★ 𝘓𝘪𝘵𝘵𝘭𝘦 𝘚𝘵𝘢𝘳 ★
↓
Mención de violencia intrafamiliar.
↑
Estoy solo.
No tengo a nadie.
Mucho menos a Sapnap.
Sapnap era el que se encargó de dejarme solo, sin nadie, sin tener con quien hablar.
Los vecinos cada vez se preocupan más, el maquillaje ya no era suficiente para cubrir todo. Cada vez era más difícil esconder los golpes.
Sapnap cada vez lo hacía con más fuerza, con más odio.
¿Porque?
No había motivo, solo lo hacía.
Lo amo.
Realmente lo hago.
Pero ya no puedo aguantar cada vez más.
Simplemente no puedo.
Pero...
¿Cómo lo hago si estoy solo?
Sapnap se encarga cada noche de revisar con quién hablo y que digo.
Si me ve pidiendo ayuda es peor.
Pero ni hablar cuando me ve hablando con una persona por mucho tiempo, sobretodo si el no está ahí.
Específicamente hombres, al igual que vecinos.
¿Alguna vez haz visto las estrellas?
¿Que opinas sobre ellas?
Las estrellas son muy lindas.
Ojalá ser una.
Ojalá ser una, estar en el cielo sin ningún problema. Sin Sapnap.
Total.
No tendría que enojarse.
Dejaría gastar de plata en mi.
Se ahorraría el funeral porque ¿a quien invitaría?
Además.
Dudo que lo hiciera.
El claramente no me ama, está más que claro.
Esto no es amor.
-¿Puedes dejar de ser tan maricon e irme a preparar algo rápido para comer? Tengo hambre.
-Lo siento, Sapnap. Altiro voy.
-Como sea Karl. Apúrate y espero que se vea decente.
-Esta bien. ¿Quieres algo en específico?
-¿Cómo puedes ser idiota? - Dijo, para luego pegarme una cachetada. -Hazme fideos con salsa. También quiero una ensalada de tomate y palta.
-Enseguida lo hago.
Salí de la habitación para bajar e ir directo a la cocina. Llegue y empecé a buscar todo lo necesario. Colador, salsa, fideos... No podía ser... Justo ahora... En este momento no podía pasar... No ahora...
-¿Que haces ahí quieto como una niñita? ¿La princesita se le olvidó que hacer?
-Creo que no quedan más fideos. - Dije dándome vuelta para verlo.
-¿Eres idiota? Anda a comprar. Ahora.
Por el tono de voz de Sapnap, estaba molesto. No lo pensé y fui hacia el para que me entregará el dinero y poder ir a comprar. "Pobre de ti que te quedes con el dinero o que hables con alguien", fueron exactamente sus palabras.
Abrí la puerta para irme hacia la tienda, Sapnap cuando se enojaba se volvía más violento, correr era la única opción que me quedaba.
-Karl, es un gusto verlo ¿en qué lo puedo ayudar?
-Deme fideos blancos por favor... Los que sean...
-Esta bien - Dijo la mujer para agarrar los fideos de siempre. -Karl, usted puede confiar en mi. Si usted no puede, yo puedo denunciar por ti.
-Por favor, no se meta nuevamente. La última vez me fue peor, por favor, no hagan nada.
-Son 15 dólares por los 10 paquetes de fideos.
-Tenga. - Le entregué el un billete de 20 de dólares.
-Sábado 17 de Diciembre. Apenas Sapnap se vaya necesito que hagas una maleta con todo lo básico que necesites y vayas a la casa de cualquier vecino. - Dijo mientras buscaba un billete de 5 dólares. -Ese día, saldrá un vuelo en dirección hacía Carolina del Norte. -Estiro su mano para entregarme el billete. -Queremos que estés bien, nosotros no te obligaremos pero por favor, piénsalo.
-Gracias, muchas gracias.
Tome las cosas, tome la bolsa en la cual me había echado las cosas y salí corriendo lo más rápido que pude de vuelta a la casa.
Cuando sentía que no podía pasarme nada más, doblando en una esquina me caí. Mi pierna estaba sangrando, tuve que pararme rápido y seguir corriendo para evitar que se me salga el maquillaje. No aguanto el dolor, era mucho pero no podía parar, menos cuando ya estaba casi en la casa.
-Por fin llegaste. ¿Porque mierda te demoraste tanto?
-Y-yo... Lo siento... La señora no encontraba un billete de 5 dólares... - Saque el billete del bolsillo para entregárselo. -Eso fue lo que sobró, salieron 15 dólares los 10 paquetes de fideos.
-¿Y esa herida en tu pierna?
-Estoy bien, solamente me caí en la esquina.
-Anda a limpiarte esa herida. Vuelves rápido. - Asentí y cuando estaba apunto de subir Sapnap me habló. -Ten. Toma esos 10 dólares.
-Gracias, Sapp-Sapnap. - Casi, casi le digo el apodo con el le decía de cariño. Al parecer, Sapnap no lo noto, porque no hizo nada al respecto.
Subí las escaleras para entrar a la habitación. En el cajón de mi lado con llave, guarde el billete de 10 dólares, aproximadamente llevo 500 dólares ahorrados y si Sapnap salía el sábado con todo el dinero ahorrado lograría aunque sea por unos meses estar en un departamento. Mirar ese cajón me da una tristeza muy grande, pero eso me pasaba solo por confiar en que el quizás, aunque sea un poco me amaría.
*FlashBlack*
-Sapnap... Hoy es nuestro aniversario y... te había echo esto. Llevo 3 meses haciéndolo... espero te guste.
-¿Eres idiota? - Dijo Sapnap parándose frente a mi. -¿Crees que me va a gustar está mierda echa con unos papeles?
