Red Riot.
¡ATENCIÓN!
Esta historia toca temas sensibles, tales como: Intento de Suicidio, Depresión severa, Aborto.
¡Si no te gustan este tipo de temas, por favor abandona la lectura!
Sin más que decir, disfrútenlo.
Su ritmo cardíaco era inestable, el aire que sus pulmones recibían luchaba por quedarse dentro de ellos, la fuerza en sus pies parecía pronto agotarse. Se hallaba corriendo, corriendo por los pasillos de ese hospital el cuál se estaba volviendo un infierno sin fin de puertas, personas, doctores y enfermeros que le estorbaban, le era imposible disimular la agonía que tenía en el rostro; una noticia terminó por quitarle la tranquilidad.
Cómo podía, sus ojos intentaban buscar algún indicio que le dijera donde se encontraba su esposo, hasta que fue interceptado por un oficial de policía quién lo tomó con fuerza de los hombros.
—¡Dynamight!
Bakugo volvió en si al sentir el tacto de ese sujeto, mirándolo con un rostro agotado. Pronto el agarré se volvió de Bakugo, jalando de la camiseta al oficial, acercándolo hasta que estuvieran cara a cara.
—¡Dónde está Kirishima!—. gritó salvajemente, casi al borde de querer golpear a cualquier persona que le atravesará —.
—Relájate, Dynamight—.
—¡Cómo carajo quieres que me relaje! ¡¿Yo solo quiero saber el estado de mi esposo?!
La mueca del uniformado se volvió sombría, su lenguaje corporal indicaba que algo no andaba bien, Bakugo intuía que eran malas noticias; sin embargo una vez que prestó atención al movimiento que el hombre realizaba con su cabeza a manera de negación, el joven heroe sintió un peso inmenso. La poca fuerza que tenía se esfumó tan rápido como un cubo de hielo dentro de un balde de lava ardiente.
Sentía un nudo en la garganta, tenía ganas de vomitar debido al cargo de tantas emociones. Y le nada su cuerpo terminó por derrumbarse, cayendo sobre sus rodillas.
—Me dijeron que todo iba a salir bien...¿cómo mierda sucedió todo esto?
—No teníamos idea de que habría más villanos dentro del sitio. La heroína Ochako y el Héroe Charge Bolt también resultaron heridos.
—¿Y a mí que mierda me interesa que ellos estén heridos?—. su desesperación era tanta que incluso las glándulas sudoríparas de sus manos pronto comenzaron a emanar nitroglicerina, misma que pronto iniciaría una detonación explosiva— ¿Cómo sucedió todo?
—La información obtenida arrojó que el Héroe Red Riot resultó gravemente herido mientras intentaba rescatar a los civiles rehenes. Su endurecimiento permitió que las víctimas involucradas pudieran salir ilesas del edificio que terminó por colapsar, dejando dentro de los escombros el cuerpo de Red Riot—. al oficial le resultaba difícil explicar todo lo que había sucedido pero debía hacerlo, era su trabajo, no importaba que tan tortuoso fuese— Fue rescatado a las 14:03 p.m. y trasladado en la ambulancia; sin embargo por fallas cardíacas, no resistió más y falleció a las 14:45 p.m. dentro de la unidad, el RCP no funcionó. Al parecer su cuerpo no pudo soportar, lo siento mucho.
Cada palabra, cada oración que salía de la boca del hombre ajeno de verdad que lo destrozaban internamente. La rabia se convirtió en frustración e impotencia, le costaba admitir que la existencia del dueño de corazón había dejado el mundo terrenal.
—Las cenizas se te entregarán el día de mañana, me retiro.
Bakugo cómo pudo se levantó del suelo, con dificultad. El color de su rostro estaba ausente, las cuencas de sus ojos se asemejaban a un pozo sin fondo. Necesitaba dirigirse a su hogar, acción que le resultaba difícil.
[...]
El cuerpo le pesaba, cargaba con un inmenso dolor que pronto comenzó a florecer más y más dentro de su corazón.
Bakugo al estar ya en su solitaria casa inicio a gritarle y llorar a su querido, sus alaridos penetraban las paredes de su hogar. Detestaba que lo vieran llorar por eso espero hasta estar totalmente solo.
—¡AHHHHG! MALDITA SEA...
El joven tiraba a diestra y siniestra cualquier adorno mientras lloraba y se quejaba adolorido. Se culpaba por no ir a ayudarlo, la luz de su vida se había extinguido, él único que lo amó aún con sus cambios de humor tan insoportables.
Kirishima, ese hermoso hombre que se enamoró de Bakugo, totalmente de él sin dejar ninguna sola parte en el olvido. Ese imbécil que le enseñó a ser el mejor heroe del mundo, no importaba si era reconocido o no, Kirishima siempre le demostró lo espectacular que podría llegar a ser.
—Por favor, te lo ruego idiota, no me abandones...no me dejes solo, aún te necesito a mi lado.
Sus lágrimas recorrían sus mejillas, uniéndose en su barbilla y muriendo en su cuello. Le costaba respirar, se estaba hiperventilando y era inestable, podría pasar cualquier cosa.
Muchas personas no aceptaron su matrimonio ya qué dos alfas no eran lo más normal dentro de una sociedad dónde los Omegas eran vistos como una bendición. Todos deseaban que los primogénitos de los Héroes Red Riot y Dynamite pudieran seguir la gran trayectoria de sus padres; era tan estúpido.
—Me acostumbraste a estar a tu lado y ahora...
Ambos hombres sabían que era imposible poder concebir un hijo propio, por eso habían pensado en adoptar y formar su propia familia; pero todo estaba totalmente arruinado.
—Permíteme ir contigo, Eijiro.
La historia ya se encuentra publicada en una página naranja qué está haciendo baneos masivos y preferí mudarme para acá a ver como me va. 🤗
Les recomiendo mucho leer este capítulo con la canción: "Atlantis" de fondo, para llorar agusto.