CAP I: "¿El pelirrojo o la chica rubia?"
Después de un largo viaje llegamos a Riverdale. Nos hospedamos en un piso que se llamaba Pembrooke, era la única casa que estaba a nombre de mi madre pues después de todo lo que pasó con mi padre decidió ir allí. Entramos y nuestra madre nos presentó a un hombre llamado Smithers, era el portero del edificio.
Después de un rato hablando nuestra madre quería pedir comida en un heladería llamada Pop's Chock'lit Shoppe. Mi hermana y yo nos miramos con confusión, no entendíamos porque en una heladería vendían hamburguesas hasta que ella habló.
-No entendido nada, ¿si es una heladería porque sirven hamburguesas? - habló Vero mirando a nuestra madre y a Smithers con confunsión.
Smithers y Hermione se miraron entre ellos con una sonrisa. Nosotras no volvimos a decir nada más, cogimos el coche y nos dirigimos hacia la heladería de ese tal Pop.
-Bueno, está es la supuesta heladería - dije mirando a Verónica con una mueca, ella simplemente me miró con otra mueca en su cara y salimos del coche dispuestas a entrar en esa heladería a por nuestro pedido.
Cuando entramos me quedé observando el lugar, había chicos sentados en unos sillones con unos batidos en las mesas. Miré a mi hermana, ella estaba mirando a una mesa en concreto.
-Oye, parpadea que te has quedado embobada - dije riéndome, cuando se dió cuenta me miro y me dio un golpe en el hombro.
-Bueno hermanita, ¿quién te ha llamado la atención? ¿El pelirrojo o la chica rubia?- dije riéndome aún más.
-Cállate.- dijo riéndose y poniéndose muy pero que muy roja, yo no podía parar de reír.
Estaba pensando en hacer algo para molestarla y justo se me ocurrió una idea, sonreí y empecé a acercarme a la mesa pero de repente mi hermana me agarró del brazo, fui a quejarme pero empezó a hablar a un hombre moreno, supongo que ese era el famoso Pop.
Cuando termino de hablar me solté de su agarre y seguí caminando hacia la mesa de esos chicos.
Cuando mi hermana me vio, vino corriendo hacia mi pues sabía que iba a hacer alguna tontería.
-Hola.- dije mirando a la rubia con una sonrisa, dios esa rubia si que era hermosa, iba a volver a hablar pero justo habló mi hermana.
-¿Qué tal están los aros de cebolla?.- dijo mirándome y mirando a los chicos, me crucé de brazos y la miré con una sonrisa burlona.
-Riquísimos.- dijo el pelirrojo, ese chico no dejaba de mirar a mi hermana pero ella miraba un poco más a la rubia.
-¿Me pone unos aros de cebolla también?.- dijo mirando al hombre, yo simplemente reí.
-Mi madre, mi hermana y yo acabamos de mudarnos aquí.- dijo con una sonrisa.
-¿Desde donde?.- preguntó el pelirrojo, mire a aquella rubia que se veía con cara de frustración y le di una de mis mejores sonrisas.
-Desde Nueva York.- dijo V.
-Vaya.- respondió mirando a mi hermana.
- ¿Vosotros vais a Riverdale High?.- pregunté mirando a la rubia.
-Pues sí, los dos, juntos.../ Pues sí, vamos a segundo.- dijeron al unísono aquella rubia y el pelirrojo, se notaba que ella se sentía incómoda.
-Nosotras también...- iba a seguir hablando pero justo me cortó mi hermana.
-Nos da pavor.- dijo mirándolos, yo me giré y la miré con una ceja alzada, ella simplemente me miro con una cara de "cállate".
-¿Por qué?.- preguntó el pelirrojo y soltó una risita, *que te importa* pensé pero solo le miré con una sonrisa forzada.
-Bueno no deja de ser una ciudad nueva, instituto nuevo...- dije con la mirada en el suelo, la rubia me miro con confusión pero yo solo le di una sonrisa falsa.
-Por cierto, yo soy Maddie Lodge y ella es mi hermana, Verónica Lodge.- los miré con una sonrisa y extendimos nuestra mano para que las estrecharan.
- Archie...Andrews.- dijo el pelirrojo estrechando nuestras manos, miré a la rubia, estaba mirando a Archie y a mi hermana con la boca abierta, supuse que le gustaba.
Me sentí bastante mal pues no quería hacerle daño aunque yo no tuviera nada que ver, sabía como se sentía eso y no se lo deseaba a nadie.