-Sap-Sapnap...
-Cállate no te quiero escuchar. - Dijo mientras rompía el llavero de panda que tanto me costó hacer. -Ohhh ¿La princesita quiere llorar? Todo lo que hiciste es una mierda. Tu también. Esta figura de panda es tan horrible que me dan ganas hasta de vomitar. - Tiro la figura, la cual fue la que más me costó hacer al suelo para luego comenzar a pisarla.
Cuando se canso de pisarla me miró. De un empujón me dejó acorralado contra la pared sentado mientras se desabrochaba el cinturón.
*Fin FlashBlack*
Ver cada papelito, todo lo que me esforcé por hacerlo, estuve más de 3 meses casi sin dormir por hacerle un regalo, un regalo para que se diera cuenta que yo lo amo, pero... ¿Realmente Sapnap me ama? ¿Realmente Sapnap me ama o solo soy su juguete en todos los aspectos posibles?
No puedo.
No puedo llorar en este momento, menos con Sapnap esperando que le cocinara.
Cerré el cajón con llave y fui directo hacia el baño para limpiarme la herida. Una gota de alcohol deslizó por mis piernas, fue suficiente para soltar un leve gemido de dolor, gran parte de la gota cayó por todas las otras heridas, si bien tenía muchas capas de maquillaje, no fueron suficientes para que no me doliera. Comencé a sacarme la ropa, tomar una ducha me ayudaría a quitarme maquillaje y desinfectar un poco la herida. Aunque Sapnap se enojaría... No... mejor ahora no... Me acomodé la ropa rápidamente para buscar una venda que tenía y ponermela en la pierna. Seguido de esto, baje nuevamente hacia la cocina en la cual me encontré a Sapnap.
-Tengo que ir a una reunión a las 7:30 online.
-Bien, ya puse el agua... Pronto estará listo. Si necesitas algo más, no dudes en preguntarme.
-Como sea. Voy para arriba, cuando esté listo me llamas.
-Esta bien.
Eche los fideos en la olla y comencé a preparar la salsa.
Quizás la persona de la tienda tiene razón.
Podría intentar escapar ese día, era mi oportunidad.
No tenía donde llegar pero quizás con ese dinero lograría tener algún lugar aunque sea para dormir.
Estaba todo listo, lo serví y subí a buscar a Sapnap.
Abrí lentamente la puerta. -Esta listo, Sapnap.
-Voy enseguida. Espero que esté decente.
Junte la puerta para bajar y sentarme a comer.
Sapnap se sentó y empezó a comer, no hizo ningún comentario mientras comíamos, supongo que le abra gustado.

-Me voy al bar. No me esperes, no llegaré temprano.
-Bien Sapnap...
Tomo sus cosas y se fue.
Fui hacia el lavaplatos para empezar a lavar los platos.
Habían muchas una tazas, pero había una en específico, la que me regaló Sapnap por nuestro primer aniversario.
Extrañaba a Sapnap, el Sapnap cariñoso del cual me enamore.
El único momento en el cual lograba ser "feliz" era cuando Sapnap llegaba borracho, pero cuando llegaba borracho cariñoso.
Había veces en la que Sapnap llegaba borracho, pero sobretodo, cariñoso.
Me abrazaba, me mimaba, me daba besos y sobretodo me demostraba cariño.
A veces, Sapnap llegaba borracho y era un infierno. Lo único que hacía era pegarme, recordarme que era un estorbo en su vida y que ojalá me matara pronto.
¿Realmente Sapnap me ama?
¿Esto es a lo que llamas amor?
Seque las cosas, mis manos y fui hacia el patio para sentarme a ver a las estrellas.
Hace 10 años conocí a Sapnap, en el colegio. Iba en 1° medio, estaba sentado en el patio del colegio viendo las estrella y el se sentó al lado mío.
-La fiesta está muy aburrida, ¿no lo crees?
-No me gustan las fiestas, solo quiero irme.
-Entonces, ¿por qué viniste?
-No se. Un amigo me pidió que viniera pero está con sus otros amigos.
-Soy Sapnap.
-Yo Karl.
-Bonito nombre, igual que tú. - Solo me límite a empezar a reírme.
1 año después, Sapnap me invitó al parque "Las mariposas", y como el nombre dice, estaba lleno de mariposas. Era un lugar precioso, bajo la luna Sapnap y yo estábamos parados frente a unas flores llena de mariposas viendo las estrellas.
-Karl, hace un año nos conocemos y realmente estoy totalmente enamorado de tí, quiero que me dejes ser la persona que duerma contigo, cuidarte, protegerte. - Se arrodilló ante mí, sacando atrás de él un peluche de osito y un ramo de flores. -Karl, ¿quieres ser mi novio?
-Si, si quiero Sappy. - Nos dimos un beso y finalmente un abrazo.
2 años después, 3 meses después de mi cumpleaños N-°18, Sapnap me invitó a un restaurante, lujuso y precioso.
-Llegamos 3 años conociéndonos, 2 años de relación, nos llevamos tan solo un año y creo que es el momento de dar el siguiente paso. - Se arrodilló ante mí sacando un ramo de flores, junto a un anillo. -Karl, ¿quieres casarte conmigo?
Todos al rededor aplaudían, cuando acepte todos celebraron.
¿Quien lo diría?
Luego de 5 años estaría con el todavía, pero viviendo un infierno.
Cada vez que se veía en un espejo lloraba, intentaba darme cumplidos para subirme el autoestima. Si yo no lo hacía, Sapnap no lo haría.
Quizás debería descansar un rato, Sapnap llegaría borracho y había una posibilidad de que me obligará a tener relaciones.