Capítulo 1 - Un Dios Entre Mortales.
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Gohan en Kuruinu by TheGoodBlack1728
Dragon Ball & Kuroinu: Kedakaki Seijo wa Hakudaku ni Somaru Xover Rated: M, Spanish, Fantasy & Adventure, Words: 5k+, Favs: 4, Follows: 4, Published: Nov 17, 2023
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El mundo de los elfos oscuros era un total caos por los acontecimientos que llegaron, ya que su reina había sido traicionada por los que creía eran sus aliados, los ogros y varios elfos se habían Unido al grupo de Kuruinu, "Los Perros Negros".
Si bien, la fuerza de armería de los elfos oscuros era sumamente poderosa al luchar contra las fuerzas humanas de los 7 escudos, pero eso no importa cuando tus aliados tienen el conocimiento de tus planes.
En la gran sala del trono se encontraba Olga Discordia, la reina de los elfos, esta se encontraba totalmente molesta, no podía creer en la situación que se encontraba, sus poderes mágicos habían sido anulados por un mago que acompañaba a la escoria que se hacía llamar el líder de la Nación del Placer.
— Por tu rostro puedo deducir que mis muchachos acabaron con tus esperanzas de salvacion— Vault sonreía con perversión, apreciaba los grandes dotes de la elfo oscuro.
— N-no puede ser... — Olga miraba cada rincón de su castillo, pero varios hombres se encontraban listos para la orden de poder disfrutar a esa sucia elfo.
— Pero mira que tenemos aquí — Vaul hablo mientras las puertas eran abiertas y varios ogros sostenían a otra elfa, esta tenía el cabello rubio, las heridas en su cuerpo mostraban de que fue traída a la fuerza
— Maldito seas Vault... — La elfo miro con odio al humano, esta observaba de forma disimulada su bastón mágico, podría hacer una jugada bastante arriesgada.
— Jajaja espera.. Tengo entendido que las elfos oscuros pueden quedar embarazadas.. ¿Acerte? — Vault se levantó, esa declaración asustó a la reina que comenzó a temblar al tener una idea de lo que podría pasar en estos instantes.
— Vault-Sama , podemos empezar? —Un mercenario dijo con emoción, la saliva que caía de su rostro asqueo a ambas elfas oscuro.
— Haganlas gozar muchachos— Vault dio la orden a lo cual todos se acercaron con intenciones nada buenas, Olga con la poca energía mágica que le quedaba atrajo su bastón a ella.
Olga sostuvo su bastón con fuerza, su rostro cansado era notorio, esta tomó aire y pronto una energía púrpura comenzaba a rodearla, sus ojos brillaron un poco.
— Tu que habitas en el más allá, tu quien creció en la guerra y derrotó a los monstruos más peligrosos del universo, tu el que se llevó la victoria con hechos heroicos, escucha mi llamado y pido que dejes tu pedestal divina y socorras a esta plegaria, el héroe entre los héroes.. El hombre entre todas las razas.. Yo Olga Discordia reina de los elfos oscuros... Pido tu ayuda— La reina exclamó, esa acción sorprendió y asustó a Vault que no esperaba esto, el mago a su lado intentaba detenerla.
Los segundos pasaban y nada sucedía, el rostro de la reina paso a un estado de shock, su gran hechizo había sido anulado, por su parte Vault ensanchó su sonrisa, pues estaban prevenidos por si algo parecido sucedía.
— Enserio creíste que no haríamos algo para drenar la energía mágica?, llevo años con este plan, tengo todo en mis manos —Vault se mofaba, pero de forma impresionante algo paso.
El lugar comenzo a temblar de forma violenta, varios relámpagos caían por todas partes, en el centro se formaba una especie de portal mágico totalmente morado, un brillo iluminó a todo el mundo, para que alguien apareciera de repente.
En el centro yacía un sujeto, este portaba unas ropas púrpuras, un gran collar con un diamante naranja incrustado, su pelo blanco como el de un lobo pero lo que asombró a los presentes fueron esos ojos carmesí, ciertamente intimido a muchos.
— He llegado a su llamado... — El hombre hablo y el ambiente se puso bastante tenso, la reina por su parte sintió un rayo de esperanza invadir por todo su cuerpo.
Minutos Antes.
En un hermoso planeta en forma de pirámide se encontraba el mismo sujeto con la diferencia que este desbordaba una aura púrpura que destruía todo a su paso.
