Rescate
Seijurou continuó corriendo, su respiración estaba demasiado agitada después de algunas horas subiendo nivel por nivel de aquel edificio abandonado a las afueras de la ciudad. En cada nivel había limpiado a la escoria que estaba esperandolo para enfrentarlo. Su cuerpo estaba lleno de adrenalina que no sentía ni una pizca de cansancio.
No
El tenía un objetivo, sus ojos heterocromaticos brillaban con un inusual color.
Llegó al último piso de aquel sitio, por fin había llegado… pero encontró la escena más terrorífica que pudo haber visto hasta ahora. Esa imagen quedaría grabada y perduraría en su mente por el resto de su vida
Ahí se encontraba a mitad de la habitación, la persona que más amaba, colgada con algunas cuerdas que se enredaban sobre su torso, la sangre caía sin cesar de las extremidades de aquel cuerpo que parecía sin vida.
Un grupo de villanos se encontraba detrás de esa escena con sonrisas diabólicas admirando la expresión descompuesta de Seijurou al ver a Kouki en ese estado. El pelirrojo temió lo peor, lo carcomía el pensamiento de que hubiera llegado demasiado tarde.
― Vaya, vaya… el héroe número uno de Japón ha aparecido a salvar a su princesa en peligro ― habló un hombre que se acercaba al cuerpo de Kouki, con un gran cuchillo en mano lo aproximo al pecho del castaño ― Un paso más y lo encajare en él ― amenazó
― Creo que para tener una reputación tan elevada, tardaste mucho en llegar hasta aquí, Red Flame ― se burló otro quien también se acercaba al centro de la habitación ― O debería llamarte Akashi Seijurou ― arrastró las palabras cuando pronunció el nombre del pelirrojo
Era claro que sabían cual era su verdadera identidad, habían secuestrado a su pareja cuando se enteraron de la existencia de aquella persona.
― Chicos, chicos… no sean malos con nuestro invitado. Me imagino que en estos momentos todavía no procesa todo lo que nos divertimos con su novio… ― agregó el último hombre que parecía ser el líder de aquel grupo de villanos ― Pero no te preocupes, reservamos el plato principal para que lo vieras mi querido héroe. Verás como lo follamos cada uno, enfrente de ti… ― sonrió divertido
― ¿Hah? No ha dicho nada nuestro Red Flame ― se burló el hombre que mantenía aquel objeto filoso sobre el cuerpo de Kouki
Seijurou había cambiado su expresión a una totalmente seria, contenida y los miraba con furia.
― Voy a acabar con cada una de ustedes escorias de mierda… voy a hacerlos sufrir tanto que desearan no haber nacido ― soltó mientras una lunática sonrisa se esparcía en su rostro
Los villanos por un momento sintieron un escalofrío ante aquella grave voz que había salido del héroe. No parecía nada en la que habían escuchado viniendo de él, en ninguna de las entrevistas de los medios donde lo conocían bien. Un par de ellos retrocedieron un poco ante aquella amenaza
― Tranquilos ― les dijo el líder de aquellos villanos mientras de su mano salían picos, mostrando su particularidad ― Es un héroe, no puede hacernos nada… no nos hará daño, solo buscará encerrarnos ― les recordó a sus secuaces quienes también sintieron alivio al recordar que era cierto
Ahora escucharon una risa que resonó en la habitación vacía de aquel sitio. Los hombres veían consternados como aquel hombre, el denominado el mejor de todos los héroes en la ciudad, estaba tornándose bastante terrorífico
― No tienen una puta idea de con quién se metieron ― dijo antes de desaparecer de ese lugar
Los hombres se asustaron por aquello, no parecía creíble que aquel hombre hubiera desaparecido en un abrir y cerrar de ojos, miraron a los alrededores para identificar donde se encontraba aquel hombre pelirrojo. No se dieron cuenta cuando alguien cortó las cuerdas que sostenían el cuerpo del castaño y en ese mismo momento, notaron la presencia nuevamente del héroe, quien sostenía con delicadeza el cuerpo del chico
El grupo de villanos se sorprendieron al darse cuenta de la velocidad inhumana que poseía, cuestión que no sabían que fuera parte de su particularidad. Se conocía el manejo del fuego como su poder principal pero nadamas de ello, el fuego era con lo que atrapaba a los villanos y ayudaba a las personas.
