Cálido frío invierno

Summary

Tras una grave brote de una enfermedad desconocida, envían al ejército, para evitar que se convierta en epidemia. Pero por un error terminan perdidos en medio del desierto nevado de Ohio, donde Soap y Ghost harán lo imposible para sobrevivir. Créditos a Umiko por su hermoso y precioso arte que alimenta a todo el fandom de Ghosoap. Amén🙏

Status
Ongoing
Chapters
3
Rating
n/a
Age Rating
16+

Capitulo I: bajo fuego

Aclaración:

Por si las moscas a Ghost también lo llamaré como: Simon Raley, Teniente o británico.

Y a Saop: John, Johnny, sargento o escocés.


~schau ( ~'∀`)~~



Estado de Nuevo México, Estados Unidos. 14:50 pm


El calor sofocante, pesado y opresivo envolvía la ciudad de Albuquerque. El desierto árido que rodeaba la ciudad parecía absorber todo el oxígeno, dejando a los pulmones llenarse de aire caliente y seco, convirtiendo respirar en el mismísimo infierno.


A lo lejos de la zonas céntrica de la ciudad, varias cuadras hacia el sur. Un gran centro comercial, ocupaba alrededor de cuatro cuadras y media, solía ser bastante desolado a decir verdad, no era muy concurrido y carecía del bullicio o vida social. Pero estaba lejos de cerrar, podría perdurar otro año más por si mismo, como una más de las obras que el Estado había dejado como proyecto de otro discurso político. Dejándolo olvidado, estancado, siendo su deterioro a través del tiempo su único cambio.


Parecía uno de tantos negocias que trataba de salir a delante. Aunque no podría ser más diferente, bajo la fachada de una estructura que vivía a duras penas, se alzaba un grupo prestigioso de criminales más importante y buscados, the red line. Una red de criminales de todo tipo, se especializaban en estafas, apuestas y lo más importante importación y deportación, con ello un gran movimiento de activos.


Llevaban tiempo siguiendo su paradero, pero nunca daban con su ellos, sin importar que tan cerca estaban. Cuando ya los tenían acorralados, justo en medio de la palma de su mano, parecía como si sus cuerpos se materializaban en arena que caía de las comisuras de entre los dedos, perdiéndose por el mar de dunas.


Tras fuertes derrapes frenaban las filas y filas de camiones brindandos uno detrás de otro. Sus puertas se abrían dando paso a los hombres armados, quienes corrían hacia sus posiciones.


—¿Estas listo para la acción, teniente?—dijo el sargento Soap; terminado de limpiar su M16.


Ghost, su teniente ignoro a su pregunta por completo.


—Oye ¿Que te parece una apuesta?.—Soap sonrió emocionado.—Quien encuentre primero al Líder del cartel, le invita unos tragos al otr-.


—no lo arruines la misión está vez, Soap.—Ghost Suspiró pesado; fulminando a Soap con una mirada tangible y tenebrosa.


—oh vamos, me entristece que esperes eso de mi, soy un profesional, teniente, un profesional.—respondió con falsa indignación.


—¿Enserio?No te pases de listo, John.—gritó.—no tengo problema con dessacerme de la escorea inservible, que solo perjudica al resto.—la filosa mirada recayo en Soap apuñalandolo.—después de todo ese es mi deber.


—¡Me gané mi lugar al igual que todos! No soy novato a quien amenazar.


—haz lo que quieras, solo no seas un estorbo.—respondió Ghost con indiferencia, para luego irse.


—Si, como sea...—Soap murmuro entre diente en un puchero.


...


La misión era sencilla, evacuar la zona, capturar al líder del grupo que controlaba esta rama de Red Line con vida y retirarse.


El centro contaba con dos plantas y un subsuelo. En el primer piso tiene cuatro entradas, ubicadas en cada punto cardinal.


Se dividieron en cuatro escuadrones, el equipo de Ghost al norte, Soap al sur, Rhapael por el este y Becky el oeste. De esta forma cubrían todas las estradas y salidas del edificio.


El escuadrón ron de Soap cuidaría la salida, entraron y se dividieron para cubrir más terreno, se aproxima alrededor de 127 tiendas.


