I
Instantes después de que le dieran el castigo completo a Niki, Sunoo salió del baño, ya eran las 12 de la noche, tenía sueño y soltó un adorable bostezo a ojos de Niki.
-Tengo sueño- Habló un adormilado Jay mientras se estiraba y paraba del suelo.
-Yo también- Heesung se levantó de un salto y se dirigió al dormitorio.
-Niki~- Sunoo no sabía nada y como todas las noches siempre jalaba a su Donsaeng para que se ponga su pijama y duerman juntitos.
-Hyung...- Se detuvo dejando confundido a Sunoo -Durmamos separados hoy, Hyung.
-¿Qué? ¿Porqué?- se dio la vuelta soltando lentamente el brazo de Niki para llegar a su muñeca.
-Creo... creo que me enfermaré, no quiero contagiarte un resfriado.
-Eso no es problema, puedo abrazarte para que no tengas frio- como siempre su corazón era de oro.
-Hyung... hoy dormiré en mi cama- alejó la mano con la que Sunoo sujetaba su muñeca y pasó por su lado dejándolo en el pasillo.
Se sintió la peor persona del mundo al hacer eso, la debilidad #1 de Niki eran los ojos de Sunoo, su sonrisa, sus mejillas... todo Sunoo era su debilidad.
Se colocó rápidamente su pijama, que no era mas de una remera y un short, y sin dirigir la mirada a su Hyung se metió a su cama, sabía que si miraba sus ojos declinaría al instante.
Mientras que por su lado, Sunoo, estaba confundido y algo triste ¿qué hizo para que Niki no quiera dormir con él? No lo sabía, lo único que sabía era que Niki ya no lo quería como antes.
Se colocó su pijama que consistía en una ramera y un buzo o un short, dependiendo el clima, y subió hacia su litera, Niki estaba justo abajo por lo que se sintió raro no verlo esperando o simplemente acostado en otra cama.
Intentó dormir, pero no podía sentirse cómodo, algo faltaba, tenía sueño, sin embargo no podía soñar, faltaba algo llamado Niki.
Aquel “buenas noches, Hyung” le hacía falta, también sentir el calor de sus brazos, Niki era más alto que él, pero no dejaba de ser su menor por lo que cuando tenía un mal día abrazaba a su menor dejándolo dormir en su pecho y que abrace su cintura, lo consolaba acariciado su cabello hasta que ambos se quedasen dormiros.
Se había acostumbrado tanto a Niki que ahora no podía dormir sin él, mayoría de noches Niki era el que abrazaba a Sunoo, el rubio dejaba a su mayor usar su brazo como almohada y poco a poco Sunoo empezó a tomar confianza, abrazando a su menor al dormir y dejándose abrazar.
Ahora se sentía solo y frio, intentó reemplazarlo con su almohada, pero no era lo mismo, no tenía ni su aroma ni su calor, se quedó mirando el techo y la ventana mientras pensaba el porqué Niki no quería dormir con él.
¿Qué hice mal?
-Esto es lo peor- Niki susurró viendo el amanecer, no había dormido, tenía que abrazar para poder dormir.
Estuvo toda la noche con su teléfono, viendo videos de internet y algunos que le sacó a Sunoo, su lindo Hyung, su adorable y precioso Hyung.
Se cubrió el rostro con sus manos intentando conciliar el sueño, pero nuevamente no pudo, pataleó un par de veces antes de volver a encender su teléfono celular, entró a la galería y raramente se encontró con muchas fotos que Sunoo había tomado con él mismo de fondo dormido, estaba mirando una por una con una sonrisa, hasta que una en especial lo desconcertó un poco.
La fotografía era de Sunoo besando la comisura de los labios de un dormido Niki, Sunoo se veía realmente adorable, con sus regordetas mejillas algo sonrosadas y sus labios hechos piquito con sus ojos cerrados.
Maldijo el haberse dormido ese día, espera ¿Quería estar despierto? si, se acababa de dar cuenta que quería probar esos labios color melocotón.
-¿Sabrá a cereza?- pero su pregunta mas grande era el porqué quería besarlo, no lo sabía, pero lo descubriría, necesitaba descubrirlo.
Talvez si lo besa sabrá el porqué, talvez sea como espera.
De pronto sonó el despertador, Jake fue el primero en despertar, tenía sueño ligero.
-Despierteeeennnn!!- Jake era el despertador humano, todos se levantaron menos Sunoo, este ni si quiera estaba dormido, pero permanecía con los ojos cerrados.
-Ustedes vayan a desayunar, yo despertaré a Sunoo hyung y en un momento los acompañaremos- Niki vio la oportunidad perfecta y la tomó, su hyung esyaba dormido y probablemente ni un tornado lo despertaría.
Aunque verdaderamente Sunoo no estaba dormido, solo con los ojos cerrados.
-Bien- mejor por ellos, a la única persona que Sunoo no gritaba o se enojaba por haberlo despertado era a Niki así que gustosamente todos aceptaron.
Niki vio a todos salir y cerrar la puerta tras ellos, entonces fue cuando subió lentamente a la litera de Sunoo y se colocó en su encima, Sunoo aunque estaba despierto no abrió sus ojos y se quedó en su posición como si en verdad estuviera dormido, quería ver qué es lo que Niki haría, tenía curiosidad.
Sunoo gustaba de Niki, estaba seguro de eso, le encantaba el como lo cuidaba, el ser tan atento con él y que lo mimara como lo hace ahora.
Las mejillas de Sunoo estaban naturalmente sonrosadas, como todas las mañanas donde hace frio, su lechosa piel hacía notar cualquier marca.
-Quiero- Niki estaba decidido a saber el porqué tanto deseo de besar esos suaves labios, talvez lo descubriría después de hacerlo.
Colocó sus manos en los costados de Sunoo posicionándose en su encima, lo apreció un poco más y sujetó su rostro acomodándolo para estar frente a frente y se acercó lentamente, cerrando sus ojos en el camino hasta encontrar los labios contrarios con los suyos propios.
Tenía 15 años, era la mejor sensación que había sentido.
Los labios de Sunoo eran suaves, y sabían a cerezas, justo como se lo había imaginado, pero no fue como esperó, superó todas sus expectativas, es como si una caja de fuegos artificiales explotara justo en su pecho.
Entonces inexpertamente movió sus labios y con su mano acarició el rostro de su mayor.








