The heart wants what it wants (Cobra x Principito)

Summary

―¿Me amarías, sabiendo que yo soy el responsable de toda esta desesperación? Su respiración dio un hueco de temor, el miedo irreconocible recorrió por su cuerpo cuando oyó la pregunta. Paso su lengua por su boca debido a la falta de saliva, eso muy imprevisto. ―Yo...― mira a su alrededor, B612, su planeta, se encontraba en completo mar de llamas. El fuego quemaba cada a su paso todo lo que habitaba allí, las ovejas, sus volcanes, el césped, el avión del aviador. Incluyendo lo que en un principio era la cosa más preciada de su vida, dejando ahora sin nada en ese incompleto planeta. ¿Que responderá Principito? ¿Acaso seguirá amando a cobra después lo que le hizo a su planeta?

Genre
Other
Author
Angel
Status
Complete
Chapters
1
Rating
n/a
Age Rating
18+

Chapter 1





―¿Me amarías, sabiendo que yo soy el responsable de toda esta desesperación?


Su respiración dio un hueco de temor, el miedo irreconocible recorrió por su cuerpo cuando oyó la pregunta. Paso su lengua por su boca debido a la falta de saliva, eso muy imprevisto.


―Yo...― mira a su alrededor, B612, su planeta, se encontraba en completo mar de llamas. El fuego quemaba cada a su paso todo lo que habitaba allí, las ovejas, sus volcanes, el césped, el avión del aviador. Incluyendo lo que en un principio era la cosa más preciada de su vida, pero esos sentimientos ahora eran un simple recuerdo que se iba con los pétalos quemados que pasaban a su lado, gracias a la fría brisa que hizo en ese tiempo.


Uno de esos pétalos cayó en su palma. Estaba casi carbonizada, lista para ser aplastada y hacerse ceniza, pero sólo la punta del pétalo permanecía viva con su color. Un rojo intenso que era el significado de un amor puro y hermoso entre dos amantes, que desgraciadamente se ennegreció gracias al odio, convirtiéndolo en el motivo de su separación. Y esa punta que yacía aún viva, tras por todos esos acontecimientos. Mantenía la esperanza que su joven amante volvería amarla y todo regresaría hacer cómo antes.


Que desgracia para esa pobre alma, a veces lo negativo resultaba ser más fuerte que lo positivo, aunque no le importaba, ella mantendría esa esperanza sin importar que fuera en vano y lo sentiría hasta convertirse en polvo.


La brisa se llevó aquel rastro cenicero, dejando limpio la mano y principito desvaneció su puño para mirar a la cobra, o mejor dicho Louis, que era el nombre que había puesto la entidad para su forma humana.


―Sí, cobra― volvió a mirar su mano ahora vacía, no quedaba ningún rastro de esa pobre alma y llevo su debida atención a su pareja―Te amo aun después de haber quemado mi planeta.


Una sonrisa se resplandeció de los labios de Cobra.


―¿Además de haber matado a tu preciada rosa?


El de hebras rubia asintió.


―Además de haber matado a mi preciada rosa― confesó agarrando con sus dos manos las mejillas del contrario y acercó el rostro a sus labios dando un cálido y amoroso beso que cobra no dudó en corresponder―Te seguiré amando.


El pecho del hombre se hinchó de orgullo, su plan estaba saliendo como quería.


