Attention [Yoshiden♡]

Summary

Has estado correteando por ahí, porque sabías que yo te llamaría.   Tú solo quieres atención, no quieres mi corazón. Sí, solo quieres atención, lo supe desde el principio. Ahora que estamos aquí cara a cara, tú ya sabes, ya sabes que has ganado.

Status
Complete
Chapters
1
Rating
n/a
Age Rating
13+

Sí, sólo quieres atención

You just want attention

You don't want my heart

I knew from the start

You're just making sure

I'm never getting over you


—¿Te veo en el café después de clases?


La simple frase pronunciada por la fastidiosa chica de cabello oscuro crea un eco en medio del salón de clases casi vacío en el que nos encontramos sólo tres personas, por lo que es suficiente para detener mis movimientos y robar por completo mi atención, pero no porque esas palabras sean dirigidas a mí. ¿Y cómo no va a ser así? Si esas palabras son para ti, Denji-kun...


Esperaría que después de todo lo que hemos vivido te negaras a esa estúpida cita y me pusieras por encima de todos los demás, sobre todo de esa molesta y cobarde chica que sólo se atreve a hablarte cuando no hay nadie cerca, pero ¿a quién engaño? Si tú y yo estamos en un constante juego de estira y afloja. 


Pides todo de mí y yo, como el desquiciado que está loco por ti, te lo doy sólo para después recibir una patada en el trasero cuando tienes lo que quieres. 


Tú buscas mi cuerpo para satisfacerte y saciar tu lasciva curiosidad y a cambio yo te tengo a ti. Aunque sea por un efímero instante.


Es infantil y estúpido el juego que nos impones, y aun así estoy dispuesto a aceptarlo. Aquí me pregunto, ¿cuál de los dos es el más idiota?


Te mantienes en silencio y te veo titubear por un momento y eso inevitablemente hace latir mi corazón con emoción. ¿Acaso yo podría provocar algo en ti? ¿Podrías mandarla al carajo por mí?


Me gustaría pensar que vas a rechazarla y a decirle que te importa menos que una mierda tener una cita con ella porque ambos lo sabemos, comparada conmigo Asa no es nadie. Sin embargo, tus ojos desvían la mirada de ella y se posan fijamente en mí. 


Me has atrapado mirándote, lo que no es una sorpresa para ninguno de los dos. No tengo miedo ni vergüenza de mostrar lo mucho que me importas —ni lo errático que puedo ser en mi comportamiento con tal de tenerte—.


Espero que tu entrecejo se arrugue y que me lances alguno de tus ácidos comentarios por observarte con descaro. ¡Joder! Incluso espero que me insultes. Demasiado acostumbrado a tus malos tratos, ¿no lo crees?


Pero para mi grata —o amarga— sorpresa lo único que atino a ver es como una sonrisa tan malvada como cautivante se dibuja en tus labios. 


Estoy jodido. 


—¡Ahí estaré! —Pronuncias con voz fuerte, lo que no resulta ser sorprendente tratándose de ti y tu escandalosa forma de queer llamar la atención. Aunque esta vez todo tiene una razón y un objetivo; quieres mi atención. 


Mis puños se cierran con fuerza. Me niego a compartir siquiera tu presencia con esa intrusa. 


Ella no te conoce tanto como yo. No sabe lo que te gusta ni tampoco puede imaginarlo, porque si hay alguien capaz de complacer tu ser y que además está hecho para ti, ese soy yo, Denji-kun.


Debes estar demente si piensas que voy a dejarte ir con esa insípida mujer.


Permanezco impasible y oculto todo rastro de molestia en una sonrisa falsa cuando Asa pasa a mi lado. 


Algo en mi interior arde al su rostro sonrojado y el brillo en sus ojos. No la conozco y ya la detesto. 


Mis pensamientos de quererla ver desaparecer de la faz de la tierra se esfuman cuando escucho el sonido de tus pasos dirigirse en mi dirección.


Tan perdido estoy por ti que conozco de memoria cada uno de tus movimientos. 


La manera en que caminas frente a mí, contorneado tu figura y mirándome como si me estuvieras retando, termina por calentarme más que la cabeza.


Conoces lo mucho que me gusta y me fastidia jugar al cazador y la presa contigo y no dudas en usarlo a tu favor, jugando con tu suerte sabiendo que siempre vas a ganar. 


Siento tu mirada expectante sobre mí. Sé que esperas por ver mi reacción, la misma que sabes provocarás. 


Sabes lo mucho que me jode imaginarte con alguien más.


—¿Escuchaste eso? —Tus afilados dientes se enmarcan en medio de una burlona sonrisa—. Voy a tener una cita con Asa, Yoshida.