-Lo siento... siento haberte arruinado la noche...- susurré bajando mi mirada al suelo, ella se me quedó viendo con ternura, sonrió y habló.
-Aww no te preocupes linda.- susurró con una sonrisa, levanté mi mirada lentamente y sonreí.
-Betty, Betty Cooper.- volvió a hablar mirándome a los ojos, extendió su mano y la estreché al igual que mi hermana.
-Espera, ¿tú eres la chica que nos tiene que enseñar mañana el instituto no?.- dije mirándola con una sonrisa y con emoción, ella sonrió y asintió.
-Os podéis sentar con nosotros si queréis.- dijo Archie mirándonos, yo lo miré, iba a contestar pero se me adelantó mi hermana.
- No, no te preocupes, nos está esperando nuestra madre.- dijo V con una sonrisa pero yo la miré con frustración, Betty me miró y se le escapó una risita.
-Parece que alguien se ha enamorado.- susurró V en mi oído y empezó a reír.
-Vamos yo no soy la única torta aquí así que cállate.- susurré mirándola con una sonrisa burlona, iba a contestar pero justo nos llamó el camarero.
-Maddie, Verónica vuestro pedido está listo.- dijo con una sonrisa, nosotras se la devolvimos y hablé mirando de nuevo a Betty que me miraba con una sonrisa.
-Por desgracia tenemos que irnos.- dije mirando a los ojos de la rubia, me acerqué a ella y le hablé muy cerca de su oído.
-Nos vemos mañana rubia.- susurre, me aleje de ella, le guiñe un ojo y me dirigí hacia la barra.
Cuando giré a verla ella estaba totalmente roja,se me escapó una risita y volví a mirar a la barra con una sonrisa.
-¿Qué le has dicho? Está completamente roja.- hablo Verónica mientras recogía el pedido y pagaba.
-Nada importante.- dije riendo, V me miro con una ceja levantada, la miré y hablé.
-Esta bien, esta bien, solo le dije que la veía mañana.- dije mirando a mi hermana que me miraba con una mueca.
-Oye eso es todo lo que dije.- volví a hablar y empecé a reír.
-Si tú lo dices...- habló Verónica y yo solo reí.
Cuando iba a salir del Pop's miré a la rubia por última vez ella solamente me sonrió, le devolví la sonrisa y me dirigí hacia el coche junto con mi hermana. Cuando entramos al coche miré a Verónica y le hablé.
-Le gustaste a ese pelirrojo,¿sabes?- le dije a Verónica mientras arrancaba el coche, ella me miro y se empezó a reír.
-¿Qué dices?- dijo mientras reía, la miré con una ceja alzada y contesté.
-¿Enserio Verónica? ¿Enserio estas tan ciega?.- dije mientras reía y ella me miro mal.
-¿Y tú desde cuando sabes tanto de amor?.- dijo mirándome con una mueca.
-¿Y tú desde cuando no sabes pillar indirectas?.- dije mientras conducía.
-Touché.- respondió Verónica y yo empecé a reír.
Cuando llegamos a Pembrooke, saludamos al portero y nos dispusimos a ir a casa para cenar pues las dos ya teníamos bastante hambre.
Entramos en casa y vimos a nuestra madre sentada en el sillón leyendo un libro, la saludamos y sacamos las hamburguesas, los batidos y los aros de cebolla que había pedido mi hermana para que no la dejara en evidencia y empezamos a cenar.
-¿Y porque habéis tardado tanto?.- preguntó nuestra madre mientras nos miraba.
-Mientras esperábamos conocimos a unos chicos y estuvimos hablando con ellos.- respondí mirándola.
-Que bien hijas, me alegro que vayáis conociendo a gente.- dijo con una sonrisa, Verónica me miro con una sonrisa pícara *ay no, ya va a decir algo de Betty* pensé.
- Bueno, al parecer a Mads eso sí que la alegro.- dijo Verónica riendo, cuando lo escuché casi me ahogo con el batido, miré a Verónica con sonrisa y miré a mi madre.
-A ese pelirrojo si que le alegró conocerte, ¿verdad Verónica?.- dije mirándola con una sonrisa, ella me miro con cara de "te mato" después miré a mi madre y ella empezó a reír.
- ¿Nunca cambiáis verdad?.- dijo riendo y mirándonos.
-Nop.- dijimos al unísono y las tres empezamos a reír a carcajadas.
Una vez terminamos de cenar nos fuimos cada una a su dormitorio pues mañana teníamos que despertarnos muy pronto para arreglarnos e ir al instituto.
Granger🤍