―Entonces, si de verdad me amas ¿No te importará si mato a tu amigo Zorro?― cuando abrió su boca, sus dientes se volvieron colmilludos y miró a la derecha. Zorro estaba siendo sostenido por las ideas negras, apresado por sus cuatro patas. Cada criatura sostenía una de esas áreas, apretando con fuerza para que el animal no se zafara. Como lo hacía en estos momentos, zafándose del agarre de las criaturas. Pero le fue inútil, estos apretaron más sus patas, y soltó un grito desgarrador por el dolor, dejando caer su cuerpo por la culminación de la poca energía que le quedaba, luego de intentar detener a la cobra y salvar a rosa. A pesar de no haber logrado hacerlo, las ideas negras se le adelantaron y tiraron a rosa al fuego cuando estaba distraído intentando alejar a Principito de Cobra, desgraciado. Sabía que primero salvaría a su amigo y después a ellos, pero se aprovechó de su distracción y la ataco primero con el objetivo de vulnerarlo y así apresarlo en la manera que se encontraba horita. Cobra pasó su alargada y fina lengua por sus labios al ver la rabia y dolor que expresaba zorro en su triste rostro. Odio, rencor y rabia, los mejores sentimientos que amaba sentir de sus presas―Porque la verdad me muero de hambre― Zorro soltó un gruñido a la culminación de ese relato. Las lágrimas dejaron de caer y ahora sus ojos estaban llenos de odio en la mira de ese monstruo.


―Maldito, ¿De verdad crees que el Principito te permitirá que me mates?― cuestiono, formando una sonrisa victoriosa con la fe puesta que su amigo no permitiría ese acto―Soy su mejor amigo, el jamás te permitirá que lo hagas.


―¿En serio eso crees mi querido Zorro?― elevó una ceja, imitando la misma sonrisa que poseía su enemigo. Se dio la vuelta para soltar su mano del rostro del chico y encaminó hacia el cánido. Quedando solo unos metros a frente de él y se acercó a su rostro exponiendo de nuevo sus colmillos. Zorro trago saliva al ver los dientes del hombre, pero de inmediato reincorporó su postura y volvió a su mirada de odio ocultando todo su miedo.


―Sí, eso creo― recalcó muy seguro. Ignorando la duda que sintió hacia la pregunta de cobra―Nunca autorizara eso― y volvió a gruñirle, comenzando a zafarse otra vez del agarre. Sin olvidarse de soltarle una que otra maldición.


La cobra por esos gestos no pudo evitar reírse, donde de la nada esta creció. Procediendo a que zorro parara de zafarse y Principito lo mirara aturdido, acercándose a la escena.


El temor empezó a sentirse tanto el rubio como en el animal, al escuchar esa tenebrosa risa. La cobra no desaprovechó esa oportunidad para alimentarse de esos sentimientos.


―Si de verdad crees eso ¿Por qué Principito no fue a salvar a su rosa, eh?― su poder fue trascendiéndose hacia Zorro, el animal comenzó a deprimirse, cayendo bajo el efecto de la cobra. Pero este efecto solo hizo que el cánido sintiera la tristeza que estaba evadiendo. Él ya sabía que Principito nunca fue y ni siquiera se limitó en detener a Cobra para salvar a Rosa. Solo permaneció a su lado, observando como B612 empezaba a quemarse y las ideas negras comenzaban atacarlos, detonando esa esencia de rabia y satisfacción. Permitiendo que cobra hiciera lo que quisiera con ellos, sin importarle sus bienestares.


Ambos sabían el motivo porque Principito hizo eso, pero prefirieron ignorar esa realidad y centrarse en otra, en donde él aun los quería...


Zorro inicio a derramar lágrimas, con su corazón partiéndose en mil pedazos gracias al regreso de esa realidad tan terrible que evitaba a toda costa. Aun no podía creer que su amigo les hizo esto, ¿Por qué lo hacía? Lo único que querían era protegerlo de ese monstruo.


―Cállate, cobra― sollozó, sin detener de llorar―¡Todo esto es tu culpa, sino hubieses mal influido a Principito, el no habría permitido nada de esto!


―¿Yo mal influenciarlo?― indigno con una sonrisa―Si ambos estamos enamorados ¿Cómo podría mal influenciarlo?


Zorro volvió a gruñir.


―Deja de mentir, claro que lo mal influenciaste. Lo manipulaste a tu antojo―declaró―Te aprovechaste de su Inocencia, solo para que el no detenga tu plan de apagar el universo, y lograrías eso solamente si lo enamorabas y creabas una dependencia enfermiza hacia ti, Llegando al punto de que si lo dejas, este no dudaría en regresar contigo y así se recrearía ese círculo tóxico― arrugo el entrecejo―Por eso rosa y yo hicimos eso para alejarlo de ti― bramo con ira suelta.