Sopa continua por el pasillo, balas iban y venían en todas direcciones, acompañado del ruidosos disparó que se oían a gran distancia; el olor a pólvora en el área, remarcando el área de fuego.


Camino por el lugar despejando la zona; Aniquiló a tres hombre con un bala de un disparo certero; en el patio de comida derivó a otro pelotón, finalizando con dos más en un negocio de indumentaria y otro con un cuchillo clavado en una tienda de ropa.


A sus lados vio cómo los prollectiles de plomo lo rozaron, disparos venían de una posición contrarea. Se agachó detrás de un gran florero.


No sabía de donde venían los balas, trato de descubrir la posición de su agresor. Pero le era imposible.


Se sorprende al notar como los disparo de un momento a otro se tornaron más prolongados. Uno de los proyectiles impactó sobre un letrero metálico a pocos metros de el, que promocionaba un hotel frente al mar como el lugar indicado para unas próximas vacaciones.

El perdigón no quedó incrustado en el cartel y por ende el casquillo golpeó el suelo. Era diferente del resto de municiones, y Soap lo notó, este era de menor calibre, seguramente de un arma pequeña.


Tomo coraje, poniendo a prueba su teoría y conocimientos.


—1, 2, 3...—contó.


Luego del tercer disparo escuchó cómo el arma era recargada, rápidamente se levantó, a través de la mira del arma buscó a su enemigo, descubriendo su posición a varios metros de él, detrás de un cesto de basura, escondido como todo un campero.


El castaño se agacha al ver que el hombre terminó de recarga el arma, y nuevamente contó.


—1, 2, 3, 4, 5, 6...


Se levantó, en posición para disparar, fijo la mira en trayectoria fija para realizar un impecable headshot. Con el dedo en el gatillo sin dudar de du puntería disparo, pero no sucedió nada...volvió a presionar el gatillo... nada, repitió lo mismo de forma desenfrenada, obteniendo el mismo resultado.


Golpeó reiteradas veces el arma con fuerza, causando que el cargador de ésta caiga, revelando que están vacia.


—Ahgg...MÀTHAIR FACKING—maldijo el escocés, revoleando su arma al demoño; ya no tenía munición.


Soap decenbaino su cuchillo, no le quedaba de otra; sabía que el enemigo se estaba acercando.


Listo para pelear en una batalla a muerte con cuchillos, cuando vio el cuerpo del enemigo caer inerte al suelo, la sangre brotaba de forma continua por impacto de una bala en el cráneo.


Un compañero, un cadete, se hacerco a Soap ofreciendo su mano para ayuda al escocés  a levantarme.


—¡Sargento!¿se encuentra bien?.—ofrece su mano para ayudar al escocés a levantarse.


Soap aceptó la ayuda, levantándose —si, estoy bien, estoy bien, no te preocupes, he pasado peores¿Y tu?.


—Estoy bien.—le entrega una caja de municiones a Soap.—debería tener más cuidado con la cantidad de munición faltante en su arma, sargento.


—No te preocupes, prestare más atención.


—Entendido ¿Necesita más balas, sargento?—el cadete sostuvo varias cajas.—encontré el arsenal, y tomé algunas.


—Excelente.—guardo feliz las cajitas en su bolsillo.—¡gracias! Perdí toda mi munición en una apuesta.—sonrió sarcástico.


—¿eh? ¿Por que apostaría eso?—cuestiono con gracia.


—Ya no tengo más que apostar.—suspiro—Estoy empezando a sospechar que Gaz hace trampa es las cartas.


El joven cadete, se rió junto con Soap, aunque por su mente, lo único que pensaba era cómo este tipo era sargento. Finalmente se despidieron y siguieron por caminos diferentes.


Soap recorría sigiloso los pasillos apuntando con un arma, apenas se escuchaban sus pasos resonar en el vacio pasillo, una canción que parecía ser hip-Hop sonaba de fondo para romper el silencio. Aunque no sabía con certeza el nombre de esta, no era su tipo de música, pero le daba un tocó especial a la atmósfera.


