The knight and The evil
Hace mucho tiempo en un reino lejano existía un joven noble que hacía las mas extravagantes fiestas, su cabello castaño y ojos rojizos enamoraban a cualquiera a su alrededor su gran palacio rebosante de riqueza y de joyas preciosas parecía salido de un cuento de hadas, pero aquel joven era conocido por su cruel ser y maniática personalidad le llamaban demonio ya que se decía que en su corazón no habitaba amor ni calidez era cruel y mentiroso, el mentir y el engañar le era tan simple como respirar.
En una de sus tantas fiestas cayó una gran tormenta y con ella apareció un misterioso hombre de largos cabellos bicolor este le suplicó al joven que lo dejara entrar para resguardarse de la lluvia a cambio le daría una Camelia roja con un dulce aroma, el hombre ofendido por la simpleza de la flor le dijo al hombre que se fuera y que no interrumpiera su felicidad y gozo.
El misterioso hombre enojado gritó ¡tú egoísta sin empatía, conciencia o sinceridad, en tus ojos se ve la maldad pura ojos ambiciosos que son indignos de ser humanos!. Y con un gran estruendo el hombre le lanzó una maldición al joven y a todo aquel que viviera en la mansión.
-No podrán salir de este Castillo ¡jamás! vivirás eternamente encerrado en soledad y borraré todo aquel recuerdo bueno y malo de la mente de todas aquellas personas que te conozcan y conozcan a cualquiera de este lugar, y antes de que el hombre
desapareciera sin dejar rastro les dio una advertencia "la maldición sería eterna cuando el joven cumpliera sus 22 años y el último pétalo de la Camelia caiga" y escondió el secreto para romper la maldición en lo profundo de la mansión tan escondido que ni el propio dueño de tan hermoso hogar podría encontrarla.
El hermoso Castillo que alguna vez fue un gran palacio se sumió en la oscuridad y perdió aquel brillo que lo caracterizaba en el pasado.
Al pasar el tiempo toda esperanza en los corazones de aquellos habitantes de la ciudadela desaparecieron y simplemente se dignaron a esperar lo inevitable pues ya el joven tenía sus 21 años y en el próximo verano se cumplirían los 22 y caería el último pétalo de la hermosa flor dando paso al eterno sufrimiento y olvido que la maldición les impuso.