I
[Año 780]
Arena del Torneo de la Fuerza
[15 minutos restantes para el final del Torneo de la Fuerza]
…Y pensar que hasta hace poco el único deseo de ellas era el poder protegerlos a todos. Pensando descaradamente que no habia nadie mas fuerte que ellas dos, mas fuerte que Caulifla. El torneo solo fue la puerta para lo que vino después. Infinidad de mundos, de universos, de sujetos mucho mas fuertes. Que estúpidas fueron al pensar que todo giraba alrededor de Sadala. El poder de Kale tal vez hubiera echo la diferencia. El orgullo que Caulifla sintio al verla desatar su ira por toda la arena. Aun puedo sentir la satisfacción por el caos que Kale sentía. Quien diría que las cosas resultarían asi.
Mirando mis manos, estaba confundida por lo que habia pasado, mi mente era un conjunto de pensamientos dispares entre dos bandos, no podía asimilar lo que habia pasado. Los del universo 11 tambien parecían confundidos. ¿Fusion? ¿Los sarcillos? ¿Caulifla y Kale se fusionaron con los sarcillos?
¡Que genial! ¡El poder me recorria de punta a punta! ¡Todo mi cuerpo desprendia energía! ¿Asi se sentía estar fusionada? ¡Se sentía estupendo! ¿Caulifla y Kale? ¡Ya no mas! – …eso me convierte en… Kefla.
¡Yo seria la encargada de eliminar a todos y cada uno de los participantes del torneo! ¡Nadie podía detenerme!
Uno a uno, los sujetos del 11 cayeron ante mi como simples insectos. ¡No podía sentirme mejor! Mi velocidad, mi fuerza, mi agilidad… ¡Este poder era demasiado genial! Aunque intentaran de todo, no podrían igualarse a mi, soy superior, ¡soy invencible!
Ni siquiera Jiren podría contra mi. Un golpe mas y pude ver como terminaban a los pies del jefe gris. ¿Son Goku también estaba ahí? ¡Esto no podía ser mejor! ¡Los sacare como la basura que son!
Mi ataque fue desviado hacia el cielo de un revez. ¿Pero que? ¡¿Quien se atreve a interponerse?! Mirandome con superioridad, el tipo volteo a ver a Son Goku sobre su hombro sin dejarlo avanzar – ¡tu encárgate de Jiren, Papa!– ¡entrometido hijo de perra! – Kefla es mia.
¡¿Quién se cree este maldito?! ¡¿Piensa que me derrotara?! – …¿y tu quien demonios eres?
Sonriéndome, el tipo se preparo para luchar. Mi sangre hervia solo de notar su prepotencia, le voy a partir sus malditos dientes – soy un saiyajin como tu, solo que naci en la tierra.
¿Un saiyajin? ¡Ja! ¡Eso solo lo hara mas divertido! ¡Le demostrare que los saiyajins del universo 6 somos superiores!
Espera. Eso no es posible. ¿Cómo pudo esquivarme? Si no hubiera reaccionado a tiempo me hubiera golpeado. Pero eso no importa. Aproveche su golpe y sujete su brazo con mis piernas, y tomando impulso lo arroje lejos hacia otra parte de la arena. Saltando en el aire con una voltereta aterrice en su abdomen con fuerza. Jum. Eso es todo. ¿Este debilucho cree que puede ganarme sin transformarse en super saiyajin? ¡Ja! ¡Lo mas seguro es que ni siquiera pueda hacerlo! ¡Que lamentable!
¿Uh?
-Ya no tengo por que depender de esa transformación. Realmente, no la necesito para vencerte – dijo y de una patada me envio volando de regreso. Pude estabilizarme en el aire y reincorporarme. ¡¿Quién se cree este maldito bastardo?! ¿Con que no necesita transformarse? ¿Evolucionar como un humano sin recurrir a su sangre saiyajin? ¡Patrañas! ¡No hay nadie en este mundo ni en ningun otro que pueda vencernos a nosotros! ¡Somo la mejor raza de todas!
