Mi Destino...

Summary

Denle una oportunidad. Soy un autor novato así que no sean tan crueles conmigo.

Status
Ongoing
Chapters
1
Rating
n/a
Age Rating
16+

Prólogo.

Sentada en un pequeño tapiz estaba una hermosa mujer, tenía un largo cabello negro que le llegaba hasta la cintura. Sus ojos eran descendientes del carmesí más puro que había en la tierra y ella lo sabía perfectamente, sus ojos eran raros pero ella no se daría mala vida por ello, después de todo ese detalle la hacía única.


A su lado estaba su tercer hijo de 3 años. Los ojos de la mujer brillaron de ternura y diversión al ver como su lindo y adorable hijo observaba con sus lindos ojos de color rubí el entrenamiento de sus hermanos mayores. 


— Mi lindo Zuko.  — Susurro cariñosamente la mujer, mientras le acariciaba el cabello a su pequeña cría.


Mientras la bella mujer seguía mimando a su hijo. En el gran patio de la casa se podían escuchar varios gemidos de dolor y cansancio.


— Creo que me excedí. — Dijo el hombre de cabellera negra, aunque él igual no salió tan limpio del pequeño enfrentamiento. Su ropa tenía demasiados cortes, en el suelo habían mechones de su cabello y en su mejilla tenía un pequeño corte que dejaba salir un hilo de sangre. — He, nada mal, han mejorado demasiado, pequeños.


En el suelo estaban dos niños, eran un niño y una niña. Ambos estaban descansando luego de la exhaustiva pelea que tuvieron contra su padre, lo dieron todo y aunque su padre no salió ileso del todo supieron que él aún no los tomaba en serio.


— Eres un monstruo, padre.  — Dijo la niña mientras su hermano la ayudaba a levantarse.


— ¿Acaso no fueron ustedes los que me pidieron que subiera el nivel del entrenamiento? — Sonrió con burla al ver como sus hijos no respondieron a su pregunta y giraron la cabeza al mismo lado para ocultar su vergüenza.


— ¿Ya me puedo ir a dormir? — Su hermana y su padre lo vieron con aburrimiento. Para nadie era un secreto que Runko Hazake era un vago sin oficio y el colmo era que él lo aceptaba sin problemas.


— Runko, apenas son las siete de la mañana.


— ¿Enserio?, entonces aun tengo tiempo para recuperar el tiempo perdido. — Tanto padre como hija solo pudieron suspirar de cansancio. El joven de cabello comenzó a inspeccionar su estado, tenía la mayor parte de su camisa quemada y varios cortes en su brazo pero, — Mi pantalón esta en buen estado, genial. Así me ahorro el tiempo de cambiarme de ropa


— ¿No piensas limpiarte? — Pregunto su padre.


— meh~ ya me bañe antes de comenzar el entrenamiento.


— ¡Eres asqueroso!


Por otro lado, su hermana melliza, Shyra Hazake era lo contrario a su hermano. Ella era una pequeña copia de su madre, es muy estudiosa, es cariñosa con sus allegados pero también puede ser fría como el hielo cuando el momento lo amerita.


Lo único que le faltaba era tener unos ojos rojizos iguales a los de su madre para ser la copia exacta.


— Ahh, definitivamente tu no tienes solución. — Su padre le revolvió la cabellera a su hijo y empezó a caminar hacia donde estaba su esposa.


La bella mujer alzó la mirada y les Sonrió con cariño a los tres recién llegados. Los mellizos rápidamente olvidaron el dolor por el entrenamiento y sonrieron de felicidad al ver como su pequeño hermanito caminaba hacía ellos con sus brazitos abiertos.


— Al parecer alguien extrañaba a sus sirvientes. — la madre se rió del comentario de su esposo mientras los mellizos lo fulminan con su mirada.


Los hermanos entraron al templo ante la mirada cálida de sus padres. Definitivamente tenían una bella familia.


—  Ahora que recuerdo Hanzo, tu eras igual conmigo cuando eramos niños. — La mujer burlona le susurro al oído a su esposo. El hombre sólo Sonrió y le plantó un corto beso en los labios que la hizo sonrojar. — H-hanzo, es-estas sudado y sucio.


— Quien te entienda Harumi ¿ahora te preocupas por eso? Que yo recuerde nosotros hicimos a nuestros hijos estando sudados y en ningún momento te oí quejarte.


— ¡Hanzo! 


El rostro de la mujer se tornaba casi del mismo color de sus ojos mientras oía la fuerte risa de su marido.


Así era un día normal en el hogar de la familia Hazake

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holaaaa, espero les haya gustado el prólogo.