A su lado se encontraba un sujeto alto con un bastón, la piel azul y el pelo blanco, este se encontraba con una sonrisa al ver el entrenamiento de su destructor, ya había dominado la fuerza hakashin.
— ¿Uh? Esto es nuevo — El sujeto se levantó pues sentía una corriente mágica por todo su cuerpo, pero gracias a su poder se resistía.
— Al parecer alguien realizó un tipo de invocación Gohan-Sama, acudirá a eso? — El sujeto de piel azul pregunto, este analizaba lo que pasaba en estos instantes.
— Se ve divertido, desde que mi padre y el señor Vegeta se fueron todo a Estado aburrido...esto me agrada...estare ocupado con esto...nos vemos Whis-San — el chico sonrió, mientras a sus pies un portal morado terminaba de formarse, ciertamente podría haber destrozado esto, pero le traía curiosidad de quien pudiera llamarlo.
—Nos vemos Gohan - Sama — Whis hizo una reverencia para ver cómo su Dios desaparecía por completo, este no podía parar de sonreír.
Todos los presentes estaban confusos de quien era ese sujeto pero Vault estaba un poco serio, no podía sentir alguna firma mágica en ese sujeto por lo cual no podía mostrar rastros de confianza.
Varios ogros rodearon al sujeto que negó con la cabeza, este estiraba su cuerpo, los huesos que fueron tronados eran escuchados por todos en el castillo.
— Largo de mi camino... — Gohan exclamó, su mirada fue bastante intimidante que hasta los ogros retrocedieron algo temerosos.
— Olga-Sama lo hizo... Trajo a un Dios! — Cloe, la subordinada de la reina susurro, esta tenía unas pequeñas lágrimas de felicidad.
—¿ Quien demonios eres? Acaso vienes a divertirte?—Vault saco su espada, el chico dejó escapar un suspiro de pena.
— No tengo porque responder humano, debes de tener algo que ver en esto... Ogros como los odio — Gohan dijo, los susodichos se molestaron.
Uno intento atacarlo de frente pero en menos de un segundo, la cabeza del imponente ser, yacia regada en el suelo, los rostros incrédulos de todos eran divertidos para el Dios.
— Q-que acaba de hacer... — Olga se pensó eso para si misma, estaba totalmente asombrada pues había asesinado a un ogro, que eran demasiado fuertes físicamente.
— Desaparezcan de mi vista... Hakai... — El Dios susurro , los gritos de agonía fueron audibles, los ogros eran los responsables de aquellos gritos de lamento.
Estos explotaron en partículas moradas, la sonrisa oscura del Dios trajo un miedo indescriptible para los presentes, ambas elfas sentían todo lo contrario, era una sensación de protección, algo nuevo.
- P-pero que mierda acabas de hacer... — Vault tenía un rostro de miedo, este retrocedió
— Es algo que personas como tu no entenderían mi estimado, es hora de que mueras — Gohan ignoraba el miedo de los mercenarios.
— Es increíble... — Olga estaba feliz incluso sus ojos brillaron en señal de esperanza.
Todos los mercenarios sin remedio se lanzaron al ataque, todos no sabían que hacer, sus cuerpos se movieron solos, eso le dio tiempo a Vault de huir junto al mago que se había orinado del miedo.
— Por esto los mortales son escoria... — Gohan levanto su brazo y un mercenario estalló en una gran explosión que iluminó la noche del Castillo.
A escena entraban varias elfos oscuros que habían logrado escapar, estas veían la masacre de los miembros de Kuruinu, le era sorprendente el como estos habían acabado.
— Tu eres la que me invocó? — Gohan decía con curiosidad, este accedía a su forma base, sus pelos oscuros que sobrepasaban la gravedad junto a esos ojos tan negros como el espacio, les hizo sonrojar.
— H-haci es... — Olga hablo de forma temblorosa pues estaba hablando directamente con un Dios, algo que jamás pensó hacer en toda su vida como reina.
— Bien, ya no importa... Lo que quiero saber ahora, es el porque? — Gohan se sentaba en las rocas que yacían del Castillo, su mirada curiosa por este mundo medieval.
— B-bueno... Yo lo invoque debido a que este mundo ha sufrido un atentado por culpa de Kuruinu y su nación del placer, donde todo lo que sea femenino desde niñas hasta adultas serán las esclavas sexuales de los hombres —
Esa declaración horrorizo al Dios que jamás pensó que algo haci sucediera en este mundo, ciertamente sabia que los humanos eran escoria pero esto sobrepasaba los límites.