Cobra extendió su sonrisa, deleitándose de la facilidad que uso zorro para descifrar su plan. Aunque eso era muy obvio de imaginar.


―Y estoy muy muy agradecido por eso― susurro, acercándose a la oreja del cánido―Porqué hicieron que él se enamorara de mí― Zorro no pudo evitar soltar un gruñido cuando escucho esas palabras. Maldito, era un maldito, como se le ocurría decir esas falsedades y mientras lo insultaba en sus pensamientos, Cobra disfrutaba de su expresión―Y nada esto eso no hubiera pasa si ustedes dos no le hubiesen dado la espalda cuando él los más necesitaba― detallo, carcajeándose de su desgracia―¿Entonces a quien tuvo que recurrir? Pues a mí, a su enemigo...


―¡Maldito, te juro que te matare!― y exploto de cólera, movió sus cuatros patas alzándolas de arriba a abajo. Las ideas negras se elevaban ante los movimientos, mareándose por las vueltas que daban por culpa de los movimientos del Zorro. Pero aun así esos movimientos no impidieron que ellas lo soltaran.


―Ansió que lo hagas― Cobra simplemente río bajo y se alejo para acercarse a Principito, el chico miraba exceptivo la escena sin importarle lo que estaba ocurriendo. Elevo sus brazos cuando Cobra regreso a él y lo abrazo desde el cuello―Entonces volviendo a la pregunta― deja de mirar a Zorro para mirarlo a él―¿Me seguirías amando si mato a Zorro?


Esta pregunta inconscientemente afectó a Principito más que la anterior. Zorro... Era su mejor amigo, su acompañante leal que había domesticado como su mascota cuando estuvo en la tierra y lo acompañó en todas sus aventuras por la galaxia para vencer a Cobra de apagar los planetas. Era muy difícil esa pregunta, no sabía que responder. Zorro fue un muy buen amigo, que en ningún momento lo abandono. Como un amigo leal que era.


Uno que nunca había tenido...


Los ojos de Cobra sé alzaron de enojó, sintió la duda del principito. Apretó sus dientes para intentar contener su furia―¿En serio estas empezando a dudar de él?― apretó la cadera del chico que sostenía con su mano. Principito dio un alto quejido por el fuerte que le daba el hombre, tembló cuando noto la furia de Cobra.


―Yo-Yo...― las palabras se dificultaron en salir. El miedo y el terror volvieron a inundarlo, nunca había visto a cobra tan enojada de esa manera desde la vez que lo encerró en su cuaderno cuando lo venció en su planeta para salvar a rosa.


Y casi lo mata por hacer eso.


Cobra comienza a impacientarse, apretando más al chico y sacudiéndolo con fuerza, permitiendo que este soltara un grito y un par de lágrimas. Como en las veces que el ente le hacia ese tipo de actos.


―Cobra para, me lastimas― aparta con sus manos el agarre de la cobra. Pero este se lo impidió agarrando con una mano sus dos brazos y con la otra libre apretó más esa área, convirtiéndolo la piel en un color casi rojo por el fuerte agarre. Principito dio lloriqueos por el aumento del dolor y suplico para que el hombre lo soltara, pero este los ignoró.


―Te soltare pero sólo si respondes a mi pregunta― ataco― Porque si descubro que es verdad que estas dudando, te juro que te dejo y esta vez para siempre


―¡No por favor todo menos eso!― el chico se alteró cuando escucho esas palabras―¡Haré lo que me pediste pero por favor no me dejes!- pidió con fuerzas, ignorando por un momento el dolor de su cadera y se centró solo en la repentina declaración―Ya que si me dejas, no podre soportarlo.


. ―¡Entonces si de verdad quieres que no te deje, no dudes!― vocifero, y suelta al chico de las manos y de la cadera, causando que por el fuerte dolor este cayera al suelo―Porque sabes perfectamente que por culpa de ellos te alejaron de mí.


