Chapter 1
Isabella se desperto en un cuarto oscuro estéril. Su cabeza latía con dolor, y al abrir los ojos, se encontró con una luz tenue que apenas iluminaba las paredes de metal. ¿Dónde estaba? ¿Cómo había llegado allí?
Los recuerdos comenzaron a regresar. La última vez que vio a su padre, Tony Stark, fue en la fiesta de cumpleaños de Pepper Potts. Después de eso, todo se volvió borroso. ¿Había estado en un accidente? ¿Por qué no recordaba nada?
La puerta se abrió con un chirrido, y un hombre alto y delgado entró. Su rostro estaba oculto bajo una máscara, y sus ojos brillaban con malicia. Isabella intentó levantarse, pero sus piernas no respondieron. ¿Qué le habían hecho?
–Isabella Starck—, dijo el hombre con voz fría.
–Has sido elegida para un propósito especial. Hydra tiene planes para ti–.
Isabella tragó saliva. Hydra. Había oído historias sobre ellos, pero nunca pensó que estaría involucrada. ¿Qué querían de ella?
–Te hemos inyectado un suero–, continuó el hombre. –Ahora eres una bruja con poderes mágicos incluso mucho más fuertes que los de la bruja escarlata. Tu misión es simple: asesinar a los Avengers–.
Isabella sintió un escalofrío recorrer su espalda. Los Avengers eran héroes, ¿verdad? ¿Por qué querrían matarlos?
–¿Por qué?– preguntó, su voz temblorosa.
El hombre sonrió. –Porque los héroes siempre tienen enemigos. Y tú, Isabella, serás nuestra arma secreta–.
Isabella cerró los ojos. Su vida había dado un giro oscuro y peligroso. Pero si quería sobrevivir y proteger a su familia, tendría que enfrentarse a los Avengers y descubrir la verdad detrás de su nueva existencia.
Isabella se encontraba atrapada en una celda oscura. Las paredes parecían cerrarse sobre ella, y el aire estaba cargado de electricidad. El suero que le habían inyectado comenzaba a surtir efecto, y su mente se llenaba de imágenes y sensaciones extrañas.
Los recuerdos de su vida anterior se desvanecían lentamente. Su infancia con Tony Stark, las risas en la Torre de los Vengadores, todo parecía lejano y distante. Ahora, solo tenía una misión: eliminar a los héroes que alguna vez admiró.
Isabella cerró los ojos y se concentró en sus nuevos poderes. La magia fluía a través de ella, como un torrente de energía. ¿Cómo podía usarla? ¿Cómo podría enfrentarse a los Avengers?
En su mente, vio a Iron Man volando por los cielos, a la Viuda Negra luchando contra los enemigos, al Capitán América liderando con valentía. ¿Cómo podría traicionarlos? Pero Hydra no le daba opciones. Si no cumplía su misión, su vida estaría en peligro.
La puerta de la celda se abrió, y el hombre de la máscara entró de nuevo.
–Es hora–, dijo con voz fría.
–Los Avengers están reunidos en Nueva York. Ve y acaba con ellos–.
Isabella se levantó, sus piernas temblorosas. No quería matar a nadie, pero no tenía elección. Se teletransportó fuera de la celda y apareció en el corazón de la ciudad. Los héroes estaban allí, luchando contra un enemigo desconocido.
Ella levantó las manos y canalizó su magia. Rayos de energía salieron disparados hacia los Avengers. El Capitán América esquivó por poco, pero la Viuda Negra fue alcanzada. Isabella sintió un dolor en el pecho al verla caer.
—Son mi misión—, susurró. Ya que no podía detenerse. La batalla continuaba, y ella era parte de ella ahora.