🌸:- 𝟬𝟬 | Prólogo
Una mañana como cualquier otra en el kindergarden, los niños de una edad aproximada de tres a cinco años se encontraban jugando dentro de el amplio salón de clases, mientras la profesora que estaba encargada de cuidarlos los veía desde la comodidad de su pequeño escritorio, sonriendo de vez en cuando ante las incontables travesuras de sus estudiantes, volviendo su vista poco después a algunos de los papeles que revisaba aquel día, su grupo era uno de los más tranquilos ese año, por lo que ella realmente no tenía del todo muchos dolores de cabeza, talvez por ser unos niños un poco más grandes al resto que estaba acostumbrada a tratar.
La hora de juegos rápidamente había acabado, ahora la hermosa femenina llamando la atención de sus estudiantes para que estos muy ordenadamente colocarán todos los juguetes en su lugar y seguidamente pudieran tomar asiento en sus respectivas mesitas de colores, debido a que aún tenía una pequeña clase que dictar mucho antes de que llegara la hora en la que ellos tendrían que irse a sus hogares, ser maestra de jardín de niños se veía fácil y divertido, pero a decir verdad, todo era un poco más complicado si se tomaba bastante en cuenta el hecho de que eran niños imperativos que únicamente pensaban en jugar entre ellos, aún así, con una sonrisa les entrego algunas hojas en blanco para que pudieran dibujar, era una pequeña actividad que había pensando la noche anterior y que no había dudado en lo más mínimo llevar a cabo, creyendo que era una muy buena manera para así poder ayudar a los más pequeños a expandir un poco más sus conocimientos en muchas de las áreas que todavía no conocían del todo a esa edad, o posiblemente si, todo dependería de cuan efectivo fuese su pequeña y divertida actividad.
── Mis queridos retoños, vamos a hacer un juego, ¿si?, les acabo de dejar sobre sus mesitas unas hojas blancas con algunos colores ── Comentó la femenina mientras les hablaba con dulzura, agachándose un poco para observar de mejor manera los inocentes rostros de los niños a los que ella tenía bajo su cargo, los mismos quienes asintieron entendiendo bastante bien lo escuchado, emocionados por lo que harían, siempre les encantaba participar en los juegos o actividades que su maestra les organizaba ── Bueno, el juego consiste en que ustedes mis retoños, van a dibujar lo que quieran ser de grandes y luego exponerlo a la clase.
los niños en conjunto dejaron salir un largo e inocente "Ohhh" ante lo escuchado, mirándose entre si, algunos muy confundidos debido a que la mayoría todavía no había pesando en eso, otros si, eran niños por lo cual les gustaba vivir el presente sin llegar a pensar en el futuro de alguna manera, aún así, ese detalle no les quitó la enorme emoción de jugar.
── Pueden hacerlo en clase, o en casa, como se sientan cómodos mis niños, podrán exponerlo frene a la clases en algunas semanas, es como una especie de mini exposición, ¿les parece mis hermosos bebés? ── Los niños asintieron con emoción, algunos comenzaron a dibujar mientras que otros guardaban la hoja blanca dentro de sus carpetas para hacerlo en casa, la femenina sonrió, estando orgullosa por lo que había organizado, estando bastante segura de que todo saldría de la mejor manera, se dirigió hacia su escritorio para poder seguir con lo suyo, observando cómo nuevamente los niños jugaban, está vez desde sus puestos, sin necesidad de hacer algún desastre de por medio, la mujer bajo su mirada a penas sintió como alguien jalaba el borde de la falda larga que usaba, sus ojos se encontraron con los de un pequeño niño, de piel pálida, mejillas rellenas, ojos redondos y brillantes, junto a una cabellera castaña ondulada que caía levemente sobre sus ojitos, dándole una apariencia muy inocente, la femenina sonriendo al haber reconocido a su pequeño alumno ── Oh, BeomGyu, ¿pasa algo bebé?, ¿por qué no estás haciendo la actividad?, ¿quieres ir al baño?.
── No Kimlip Noona ── El menor negó con su cabeza antes de mostrar un pequeño pucherito sobre sus labios, sus manitas tomando con fuerza la hoja que la femenina le había dado Anteriormente ── Es que, no se que dibujar, no eh pensado en que quiero ser de grande...
── Pues bebé, puedes ser lo que a ti más te guste en todo el mundo ── Rio la castaña mientras acariciaba los cabellos contrarios, los ojitos de BeomGyu brillando con fuerza ante lo escuchado ahora teniendo una ligera idea de lo que podía hacer ── Puedes ser un médico, o un veterinario, o un bombero, lo que a Beommie más le guste o le gustaría ser.
BeomGyu miro a sus alrededores rápidamente, encontrando a lo lejos a un pequeño niño Pelinegro quien jugaba con una pelota, el mismo quien puso sus ojitos rasgados sobre los del más pequeño, lo saludo, volviendo a jugar, el menor sintiendo su corazoncito mayor bastante rápido, antes de volver a mirar a su maestra con una amplia sonrisa sobre su rostro.
── A mí me gusta mucho YeonJun Hyung ── Comentó el niño con suma inocencia, a la misma vez que la mujer se mostraba bastante impresionada por lo escuchado ── Y me gustaría ser su esposa, ¡seré su esposa maestra!, ¡la esposa de YeonJun Hyung!.
La mujer se había quedado sin palabras, mientras observaba al niño alejarse de ella a penas termino de hablar, talvez ahora estando muy decidido en lo que dibujaría, la femenina no sabiendo que debía de hacer en una circunstancia semejante y menos cuando se trataba de un niño como BeomGyu.









Qué tierno todo 😭🩷