Sin Respirar [ Flexkato] [TEM1 Concluida✓]

Summary

Au: Universo alterno Flex y Muzi se conocen en un psiquiátrico, ambos son unos niños solitarios que poco a poco desarrollan una amistad mientras descubren el culpable de el asesinato de la familia de Muzi

Status
Complete
Chapters
11
Rating
5.0 2 reviews
Age Rating
16+

(

Otoño


Mientras la briza rozaba la nariz del castaño en el techo haciéndole tener frío también los pensamientos y cada vez menos arrepentimiento venían.


"Hazlo" se repitió y colocó su pie fuera, un paso más y ya no más sufrimiento.


— Joven — escucho la voz de su enfermera, se escuchaba asustada— por favor, sé que sus pensamientos están nublados pero no está solo— dijo ella.


La briza golpeó nuevamente el rostro del chico haciendo que sus cabellos bailarán con ella.


Muzi dio un paso atrás y se volteó a verla.


— No diré nada sobre esto, pero por favor regresemos a tu habitación — dijo ella y muzi asintio comenzando a caminar en silencio, el silencio lo acompañaba siempre después de todo el no hablaba.


En sentido literal, muzi no hablaba.


Apenas bajo las escaleras de emergencia logro ver una silueta allí.


Su cabello era de color celeste pero sin embargo tenía cierto encantó.


Se veía pequeño, quizás más que el.


— Flex — dijo la enfermera en regaño al chico que estaba parado allí — Por favor regresa a tu habitación — dijo ella tomando a Muzi de una mano y al chico de la otra.


— Disculpe, es que me preocupo cuando vi que subió — dijo el, su voz tierna le daba un aire infantil.


Llevaba el mismo uniforme que Muzi, era un paciente.


El uniforme del psiquiátrico para los pacientes también venía en ropa para el calor, abrigada, pijama y el normal.

Todos los uniformes tenían el nombre del paciente y su número de habitación en el pecho bordado.


No era un sanatorio mental común, este constaba cómo un internado escolar y prisión de menores. A quien se le había ocurrido la idea estaba mal de la cabeza.


— Lo sé, flex, pero no puedes salir de el primer piso, sabes que es peligroso — dijo ella y acompaño a Muzi a su habitación en el tercer piso.


Flex observó a Muzi que le lanzó una mirada vacía y abrió la puerta entrando.


La enfermera le indico al guardia que estuviera más al pendiente y tomó al niño de la mano para comenzar a bajar las escaleras con el.


—¿Porqué está en el piso tres?— preguntó Flex en su inocencia, nunca había visto a alguien de el tercer piso.


La enfermera se colocó a la altura del niño.


—¿Tienes nueve años?— le pregunto y Flex asintió — Ya estás lo suficientemente grande para saber que es la muerte.


— Sí, cuándo mis abuelos murieron fue muy triste — dijo el y la enfermera lo miro con lástima.


— Sí. En el primer piso donde tu estás están los niños lindos y bonitos cómo tu que no necesitan tantos cuidados — dijo ella acariciando el cabello del chico — solamente se le suministran medicinas y van a terapia, ustedes pueden ir a clases y a jugar al patio— Flex asintió sin entender el punto — El segundo piso es para los pacientes que están graves, ellos necesitan ser vigilados porque presentan situaciones que hacen que se lastimen, ellos tienen que ser vigilados más constantemente y  necesitan más medicinas que ustedes— dijo ella y Flex asintió — El tercer piso es para pacientes cómo el chico de hace rato, ellos han intentado herirse o herir personas, ellos tienen un guardia porque son un peligro tanto para ellos como para el resto, son pacientes que no pueden salir sin ese guardia — informo ella y Flex sintió un escalofrío— El cuarto piso es para personas malas, ellas han llegado a matar a otros y son muy, muy peligrosos, normalmente se les mantiene con camisas de fuerza y bajo medicamentos para evitar que hagan daño, su guardia siempre esta en la habitación con ellos y tienen prohibido hablar con cualquiera¿Ya entiendes? Por eso es peligroso subir— dijo ella acariciando los mechones celestes y comenzando a caminar.


Flex quedó con una duda.


—¿Y que tiene ese chico?— preguntó el siguiéndola.


— Muzi…el…simplemente no te acerques a el— dijo y siguió bajando ignorando las preguntas del chico.


Flex quedó con varias dudas en su cabeza.


El llego a su habitación que compartía con tres compañeros y fue a su cama a descansar.


Pero su cabeza no dejaba de presentar aquellas preguntas.


¿Era un peligro para el o para el resto?


— Ya duerme, si sigues dando vueltas te juro voy a sacarte — dijo su compañero de habitación y Flex trago grueso cubriéndose con las sábanas para dormir.


Su cabeza seguía plagada de dudas, no se dio cuenta que había amanecido hasta que el despertador hizo eco en la habitación.


Se levantó para comenzar su día, fue al baño que compartía con los del primer piso.


Cerró el cubículo con pestillo para evitar que lo volvieran a molestar y saco su jabón del sobre para comenzar a ducharse.


