Capítulo 1
Senju esto, Senju aquello, no debes hacer esto, has esto, sé esto, no seas esto.
Una vida llena de peros y contras, ¿Y sí decido por mí misma? Soy la que siente, soy la que lo hace, soy la que vive todo aquello, ellos no, ellos son espectadores.
—¿Puede enseñarme? Por favor.
—¿Tu hermano no se enojará?
—No importa, soy yo la que aprenderá, no él —dije con tanta determinación en aquel momento, que sólo recibí una afirmación por parte del abuelo de Mikey.
Pero, no sería una alegría como tal, disfrutaba pasar aquí todos los días aprendiendo karate, era feliz haciéndolo.
Tenía amigos con los que me divertía, pero no a unos hermanos que me soporten como tal.
—Senju, debemos irnos, Takeomi se enojará —Haru-nii siempre me cuidaba, se lo agradecía mucho.
—Cárgame Haru-nii.
—No.
—Por favor.
—Sólo un poco.
A pesar de toda su fachada de dureza, tenía un hermano con el que compartía muchas cosas, lo quería mucho.
Durante mucho tiempo que habíamos batallado por lo mismo, los reclamos y regaños eran siempre los mismos, estaba cansada, hasta que Takemicchi llegó para ayudarme, y Wakasa también se encargó de enseñarme a pelear.
—Haru-nii, vamos, por favor.
—No.
—Le robé la billetera a Takeomi, por favor.
—Está bien.
Salir con mi hermano de compras o al parque de diversiones, sin duda alguna lo disfrutaba, pero esta vez, no era una salida cualquiera, Haru-nii se había dejado crecer el cabello, a mi me gustaba, podía hacer con ello lo que quisiera, pero ahora lo tenía sujeto en una coleta.
Nos llevábamos dos años de diferencia, pero no me importaba, me daba su tiempo de hermano para pasarla conmigo, y se lo agradecía.
—Hola bonita, ¿No quieres venir a tomar un helado?
—No, no quiere, largo.
Esa fue la primera vez desde los problemas empezaban.
Haru-nii y Takeomi se habían puesto de acuerdo en ahuyentar a todo tipo de chico que no conocieran o que tengan novia, lo cuál es algo frustrante.
Las peleas fueron a veces constantes y agresivas.
Hasta el punto donde Takeomi no volvía a casa después de algunos días o Haru-nii se quedaba con Muto.
—Hola bonita, ¿No quieres venir con nosotros? Iremos a la playa.
—Sí —dije, para acercarme a ellos y empezar a entablar una conversación.
Pero había una diferencia de este día, los chicos jugaban, me incluían en ellos, eran buenos, pero, no eran mi tipo.
—Muchas gracias, nos vemos otros día —alcé mi mano despidiéndome.
Poco tiempo después me enteré que empezaba a ser la burla de muchas personas, y Haru-nii terminó por enviar a esos chicos al hospital.
—¿Vamos por un helado?
—No, sólo quiero quedarme en casa —sé lo que Haru-nii hizo, y sé porque lo hizo, pero eso no alivia lo que provocaron.
A pesar de haber sido parte de una pandilla, a muchos les cuesta creer que una mujer haya sido parte de esta, me molestaba, me subestimaban, y no fue una vez.
—Bueno, quisiera salir más contigo, ¿Qué te parece si nos vemos mañana?
—Me encantaría —en ese momento pasaron unos tipos donde empezaron a molestar y a pesar de que el chico con el cual salía trató de defenderme, no pudo hacer mucho, y terminé encargándome yo de ellos —¿Estás bien?
—Si, vaya, eres muy fuerte.
—No es nada, entonces, ¿A qué hora nos vemos mañana?
—Sabes que, eres muy linda y carismática, pero no quisiera depender de una mujer, lo siento, hasta la próxima.
Muchas veces traté de ver si algo que hacía estaba mal, o si quiera hacía algo, pero nunca terminaba de ver que era ese error.