Sé que todo lo que dices es con el único objetivo de fastidiarme, y lo peor de todo resulta que, aunque yo lo sé, consigues lo que quieres.


Quiero mantenerme impasible y no demostrar lo mucho que detesto la idea de tu cita con aquella mujer, pero es cuando tu cálido aliento golpea contra mi rostro, gracias a la cercanía que tú mismo has impuesto que mil pensamientos cruzan mi mente.


Has ganado y lo único que me queda en la cabeza es que me muero de ganas por estar contigo.


No puedo más que imaginarme besando, mordiendo y chupando a mi antojo de ellos, o simplemente imaginar como ellos rodean mi…

 

—¿Qué estás sordo o qué? Te dije que iba a salir con Asa —repites en voz alta, logrando revolverme el estómago—, ¿qué no piensas decir nada?


—Tú no vas a ir a ningún lado con esa…—Retengo las palabras en mi garganta—. Chica. 


—¡AH! ¿Y tú quién te crees para mandarme? —Exclamas petulante, sabiendo que lograste lo que querías; provocarme—. Claro que iré


Eres tan torpe que no puedes ocultar tu sonrisa triunfal al ver que me tienes en el punto dónde te gusta.


Te gusta demostrar que tienes el control y que yo sólo soy un perro que va detrás de ti, y lo peor de todo esto es que tienes razón. 


Tienes toda mi atención para el momento que quieras. 


Puedes tenerme detrás de ti y estoy seguro de que no voy a cansarme, pues me basta con tener lo que me das de ti para querer más y para que te conviertas en todo lo que necesito. 


Quieres mi atención, pero no mi corazón. 


La utilizas a ella para demostrarme que puedes ir por ahí y divertirte con alguien más. 


Pero eso es algo que no puedo permitir.


No te voy a perder.

 

—Inténtalo si puedes. 


Tus ojos se crispan y puedo vislumbrar la emoción invadiendo tu rostro.


—¡Voy a hacerlo! —Exclamas tan fuerte que tu voz resuena en toda el aula.


No me molestó por contener la sonrisa que se asoma en mis labios. 


Eres tan predecible y aun así no dejas de hacerme sonreír.


Mi cuerpo reacciona por sí solo y termino acorralándote contra la pared, importándome un carajo que sigamos en el aula de clase y que un par de ojos curiosos lleguen a mirarnos.


Lo único que puedo pensar en este momento es en lo mucho que quiero tenerte.


Mi tacto es posesivo e incluso brusco cuando te tomo de la barbilla, pero tú, en lugar de oponer resistencia o pelear porque te deje libre, simplemente cedes a mí. 


Es mi momento para llevar el control. 


—No irás a ningún lado con Asa —pronunció con voz grave e inclinó mis labios sobre los tuyos.


Te siento suspirar mientras me miras con esa mirada tan dócil y suplicante. 


¿Ahora quién tiene el poder, Denji?

 

Finalmente, mueves la cabeza y asientes en silencio, lo que me hace sentir seguro, pero no es suficiente, no para mí.


Sólo una persona puede tenerte, Denji, y lo sabes bien, esa persona soy yo. 


—Dilo.


Dime que soy yo quien te tiene.


Muéstrame que tengo la razón y que soy el indicado para ti.


Tus labios se abren un par de veces, intentando pronunciar palabras que no logran escapar de tu garganta.


Es tu momento de debilidad, el momento en el que llego yo a atacar y besar la comisura de tus labios para hacerte flaquear. Es el momento de hacerte ver que soy yo a quien quieres tener. 


Es mi atención la que quieres.


—Yo… yo no iré a ningún lado con Asa —pronuncias obediente, y ante tu sumisión no puedo más que sonreír complacido. 


—Eso es —musito con picardía—. Eres un buen chico, Denji-kun.


Sin darte tiempo para arrepentimientos me lanzo sobre tus labios, colando mi lengua en tu boca, saboreando cada parte de ti. 


Todo lo que tienes para ofrecerme sólo a mí.


Me sigues el ritmo con dificultad y te aferras a mi cuello con fuerza. Después de todo, hemos obtenido lo que queríamos el uno del otro.


Somos un caos juntos. Un par de idiotas que no tienen un rumbo fijo. Sin embargo, si de algo puedo estar seguro es que quiero ser yo a quien buscas, Denji-kun. 


No sólo quiero que me busques para tener alguien que te dé la atención que exiges o complacer tu cuerpo. Yo quiero tener tu corazón.


Quiero ser yo tu lugar seguro, a quien recurras y en quién te refugies, y estoy seguro de que lo seré, porque sin darte cuenta no eres tú quien tiene el poder de esta relación. 


Eres tú, lindo y torpe Denji, quien me da toda su atención.