Capítulo 1: Una Tiznada
No sabría decir que tengo el habito de ver al cielo nocturno para perderme en el vasto vacío de estrellas y luces tranquilas. Supongo que justo ahora que dejo que mi mente se apacigüe, me llega la familiaridad de la situación, como si fuera un habito que desde siempre he tenido.
Sin embargo, estoy insegura de ello, pues mis recuerdos se remontan hasta poco más de la mañana del día anterior cuando llegue a este lugar abandonado por todo dios que haya existido.
Me desmaye y me levante para después ser casi asesinada por una aberración de mil brazos, a la cual ni siquiera me molestare en tratar de describir. De ese encuentro, solo recuerdo ser apuñalada y lanzada al mar mil metros abajo para de alguna manera terminar en una cueva con un par de frascos milagrosos, que si bien, curaron mis heridas como si de suciedad se tratase, no eran exactamente una señal para alegrarse.
No había razón para alegrarse cuando estas en un lugar desconocido, con una severa falta de recuerdos que al parecer ya no estaban ahí. Y para agregar más, hace nada, casi había sido asesinada.
¿Quizá se le pasaba algo por mencionar?
Ah cierto, no tenía ni puta idea de donde mierda estaba ahora.
Lo siguientes sucesos de mi día puedo resumirlos brevemente,
Me dijeron virgen, me caí de un barranco, me empalo un caballero del tamaño de una casa, morí quemada, conocí un comerciante agradable, algo bueno para variar. Después me cazo un campamento entero de soldados por 3 horas.
Peleé con una manada de lobos por un cuchillo de afilar que encontré, me hicieron brocheta otra vez, un trol cayó encima mío, unos enanitos verdes me hicieron picadillo, me mataron 3 cangrejos gigantes
Y por último, me dijeron que no me acercara al lago... fui al lago.
Comprendí porque no debía acercarme al lago... no regresare al lago...
Ya nos hemos puesto al corriente conmigo, ahora aquí sentada enfrente de una gracia. Tratando de procesar que mierdas había pasado este día, a pesar de que todo estaba tan malditamente vivido en mi cabeza como si hubiera pasado justo hoy.
Porque paso hoy.
Por mi salud mental, decidí no cuestionar porque había regresado a la vida en varias ocasiones. Tampoco que era eso de llevar a la señorita misteriosa al pie del árbol dorado.
Honestamente, estaba demasiado estúpida para formular una respuesta o gesto en cuanto ella se apareció frente a mí un rato atrás, solo le dije que si, me dio un caballo mágico y me hizo más fuerte por lo que quiero creer fue la bondad de su alma.
Eso fue mentira, sigo sin saber que carajo está pasando con mi vida justo ahora.
Rezo a cualquier entidad, malvada o buena, que cuando sea de mañana todo regrese a la normalidad. O cualquier cosa que sea la normalidad porque ni siquiera recuerdo que es lo normal.
...
- ¿Y bien? - Me mira raro, como si me preguntara por algo indirectamente y espera por mi respuesta como si fuera lo mas obvio.
- ¿Qué cosa? - La mirada acusadora que me fue regresada me molesto, pero no podía expresarle mi irritación a la única persona que no me quiere destripar, así como si nada. Desde ayer ya no confió ni en mi propia sombra, haga lo que haga no puedo perder mi única fuente de socialización ahora.
Se que estoy particularmente irritable y a la defensiva, pero tengo buen auto control. Lo que hacen varias experiencias con la muerte en la personalidad de uno es sorprendente.
- Mmh... eres de lo más raro que me he topado en estas tierras, si te soy honesto - Se burla levemente de mi con ese tono tranquilo que tiene desde que lo conocí ayer, casi audaz, probablemente por su tiempo como comerciante sabe leer bien a la gente.
- ¿Lo dices por esto chicos? - Respondo casualmente mientras sigo acariciando y acurrucándome los lobos fantasma. - Solo los encontré - Eso es mentira, me los dio una tal Renna justo en estas ruinas anoche mientras él estaba noqueado.
Este es un comerciante que va por el nombre de Kale, es particularmente hablador, por eso estoy pasando la mañana aquí antes de tratar de pasar al trol que bloquea la carretera del campamento unos kilómetros más adelante.