Seguimos con la pelea, intercambiando golpes entre nosotros sin parar durante varios minutos. Podía ver a Son Goku pelear con Jiren sobre mi hombro sin prestarnos atención. ¿Cómo se atreve ese maldito a ignorarme? ¡Debo derrotar a este tipo para ir a luchar contra el y Jiren!
Pero, aunque me pesara, este tipo no era cualquier basura. Durante nuestra pelea, aunque pude asestarle varios golpes y ataques de energía eficaces, el también pudo hacerlo conmigo. Y asi ambos, heridos y cansados, solo nos quedamos viendo mientras nos recuperábamos de el ultimo golpe que recibimos. Mis manos sujetaban mi abdomen ante el dolor. Podia sentir la sangre caer por mi barbilla desde mi labio. ¿Cómo yo podía estar en este estado tan lamentable?
Aunque el no estaba en mejores condiciones. Solo pude reir y aceptar nuestro destino. Aun fusionadas no pudimos ganar el torneo. No pude enfrentarme a Son Goku con este poder, aunque siendo realistas, no creo haber podido derrotarlo aun asi, después de todo, ni siquiera pude derrotar a este saiyajin. Asi que, resignándome, sonreí y levante la frente en alto, no caería tan fácil – ¡Hmf! ¿Estas listo para terminar con esto, entonces? ¡Pues que asi sea!
Con un ultimo golpe cruzado, tanto el como yo caimos de la plataforma sin poder hacer nada mas que esperar nuestro destino. Lo lamento. Kyabe… Renzo… Chicos… Lamento ser tan débil. No pude ganar. No pude darle al universo 6 la victoria. Pero, a pesar de eso, aun habiéndolo perdido todo ese día. Termine ganando algo mucho mas importante. Algo que valoro mucho mas que cualquier pelea que tuve en el pasado siendo ellas dos. Y de verdad le daba las gracias a el, el chico que me derroto y me dio todo lo que amo. Te lo agradezco… Gohan… Aunque no lo supieras en aquel entonces, es gracias a ti que mi vida ahora es mucho mas feliz…
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Tierra
Capsule Corp. – Capital del oeste.
Bulma Brief. La heredera del imperio mas grande del mundo y la mente mas brillante del ultimo tiempo. Hermosa, joven y con muy mala suerte en sus relaciones, la chica se encontraba trabajando en su jardín tranquilamente mientras tarareaba una melodía. Chispas saltaban del metal mientras terminaba de soldar un ultimo punto a la ultima placa que debía instalar. No muy lejos, la chica era observaba de cerca por mas ni menos que un hombre de cabello azabache en punta y rasgos duros. Ni mas ni menos que el príncipe que la raza guerrera, Vegeta. Vistiendo su armadura de combate característica, el saiyajin esperaba pacientemente a que la mujer terminara su labor en la maquina.
Y con un ultimo punto de soldadura listo, Bulma se retiro la careta protectora y sonrio mientras se pasaba un pañuelo por la cara – y ya esta, con esto estará lista para que entrenes todo lo que quieras – mirando al príncipe, se puso de pie limpiando sus manos cansadas por el trabajo – la próxima vez ten mas cuidado, puede que solo haya sido eso esta vez, pero si continuas asi sera peor.
El hombre solto un gruñido y comenzó a caminar hacia la maquina – hmh. no pedi tu opinión.
-¿Ah si? Pues para la próxima dejare que tu mismo la arregles. Después de todo tu eres el que la estropeo – dijo sacándole la lengua de manera infantil, sacándole un gruñido al príncipe saiyajin.
Este la ignoro y comenzó a subir a la maquina, deteniéndose justo antes de entrar con sus ojos abiertos de par en par – “¿qu-que diablos es esa energía?”
-¿Hm? ¿que pasa? – quiso saber Bulma, pero este continuo ignorándola.