Se vistió y intento abrir la puerta sin lograrlo.


Con fuerza la empujó y lo que había estado atascando la salida era un carrito de limpieza.


Soltó un suspiro, ya estaba acostumbrado a esas bromas pesadas.


Salió de el baño dirección al comedor.


Desayuno lo que le sirvieron en silencio, no tenía amigos así que simplemente esa era su rutina.


Logro ver los barrotes que separaban un lado del comedor al otro.


Ya sabía que había en los dos últimos pisos así que pudo visualizar a varios chicos que estaban comiendo esposados a la mesa, entre ellos busco al chico de la noche anterior el cual era de los pocos que no estaba esposado.


Flex se fijó en la cicatriz que recorría el rostro, cuello y se perdía en el uniforme a través del pecho llegando hasta el brazo en el cuerpo del castaño, la noche anterior no lo había notado ya que esas cicatrices se veían plateadas y poco pronunciadas.


Muzi bostezo y Flex cómo reacción a eso bostezo también, cuando fijo su vista en el castaño este lo estaba mirando.


Su mirada sin emociones era algo terrorífica.


Flex dejo su bandeja en la cocina y fue a su clase.


Llegó y se sentó esperando a los otros chicos ya que la profesora ya se encontraba ahí.


— Flex ¿Qué tal tu día?—  preguntó ella con su sonrisa.


— Mucho mejor que ayer, hoy pude tocar la comida — dijo orgulloso de su logro.


— Felicidades, pronto podrás regresar a casa — dijo ella sonriendo — Veo que tú cabello es celeste ahora — menciono.


— Quise usar algo nuevo — respondió.


— pues todo se te ve lindo— sonrió ella y Flex sacó su cuaderno para comenzar a hacer la fecha.


Mientras tanto Muzi estaba saliendo del comedor junto a su guardia, el cual no dejaba de preguntar cosas que el menor no respondería, no lo había hecho con nadie menos con el.


Llegó a su habitación y busco entre sus cosas su cuaderno y comenzó a buscar otra cosa.


— ¿Necesitas un lápiz?— preguntó e guardia y muzi lo observó fijamente sin parpadear — Oye, no me mires así, entiendo que no puedas hablar pero al menos mover la cabeza no te haría daño — dijo sacando de su cinturón un lápiz.


Muzi lo tomó con cautela y fue de regreso a su cuaderno para comenzar a escribir.


Luego de terminar de escribir guardo el lápiz junto a sus cosas y se sentó a leer en el suave piso de colchas.


— Voy a tomar mí descanso, anoche te escapaste si lo vuelves a hacer sabes que tengo la autoridad de quitarte tu libertad— dijo el y salió dejando la puerta entreabierta.


Muzi dejo el libro y observó a los lados.


Salió y vigilo que nadie estuviera cerca para recargarse del balcón y mirar a los jóvenes llendo a clases o simplemente pasado por el jardín.


Su vista se fijó en dos chicos que estaban escondidos a la vista de las cámaras, uno de ellos saco un objeto borroso y otro saco una cosa de su bolsillo.


Muzi forzó la vista y logro distinguir un cigarrillo siendo encendido.


Fuego.


Las imágenes de destrucción y llamas inundaron su mente.


— ¡Muzikato!— escucho un gritó y observó a otra enfermera acercarse — Dios, vas a volverme loca ¿Otra vez fuera de la habitación?— preguntó y Muzi asintió con la cabeza — Entiendo que no mates personas sin razón pero la directora se va a enterar de esto si sigues escapando, son las reglas más te vale las sigas o vas a terminar en el cuarto piso — amenazó ella jalando al chico a su habitación.


Muzi le dió una mirada de disgusto y ella suspiró.


— Muzikato, por favor perdóname pero sabes las reglas — dijo ella y el chico fue a su rincón y ella lo esposo a las pared para evitar escapara.


Ella salió de la habitación cerrando la puerta dejando al chico encerrado.


(🍁)


Flex salió de la última clase y se dirigió a el techo.


Ese era su lugar favorito, libre de personas que lo podían molestar.


Se quedó mirando el cielo, las nubes buscándole formas cómo solía hacer con sus hermanos cuando estaba en casa. Luego de un tiempo indefinido mirando el techo escucho la campana.


Suspiró ya que ya casi era la hora del almuerzo y comenzó a bajar las escaleras de emergencia, recorrió el pasillo del cuarto piso y bajo las escaleras al tercero, paso frente a varias puertas pero se congelo frente a la de muzi.


Frente a las puertas siempre había el número de personas que habitaban la habitación y sus diagnósticos.


Flex revisó el papel, había una sola persona en aquella habitación y era Muzi, leyó con cuidado el diagnóstico, no decía nada sobre el diagnóstico de muzi solamente estaba el número.


Confundido siguió caminando, ahora quería averiguar qué tenía muzi.


Y sabía cómo iba a descubrirlo.





































¿Opiniones? dejen comentarios que de verdad está historia es muy allegado a mí corazón<3



Por cierto la historia ya está terminada, así que publicaré un capítulo semanal porque lo que falta es la edición.