Llego hasta el final del pasillo, penso en retirarse, pero una tienda por sobre las demás llama si atención, no resaltaba mucho a las demás, era solo una tienda de ropa alternativa.


Su mira se detuvo fijamente en una gargantilla que lo cautivó, era simple, color negro brillante estilo gótico.

Dudo, sabía que no debía pero la tentación le ganó.


Se decido de su arma, con cuidado tomo la pieza, retiró uno de sus guantes y con la llemas de sus dedo recorrió el collar sintiendo a detalle su textura, el suave y unifórmame plástico liso.


Accediendo a su pensamiento intensivo, con cuidado, se colocó el collar, ajustándolo lo suficiente como para no le incomode.


—Me veo bien ¿Será de muy mal gusto llevarla a la base?—se preguntó a su mismo, admirando su reflejo en un espejo, sorprendido de como se veía. A su vez, pensaba en uno de sus tantos escondites que aún nadie descubrí dentro de la base, para poder guardarla.


La puerta del local fue estampada bruscamente, como queriéndola volver giratoria. El escocés se sobre salto, tomo rápidamente su arma y apunto hacia la entrada.


—Maldita sea, Soap.—Ghost apretó su cien con su mano.—estás perjudicando la misión.


—oh...hey teniente¿Tomó va todo?—pronunció nervioso, tratando de cubrir el collar con su ropa.


—¡Desaste de eso, no tiene por qué estar aquí!.


—y hasta donde sé, Price mencionó que tú escudron les tocaba el norte, por lo tanto tú tampoco deberías estar aquí.


¡Estás trabajando, no estás prestando atención, no está cumpliendo tu deber!—Ghost se hacerco a Soap y le señalo con el dedo acusador.


—¡Podría haberte disparado, idiota!.


—Pero tú no lo haras ¿no?.—Soap se mantuvo inerte y vaciló ante la acusación, sonrió de lado, de cierto modo esta situación le causaba gracia.


—Sigue así, y me importará un carajo dispararte en medio del craneo.


—Si, si, esta bien, teniente, relájate un poco, yo ya limpie toda esta parte, y pues vi el collar y me pareció lin-.—trató de explicarse pero fue interumpudo.


—Eso no me importa una mierda, sabes bien cuál es tu deber y responsabilidad así que no actúes como un mocoso jugando a ser soldado.—Ghost se retiro por el mismo lugar por el que entro, pero se detuvo al llegar a la puerta.—no quiero ver te portando eso en mi base, John.


—Si, claro, jefe.—murmuró con una mezcla de decepcion y frustració; se abrazó a sí mismo.—¿Porque mierda me afecta?.


Nunca tuvo problemas en que me vean como un fracasado, críticas y murmullos que al rededor de mi rondaban, nunca les di importacia.


Malos tratos, golpes, castigos, humillaciones, sea que las mereciera o no, nunca me afectaron sin importar el rango de quien me enjuiciase.

Pero con Ghost era diferente desde el día que lo asignaron como su teniente, sus palabras si tenían un peso.


Miro por última vez el espejo, reflejando la detestable escoria mísera del que Ghost describe, y sin más se marchó.


...


Ghost se adelantó al resto de su equipo, bajando hacia él subsuelo del edificio.


Abajo, no había mucho, solo era un laberinto de salas, corredores y pasillos al mejor estilo de backrooms; las paredes recubiertas por tuberías de agua, luz y gas, y diversas puertas que daban al depósito de las tiendas.


—Mierda.—Maldijo Ghost.—Estos idiotas rodearon todo con explosivos, estamos en un puto campo minado.


Todos los pilares que suguetaban la estructura del edificio están recubiertos por varias capas de explosivos de todo tipos, conectado por líneas de cable una encima de la otra que los, como los poste de alumbrado público en Latam. Hacia falta que un solo cable haga cortocircuito para que todo volase al carajo.


—¡Apresúrense!.—Ghost gritó.—Tenemos que largarlos lo antes posible de aquí!.—demandó por walkie-talkie al resto de los escuadrones.


Acelera sus pasos manteniendo cautela, vio cómo dos hombre corrían es su dirección, tomo con fuerza la empuñadura de su cuchillo apuñalando a un, luego al otro de un abil movimiento lo toma por la espalda y lo degolla.