Antes de poder decir algo, fue abrazo repentinamente, la causante era la chica de pelo rubio, sus pechos chocaban con su duro abdomen.
— Enserio le agradezco por venir a nuestro llamado y salvar a nuestra reina... ¡PUEDE PEDIR TODO LO QUE QUIERA! — Cloe decía con lágrimas, esto sorprendió un poco al destructor
— No tienes porque agradecer pequeña... Aunque fueron muy valientes al luchar contra estos mal nacidos — Gohan susurro en el oído de la elfa que en su piel chocolatada, se apreciaba un ligero tinte carmesí.
— Hump... En que estábamos — Olga dijo seriamente, Gohan solo suspiro enormemente, no tenía ganas de quedarse mucho tiempo.
— Pero si dices que harán esclavas sexuales a todas las mujeres eso quiere decir que también a mujeres humanas.. ¿Cierto? - Gohan pregunto.
Olga asintió de la misma manera, si bien gran parte del ejército de Kuruinu se encuentra regado por los reinos de los 7 escudos, su territorio al ser el más grande se necesitaba un ejército igual de poderoso.
— En estos momentos el siguiente objetivo de Kuruinu es la princesa Alicia Arcturus y Prim Florire, la primera pertenece a una alianza humana conocida como los 7 escudos —
Olga explicó, aunque estaba dudosa de lo que haría el Dios, pero ciertamente tenía que obedecerlo, ahora no lo hacía por miedo, ahora lo hacía por lealtad, le serviría eternamente a esta nueva figura divina.
— Entonces el territorio humano esta dividido en varios lugares.. Emmm... Por el momento no siento bajas humanas... Por lo cual mañana partiremos en la ayuda de ellas — Gohan estaba serio y decidido.
Olga y Chloé se asombraron pero aunque no quisieran ayudar a humanas, tenían que seguir a su Dios, por lo cual no dijeron nada y esperaban la siguiente indicación.
— Ahora este Emmm... Tienes comida?, es que no eh comido jajajaja — Gohan reía de forma divertida, a pesar de ser un Dios temido en los universos, aun conservaba ese toque infantil.
— Claro ... Puede seguirme — una bella elfo sonrió lindamente, ahora que Gohan se ponía a pensar, las ropas de este mundo era como decirlo... Bastante reveladoras, ahora entendía el porque querian hacerlas suyas.
Olga se enrojecio pues el Dios analizaba de forma profunda su cuerpo, aunque no le molesto, pues no sentía malas intenciones, era más bien una mirada inocente, eso si era extraño pero le hacía sentir bastante feliz
Gohan sin más siguió a la elfa, las demás esperaban alguna orden de su reina, por lo cual ella les dijo que exterminaran a los que hayan sobrevivido a la explosión, aunque era demasiado difícil que alguien pudiera lograrlo.
Unas horas pasaron y en los pasillos del castillo se encontraba Gohan devorando plato tras plato de la comida de este mundo, de las presentes ninguna daba crédito a lo visto, era un ser divino demasiado glotón.
— ¡QUE RICOOOO! — Gohan sostenía su estómago con una sonrisa, Chloé tenía los ojos bien abiertos pues en la enorme mesa, yacían regados demasiados platos totalmente sucios.
— M-me alegra que me haya gustado... — Olga dijo, esta tenía una pequeña gota de sudor, pues jamás conoció a ninguna persona que comiera cantidades tan masivas de comida.
— Y muchas gracias a la bella elfo que preparó este enorme banquete — Gohan limpio su rostro, la elfo mencionada se puso nerviosa y sonrojada, no espero venir ese halago.
Cuando todo se limpio, en una habitación se encontraba Son Gohan, este estaba a solas con Olga y Cloé, pues está última debía estar siempre con su reina, aunque lo que iban a discutir era un tema... Algo delicado.
— Espero y no te moleste pero no quería tocar este tema pero quería saber el... Porque cuando mencionaste a los humanos te notabas asqueada — Gohan estaba serio, no era un tema tan simple.
Olga dejo escapar un largo suspiro y comenzaría a relatar el como su gente estuvo en conflicto con los humanos, donde incluso había una diosa, lo que impresionó un poco al azabache, pues no esperaba que igual hubieras dioses en este mundo, aunque se lo esperaba.