Mirando hacia el horizonte un punto en lo alto del cielo, su rostro se torcio por la ira – “¡Esto tiene que ser una maltita broma!” – sin mas, un aura de ki estallo a su alrededor y salio disparado hacia el cielo a toda velocidad, alejándose rápidamente y perdiéndose en el cielo de la vista de una mas que confundida Bulma.
-¡O-Oye! ¡Vuelve aquí! ¡Vegeta!
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Atravesando el cielo a toda velocidad. Vegeta empleaba todo lo que tenia para llegar al lugar aproximado donde sintio esa energía desconocida. Agradecia el ya no tener que depender de su rastreador para localizar a sus oponentes, ¡pero esto era absurdo! ¡Esa sabandija debía mas fuerte que el mismo Freezer! ¡Mucho mas! No podía permitirlo. No podía permitir que alguien mas aparte del imbécil de Kakarotto lo superara. No podía permitir que lo dejaran atrás. ¡El era el príncipe de la gran raza saiyajin, por un demonio!
-¡Vegeta! – mirando a su derecha, pudo ver como lo alcanzaba Kakarotto seguido de su hijo, el namek y mas atrás venían el calvo y ese tipo que se la pasaba adulando a Bulma. El saiyajin de traje naranja fue el que se acerco mas al príncipe – ¿tu también sentiste esa energía?
-Es un poder gigantesco que se acerca al planeta. ¿Me crees tan estúpido como para no darme cuenta?
-¿Crees que tenga que ver con los androides?
Vegeta gruño – estúpido, recuerda que ese tipo dijo que esas hojalatas no podían expulsar ninguna presencia, no pueden ser ellos.
Piccolo apareció al otro costado del Son, mirando a ambos guerreros – lo único que debemos tener en cuenta es que ese sujeto nos supera por mucho. Ni siquiera se les ocurra luchar antes de que sepamos a que demonios vino, sabandijas.
-¡No te atrevas a darme ordenes maldito insecto verde! – su aura estallo de nuevo y el príncipe salio despedido hacia el frente dejando atrás al grupo.
-¡Espera Vegeta! – dijo Goku y rápidamente aumento su ki para seguir al príncipe rápidamente, copiado por el namek y los demás. La energía cada vez se acercaba mas y mas a la tierra.
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[Cuatro semanas antes]
Espacio
Orbita – Planeta Freezer 44
Otro día de jornada tranquila, sin nada fuera de lo normal, o eso se podría decir. Lo que alguna vez fue la organización bajo el mandato del tirano Freezer se encontraba sumida en el caos total, multiples soldados siendo enviados a controlar a los planetas revelados y los lideres que surgían ante la desaparición del líder del imperio. El universo que alguna vez estuvo en sus manos, ahora se escapaba entre sus dedos de manera súbita. El miedo y el terror ya no dominaban sus corazones, no al saber que el gran Freezer habia desaparecido misteriosamente. Oniot pensaba que esto pararía tarde o temprano desde lo que paso en Namek hace dos años. Con la muerte de Freezer y su padre, Cold, ya nada podían hacer para evitarlo.
Oniot. Un anciano alienígena con rasgos de resptil, habia servido al ejercito de Freezer desde que su padre habia asumido el cargo hace ya algunos siglos. Siendo el científico en jefe de la armada, habia visto y sabido mas cosas de las que cualquiera quisiera en su vida. Y ahora entre la anarquía y el caos, no sabia que destino le esperaba al imperio. Despues de todo, las cosas habían estado cambiando desde la confirmación de la leyenda del super saiyajin, con las facciones repartiéndose las sobras que restaban, no sabia si las cosas habían cambiado para bien.
-“Puede que ese canalla de Sorbet sea quien termine apoderándose de lo que queda del imperio, siempre ha sido una alimaña muy astuta” – reflexiono el hombre abmirando las estrellas mientras seguía dándole vueltas a sus pensamientos. La orbita del planeta Freezer 44 lo saludaba en el exterior, una de las ultimas bases que restaban de lo ultimo del antiguo imperio. Aunque sin guerreros de elite entre sus filas en el planeta, no sabia si podría mantenerlo como tal.
