🍂Rueda de la fortuna🍂
—Que tengan un feliz otoño estudiantes—. La maestra se despidió de sus alumnos mientras guardaba sus cosas. En cuestión de segundos el salón estaba vacío a excepción de un estudiante qué siempre se quedaba dormido los últimos quince minutos de clase.
—Soobin-ah levantate, ya es otoño, hasta el semestre que viene—. Habló la mujer mientras el muchacho se removia en su silla.
—Ah, mngh—. Soobin lentamente abrió sus ojos al verse solo en el salón. La maestra lo regaño levemente pero lo dejo ir despidiendose de el hasta el proximo año.
Soobin se movió sin cuidado entre los pasillos en busca de sus amigos Beomgyu y Taehyun. Ese día era el último del otoño y se supone que saldrían juntos a un parque de diversiones cercano y pasar el rato entre ellos, o quizás hacer una pijamada, era algo que no tenían nada planeado aún.
—¡Kai!—. Saludó el peliazul a su amigo que se encontraba haciendo caras y cosas en las escaleras.
—¡Soo!—. Saludó sonriente Beomgyu y bajó las escaleras para lanzarse encima de su amigo—, ¡Feliz otoño idiota!,te estaba esperando—reclamó.
—Me quedé dormido en clases de nuevo, lo siento—. Se disculpo el con una sonrisa.
—Pobre señorita Kim que nunca estas despierto en sus clases—. Se escucho ahora la voz de Taehyun llegar abrazando a ambos chicos—. Feliz otoño, señoritos.
—¡Feliz otoño!—. Los tres amigos se abrazaron y salieron de la escuela apresurados, ya que creían que si se quedaban más los dejarían para siempre.
—En fin ¿Como les fue en clase?—. Se atrevió a preguntar Soobin.
—Meh.
—Normal.
—No puede ser—. El mayor de los tres que era Soobin río ante esas respuestas, se lo esperaba así que no le sorprendió mucho.
Los tres amigos se conocieron en su escuela. Primero fueron Taehyun y Hueningkai ya que compartían la misma clase juntos y le hacían la vida imposible a su maestra, luego conocieron a Soobin quién era nuevo en la escuela y parecía cachorro perdido por los pasillos así que decidieron ayudarlo y al hablar con el se dieron cuenta de lo agradable que era, y prácticamente se lo quedaron o comenzaron a juntarse más con el.
Pasaron ya diez años siendo amigos, dónde las bromas a los maestros y cada verano eran inolvidables, no estaban a punto de graduarse pero tampoco les faltaba mucho, solo dos años para eso, siendo apenas unos adolecentes de dieciete y diecinueve años en el caso de Soobin. Pero siendo este un otoño más dónde Hueningkai iría de vacaciones con su familia una semana y Taehyun trabajaría este año para ir a un concierto, estarían un poco distantes y solo hablarían por teléfono.
—Vamos a los carritos primero—. Dijo el menor de todos, Kai, emocionado y dando pequeños saltitos para que le prestarán atención.
—Vamos a esos y luego por los juegos mecánicos—. Habló el mayor por lo que los otros asistieron contentos.
En una tarde de otoño los tres amigos disfrutaban entre risas y pequeños golpes su último día juntos hasta dentro de dos meses que se encontrarían de nuevo en la escuela y tendrían que esperar otra vez para sus vacaciones de otoño.
Los tres chicos fueron entre risas a todos los juegos que había en el parque de diversiones, disfrutando su compañía mutua como siempre lo habían hecho, dónde se cayeron accidentalmente encima de un puesto de hot dogs y tuvieron que ayudar a recogerlo. Sin embargo, eso no sería lo más interesante, ya qué Hueningkai, el menor de los tres; pensaba declararle su amor en la Rueda de la Fortuna a su amigo Taehyun, apoyado de Soobin saliendo todo perfecto hasta ahora.
—¿Estas listo Kai-ssi?—. Preguntó contento Soobin hacía el primero y este asintió un tanto nervioso.
—Lo estoy Soobin hyung, solo que algo nervioso—. Hueningkai respiraba hondo y se hecha a aire con sus manos respirando al ver como serían los siguientes en subirse a la fila.
—Suerte Kai-ssi—. Ánimo el peliazul a su amigo viendo como ambos se hiban en un puesto de dos en la rueda de la fortuna y avanzaban, el por su parte para escuchar mejor se subió el solo en el siguiente carrito, mientras escuchaba a cuestas como Kai intentaba decirle a Taehyun sus sentimientos.
Casi en la cima de la rueda, mal comenzó a balbucear hacia Taehyun lo que sentía, Soobin los miraba desde abajo con una sonrisa y Taehyun estaba completamente rojo ante las palabras de su amigo. Al pasar unos minutos dónde no pudo hacer más que balbucear, Taehyun respondió diciendo que sentía lo mismo por aquel chico de sonrisa bonita; y justo cuando sellarian sus palabras con un pequeño beso, lo inesperable paso.