—Oye Takemicchi.
—¿Qué sucede? ¿Quieres más helado? —sonreí por ello, siempre había sido tan bueno conmigo que sentía que no lo merecía.
—¿Crees que soy suficiente?
—¿A qué te refieres?
—¿Soy muy masculina? Todos los hombres con los que he salido huyen de mí apenas me ven pelear, incluso Haru-nii y Takeomi ahuyentaron y mandaron al hospital a unos chicos.
—¿Es eso? ¿Y te avergüenza demostrar tu fuerza?
—No es eso, sólo que, no creo que haya alguien que quiera estar conmigo.
—¿Y de qué te preocupas? Si es por mi relación con Hina, no debes acomplejarte, el que la conociera fue casualidad, si ella no se hubiera fijado en mí, ¿Crees que tendría novia? Ni soñando.
—Lose, pero...
—Mírame, ella es más fuerte que yo, estoy seguro que sería una mejor peleadora que yo, pero, así la quiero, porque siempre me demostrará su forma de ser, la verdadera Hina, así como tu, no debes esconder quien eres, ya llegará alguien que te ame como eres.
—Gracias.
—Sanzu me comentó que se rindió contigo, después de todo, siempre te han cuidado.
—Si, supongo que ellos son los únicos que me soportan al 100%, igual que ustedes.
Tal vez esta era la charla que necesitaba, al igual que la de Shinichiro-san, no hacía falta demostrar algo que no era.
No lo necesitaba, así como necesitaba de algún chico.
Pero, como dijo Takemichi, llegaría alguien que me querría por como era, no sé si esa persona era la que esperaba, pero, sin duda preferiría a otra.
—Él es Koharu, es mi novio —lo dije en voz alta y clara mirando a mis hermanos que se miraron entre ellos para ver a mi chico.
—Es un placer.
—El placer es nuestro.
Ese día, sonreí tontamente demasiado, pero, no terminaría de la mejor forma, al menos a mí parecer.
—¿Por qué debo ir con ustedes?
—Por que necesitamos de un hombre que nos cuide.
—Pero se saben defender muy bien —reí levemente por ello, habíamos obligado con Emma a Mikey a traerlo de compras, se dejó convencer con una bolsa de taiyaki.
—Vamos Mikey, te compraré un dorayaki cuando terminemos.
—Entonces vamos, hace un buen día —miré a Emma que sonrió y chocamos palmas.
Parecía que iba a ser un gran día, parecía.
—¿Koharu? —dije, Mikey y Emma a mi lado veían la misma escena que yo, ese fue mi primer corazón roto.
—¿Senju? Espera, no es lo que crees, sólo le estaba sacando una basurita.
—Si, una basurita que hasta tuviste que meter tu lengua en su boca.
—Lo siento, ¿Sí? Vamos bonita, sabes que te quiero, así que ven y hablemos.
—No.
—¡Vamos! ¡Será rápido! —di un paso atrás pero una patada lo dejó en el piso.
—Te dijo que no, vamos Senju.
—Mikey...
Sólo nos tomó de la mano para irnos de ahí, supongo que nunca tendré a alguien en mi vida, también descubrí que Mikey es capaz de cuidarme como cuida a Emma, me veía como su hermana menor, lo que le agradecía.
Ese día, me consoló mucho.
Y Takeomi envió a Wakasa a darle una lección, claro que me enteré después de verlo y huir de mí.
Y con el paso del tiempo, conocí a muchos hombres en mi vida, pero ninguno era lo suficientemente perfecto para mí.
—¡Hola! ¡Aquí estamos nuevamente! Sentimos el escándalo que hicimos, pero, ¿Nos veíamos como divas, cierto?
—Mi hermana la humilde.
Estábamos haciéndo uno de nuestros vídeos para el canal, siempre tratábamos de vernos bien, hace poco que fue la boda de Takemichi, pero había evitado participar cuando lanzó el ramo, no era para mí.