Esta relataba a profundidad lo que planeaba Kuruinu, Gohan recordó al hombre que estaba a punto de eliminar, ese sujeto si que era un cobarde al huir de una pelea, pero si el estuviera en el lugar de Vault, hubiera hecho lo mismo.
—Mira... Se que la raza humana no es tan buena del todo pues a veces se matan, roban e incluso algunos piensan en si mismos pero eso no los hace una raza inferior, la perfección de algo jamás se podrá lograr pues si eres perfecto no tienes nada que aprender... Yo a pesar de ser un Dios aún tengo imperfecciones, ni yo me salvó de eso... Solo te pido que trates de olvidar ese odio hacia los humanos... —
Gohan sonreía de forma amigable, este acariciaba la cabeza de Cloé que tenía los ojos cerrados al sentir tal caricia, incluso de forma inconsciente se encontraba en las piernas del Dios que no le tomó importancia a esto.
— Además no son tan malos... Ya ves que muchos humanos no están a favor de Kuruinu, pues ellos ya tienen una familia a la cual proteger... — Gohan dijo, este seguía con las caricias hacia la elfa oscura que se enrojeció un poco.
Por la mente de Olga paso algo, pues sabia que los humanos eran asquerosos en todo el sentido de la palabra, aunque debía admitir que incluso los de su raza eran haci.. Robaban y se decían mentiras, aparte de que muchos en su Reino la veían como un trofeo sexual, algo que le molestaba, pero tal vez escucharía a este Dios.
— ¡GOHAN-SAMA!.. USTED ES GRANDIOSO... — Cloe dijo, esta tenía un pequeño e imperceptible rastro de alegría, el susodicho solo se limitó a avergonzarse de forma cómica.
— No lo creo Cloe.. Pero gracias por decirlo... Ustedes hicieron un gran trabajo al entretener a la banda de Kuruinu... Aunque se me escapo ese desgraciado — Gohan apretaba su puño, las elfos notaron el claro enojo en el Dios.
— Tranquilo Gohan-Sama... Además mañana tenemos que partir a Feoh — Olga dijo con una sonrisa, esto lo sabía debido a los que habían sido capturados, les logró sacar una buena información del siguiente ataque de Kuruinu.
— Bueno, es mejor descansar para tener energías, supongo que ustedes deben estarlo, soportaron un ataque directo de esos desgraciados, aunque lamento las bajas de su raza — Gohan dijo con pesar, la reina solo agachó la cabeza .
El Dios sabía que el podía revivirlos pero eso era grave para el universo, meterse con las leyes de la vida y la muerte era muy peligroso, incluso en su mundo esto trajo malos momentos, siendo uno el despertar de los temibles dragones oscuros, aquellos que nacieron a partir de usar de forma excesiva el poder de las esferas del dragón.
— Tengo que irme Gohan-Sama.. Aun tengo cosas que hacer aquí, Cloe, por favor lleva a nuestro Dios a la mejor habitación del Castillo ya que esta no es digna de alguien tan grande y poderoso como lo es el— Olga dijo, esta se levantaba , la elfo rubia solo asintió.
Cloe se limitó a levantarse de las piernas del Dios y le dijo que lo siguiera, Gohan solo hizo caso y comenzó a seguir a la elfo que se mantenía siempre temerosa y nerviosa, esperaba no hacer enfadar al Dios.
Al siguiente día, Olga y sus propias guerreras se encontraban frente a Gohan que tenía dos dedos en su frente pues este les había aclarado que haría una especie de teletransportación, a lo cual estas obedecieron, el ejército no era mucho pero era suficiente para ayudar a Feoh.
— ¿Están listas? , ya saben la situación haci que esto no será fácil, ustedes solo ayuden a los humanos, yo iré y apoyare a la princesa Alicia— Gohan exclamó, las elfos solo asintieron.
En menos de un segundo todos sintieron como se movían a una increíble velocidad, era como dar un salto en el tiempo.
En Feoh precisamente en el castillo la cosa era un caos total , pues la princesa Alicia Arcturus hace horas había recibido una carta de guerra por parte de los mercenarios de Kuruinu pero ahora se encontraba sumamente molesta.
A escena entraba su prima Prim, una hermosa mujer de pelo rosado, un enorme vestido del mismo color que su pelo, esta se encontraba preocupada.