Junto a la puerta, su escolta, un joven soldado de clase baja de cabello azul, observaba al anciano meditar sobre la situación en la que se encontraban. Y aunque no era precisamente un líder dentro del planeta, Oniot era lo mas cercano que tenían a uno en Freezer 44, después de todo, era gracias a el que el planeta aun se mantenía en pie. Un aviso en su rastreador llamo su atención y presionando el botón lo registro, sus ojos abirendose de par en par ante lo que apareció.
-¡Se-Señor Oniot, tenemos un problema!
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Volando a toda velocidad, una nave de asalto del ejercito atravesaba las llanuras del planeta. En su interior viajando Oniot junto a su escolta y otro soldados. El anciano, sentado justo detrás de los pilotos de la nave, miraba el paisaje del exterior aun analizando la información que le fue dada hace una hora en su nave.
-6 minutos para llegar a destino, señor.
Asintiendo, el anciano cerro sus ojos y suspiro. Esto no podía ser peor, justo ahora que las cosas no estaban en un buen momento. Sobrevolando una colina, la nave llego a un punto donde el entorno se habia visto deformado por un gran impacto. Un gran cráter de al menos 2 kilometros ahora decoraba el airado paisaje rocoso. Dando un rodeo sobre el objetivo, Oniot ordeno descender en el fondo del cráter para investigar lo que habia pasado, los pilotos obedeciendo las ordenes de su superior sin dudarlo y bajando hasta el fondo. Una vez en tierra, los motores se apagaron y todos procedieron a bajar, dos soldados al frente mientras los demás rodeaban a Oniot y su escolta.
Los scooters rápidamente encendiéndose mientras registraban un nivel de poder desconocido por la zona, con los números sobrepasando rápidamente las 5000 unidades sorprendiendo al grupo.
-¿5-5500? E-Eso es mucho mas que todos nosotros juntos. ¿Q-Que clase de monstruo encontramos? – murmuro el joven peliazul con el anciano colocando una mano sobre su hombro.
-Tranquilizate, Torat. Eres un soldado, manten la compostura.
-S-Si, si señor.
Avanzando. El grupo atentamente vigilo los alrededores en busca de cualquier posible amenaza, llegando justo al centro del cráter desde donde habia provenido la lectura – caven – ordeno el anciano y rápidamente dos soldados se pusieron manos a la obra. Poco a poco, capa por capa, comenzaron a desenterrar lo que habían ido a buscar. Quitando otra capa de tierra, uno de los soldados sintio algo debajo de la misma, enterrando sus manos con fuerza, tiro hacia el y pudo lograr sacar a su objetivo del suelo, sorprendiéndose tanto el como los demás miembros del grupo.
Uno de ellos levanto rápidamente su rifle y apunto a quien habían encontrado para sorpresa de todos – ¡¿qué demonios crees que haces, Klawd?!
-¡Baja el arma ahora, es una orden!
-¡Ni hablar! ¡No dejare que otro maldito saiyajin se una a nuestras filas!
Eso dejo confundidos a todos – ¡¿De que diablos estas hablando?! ¡¿Cómo sabes que es una saiyajin?!
-¡Oh, lo se muy bien! ¡Su maldita cara! ¡Ese cabello negro! ¡Y el maldito olor a simio que desprende desde cada poro! ¡Todo lo de esta chica me recuerda al malnacido de Vegeta! ¡Y no permitiré que vuelvan a tratarme como basura! ¡Y mucho menos lo hara un maldito saiyajin!
-¡Tranquilízate!