― ¿Qué… cómo… ? ― murmuró un hombre consternado cuando noto que con delicadeza dejó el cuerpo de su amado en el suelo, alejado de todos
― Empecemos por ti ― dijo Seijurou con un tono tan terrorífico que el hombre que fue señalado emprendió la huida, sin embargo, en ese momento una llama lo alcanzó, empezando a quemarse desde los pies hasta la cabeza, incendiándose en vida, calcinandose en segundos. Lo último que se escuchó fue un gritó desgarrador antes de quedar las cenizas en el suelo.
Los demás quedaron estupefactos al ver aquella escena, no podían digerir que en solo cuestión de segundos, uno de los suyos había quedado hecho polvo… y todo por un héroe
― No… tú no puedes… tu eres un héroe… ― balbuceo nervioso y aterrado el que sostenía el cuchillo
― ¡¿Qué diablos te sucede?! ¡¿No eres el héroe número uno?! Esto… esto lo sabrá la gente… ¡Nosotros te delataremos! ― gritó el líder totalmente desesperado mientras retrocedía torpemente
― ¿Y quién dice que saldrán de aquí? ― sonrió divertido Seijurou ― Cumplire lo que les prometi. Desearán no haber nacido ― diciendo esto con una sonrisa diabólica se acercó a ellos
.
Lentamente fue abriendo los ojos, sentía como todo su cuerpo le dolía. No se dio cuenta cuando se había desmayado después de la golpiza que le habían propinado un grupo de villanos al enterarse que era pareja de Seijurou. En ese momento abrió los ojos de golpe
― ¡Sei! ― gritó y sintió el dolor incrementando de manera exponencial en todas sus extremidades, pero se dio cuenta que estaba en brazos de la persona que había llamado ― ¿Sei, estas bien? ― preguntó mientras las lágrimas recorrían sus mejillas. Pudo observar que Seijurou no tenía puesta la máscara que solía ocupar con su traje de héroe el cual estaba rasgado, lleno de polvo y manchas de sangre. Kouki tenía la seguridad de que el pelirrojo vendría por él, pero también le preocupaba que saliera lastimado por su culpa
Recibió una mirada cargada de ternura y adoración por parte de Akashi, mientras recibió un beso en la frente
― Tonto Kouki, ¿por qué te preocupas por mi si tu estas en este estado? ― al decirle aquello Kouki notó la culpabilidad de sus palabras
Él sabía que Seijurou lo sobreprotegia, y se culpaba si algo le sucedía. Era la razón por la que mantenía su identidad escondida así como el hecho de que se habían casado a escondidas, para protegerlo de una situación como la que acababa de pasar.
― Sei, esto no es tu culpa. Yo… yo… no pude hacer nada… por… por no tener alguna particularidad ― diciendo esto el castaño recibió un beso en los labios por parte del héroe
― Es mi culpa no haber estado ahí para protegerte Kouki. Te prometo que esto no volverá a pasar, no dejaré que alguien te lastime ― prometió el pelirrojo con una ira contenida que alarmó a Kouki
― Sei, tranquilo ― dijo mientras acariciaba el rostro de su pareja ― ¿Y ellos? ― preguntó Kouki y un escalofrío recorrió todo su cuerpo. Recordó los golpes que recibió de todos esos hombres, afortunadamente no habían abusado sexualmente de él, pero tampoco se midieron con la fuerza con que arremetieron contra él, comenzó a temblar sin poder evitarlo. Seijurou lo aferró a su cuerpo cuando sintió aquello
― No te preocupes, no los volverás a ver jamás ― sentenció. Su mandíbula se tensó de solo imaginar lo que había pasado
― ¿Llamaste a los demás? ― preguntó curioso al notar que solo estaban caminando hacía la ciudad, no veía a otros héroes alrededor o a las patrullas que usualmente llegaban a la escena de un crimen
― No vi necesario pedir refuerzos. Esos villanos tenían planeado destruir todo el edificio, colocaron bombas pero pude extraerte a tiempo, ellos no pudieron salir y quedaron atrapados ahí ― dijo tranquilo ― Pero tu no tienes que preocuparte por eso, le llamaré a Shintaro para que vaya a la casa a curarte ― mencionó el pelirrojo
Kouki se aferró al cuerpo de su esposo, mientras escondía su rostro en el pectoral del pelirrojo. El castaño se sentía a salvo y seguro entre los brazos de aquel hombre. Se sentía culpable por ser una carga para el pelirrojo, pero no era capaz de alejarse de él. Él era su mundo, su todo… y haría lo que fuera por él. Akashi lo aceptaba a pesar de no poseer ninguna particularidad y sobre todo lo trataba recíprocamente, podía sentir que lo amaba de la misma manera.
Seijurou pensaba igual, haría lo que fuera por su esposo.
Incluso si para mantenerlo a salvo, tenía que transformarse en un villano…