Alicia antes de decir algo sintió como el lugar comenzaba a temblar y si no fue hasta que el sonido de una explosión llamo su atención en su totalidad, esta abría los ojos y rápidamente se asomaba hacia la ventana.
Muchos de sus soldados habían sido gravemente dañados por una explosión mágica, esta rápidamente tomó su arma, otra explosión fue sentida por ambas.
En todo el Reino se sintió, tanto hombres y mujeres trataban de protegerse pero lastimosamente muchos no podían defenderse y eso se debía a que varios de los que actuaron era los mismos pobladores de Feoh, una traición por parte de estos comenzaba a poner en desventaja a los que protegían a sus familias.
Por su parte, un breve resplandor se notó, a las afueras del Reino, Gohan junto a las demás elfos se encontraban, estos rápidamente entraron al reinado de Alicia.
— Ustedes ayuden a los que puedan.. Yo me encargó de los monstruos — Gohan exclamó, este salió disparado en un destello morado.
Olga solo tomó su báculo mientras las demás sacaban sus armas y entraban al lugar , donde podían apreciar como varios mercenarios llevaban a mujeres humanas consigo, por lo cual dando toda su fuerza de voluntad se acercaron para auxiliar a esas humanas.
Alicia se encontraba sería pues el castillo fue atacado directamente, varias de sus guerreras se encontraban en las garras de esos malditos monstruos de mierda.
Varias monjas se encontraban colgadas de sus brazos, varios Diablos las rodeaban con intenciones nada buenas, ya que estos habían amenazado a la princesa Guerrera con violar a estas monjas.
— No lo haga Alicia-Sama... - Una monja de pelos negros grito, la susodicha estaba impotente pues su gente estaba sufriendo.
Un diablillo saco su miembro y estaba a punto de profanar a una monja, si no fuera porque la puerta fue destrozada en pedazos, todos dirigieron su vista y se encontraron con un chico.
Gohan entró para solo observar la escena, este estaba enojado y sus ojos brillaron lentamente a un morado bastante intenso, todos comenzaban a sentir una atmósfera más pesada.
Las monjas vieron esto con un brillo en los ojos, pues ese hombre llevaba ropas bastante llamativas, pero lo que llamó su atención fue ese símbolo "ハカシン o Dios de la destrucción.
— Seres como ustedes me enferman... — Gohan se adentró al lugar, si apreciaban detalladamente se podían observar pequeñas partículas moradas.
Alicia solo estaba confusa pues ese hombre había entrado de una forma nada cordial, pero levanto su arma creyendo que era un mercenario de Kuruinu, aunque sabia que se encontraba en una enorme desventaja numérica.
— Tranquila princesa Alicia... Estoy de su lado — Gohan le sonrió a lo cual la princesa suspiro, pues sentía como si un peso se fuera pero su cabeza hizo click, eran demasiados.
—¡No! Son demasiados, yo te ayudaré — Alicia estaba sería, esta sostenía con fuerza su espada, Gohan solo dejo escapar una risa.
— Esta bien princesa, pero no se acerque, pero antes... — Gohan cayó por un segundo antes de desaparecer.
Las sogas que sostenían a las monjas fueron destruidas, estas aparecían junto ah Alicia que abrió los ojos de gran manera, Gohan sostenía a una monja de pelos castaños, esta tenía varias lágrimas.
— Tranquila... Ya estas a salvó, hazme un favor y ve con ellas por favor — Gohan le regaló una sonrisa, la monja solo asintió y se acercó a a sus amigas que se abrazaron entre ellas.
—¡¿TU QUIEN CARAJO ERES!? — un Diablo dijo con enojo, este mordía su labio en molestia por la interrupción de este humano, varios Diablos comenzaron a rodear al Dios.
— No tengo porque darle mi identidad a alguien que ya está muerto, dime amigo.. ¿Que se siente perder la cabeza? — Gohan comentó, cuando todos se dieron cuenta ya era tarde
La cabeza del diablo rodo por los suelos finos del lugar, la sangre manchaba las paredes, los Diablos abrieron sus ojos, una sensación de miedo recorría todo su cuerpo, algunos incluso retrocedieron.
Algunos miraron el suelo con miedo, estos voltearon y observaron a ese humano, la imagen de un gigantesco simio les hizo temblar aún más, estos miraban el suelo con terror.
—¿Que pasa? Encontraron una moneda de oro? — Gohan dijo con gracia, este caminaba hacia los Diablos.