Oniot se adelanto y se interpuso entre el cañon y la chica inconsciente en el suelo – baja el arma y retrocede soldado, no me hagas hacer que te maten – con sus palabras, los demás apuntaron a Klawd rápidamente. Este mantuvo su postura unos segundos mas, pero gruñendo, bajo el arma y retrocedio mientras dos de sus compañeros lo flanqueaban por sus costados. Oniot suspiro y volteo a ver a la chica, no podía dejarla aquí a morir, debía correr el riesgo – Torat, toma a la chica y volvamos. La interrogaremos para averiguar lo que le paso.
-S-Si, señor – respondio el chico y obedecio la orden.
-¿Qué Vegeta, Tarble, Nappa, Raditz y el tipo que derroto al señor Freezer no eran los únicos saiyajins que quedaban con vida? – pregunto uno de los soldados que antes apuntaban a Klawd.
-Pues parece que no era del todo asi – dijo este y escupio al suelo justo cuando el peliazul paso con la chica en brazos. Todos abordaron la nave y, una vez listos, despegaron rápidamente y marcaron rumbo de vuelta hacia la orbita del planeta.
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[Un tiempo después]
Una vez abordaron su nave. El grupo llevo de inmediato a la saiyajin al laboratorio de Oniot ubicado en el complejo principal del ejercito del planeta. Alli la colocaron dentro de una capsula de recuperación y dejaron que el científico realizara su labor mientras examinaba de arriba abajo los datos de la mujer junto a dos ayudantes. En la habitación solo se encontraban Torat, Klawd y uno de los soldados que asistieron en el rescate, dos mas vigilando afuera y procurando que nadie entrase. Uno de los otros científicos de la sala observo una tableta con los datos de la saiyajin.
-Signos vitales estables. No parecen haber lesiones graves salvo uno que otro pequeño golpe y raspón, pero parece tener una contusión debido a un golpe en su occipital, aunque por lo que me contaron no es muy extraño considerando el estado en el que la encontraron. Por ahora parece estar dormida, tardara en despertar.
-¿Cuánto tiempo exactamente?
El medico pensó un poco – es algo variable, pueden ser unas hora, o un par de días, solo manténganla vigilada en caso de alguna emergencia.
El anciano dejo de examinar a la chica y cruzo los brazos en su espalda, pensativo ante esta nueva situación – Mantengan vigilancia constante y no permitan que nadie mas aparte de nosotros entre en esta habitación o sepa de su estadia aqui – el trio asintió – una vez que despierte comenzaremos su interrogatorio. Torat, vigila a la chica, debo revisar que las cosas estén en orden. Avisame si despierta.
-S-Si, señor.
Abandonando la habitación junto a los demás, el anciano despidió a sus asistentes y comenzó su recorrido hacia el puente, el duo de soldados quedándose atrás dando las nuevas ordenes a sus compañeros. En su cabeza no dejaba de dar vueltas el por que habia una saiyajin con vida. Estaba seguro que Lord Freezer se habia asegurado de que no hubiera posibilidades de mas descendencia saiyajin de raza pura. Y asegurándose de tener bajo su mando a Vegeta y al otro par por si las dudas. Aquí habia algo extraño. Y mucho mas por el poder que esta chica escondia en su interior.
-“Tengo muchas preguntas para ti, jovencita”
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[Días después]
No podría explicar en palabras sencillas el como me sentía. O el como debería sentirme luego de lo que paso. El probar la derrota no es fácil. Para nadie lo es. Caulifla de seguro lo sabia, después de todo, parte de su orgullo ahora habita en mi personalidad. No espere que ese tipo seria tan fuerte, aun unidas en uno solo, no fue suficiente para vencerlo. Definitivamente los saiyajins del universo 7 eran de temer. Son Goku era impresionante. Era la cúspide de lo que nosotros los saiyajins eramos capaces de lograr. Y yo por un momento me sentí capaz de ser un reto para el, pero perdi antes de poder intentarlo.
Aunque creo que fue lo mejor. Despues de todo, si ese tipo sin transformarse fue suficiente para derrotarme, entonces no podría haber hecho nada contra Son Goku.