―Lo-Lo sé, y por eso es que los odio tanto como tú― intento calmarlo con esas palabras. Él tenía razón, ellos fueron los causantes de su separación ¿Cómo por un momento pudo dudar de que Zorro no era un mal amigo? Después de todo lo que le hicieron él y rosa ¡En que estaba pensando! ―Y como esperas una respuesta de tu pregunta con gusto te la responderé― se levanta del suelo y se acerca a él para abrazarlo―No estoy dudando de eso y sí. Con cualquier cosa que le hagas a Zorro te seguiré amando, incluyendo si quieres matarlo.


―Por esa misma razón es que te amo tanto― respondió encantado, lo agarra del mentón y le planteo un beso en sus labios. Principito quedó extasiado con aquel beso, por eso debía calmar a la Cobra de su mal humor. Tenía que volverlo a ponerlo a su lado amable porque si no seguiría molesto y llegaría al punto donde él temía que pasara.


Los golpes...


―¿Ya te encuentras mejor?― ambos se había separado del beso, Principito al igual que Cobra se encontraban más calmados después de aquel beso. Esta vez cobra no lo golpearía.


―Mucho mejor, después de saborear tus deliciosos labios― confesó mirando perdidamente esos ojos azules. Principito se sonrojó ante tal confesó y simplemente sonrió para luego acostarse en el pecho del hombre felizmente.


Estaba tan enamorado de él.


―¿Entonces ahora vas a matar a Zorro?― respiro aquel aroma a humo que desprendía Cobra desde su ropa. Si estuviera haciendo esto por primera vez, no estaría soportando el olor como lo hizo hace varios meses. Pero después de hacerlo muchas veces se acostumbró, ahora este olor era su método de relajación.


―Por supuesto, y más que ahora tengo más hambre― direcciono su reflejo hacia Zorro. El cánido estaba con la cabeza agachada inhalando y exhalando por el cansancio, mientras que aguantaba el dolor de sus patas―Y pasarlo por la parrilla estaría mucho mejor.


―Entonces si se te antoja eso, permíteme cocinarlo para ti― comentó, haciendo que cobra dejará de mirar a zorro y rápidamente re dirigiera su mirada hacia él. Sorprendiéndose por su relato.


―¿En serio?― elevó una ceja con la duda de no poder creérselo.


―Si― asintió felizmente, regalándole una sonrisa a su amado―Sería un espectáculo glorioso si lo mato yo mismo. Su mejor amigo, el humano que lo doméstico― mira a zorro, el odio recorrió en él―Y lo haré pagar por haberme alejado de ti, como lo hice con rosa.


Esas palabras encantaron a Cobra.


―Amo esta nueva actitud tuya retorcida, ¿Dónde aprendiste a ser tan malo?― estaba muy fascinado.


―Pues de ti, ¿De quién más?― encaró, sonando si fuera lo más obvio. El hombre no pudo evitar reírse ante eso.


―Y aprendiste muy bien― pasó su mano para acariciar la mejilla del joven. Principito sonrió ante ese gesto.


―Gracias― agradeció para alejarse de Cobra y con su mano en su pecho, hizo aparecer su traje azul estrellado. Sacó su espada de su funda y lo apuntó hacia Zorro―Si me disculpas, amor, tengo que matar a un entrometido― y sin más se alejó de Cobra para ir hacia Zorro.


El hombre se dio la vuelta para mirar mejor a ambos presentes. Este acto sería la mejor escena que ha presenciado en toda su vida...


Las pisadas hicieron ruido con el contacto de las piedritas hechas arenas por culpa del fuego. Zorro elevó su mirada al lograr su atención con esos roces de ambos objetos, su mirada se iluminó de una completa alegría al ver a su mejor amigo al frente. Apuntando con su espada azul brillante a una de las ideas negras que miraba con miedo al objeto.


Sus ojos desorbitaron lágrimas al ver lo que estaba presenciando. Y su sonrisa se desvaneció al notar como su amigo aparta su espada de la idea negra hacia él. Directamente a su corazón.


El felino tembló con miedo, al sentir el roce de la espada en su pecho. Principito frunció su rostro cuando tocó aquel punto. Zorro trago nervioso al ver esa expresión.


