JiCheol ♡ Happy Valentine's day.

Summary

JiHoon odia el día de San Valentín y el hecho de tener una relación basada en sexo con su mejor amigo no hará cambiar su opinión.

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Complete
Chapters
4
Rating
n/a
Age Rating
18+

Estoy enamorado de ti

La espalda del Omega chocó contra las frías baldosas de las duchas mientras SeungCheol lo volvía a penetrar, esta vez con más fuerza y certeza, golpeando su próstata en repetidas ocasiones, JiHoon enrolló las piernas en su cintura, sujetándose en su espalda y hombros para no caer, estaba temblando de placer.

Se podía escuchar el eco de sus gemidos y de sus respiraciones agitadas por los camerinos del equipo de fútbol junto al agua que caía por la espalda de SeungCheol.

El Alfa quería marcarlo, su instinto animal le pedía encajar los dientes en la tersa piel de JiHoon pero jamás se lo perdonaría hacerlo sin su consentimiento.

Se limitaba a dejar chupones en cada parte de su cuerpo y algunos hematomas que sin querer provocaba al sumergirse en el placer y presionar con fuerza sus dedos en la piel ajena.

Afortunadamente JiHoon jamás le reclamó por ellos.

Sus labios se encontraban en besos fugaces, mezclando sus gemidos, las feromonas desprendiendo de la piel de JiHoon volvían loco al Alfa, ese sutil aroma a flores, y por otra parte, JiHoon deseaba que el intenso aroma a hierbas de SeungCheol quedara impregnado en su piel. Sus cuerpos se estremecieron y SeungCheol sintió como su nudo fue creciendo al correrse en el interior de JiHoon pero dentro del preservativo. Y con agudo gemido de sus labios, JiHoon alcanzó al orgasmo, sus piernas temblaron y con la poca fuerza que le quedaba abrazó a SeungCheol y descansó el mentón en el hombro ajeno, recuperando la respiración.

El Alfa lo llevó a las bancas y se sentó con el menor encima, esperando que el nudo se desinflamara. Acarició la espalda del menor con la punta de sus dedos, de arriba hacia abajo, dejando pequeños besos en su hombro.

Después de algunos minutos giró el rostro hacia un lado buscando los labios de JiHoon y los tomó con delicadeza —Estoy tan enamorado de ti —Susurró en medio del beso.

—No hagas esto por favor —Bufó JiHoon, soltando un quejido de dolor al levantarse.

—¿Qué?

—Iré a comer algo antes de la clase de matemáticas —Tomó una de las toallas y comenzó a secarse antes de ponerse el uniforme.

—JiHoon —Se levantó rodeando su cadera con una toalla, buscando que el menor lo mirara a los ojos pero JiHoon seguía juntando su ropa que estaba regada por el suelo, se acercó a él y lo sujetó de la muñeca para que le pusiese atención —Estoy enamorado de ti.

El omega levantó la cabeza —Tómate una aspirina, recuéstate y se te pasará.

—No estoy bromeando —Tomó el rostro de JiHoon acomodando sus mejillas entre sus manos.

—Yo tampoco lo hago —Bajó los brazos del Alfa y comenzó a vestirse.

—¿Esa es tu respuesta?

—Sí —Respondió mirándolo a los ojos, se abotonó la camisa mirando las notorias y nuevas marcas en su pecho, se giró hacia el mayor y soltó un suspiro —SeungCheol esto es sexo, estoy en mi ciclo, tú también, nos necesitamos, por favor no lo arruines.

—Bien —Se dio la media vuelta abriendo el casillero —¿Sabes? Yo tampoco quería enamorarme de ti pero supongo que podré hacerlo de alguien más, ¿No?

El omega apretó sus labios y tomó su mochila del suelo, aventándola a la banca donde SeungCheol recién había dejado su ropa deportiva —Supongo que sí, hazlo, busca a alguien más.

—Cuando lo haga te diré porque querré estar solo con esa persona.

—Hicimos un trato, no lo puedes romper.

—¿No quieres que esté con otro chico y tampoco quieres que me enamore de ti? —Preguntó elevando la voz —¿Y qué hago? ¿Dejo que solo me busques para tener sexo y ni siquiera pueda tomarte de la mano en los pasillos?

—Nos vemos en clases —Recogió su mochila del suelo y le dedicó una furiosa mirada.

—Bien —El Alfa no se quedó atrás, frunciendo el ceño.

—Bien.

—¡Bien!

—¡Bien! —Exclamó JiHoon dándose la media vuelta para salir de los camerinos.

Se conocían desde los siete años, eran vecinos y mejores amigos.

SeungCheol había tomado el primer celo de JiHoon y cada uno desde ese entonces pero no fue al azar, tampoco casualidad, el Alfa también necesitaba satisfacerse y sinceramente los dos pensaban en que no pudieron haber elegido a alguien mejor, lo disfrutaban debido a la confianza que existía, cada encuentro era mejor que el anterior pero prometieron que solo sería sexo cuando lo necesitasen e hicieron un trato.

Nada de besos, cariños o atenciones en público.

Nada de peleas, mentiras, nada de celos.

Nada de apodos cariñosos.

SeungCheol tenía prohibido marcarlo, no habría un lazo, no eran una pareja destinada.

No podían enamorarse.