Admiro su acto, su obra, sus manos llenas de sangre de enemigo, escurriendo entre sus dedos envueltos por el grueso kevlar de su guantes negros, pero, aún así, no sintió nada, ni siquiera una pizca de remordimiento. Tan solo un poco de asco, al ensuciar se de la fétida sangre. Limpió su cuchillo con su mano y luego la sacudió para deshacerse de la sustancia rojiza.


Volteó al sentir el ruido blanco, viendo cómo al que había apuñado tubo la fuerza como para comunicarse por radio con sus compañeros.


Sus miradas se tomaron desafiante, su último aliento sin miedo, aceptando su destino.


Mientas se desangraba


Múltiples pasos se aproximaban, el eco hacia resonar el sonido, un gran grupo, no sabría de cuánto.

Vio cómo alrededor de él llegaban muchos, algunos con escudos antibalas y otros solo con calecos. La cosa se podría difícil para Ghost.


...


—¡Daniel, lograron entrar!—grito eufórico.


—Mierda, se supones que no tendrían que estar hasta aquí.—frotó su cabello desesperado, tratando de idear un plan; golpeó la mesa con frustración.


—¿Que haremos, Daniel?.


—Ordena que cuiden el ala oeste, que cuiden la salida.


—¡Ya acabaron con la mayoría de nuestro hombres! Trate de pedir refuerzos o una garantí, pero nunca contestaron mis llamadas.


—No, ya no hay nada que hacer ¡Los hijos de puta lo planearon todo!


—Debemos irnos.—Lágrimas emanaban de sus ojos rojos.


—tendríamos que detonar el lugar para tener una mínima oportunidad de escapar, pero no nos asegura que salgamos con vida.—Daniel dudó, pero fue lo único que se le ocurrió.


—¿De que sirve? Es caso perdido.


—Tienes razón, no podremos ganar, pero si llamar la atención.


Se miraron mutuamente, jamás pensaron que su vida ya tuviese fecha, y esté a punto de caducar.


—Vete y corre tan rápido como puedas.—Daniel le entrego un maletín.—Cuando estés lejos habré el maletín y oprime el botón.¿Entendiste?.


—No, no, no lo haré, yo n-.


—Tomás, ya no hay nada que podamos hacer, NADA—Daniel acomodo el cabello rizado de Tomás que cubría su rostro.—Nos están apuntando en la nuca, vivos o muerto se desaceran de nosotros de alguna u otra forma... pero al menos ellos estarán bien—sonrío, limpiando las gotas que amenazaban con volver a caer del joven.


Tomás abrazó Daniel, quien le contagió una cálida sonrisa.—Esta bien, papá.


El momento de afecto duró poco, tras escuchar que los soldados se acercaban, Tomás se fue, dejando a Daniel solo en la sala.


Tomó el revolver de su cintura y quito el seguro, preparado para los putazos.


....


El tiro de gracia, la sangre voló al igual que su cuerpo hasta impactar su espalda contra la pared blanca, manchando ésta de un tinte escarlata.


El área este estaba despejada, lo único que se podía ver eran los cuerpos derrumbado en el suelo, sin vida, con disparos precisos, corte limpios, letales y prolijos.


Bajo su paso un aura tóxica, agrietada y tanjible de caos y destrucción. Su máscara de calavera recubierta de sangre, y una pequeña sensación de gratitud en su pecho.


El lugar se convirtió en una sadica pintura tétrica de muerte a sangre fría, con la firma de Ghost en cada esquina.


Cuatro por cuarto revisó, tratando encontrar al que lo guiase hacia su objetivo. Finalmente escuchó movimientos dentro de una de los bodegas, la puerta estaba cerrada y no había ventanas, solo paredes de concreto sólido.


Esperó recargado sobre la pared, a un lado de la puerta, con su arma en mano.


La puerta crujió al abrirse, y tres disparos resuenan. El revólver, se desploma en el suelo, el británico solo aumentaba la fuerza de agarre sobre las muñecas de Daniel por el forcejeo al Intentar liberase,  provocando marcas rojizas en la piel.