Alicia junto a las monjas que se taparon los ojos por la escena, estaban sumamente sorprendidas, por su parte la princesa sonreía de forma alegre, al parecer las palabras de ese hombre eran ciertas y estaba dispuesto a ayudarles.
— En total son 20 contra 1 , que les parece si todos me atacan a la vez... ¡Ya se! , no usaré mis manos — Gohan exclamó, los Diablos tomaron esto como insulto y sus ojos brillaban de forma molesta, una aura roja les rodeaba.
Alicia creía que ese hombre estaba demente por la locura que acaba de decir, pero su rostro enojado paso a uno de sorpresa al ver cómo los Diablos se lanzaban a atacarle.
Esta estaba a punto de ayudar pero una escena grotesca fue la que sus ojos presenciaron , pues varios Diablos caían partidos por la mirada, el Dios solo sonreía, incluso se dejaba golpear a propósito, su poder incrementaba aunque nadie lo supiera.
Gohan preparó dos discos amarillos, los Diablos restantes sonreían mientras intentaban detenerlos, pero su sorpresa era que sus brazos y extremidades caían al suelo, pues esos discos llamados Kienzan les partían gracias a ese filo tan poderoso.
Gohan suspiro y movia sus dedos para que del suelo una esfera amarilla saliera y comenzará a seguir a los Diablos que comenzaron a correr con un miedo profundo por ese ser.
El famoso Sokidan de Yamcha arrasó con estos demonios que no podían hacer nada, ya que intentaban de tener los ataques pero simplemente estallaban en una explosión, pues sus cuerpos no soportaban tales cantidades de energía.
Alicia solo tenía un rostro de sorpresa ya que esos ataques no parecían tener magia, no había métodos de invocación, esta incluso abrió su boca por la sorpresa que le traía ese hombre que a su parecer era demasiado bello.
Las monjas sólo apreciaban tal muestra de brutalidad, una con anteojos no podía creerse tal forma de comportarse de un Dios, aunque estaba emocionada en cierta manera, ya que ese hombre mostraba el porque tenía ese título.
— ¡¿QUE CARAJOS ERES TÚ!? — El diablo líder hablo, este sostenía su brazo ahora amputado debido a que el Kienzan logró cortar esa extremidad
— ¿Quien soy yo?, me sorprende que siendo algo sobrenatural y no sepas quien soy.. Te lo diré antes de que mueras... Yo soy el que se alza por encima de estas sucias razas, puedes llamarme.. Majestad Son Gohan o El Dios Destrucción — El saiyajin líbero una aura púrpura, el diablo tenía los ojos blancos por el miedo provocado.
Todos eran testigos el como un simio gigante se hacía tras las espaldas del saiyajin, un enorme simio púrpura que les hizo temblar, incluso Alicia sintió tal sensación, el diablo con temor dejó a sus camaradas y salió del lugar a toda velocidad.
Antes de siquiera seguir su camino, el corazón del demonio cayó tras que un ataque de magia impactara en el ser, todos voltearon hacia esa misma dirección y varias personas con capuchas se hacían presentes.
— Hump... Al menos hubieras esperado a que yo terminara el trabajo — Gohan cerro los ojos, la persona solo movió la cabeza en señal de asentimiento.
Varias personas aparecieron, estas estaban de rodillas antes el mestizo saiyajin que dejó escapar un suspiro, aunque no sintió tantas bajas en este reinado, pero de igual manera se sentía mal pues incluso niñas y niños eran afectados por Kuruinu.
— Lo sentimos Gohan-Sama... No podíamos dejar escapar a alguien que insulto de tal manera a un Dios... — La voz de una chica fue audible para las demás, por su parte el joven dejó escapar una gota enorme de sudor.
— Bueno ya no importa... — Gohan apagó su aura y se acercaba a las humanas pero este iba a hablar pero la princesa le interrumpió
— Si vienen contigo no tengo nada de que preocuparme.. ¿O si? — Alicia levanto su espada un poco no convencida, pues ese hombre la salvó de posiblemente ser violada pero de esas personas, no le traía buena espina.
— Es raro volver a verte princesa Alicia, líder de Feoh — la encapuchada se quitó la capucha que le cubría, Alicia apretó los puños con enojo.
Frente de ella se encontraba la principal energía de toda la humanidad, Olga Discordia, sin saber cuándo, su cuerpo se movió y salió en contra de la reina de los elfos oscuros que se alarmó de gran manera.
