CapΓtulo 1
βΒΏTienes un nombre en mente?
β... No creo que tenga derecho a nombrarlo.
βNo lo haces, pero me han dicho que soy terrible para nombrar. Vamos, debes tener uno en mente. Te debo un favor.
Un suspiro apenas oculto saliΓ³ de los labios del alfa. Se veΓa cansado, exasperado, pero sintiΓ³ un cosquilleo de afecto cuando mirΓ³ el vientre redondo del omega.
Un latido de silencio, luego el alfa volviΓ³ a abrir la boca, esta vez para susurrar un nombre.
βYuan.
Jiang Cheng realmente estaba comenzando a tener dolor de cabeza.
No habΓa sido lΓder de la secta por mucho tiempo, sabΓa que tenΓa que callarse, pero los demΓ‘s realmente estaban poniendo a prueba su paciencia. El lΓder de la secta Yao fue el primero en su lista de βpersonas que podrΓan sufrir una muerte accidentalβ, despuΓ©s de todo lo que su padre hizo por Γ©l, tuvo el descaro de demonizar a Wei Wuxian y su nuevo y malvado mΓ©todo de cultivo. Cada vez que el hombre beta hablaba, algo peligroso se levantaba bajo la piel de Jiang Cheng y se estaba volviendo realmente difΓcil para Γ©l detener a Zidian para que se manifestara y lo azotara hasta que suplicara su misericordia. Pero la idea fue realmente satisfactoria.
Dada el aura asesina de Jiang Cheng, no fue una sorpresa que todas las personas con una cΓ©lula cerebral decidieran mantenerse alejados del lΓder Omega de la secta Yunmeng Jiang ya que estaba de tan mal humor.
β ~AΓΊn asΓ, el Sello del Tigre Estigio es peligroso en sus manos~ βEl que aparentemente no recibiΓ³ nada - y es el segundo en la lista de Jiang Cheng - es sin duda Jin Guangshan. El pomposo hombre alfa se pensaba a sΓ mismo mejor que nadie, asegurΓ‘ndose de que todos supieran que era un gran alfa que lideraba una gran secta. No era ningΓΊn secreto que trataba a omegas como objetos, personas que necesitaban ser sometidas y, para gran vergΓΌenza de su secta, lo declaraba con orgullo cada vez que estaba borracho. Jiang Cheng se preguntΓ³ si podrΓa convencer a los otros lΓderes de la secta para que le dejaran azotar a Jin Guangshan durante unos minutos. Estaba seguro de que a Nie Mingjue no le importarΓa, ni tampoco a Lan Xichen, incluso si era demasiado educado para admitirlo en voz alta. Pero segΓΊn la sonrisa que estaba mostrando, Jiang Cheng sospechaba que estaba casi en su lΓmite.
β ~Β‘Incluso amenazΓ³ a mi sobrino y ahora solo los dioses saben lo que podrΓa estar haciendo con esos perros Wen! Β‘Se convertirΓ‘ en un perro salvaje y volverΓ‘ a mordernos!
Jiang Cheng no pudo quedarse y escuchar esta mierda por mΓ‘s tiempo. No cuando la persona con la que estaban hablando era su hermano, Wei Wuxian. El omega mΓ‘s talentoso de su generaciΓ³n con toneladas de alfas, betas e incluso omegas que quieren una parte de Γ©l. HabΓa sido un hΓ©roe durante la guerra, usando un nuevo mΓ©todo de cultivo en el que nadie habΓa pensado hasta ese momento y les hizo ganar contra el tirano que habΓa sido Wen Ruohan. Pero parecΓa que todos se estaban olvidando de eso. Que conveniente.
βMi hermano tiene motivos para ayudarlos. β Jiang Cheng intervino antes de que el lΓder de la secta Yao pudiera comenzar su divagaciΓ³n, Zidian parpadeando a su lado.
La habitaciΓ³n fue inmediatamente invadida por el silencio, cada par de ojos dirigidos al claramente enojado omega.
Jiang Cheng tragΓ³ la bilis que le subΓa por la garganta y mirΓ³ a Jin Guangshan, con el rostro duro e inexpresivo. A Jin Guangshan no le quedaba nada de bondad en sus rasgos, parecΓa molesto porque un omega, sin importar si era un lΓder de secta, cortΓ³ la conversaciΓ³n y se convirtiΓ³ en el centro de atenciΓ³n. No era algo que un alfa orgulloso como Γ©l pudiera aceptar fΓ‘cilmente. No es que a Jiang Cheng le importara una mierda.
βY por favor dΓgalo, lΓder de la secta Jiang~ βLas palabras salieron de la boca de Jin Guangshan como si fueran una burla y Jiang Cheng tuvo que detenerse fΓsicamente para no maltratar al hombre. βΒΏQuΓ© motivos tendrΓa Wei Wuxian? ΒΏQuizΓ‘s va a asumir la responsabilidad de lo que ha hecho su hermano?