Esas eran las estrictas reglas que debían seguir pero poco a poco fueron cediendo en algunas, de todas formas, no cambiaba el hecho de que era sexo.

Pero SeungCheol fue el primero en caer enamorado de JiHoon, fue imposible no hacerlo, poseía una personalidad única, dulce y ácida a la vez que lo volvía loco, amaba sus arranques de ira donde era el único que podía calmarlo, adoraba verlo dormir a su lado cuando subía a escondidas hasta su habitación por el árbol que estaba afuera de su ventana, amaba verlo y hacerlo sonreír, abrazarlo, besarlo, acariciarlo, JiHoon era un chico increíble, no deseaba enamorarse de nadie más, quería dejar a un lado todas las reglas y tener una relación normal pero el omega no creía en el amor, no después de ver a sus padres divorciándose, las promesas y el amor verdadero no existía, las palabras de su padre, esas veces que le dijo a su mamá que siempre iba a estar a su lado, que siempre la iba a amar, todo era una mentira.

Y no iba a dejarse engañar por un Alfa.

Por la misma razón solía enumerarle todas las razones por las cuales seguramente lo iba a dejar, o iba a querer acabar con el trato.

La primera era su mal humor.

Lo que no sabía era que los motivos que le daba a SeungCheol para espantarlo, eran las razones para haberse enamorado de él.

Durante la clase de matemáticas SeungCheol miró de reojo al castaño, estar cursando el último año de instituto y que le aumentaran las horas de clases había sido una tragedia para todos, así que hasta las seis de la tarde debían verse las caras aunque JiHoon lo evitara.

—¿Puedes dejar de mirarme? Es molesto —Regañó el omega en un susurro levantando la cabeza para no ser descubiertos por el maestro, miró a su compañero de asiento y le frunció el ceño.

—No, no quiero —Contestó SeungCheol en voz baja, inclinándose hacia el castaño, arrugando la nariz.

Continuó escribiendo con una molesta e intensa mirada sobre él, se giró hacia el Alfa, su rostro se había relajado y ahora lo miraba con curiosidad.

—¿Qué ocurre? —Preguntó confundido —¿Por qué me miras así?

—Tienes una basurita en el ojo —Contestó SeungCheol levantando el brazo en dirección al omega.

—No, no la tengo.

—Déjame quitarla —Se inclinó hacia adelante —Cierra los ojos.

El menor obedeció y unos labios se posaron sobre los suyos en un rápido y sonoro beso, abrió los ojos encontrándose con una sonrisa enorme del Alfa, miró a su alrededor y no dudó en golpearlo con su cuaderno.

—¡Nada de besos en público! —Chilló limpiándose la boca.

—¡Silencio! —El maestro miró a los estudiantes, se acomodó los anteojos y al verlos tranquilos siguió escribiendo en el pizarrón.

—Te detesto —Murmuró el omega, apretando el bolígrafo entre sus dedos.

—No tanto como lo hago yo.

—Hace una hora atrás dijiste que me amas, ¿Tan rápido se te olvidó? —Dijo sin mirarlo, ninguno lo hacía, solo levantaban la cabeza para luego bajarla y escribir los ejercicios matemáticos siguiendo al maestro —Ridículo.

—Tonto.

—Cállate —Movió el pie golpeando al Alfa.

—Cállate tú —Imitó la acción del menor agregándole un suave golpe en el brazo.

Para el grupo de amigos que era testigo de la infantil discusión de la pareja desde los asientos de atrás no era algo nuevo, SeungCheol y JiHoon demostraban que se odiaban pero en el fondo la realidad era muy distinta, sólo no se animaban a dar ese paso.

Al menos JiHoon.

Al día siguiente en el primer receso de la mañana el omega salió del salón de clases con un zumo de manzana y un sándwich, buscó a sus amigos con la mirada quienes estaban sentados en las bancas del patio del instituto, al acercarse se percató que no había espacio para él, SeungCheol al notarlo separó las piernas y colocando las manos en la cintura de JiHoon lo hizo sentarse en una de sus piernas.

Se miraron a los ojos sin decirse nada, estaban rompiendo una regla pero decidieron pasarla.

Mientras la conversación avanzaba entre risas y anécdotas, SeungCheol terminó rodeando la cintura del omega con los brazos y JiHoon al acabar de comer apoyó la cabeza en el hombro del pelinegro, inspirando su aroma, pasando sus piernas por encima de las del mayor para estar más cómodo.

—Anoche no fuiste a mi habitación —Dijo JiHoon en voz baja mientras los demás chicos reían de quién sabe qué.

—Anoche no quería verte —Mintió SeungCheol recibiendo una furiosa mirada por parte del menor —Mi mamá supo de la última calificación que saque en geografía.

—Dile que hoy irás a mi casa a estudiar, te necesito estos días y lo sabes, anoche estaba como un loco.

—No es mi culpa.

—SeungCheol —Con sus brazos rodeó los hombros del Alfa, abrazándolo —Por favor.

—Iré a las once y deja abierta la ventana de tu habitación —Pidió el mayor —No quiero volver a caerme, la semana pasada casi me rompo la espalda por estar esperándote.

—Lo haré —Soltó una leve risa, se acomodó acariciando el cuello del mayor con la punta de su nariz y SeungCheol hizo lo que más necesitaba en ese momento; lo estrechó entre sus brazos haciéndolo sentir protegido —Gracias.