— Tranquila ellas no le harán daño a nadie — Gohan detenía con dos dedos la espada de la mujer, Alicia solo estaba molesta.
— No puedo! Ella debe morir por las atrocidades que hizo su raza a la humanidad... Por favor... — Alicia miro directamente esos ojos oscuros, el saiyajin sólo negó.
— No te dejes guiar por el camino de la venganza, se que ella pudo haber cometido errores pero no cometas un pecado del cual podrías arrepentirte tarde o temprano — Gohan baja poco a poco el brazo de la humana que se resignó, pues no tenía el poder para tan siquiera detener la fuerza del saiyajin.
— Uf... Creo que tienes razón... ¿Gohan? — La princesa miro detenidamente al saiyajin que solo sonrió y asentia.
— Gohan -Sama para ti! — Cloe grito, esta de igual manera se quitaba la capucha revelando su identidad, aunque las demás lo hicieron debido a que su reina hizo esto.
Alicia solo mordió su lengua, para nada le caían bien esos elfos pero sabia que si intentaba algo, Son Gohan podría acabarla de un ataque, si se encargó el solo de un ejército de demonios, ella solo sería un saco de golpes.
— Tsk... Esta bien... Por favor entren al castillo... Tengo asuntos que hablar con ustedes — Alicia mantenía esa mirada sería, ignorando por completo los cuerpos despedazados de los demonios, haci que sin más camino hacia el gran castillo.
Gohan junto a las demás comenzaron a seguirla, el saiyajin solo les aclaro que no intentarán nada, ellas un poco molestas acataron las órdenes del saiyajin.
Al entrar al castillo el saiyajin se asombró pues era bastante grande y agradable, tenía buena pinta, Alicia decidio tomar asiento, las demás hicieron lo mismo aunque Gohan se percató de algo.
— ¡ALICIA-ONE-SAMAAAA! — Prim se lanzaba a abrazar a su prima, esta lloraba pues se había mantenido oculta por órdenes de la princesa.
— Que bueno que estas bien Prim... — Alicia devolvía el abrazo con una sonrisa, Gohan solo sonrió pero eso se apagó cuando de la entrada alguien caminaba.
Gohan mostro una mirada fría pues delante de todos, un viejo se hizo presente, este portaba con ropas verdes, el saiyajin le dirigió esa mirada pues en ese humano sentía una gran cantidad de perversión y lujuria, este apretó sus puños solo siendo notado por Olga.
— Ese sujeto... — Gohan no le apartaba la mirada a ese sujeto, Olga hizo lo mismo esperando cualquier ataque de ese humano, para ella era fácil matarlo pero esperaría las órdenes del Dios.
— Alicia-Sama que bueno que este a salvó... Esos monstruos de Kuruinu no le hicieron daño — el anciano caminaba hacia la princesa que sonrió enormemente
— No tiene de que preocuparse ministro Beasley, estamos bien y se que tuvimos bajas pero no fueron tantas — Alicia tenía una sonrisa, pues la figura de lo que era un padre estaba frente de ella.
— Oh! Eso es maravilloso Alicia -Sama y usted muchas gracias por cuidar de nuestra princesa — Beasley miraba al azabache que seguía igual de serio, Alicia sólo estaba confusa.
— Gohan! Tranquilo ya estamos seguras y aunque me cueste decirlo.. También les agradezco a ustedes —Alicia comentó, las elfos solo asintieron pero el saiyajin negaba.
— No... — Gohan susurro y estiró su palma al viejo alertando a todos, Beasley comenzo a sudar pero daba una sonrisa.
—¡GOHAN ALTO! — Alicia intentaba detener al saiyajin pero Beasley solo comenzo a reír confundiendo a la princesa.
— JAJAJAJA Veo que fuiste el único que se dio cuenta, tengo que admitir que me sorprende y muchas gracias.. Ahora que mataste a esos mercenarios haré mia por completo a Alicia — Beasley sonreía de forma perversa, Alicia solo abrió los ojos por la declaración del ministro.
— B-beasley... Como pudiste? — Alicia exigió incluso alzó la voz, a lo cual el ministro aumentó sus carcajadas.