Pero justo ahora, a pesar de eso, me sentía tranquila. En paz. No entendia que habia pasado, ni por que todo a mi alrededor estaba tan tranquilo. ¿Habia quedado inconsciente luego de caer y fuimos borrados antes de que despertara? No. Si fuera asi ni siquiera podría pensar esto. Sentia el frio y suave tacto de la cama bajo mi cuerpo y el sonido de varias maquinas a mi lado. ¿Qué era esto?
Abri mis ojos lentamente, parpadeando varias veces para poder acostumbrarme a la luz. Una vez mi vista se aclaro, un techo blanco y varias cosas que no supe con que familiarizarlas estaban sobre mi cabeza. Incorporandome en la cama pude ver pantallas, una puerta, maquinas y lo que parecia ser una capsula enorme con varios tubos saliendo hacia arriba. ¿Qué coño era este lugar? Tuve que tomarme la cabeza al sentir una punzada y gruñi, esto era peor que una resaca, pero ni siquiera Caulifla habia sentido algo asi antes.
Debia averiguar que era este lugar y como habia llegado. Pero primero debía buscar algo para aliviar mi malestar. Y justo antes de que pudiera poner un pie en el suelo, la puerta de la habitación se abrió y alguien entro. Me quede inmóvil al cruzar miradas con el sujeto en la entrada. Nos quedamos asi lo que parecieron ser minutos, y antes de que pudiera finalmente levantarme y ponerme en guardia, dos mas entraron por la puerta. Un anciano con aspecto de reptil y un tipo de piel verde y ojos grandes. El otro miro lentamente hacia el anciano y con cuidado fue acercando su mano hacia su cintura, justo donde una funda descansaba en su cinturón.
Estaba por ignorar el dolor en mi cabeza y lanzarme a atacarlo, pero el anciano lo detuvo rápidamente al tomarlo por la muñeca. El tipo lo miro perplejo pero obedecio, retrocediendo un paso para darle espacio al anciano.
-Me alegra ver que al fin despiertas – dijo con voz tranquila hacia mi, podía ver que no tenia malas intenciones, pero aun me mantuve con la guardia en alto – ¿sientes algun malestar? ¿deseas algo de beber?
Uno de los otros dos se adelanto al anciano, su mirada iracunda y nerviosa me molesto – no debería mostrar tanta amabilidad con ella, señor.
-Ella no ha hecho nada que merezca un trato diferente al que le ofrezco – el tipo simplemente retrocedio con un gruñido, pero aun no deje de verlo molesta. El anciano volvió mirar hacia mi – Disculpa eso, mi subordinado se encuentra un poco nervioso.
Otra punzada en mi cabeza me hizo fruncir el ceño, pero debía dejar de lado mi mal despertar por ahora – ¿d-donde estoy? – por un momento parpadearon confundidos al oir mi voz, pero no le preste atención a ese detalle y tampoco se los explicaría.
-Pl-Planeta… Planeta Freezer… 44. Cof. Estamos en el planeta Freezer 44 – respondio el de cabello azul intentando ocultar los nervios. Entonces… ¿ya no estoy en el torneo? Entonces… Aguarda. Eso… ¡Eso significa que-¡
Me levante rápidamente de la cama tropezando un poco para poder mantenerme de pie debido al mareo, pero eso no importaba. ¡Mi emoción era aun mas grande! – ¡¿Quieres decir que nuestro universo gano el torneo de la fuerza?! ¡¿Cómo?! ¡¿No fuimos borrados por esos enanos?! – mi euforia parecio tomarlos por sorpresa, pero eso me importo una mierda. ¡Habiamos ganado el jodido torneo por la supervivencia! ¡No se como, pero lo hicimos! ¡Hit, te besaría, pero eres muy molesto! ¡Toma ya, universo 7!
Ganamos. Aun no me lo creo. Ganamos. De seguro quede inconsciente cuando cai de la arena y Hit logro sobrevivir hasta el final del torneo. Debe ser eso.