El peli negro se desmorona, cayendo de rodillas con un quejido de dolor. Ghost no le importo, levanto el revolver, y lo redirijio hacia la cabeza de Daniel.


—Mátame, mátame de una vez y acabemos con esto.


—Lo haria, pero no me sirves muerto.—Ghost quitó el seguro del arma.


—O vamos deja de jugar al soldado y desasté de una ves de mi.


—La mentó, no poder darte ese privilegio, pero, como dije, no me sirves muerto.—lo levanto del suelo, obligando a salir.


—Deja de mentirte, conozco a los de tu tipo.


—Tu no me conoces.


—¡Claro que si! Más de lo que tú crees idiot-.fue interrumpido tras ser noqueado con la empuñadura del revólver, terminando inconsciente.


—Lo tenemos, Price.—comentó Ghost por el radio.—revisen el pasillo b2, puerta 7, en busca de un detonador, en caso de no encontrarlo evácuelo el edificio.


—expelente, buen trabajo, teniente.—Price lo felicito.


—Entendido, teniente.—Soap respondió el comunicado de Ghost, ordenando que su escuadrón también se retire, no habían terminado de recorrerse todas las instalaciones, pero no era seguro para el personal permanecer en un campo minado.


Soap sacó uno de sus cuchillos clavados en la garganta de uno de sus enemigos.


Ya afuera del centro comercial vio cómo Ghost salía, llegaba junto con el objetivo en custodia, Daniel Krausse.


Todos se estaban retirando, Soap se hacerco a Ghost irinan juntos en el mismo vehículo de vuelta hacia la base, estaba por subir cuando Ghost llamó, y su piel se erizó.


Espero de todo un regaño, reproche e incluso un testamento por parte de su teniente debido a su imprudencia. Vio cómo el imponente cuerpo del británico se acercó hacia el.


—Decente, Soap.—criticó con arrogancia.


Aunque para John fue suficiente, sintió cómo su alma se iluminó en cálidos matices, trató pero no puedo evitar su sonrisa. Quiso arruinar el momento con un estúpido comentario cuando algo lo detuvo.


Pensé por un momento, que fue mi imaginación, quien me jugaba una tonta bromas.

Voltee para ver, para confirmar que solo era un error y nada mas. En otras ocasiones jure escuchar lo mismo. Pero no fue así, esta vez era real.


Muy a lo lejos, bajo el manto ruido de explosiones y demás, se podía oír gritos ahogados llenos angustia, miedo, temor y terror.


—Teniente...todavía hay civiles adentro.


—Eso no importa, debemos irnos ahora.


—¡Ghost, todavía hay gente hay!.


—¡Este lugar está repletos de explosivos, podrían detonarlos en cualquier momento! Tenemos que irnos.


—¡¿No te importa que todas esas personas mueran?!.


—Ya cumplí con mi deber, que mueran esas personas no es mi problema.—demando.—¡ahora vámonos, es una orden!.—Ghost pronunció imponiendo su autoridad.


Miro fijamente el edificio que gritaba en agonía, y luego observó por última vez a Ghost antes de comenzar a correr hacia el centro comercial. Ghost trató de agarradas a Soap por el brazo, pero consigo evadir el agarre, perdiéndose de la vista del teniente,, tras todo en movimiento de camiones y agentes retirándose del lugar.


—¡SOAP! ¡MIERDAA!.—golpeó la puerta del camión, provocando que el metal se abollara.


Ghost trató de correr tras Soap, pero se detiene al sentir terrible inestabilidad, casi pierde el equilibrio por el temblor bajo sus pies.


Los simientes se comenzaron a desmoronar cayendo en bloques gigantes de ormigon, el polvillo adornó el aire provocando irritación a los ojos y quemando las vías respiratorias.


Todos los ruidos cesaron, lo único que se puedo escuchar fue intenso estruendo de la cadena de explosiones, seguido del ensordecedor zumbido del ruido blanco.






Bueno... al final quedó un tanto largo peeeroo wuenoooo, pa' estar en ambiente. Se vendrán cosas chidas jijij 😈.

Nos leemos.


~Atentamente la piña homosexual.