— Que como pude?, esa pregunta es estúpida... Lo hice para poder hacerte mujer, desde que ese cuerpo se fue desarrollando no sabes las veces en que me imaginé en tener ese cuerpo!, no sabes lo mucho que quería hacerte mi mujer, pero por las estúpidas reglas de Celestine no pude hacerlo, pero ahora que ese chico asesino a esos Perros negros podré disfrutarte, después de todo no vengo solo — Beasley hizo una señal extraña y varios mercenarios entraron a escena.
Eran 10 pero suficientes para doblegar a las guerreras, Gohan se mantenía callado, pero por dentro estaba enfurecido.
— Beasley enserio fuiste capaz de vender a tu gente!? — Alicia grito, esta estaba molesta, Prim solo sollozaba por la traición tan baja del ministro.
— Claro que si! Y lo haría mil veces más, el solo pensar en hacerte mi mujer me pone caliente, acercate Alicia y no lastimare a nadie — Beasley sacaba un pequeño condón mientras la mencionada tomaba su espada.
Gohan decidio actuar y en una velocidad inhumana destruía en polvo a los mercenarios, este reaparecía frente a Beasley que cayó al suelo por la imponente figura del saiyajin, este levantaba al ministro con molestia.
—ESPERA!.. PUEDO DEJAR QUE TU PRIMERO LLENES A ESA ZORRA... PERO DEJAME VIVIR! — Beasley suplicaba, este comenzaba a perder el aire.
— Porque debería dejar vivo a una escoria que fue capaz de vender a su propia gente? — Gohan aplicaba más fuerza a su agarre.
— Maldito... Tu no sabes nada... Y espero que Vault acabe con ustedes... Y ACABE CON TODO LO QUE AMAS JAJAJA — Beasley sonrió maniaticamente eso hasta que sintió el aumento de la fuerza del joven
Gohan recordó esas palabras, a su mente los recuerdos de un mal nacido regresaban, en una escena podemos ver al saiyajin totalmente herido, este tenia el cabello morado en su totalidad, sus ropas estaban desgarradas mientras en el centro un ser caminaba con el cuerpo de dos personas.
— Jajaja dime saiyajin, que se siente perder a lo que más amabas, ya acabe con todo lo que más amas en este mundo, ni Bills fue rival para un ser como yo — El demonio arrojaba el cuerpo de un hombre que tenía el pelo blanco.
Gohan miraba enfurecido la escena y en un arranque de ira se lanzaba en contra del ser que le arrebató su familia, ese sucio demonio del frío, FREEZER.
El saiyajin abría sus ojos y Beasley sólo cerraba sus ojos, Gohan sólo término el trabajo y tronaba el cuello del viejo que cayó muerto ante la vista de todas.
Gohan solo miraba sus manos y pequeñas lágrimas caían, Prim se acercaba y abrazaba por la espalda al saiyajin, ella notaba que ese hombre había sufrido bastante.
Gohan recordó cada momento con su familia eso hasta que un suceso marco su vida por completo, este al sentir la calidez de la prima de Alicia sólo líbero un suspiro, no quería llorar, no ahora.
— Tranquila... Estoy bien... — Gohan acariciaba los largos cabellos de la pelo rosado que asentia con una linda tierna, las elfos solo miraban la escena con un enorme rastro de celos.
— Pero la pregunta es... ¿estas bien tu? — Gohan se acercaba a Alicia que agachaba la mirada, pues ella veía a Beasley como un padre y que traicionara haci de fuerte a su pueblo era un duro golpe para ella.
— S-si... — Alicia volvía a su semblante fuerte y valiente de antes, esta se sentía aliviada de que esto por fin acabará.
— Princesa Alicia creo que debemos hablar — Olga caminaba hacia ellos, en su rostro se mostraba la molestia pues algo dentro de ella le decía que esa humana no debía acercarse al Dios.
— Tienes razón Olga Discordia... — Alicia le devolvía la mirada y por instinto tomó un brazo del híbrido saiyajin que mostró un rostro confuso, esto le era extraño.
En otro lado, lo que parecía ser una sacerdotisa habria una pequeña carta, esta estaba molesta pues algo dentro de esta le había molestado, esta observo todo con seriedad.
— ¿Nacion Del Placer? — La mujer entraba de nuevo a su territorio, esta apretaba la Carta con molestia.
"Son Gohan fue traído a este mundo por un método antiguo de la Reina de los Elfos Oscuros, Olga Discordia, en su camino ayudó a una princesa guerrera pero Kuruinu se mantiene en movimiento"
Continuará...








