Prólogo
Se habían conocido desde que terminaron de ejercer sus carreras. El era un alfa qué constantemente siempre comete errores, eran errores incapaces de corregir pero, sin embargo, el error más hermoso que tuvo fue haber marcado a ese Omega.
Recuerda que se dirigía a su salón, pues antes de salir, Izuku no había ido con él como de costumbre. Así que empezó a caminar en dirección al salón del Omega, pero de repente un jugoso aroma a melón invadió sus fosas nasales.
Era un aroma exquisito
era un Omega llamandolo
Su cuerpo se empezó a mover en dirección a aquel olor, se sentía demasiado atraído.
Al llegar al lugar donde se encontraba más fuerte el aroma, se quedó estático, se trataba del salón de Izuku, ese Omega que le había brindado una oportunidad a su pequeño hijo, a su cachorro.
No podía creer lo que veía estaba tirado en el suelo, en una posición fatal, sus mejillas estaban rojas y sus lágrimas se deslizaban por sus cachetitos llenos de pecas.
¿No se suponía que él estaba consciente?
¿por qué le hizo eso?
Sus miradas se habían conectado y el pequeño omega le miraba con un tanto de miedo o terror, no sabía cuál era la expresión adecuada, el pecoso cubría su cuello aquel que había sido marcado injustamente por él.
Sus labios derramaban sangre, no sabía que hacer, ambos se encontraban confundidos y en completo shock.
así no deberían de haber sido las cosas
Y tal vez no había sido de la manera más bonita o la más romántica, pero no se arrepentía porque de ello había crecido una historia de amor hermosa que jamás había existido, una en la que nos cuenta el pasado de "un Omega que siempre fue feliz, una en donde un alfa siempre comete errores buenos y dónde un cachorro fue abandonado para bien".
O eso se suponía, pero todos los seres humanos tienen secretos, ya sean para bien o para mal.
Su vida había tomado un rumbo completamente diferente, ahora tenía a un omega y uno muy bonito, creyó que Midoriya lo despreciaría, pero fue comprensible, después de todo entrelazarce no es un juego, tienes que estar seguro de con quién lo harás y si es lo correcto, pues una marca es el error más incorregible que hay en este mundo. En este miserable mundo. Y talvez era un poco egoísta, pero el amor del omega sería lo suficiente para que Eijiro pueda superarce, no soportaría perder a su cachorro.
Y luego está Izuku, ese gentil Omega que se había ofrecido a ayudarlo con el cuidado de su pequeño, se preguntaba a si mismo como era posible que resultará marcado, acaso sus familiares tenian razón, era un estúpido omega que solo servirá para proquear vida, o cuál era su propósito, porque el no lo sabía. Y puede que no haya tenido la mejor infancia del mundo, talvez no tuvo ese amor de Omega, o quizás nadie lo quizo, pero no por eso dejará a un cachorro desamparado, cuando el tiene la oportunidad de ayudarlo, aunque no sepa cómo ser una madre.