- Decir que solo los encontraste no le resta lo extraño, había escuchado por los relatos de mi tribu sobre domadores de espíritus, pero no pensaba que tú, una tiznada, podría poseer tal don - Kale explica tranquilamente, no puedo evitar notar como me llama tiznada otra vez como algunos otros que he conocido.
Hasta ahora solo puedo deducir que se trata de algo despectivo si tomo en cuenta la reacción de ese tal Kenneth que me tope en el bosque. Decido ignorarlo pues Kale no pareció repudiarme incluso cuando lo conocí por primera vez.
- No creo que sea un don, requiero energía y este objeto para invocarlos - Mientras hablo saco de mis bolsos una campana plateada, Kale mira con curiosidad y yo le extiendo el objeto para que lo mire. - Solo tengo que tocarla para que estos lobos aparezcan, y por lo que veo, son leales a mi - Los lobos me rodean haciendo guardia mientras Kale toma cuidadosamente el objeto y lo inspecciona.
No creo que se atreva a robármelo, quizá me ofrezca dinero por él, pero eso significaría despedirme de estos chicos. Él sabe más de este lugar que yo así que podría decirme un poco más de información.
- Es una pieza muy valiosa, aunque no puedo descifrar mucho para compartir - Parece que leyó mis intenciones completamente, suspiro de frustración ante eso. - No puedo darle un valor con mi poco conocimiento, pero si se un poco sobre los espíritus - Kale saca a la luz un tema de interés mientras me regresa la campana, lo miro un poco antes de darle algunas runas solidificadas para que comparta la información. Es un comerciante después de todo, sé que hasta la información tiene precio.
- Los espíritus que tienes ahí, te son leales por completo, mantienen memorias de sus experiencias de combate en vida por lo que pelearan a tu lado si así lo requieres - Supongo que era algo de esperarse, pensé para mí misma, Kale continua - Algunos espíritus fuertes aún están atados a este mundo mediante cenizas, si alguna vez encuentras algunas, podrías utilizarlas para traer al espíritu a este mundo para servirte - Kale termina de dar su información y yo le agradezco silenciosamente, de verdad fue de utilidad.
Miro al techo destruido de las ruinas, calculo que es buena hora para continuar mi viaje. Acomode mi nulo equipamiento y me preparo para partir, los lobos se preparan para seguirme a donde sea, esta visita fue breve pero bien aprovechada.
- No eres alguien de muchas palabras ¿no es así? No me molesta, es bueno pasar un rato de vez en cuando con cualquiera que esté dispuesto a escuchar mis divagaciones - Se ríe de su propio chiste y yo lo veo divertida. - ¿A dónde te diriges ahora tiznada aventurera? - El deja escapar su curiosidad.
- Ayer escuche aullidos en el bosque algo extraños, quiero buscar la fuente - Respondo directamente, parece que sabe por lo poco que puedo ver por su rostro tapado.
- Parece que está merodeando por ahí, quizá quieras conocerlo -
...
...
...
...
Un capítulo cortito para empezar escribiría más pero ya no sé por dónde seguir, hay tantos lugares por donde narra algo, así que solo escribiré algunas pequeñas aventuras por ahí y por allá.
El próximo capitulo quizá se desarrolle en la península llorona, dará inicio al desarrollo de la llama frenética por supuesto, también planeo hacer capítulos más largos.
La tiznada no tiene ningún equipo inicial, imagine que solo tiene prendas comunes como para viajar y una espada por ahora.
Obviamente habrá saltos de tiempo, no puedo narrar todo lo que me gustaría jaja.
Actualización por pasar a Inkitt: La plataforma se ve bien de momento, aunque la interfaz de etiquetas me confundió un poco así que puse que la historia era +18 y varios tipos de contenidos para avisar que considere que podrían venir, no quiere decir que vayan a venir así como si fueran situaciones crudas, más bien como que la Tiznada en algún punto probablemente se mate a si misma de un precipicio u algo así por puro capricho.
Also, las etiquetas también me confundieron pues solo me deja poner si ya viene creadas, parece que venía una de "Nueva etiqueta" pero mejor me espero y ya, asi con Elden ring y vieoejuegos me basta por mientras.
Es es todo por mientras - w -