-“Esta chica habla de cosas sin sentido”
El anciano dio otro paso al frente alcarandose la garganta para intentar llamar mi atención – me llamo Oniot, soy el científico en jefey líder temporal de la ultima facción del imperio de Freezer. Estos son Klawd y Torat, son mi guardia personal – dijo señalando a los otros dos detrás de el – dime, ¿Cuál es tu nombre?
-¿Mi nombre? – el anciano asintió, sentándome en la cama de nuevo, sonreí apoyando mis manos en la cama – me llamo Kefla – me sentía genial. Mi cabeza ya no dolia. Bueno, ya no tanto. El saber que habíamos terminado vencedores en ese maldito torneo habia sido el mejor medicamento que pudiera pedir.
-Kefla…“Nunca habia escuchado un nombre asi en una saiyajin” – el anciano parecia estar vagando en sus pensamientos – digame, señorita Kefla, ¿a que se refiere con eso del universo 6? ¿que es el torneo de la fuerza? ¿Por qué razón era tan importante ganar? – una tras otra, el anciano lanzo sus preguntas sin titubear. No entendia lo que preguntaba, ¿quizas ese gordo no dijo nada aparte de los que participamos?
-El Torneo de la Fuerza, anciano. La razón por la que todos estamos vivos es por que lo ganamos, si no, no estaríamos teniendo esta conversación – respondi sin pelos en la lengua, pero eso solo parecio confundirlos mas. No lo entiendo. ¿Por qué preguntaba esto? – supongo que el gordo si se guardo algunos detalles para no causar alboroto… – murmure.
-No entiendo nada de lo que hablas. ¿Dices que estamos vivos por ese torneo? Lo único que sabemos es que te encontramos inconsciente en un paramo de nuestro planeta sin ninguna pista de algun torneo vigente, te trajimos aquí para sanar tus heridas y poder averiguar de donde saliste, pero supongo que la cámara de regeneradora no pudo sanar por completo el golpe en tu glóbulo occipital y frontal.
¿Mi que? ¿De que estaba hablando? No entiendo nada.
-Tambien podras sentir tu energía restablecida gracias a la cámara debido al estado tan débil en el que te encontrabas, eso es un alivio – sigo sin entender nada. ¿Por qué dudaba de lo que le decia? Era entendible si Champa no habia dicho nada del torneo, pero tampoco parecieron reconocer el nombre de ese panzón. Mi cabeza dolia de nuevo, varias imágenes volvían a mi cabeza, me lleve una mano a mi cabeza intentando apaciguar el dolor, pero solo empeoraba.
Mi energía… agote toda mi energía en mi pelea contra ese tipo… dimos un ultimo golpe y ambos caimos. ¿Cómo mierda no voy a estar débil ahora, idiota? Lo di todo para vencerlo.
-Ja. Imagino que el golpe fue suficientemente fuerte para hacerla enloquecer, imagino que robo una nave sin siquiera saber como pilotarla – dijo uno de esos tipos con burla pero yo no le preste atención, mi cabeza estaba matándome.
-N-No encontramos restos de ninguna nave en los alrededores, pe-pero tampoco es posible el que alguien sea capaz de soportar el reingreso a la atmosfera y vivir para contarlo – dijo el otro.
-¿Nave? – murmure en alto, pero no sabia de que estaban hablando, no sabia que estaba pasando – no tengo una nave.
-¿No llegaste en una nave espacial al planeta? ¿Llegaste por tu cuenta?
-¡Imposible! ¡Incluso el gran Freezer tendria pocas posibilidades de salir ileso de algo asi, mucho menos un saiyajin, no diga tonterías!
-Cuida tu tono conmigo, chico.
Yo ya no sabia de que demonios estaban hablando. ¿Cómo es que acabe en un planeta? ¿Qué paso con la arena del torneo? ¿Qué paso con todos los demás? ¿Qué mierda es lo que esta pasando? Nosotros ganamos. Estamos vivos. Hit gano. ¿De que mierda habla este anciano?
