con una súper sonrisa mientras terminaba de colocarse su uniforme escolar.
-Agh... ¡eres la única anormal a la que le gusta regresar a la escuela!- dijo molesto un chico similar en aspecto a la fémina, pero este tenía muchas ojeras y se encontraba evitando la luz del sol con sus sabanas.
-Realmente no me gusta ir, pero a veces me aburro de estar en casa y... ¡hay personas a las que me gusta ver de vez en cuando! Anímate, Katashi.- dijo con una sonrisa a su hermano menor por poco.
-Admiro tu entusiasmo, yo a penas y puedo levantarme día a día...- respondió con un suspiro pesado, ante esto sólo rió la chica y, por consecuencia recibió un almohadazo de otra persona.
-¡YA CALLENSE! ¡¡NO ME DEJAN DORMIIIIR!!- gritó desesperada una niña de 12 años, la menor entre aquellos.

-Bueeeeenos días Suzu, ¿lista para este increíble día?- llegó de sorpresa la misma chica de antes entusiasmada, abrazando por el hombro a su amiga un poco más bajita que esta.
-¿Buenos días? ¡Terribles! En fin. ¿Cómo la pasaste en las vacaciones?- respondió con una mueca de disgusto.
-Ash. ¡Anímense agua fiestas! ¡Katashi y Yuki estaban igual!- hizo una pausa demostrando su molestia con el ceño fruncido. -Pues me fue bien, pero ya extraño ver al guapo de Takeo.- respondió con una sonrisota.
-Ese Takeo... lo siento pero no me da buena espina, yo creo que deberías alejarte de él.- dijo con una sonrisa nerviosa.
-¿Por qué siempre dices lo mismo? ¡Lo conozco desde el jardín de infantes! Sería incapaz de traicionarme, además, todavía ni siquiera damos el primer paso.- respondió segura.
Ante esto, Suzu, su amiga, solo suspiró pesadamente y continuó el camino cabizbaja, mientras su querida amiga, T/N caminaba con prisa y alegría hacia la escuela.
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-¡Tu falda es muy corta! La próxima vez te llevarás reporte.- dijo una maestra en la entrada de la puerta inspeccionando que los alumnos fueran vestidos correctamente.
-Tú, ¿y tu corbata? ¡Ponte a hacer 20 sentadillas en esa esquina!- señaló molesta a un chico.
-¡Ohayo~ miss!- dijo con una sonrisa la siguiente en la fila, ____.
-¡Oh! ¡Buenos días, T/N! Adelante.- respondió con una sonrisa cediéndole el paso, a lo que todos la miraron con envidia y esta solo les guiñó el ojo burlona.
-Suzu, como siempre, muy responsable pero te falta energía, ¡adelante!- dijo con negación la maestra hacia la amiga de la que anteriormente pasó, recibiendo por su parte una mirada de vergüenza.
Y así, ambas se fueron hacia el salón, para acomodar sus cosas y esperar a que las clases comenzaran en este nuevo día escolar.

-¡¡Takeo-kun, espera!!- una chica se encontraba apresurada corriendo por los pasillos persiguiendo a alguien.
-¿Qué pasa?- el mencionado se detuvo y giró para ver a la chica, mirándola con una leve sonrisa.
-B-Bueno... ¡¡quería entregarte esto!!- la chica hizo una reverencia estirando los brazos para entregarle una carta al chico.
-Oh, ¡gracias, T/N-chan! Leeré esto al llegar a casa, nos vemos.- dijo el chico guardando en los bolsillos de su suéter con cuidado la carta, para después despedirse con un gesto de manos e irse.
-¡NO HAY DE QUE! ¡¡LÉELO CUANDO PUEDAS!!- respondió la fémina con una sonrisa y un sonrojo en sus mejillas.
-Al fin lo hice, ¡que genial!- dijo la oji C/O retirándose del pasillo para irse a recoger sus cosas.
Un nuevo día de escuela había finalizado, y tenía varias tareas... sin embargo, lo que más le emocionaba a la chica, era el hecho de que por fin le había confesado sus sentimientos al joven que "cautivó" su corazón.