—¡¿Qué carajos!?—. Alarmando a Hueningkai y Taehyun se escucho un gritó de Soobin desde su carrito y bajaron su vista para ver que ocurría.
Eso si fue interesante.
Un joven pelirosa con ojos grandes y camisa cuello de tortuga, estaba sentado al lado de Soobin con una sonrisa mientras el otro gritaba alarmado, el chico había escalado la rueda de la fortuna cuando la detuvieron y se sentó juntó a Soobin charlando tranquilamente con el.
—Hola.....soy Yeonjun—. Saludo el pelirosa hacía un alarmado Soobin que lo veía con los ojos abiertos—. Debo decirte que me pareciste muy bonito en cuanto te vi, y decidí escalar la rueda para invitarte a salir—. Sonrió con inocencia.
—¡Creeme que me di cuenta que escalaste hasta aquí!—. Respondió alarmado el peliazul viendo con sus ojitos entrecerrados al contrario.
—¿Eso es un si?
—¡Claro que no! ¡no te conozco!—. Respondió alarmado el peliazul con sus mejillas encendidas en un tono rojo extendiéndose hasta sus orejas.
—Entonces me presentó, soy Yeonjun niño de los ojos bonitos—. Con una sonrisa el pelirosa tono suave la mano de Soobin haciendolo soltar un chidido avergonzado—. ¿Como te llamas?.
—Soobin....—. Con el color invadiendole las mejillas cada vez más, Soobin aparto su mano guardandola—. Pero no saldré contigo.
—Entonces será por las malas hermoso—. Con esa última advertencia, el pelirosa tomo entre sus manos la barra de metal frente a ellos que los protejia y comenzó a mecerlos y agitar el carrito de ambos haciendo chillar cada vez más al peliazul.
—¡No hagas eso! ¡Detente Yeonjun!—. Gritó alarmado el peliazul agarrándose a su asiento.
—¡No lo hare hasta que aceptes mi cita Soobin!—. Gritó el pelirosa ganandose suspiros de las personas que veían a su alrededor ante gesto tan tierno pero cruel.
—¡Joder esta bien saldre contigo!—. Gritó Soobin en un tono desesperado.
El pelirosa dejo de mover su asiento y con una sonrisa triunfante se giró hacia Soobin guiñandole un ojo y sacando su celular en el proceso.
—Otorgame tu número, hermoso.
Soobin bufó indignado ante la derrota y tomo el celular ajeno anotando su número telefónico y luego devolviendoselo.
—Eres un idiota—. Mascullo el peliazul.
—Un idiota con el que saldrás el domingo Soobin—. Yeonjun con una sonrisa saltó del asiento tomando una barra de metal como impulso y se giró para ver a Soobin—. Adiós precioso—. Y con eso se bajó de la Rueda de la Fortuna con una sonrisa y lanzandole besos imaginarios a Soobin dejando a las personas alagadas y divertidas ante su acción.
Por su parte el peliazul quedo boquiabierto por lo que acababa de pasar y en un lapso de tan solo quince minutos. El juego los bajo a todos lentamente y agradeció a los cielos cuando pudo sentir la tierra y estar en el suelo junto a sus amigos.
—¿Quién era ese?—. Cuestionó Kai al ver a Soobin todavía en estado de shok.
—Ni idea.....—. Respondió el peliazul todavía atontado.
—Era muy guapo Soobin hyung—. Habló Taehyun recibiendo un manotazo por parte de Kai para luego reir ambos y concordar con lo dicho.
—Esta loco—. Dijo Soobin.
—Loco por ti—. Dijo Kai a lo que el mayor comenzó a perseguirlo en busca de darle un buen coscorron.
Llegada la noche los tres amigos se despidieron llendo cada quién a su correspondido hogar. En el caminó Soobin colocó sus audífonos escuchando un poco de música para no aburrirse lentamente en el proceso de caminar hasta su casa, sin embargo, un mensaje le hizo quedarse en medio del camino haciendo que las personas lo vieran raro.
Número desconocido.
Hola soy Yeonjun Soobin!
Nuestra cita es en el parque de diversiones el domingo a las 20hs
No llegues tarde!
El peliazul descolocado siguió su camino hasta llegar a su casa, dónde, solo su perro y erizo estaban juntó a el.
–Hola Sean y Odi–. Saludó a sus mascotas haciéndoles leves cariños un rato dejando sus zapatos y bolso en la entrada. Subió lentamente a cambiarse de ropa colocandose solo una camisa y shorts para dormir; luego bajo de nuevo a la sala colocandole comida a sus animales y cambiandoles el agua porque había pasado todo el día fuera.
Al estar ya en pijama y con sus mascotas satisfechas de alimento, se sentó en el sofá juntó con su celular encendiendo la televisión colocando su adorado dorama que nunca se perdía, en un pequeño lapso de tiempo, respondiendole a Yeonjun antes de quedarse dormido con sus animales en el sofá.
Soobin♡
Esta bien; iré a salir contigo y llegaré a tiempo
Melody barata
Adiós!
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