-El torneo… Hit… Hit gano el torneo… eso es lo que debio haber pasado.
-Esta tipa esta loca.
Voltee a mirar a ese bastardo molesta aun soportando el dolor en mi cabeza – no te atrevas a llamarme loca, infeliz.
El anciano le lanzo una mirada de advertencia que lo hizo retroceder – perdónalo, es algo impulsivo, pero debes entender que lo que dices no tiene ningun sentido para nosotros.
Eso me importa un comino. Suspire intentando calmarme y tratar de soportar la punzada en mi cabeza que comenzaba a disminuir, moviéndome en la cama hasta recostar mi espada con la cabecera – como sea, no me importa lo que crean, eso es su problema. Solo háganme un favor.
-Por supuesto.
-¿Podrian contactar con alguien en Sadala? O mejor, ¿darme una nave para poder largarme? Mi cabeza me esta matando y quiero descansar – todo lo que queria ahora era dormir, luego resolvería esto con Kyabe y le preguntaría lo que sucedio. Pero por ahora, solo queria irme a casa.
-¿Sadala? – pregunto el otro tipo confundido ganándose mi atención, pero solo pude verlos a los tres mirándose confundidos entre si. Volteo a verme levantando una ceja – ¿que es Sadala? Nunca escuche ese nombre.
Esto es el colmo – Jum. Si, si, ya fueron suficientes bromas. ¿Cómo diablos no vas a conocerlo? Es el planeta de los saiyajins, idiota. ¿Las fuerzas de defensa de Sadala? Pensaron que se llamaban asi por pura casualidad – de verdad que no podía haberme encontrado con tipos tan idiotas.
Mire a cada uno con gracia esperando que me respondieran, pero ninguno supo que contestar, ni siquiera el anciano, quien estaba aun mas confundido que el otro par. El par de bobos se encogieron de hombros y el anciano parecia estar pensativo. Por todos lo cielos. ¡Esto ya me estaba hartando!
-¡Ya tuve suficiente de sus bromas! – exclame poniéndome de pie furiosa, la nave temblo ante el leve aumento de mi energía, y pude ver al par alarmarse al notarlo – ¡Si se atreven a burlarse de mi, les prometo que los voy a-¡
-¡No es ninguna broma, tranquilízate por favor! – Oniot, ¿asi era que se llamaba?, intento calmarme levantando ambas manos como escudo, haciéndoles señas a los otros dos que se calmaran – estamos igual de confundidos que tu, por favor, cálmate.
Respire con calma intentando calmar mi mente. Asi no conseguiría nada, solo que se negaran a responderme. Solo podía depender de ellos por ahora para saber que diablos pasa. Podria obligarlos, si, podría obligarlos a darme respuestas, pero ellos habían sido amables al cuidarme mientras dormia, asi que no podía hacerlo. Por ahora.
Inhale y deje salir un gran suspiro, mi energía se tranquilizo, asi como mis latidos, y el dolor ya no estaba presente. Me abrace a mi misma intentando quitarme esta sensación de inquietud, aunque no sabia por que la tenia – ¿cuanto tiempo estuve dormida?
El de pelo azul se paro firme y me miro, aunque aun parecia nervioso al hacerlo – 3-3 di-dias en total. 6 horas en la cámara regeneradora y lo demas en esa camilla – ¿tanto tiempo?
-Estuviste dormida la mayor del tiempo, supusimos que te golpeaste muy fuerte la cabeza tras el impacto, pero no encontramos algo que nos indique algun malestar grave – respondio el anciano. Yo los mire confundida
-¿Que? – pero, ¿como? Se suponía que solo existiría durante una hora. ¿Qué demonios esta pasando? ¿Donde mierda estoy? ¿Por que… por que sigo aquí y ellas no han vuelto? Senti una lagrima escaparse por mi mejilla. Esto era ridículo. Acaso… ¿estare soñando?
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Feliz Lunes. Un Abrazo <3