—Haru-nii, ¿Cuándo te casarás?
—Cuando llegue la indicada.
—¿Cuándo será eso?
—No lose, sólo llegará y ya.
Sonreí por ello, debía ser una chica bonita, Haru-nii era guapo en todo su esplendor, egocéntrico y a veces narcisista, pero un gran hermano.
—¿Quieres cenar conmigo?
—Claro —y aquí íbamos de nuevo, acepté nuevamente la cena de un conocido.
Las cosas iban bien, de maravilla, empezamos a tener algo más serio, pero nunca les presenté a mis hermano ni amigos.
Y lo hice bien, amaba mi fama, pero, ni siquiera Baji se quería aprovechar de mi popularidad, lo cual me parecía un gran gesto de su parte.
Haru-nii odiaba compartir pantalla con él, lo cual me molestaba, pero entendí porque lo hacía.
Supongo que mi destino es no tener a nadie en mi vida.
—¿En qué piensas?
—En que me veo muy bien siendo una diva —dije a lo que me dió una copa de vino —En que el hombre de mis sueños no llegará nunca.
Y lo entendí, tarde, después de muchos años, pero lo entendí, no necesitaba de un chico en mi vida para seguir adelante, no necesitaba una pareja para hacer mi vida, no necesitaba de alguien que me escriba y me diga cosas lindas.
Todo aquello lo puedo conseguir solas, y mis amigos y hermanos saben como hacerme sentir bien y feliz.
Tener pareja no es algo obligatorio en la vida, si tengo o no, no debería ser parte de mi dependencia emocional.
Estaba bien estando sola, y estaba bien mirando a mis amigos con sus parejas, porque no era la única soltera en el círculo de amigos que éramos, pero si nos divertíamos y éramos felices.
Muy tarde, pero no entendí, tengo un trabajo, amigos y familia que lo son todo en mi vida, no necesito de un desconocido que llegaría a desordenarme mi vida.
Una pareja es una responsabilidad, debes tener tiempo, darle atención, decirle palabras que espera escuchar, mimarlo sea de manera física, emocional, o material, además de que siempre debes estar pendiente de no preocuparlo.
Porque para hacer todo ello debe de nacerme desde el fondo de mí corazón, y a veces no tengo tiempo, dinero, ánimo ni ganas de decirle a alguien que se ve bien, peor sacar palabras bonitas que no siento.
Estoy bien sola, el amor llegará a su tiempo.
—Hola, disculpa, ¿Está Mikey Sano? Quisiera pedirle un autógrafo.
O tal vez nunca aprendí, pero sé como manejar una relación o tratar con una chica, o un chico, para no terminar destrozada o llorando en los brazos de Haru-nii.
—Lo llamaré, ponte cómoda —sonreí coquetamente para ir en busca de mi fiel amigo y convérselo de que le saque platica.
—¿Enserio Senju? ¿Enserio quieres una pareja? Puedo pedir a los chicos que te envíen mensajes bonitos todos los días, te regalen flores y te lleven a cenar.
—No, Mikey, quiero que a esa persona le nazca, y no que lo haga por obligación.
Golpee su frente varias veces, pero le agradecía, también se preocupaba por mí, tal vez no necesito de esto.
Relajarme con mi soltería lejos del amor, porque ya he tenido mucho en todos estos años.
—Disculpa, quería darte esto, los veo siempre cuando suben algún video, lamento si se ve rota, puedo comprar otra flor —miré al chico frente a mí, se veía que pasó por mucho, tomé la única rosa que le quedaba en sus manos lastimadas.
—Es muy bonita, gracias.
—Bueno, siento si es sólo una, pasaron muchas cosas.
—Está bien, iba a comer ramen en un restaurante de unos amigos, ¿Quieres acompañarme?
—¡Sí! Digo, claro, me encantaría.
Tal vez ese amor ya llegó a mi vida.