La multitud no pasΓ³ por alto la implicaciΓ³n de cuΓ‘l serΓa la responsabilidad. Nie Mingjue gruΓ±Γ³, claramente disgustado por palabras tan ofensivas lanzadas a un omega en pΓΊblico e incluso Lan Xichen parecΓa molesto, si la desapariciΓ³n de su sonrisa era una indicaciΓ³n.
Jiang Cheng apretΓ³ los dientes y mirΓ³ fijamente a Jin Guangshan. PodΓa sentir sus mejillas enrojecerse de vergΓΌenza, pero no fue por las palabras del alfa. HabΓa escuchado cosas peores, no estaba realmente molesto.
Fue por lo que estaba a punto de hacer. Honestamente, no habΓa hablado de su plan con nadie, no con su hermana, no con su secta o, Dios no lo quiera, Wei Wuxian.
HabΓa mantenido ese secreto durante aΓ±os, con la esperanza de que su vergΓΌenza desapareciera si lo olvidaba, la guerra y la reconstrucciΓ³n de la Secta Jiang ocupaban su mente y se habΓa puesto lΓvido cuando escuchΓ³ lo que habΓa hecho su estΓΊpido hermano. MatΓ³ a algunos guardias Jin, tomΓ³ el resto de la Secta Wen y huyΓ³ a Yiling, sin importarle en absoluto advertir a Jiang Cheng.
Y Jiang Cheng se encontrΓ³ incapaz de levantar un dedo para proteger a Wei Wuxian. Estaba impotente, sin hogar y con muchos hombres que querΓan manipular a un joven lΓder de la secta como Γ©l respirando por su cuello, esperando que un momento de debilidad lo mordiera.
Jiang Cheng habΓa estado listo para dejar ir a Wei Wuxian, hacer que su hermana llorara en su hombro y esperar que todo saliera bien. HabΓa hecho las paces con eso, no queriendo destruir lo poco que le habΓan dejado sus padres, incluso si eso significaba destruir lo poco que le quedaba de su familia.
Ese era el plan, hasta que entendiΓ³ a quiΓ©n exactamente habΓa salvado Wei Wuxian.
Un dΓa, Jiang Cheng habΓa ido a Yiling furioso, listo para arrastrar a su hermano por la oreja sin importarle lo que dijera, para al menos gritarle durante una hora antes de darse cuenta de que no se podΓa hacer nada y se habrΓa visto obligado a deja ir a Wei Wuxian.
Jiang Cheng no esperaba ser recibido por un par de ojos siniestros, unos con los que tenΓa pesadillas y sueΓ±os.
Los que estaban profundamente marcados en su memoria.
Jiang Cheng se habΓa detenido, la sangre le subΓa a los oΓdos, sin escuchar lo que decΓa su hermano. Solo estaban esos ojos, mirΓ‘ndolo con inocencia y asombro mientras jugaba con la tierra hecha de cadΓ‘veres.
Jiang Cheng habΓa querido gritar, huir, pero solo pudo permanecer congelado allΓ mientras el joven se reΓa de lo que fuera que Wei Wuxian le estaba diciendo con esa sonrisa tonta suya, incapaz de notar la forma en que Jiang Cheng miraba al niΓ±o.
βΒΏCuΓ‘l es su nombre? βrecordΓ³ haber preguntado, con la garganta seca y los ojos hundidos.
Su hermano se habΓa reΓdo con esa manera despreocupada suya, abrazando al niΓ±o contra su cadera. Jiang Cheng no pudo escuchar su respuesta, los latidos de su corazΓ³n eran demasiado fuertes en sus oΓdos, sin dejar que le llegara ningΓΊn sonido.
Pero no era necesario.
Γl ya lo sabΓa.
Nunca podrΓa olvidar.
A-Yuan. Wen Yuan.
β ~Estamos esperando, lΓder de la secta Jiang.
Jiang Cheng cerrΓ³ los ojos, el dolor brillΓ³ en sus rasgos por un mero momento, pero se obligΓ³ a recordar dΓ³nde estaba y que habΓa pasado una noche entera para idear un plan que salvarΓa tanto a su secta como a su hermano.
HabΓa tomado una decisiΓ³n.
Su orgullo al diablo. No importaba si todo el mundo de la cultivaciΓ³n sabΓa de su vergΓΌenza.
Solo querΓa a Wei Wuxian de vuelta.
βJin Zixun me ha ofendido gravemente.
Jin Guangshan enarcΓ³ una ceja, su boca se curvΓ³ en una sonrisa burlona. βΒΏCΓ³mo es eso, si puedes iluminarnos?
AhΓ estaba, no habΓa vuelta atrΓ‘s ahora.
βCasi mata a mi hijo. βDijo Jiang Cheng, su voz sin ninguna emociΓ³n mientras miraba al frente, negΓ‘ndose a mirar a los ojos a nadie.
Hubo un momento de silencio.
Entonces se desatΓ³ el infierno.