―¿Pri-Principito?― tartamudeó sin poder creer lo que estaba viendo, pero un chorro de sangre salió de su boca cuando la punta de la espada traspasó su pecho. Tosió sangre impidiéndole que respirara bien.


―Lo siento, Zorro, pero mereces morir por alejarme de Cobra como lo hizo Rosa― y traspaso más la espada. Haciendo que Zorro gritara y botara más sangre de su boca, su cabeza empezó a darle vueltas como una propia rueda. La falta de sangre hizo que empezara a marear.


―Pe-Pero lo hicimos para protegerte de él― confeso, estaba intentando entrarle en razón― No queríamos que siguieras siendo maltratado por ese monstruo que solo te estaba utilizando ¡¿Acaso no te has dado cuenta aun de eso?!― volvió a escupir sangre, esta vez una gran cantidad que las anteriores, ahora la espada estaba por llegar a la mitad.


Principito solo pudo enojarse más por sus palabras.


―¡A mí no me importa si Cobra me estaba utilizando para que yo no evite su plan de apagar el universo, yo así aun lo amo!― en eso siente como su garganta empezaba hacérsele un nudo. Los dolorosos recuerdos pasaron por su mente cuando ellos con ayuda de las personas que salvo del efecto de la cobra, fueron a su planeta a sacarlo de allí. Recordaba perfectamente que ese día dejaron al reptil muy mal herido, gracias a ese polvo extraño que hizo debilitar su sombra, y provoco que el ente quedara en el delirio mientras observaba como ellos lo alejaban de sus brazos, casi al borde de su imposible muerte.


Es por eso que Principito juró vengarse de ellos ese día, cuando tuviera la oportunidad, y esa oportunidad había llegado―¡Y por su culpa me alejaron de él, más en el momento en que él me necesitaba!― comenzó a derramar lágrimas―Estaba casi al borde de su muerte, y no pude estar allí parar con él


― Pero Principito noso― es interrumpido.


―¡Cállate, Cállate! ¡No permitiré que sigas hablando mal de él! O te juro que tu muerte será más dolorosa que esta, Zorro― y traspaso su espada, superando la mitad. La fuerza de Zorro llegaba a su final, empezaba a respirar lento y su corazón se detenía de palpitar, pero aun así seguía mirando al principito. Y el joven no se detenía de llorar―Se de todas las cosas malas que me hace Cobra, me golpea, me humilla y me utiliza. Pero aun así lo amo, no puedo evitar sentir eso por él. Y entiendo que todo lo que me hace no es bueno, pero no puedo alejarme de él. Porque si me alejo, no podré soportarlo. Ya que él es el amor de mi vida― se acerca al cánido― Y más porque él estuvo conmigo en el momento cuando yo los necesitaba


Zorro lloro. Estaba muy arrepentido.


―De-De verdad lo siento, nosotros no queríamos hacerte eso, solo estábamos―


―¿Demasiado ocupados? No tienes porque repetirlo, Zorro, ahórrate tus disculpas, porque ellas ya no valen nada.


Saca su espada del pecho del cánido y ahora lo apunta hacia su cabeza. Zorro empezó a desesperarse.


.―¡Principito, por favor perdóname, no quería hacerte esto, pero la rosa me dijo que lo que sentías era solo pensamientos sin sentido, que podías manejarlos sin ayuda. Pero por favor no me mates, escucha a tu corazón!


―Lo siento, Zorro, pero mi corazón ya no quiere escucharte, y lo único que el corazón quiere es matarte...― y en un completo silencio, Principito corto la cabeza de Zorro, tirándolo hacia el fuego flamante, donde las ideas negras tiraron el resto de su cuerpo y dejo que ellas se encargaran de cocinar el cuerpo de Zorro para su pareja, con el fin de regresar hacia él y caer en sus ensoñados brazos.


No le importaba como lo trataría Cobra a partir de ahora, siempre permanecerá a su lado aun si este fingía amarlo.


Solo porque El corazon quiere lo que quiere...