One-shots

Summary

Son pequeñas historias que hago en mi cabecita

Genre
Erotica/Other
Author
Jari
Status
Complete
Chapters
3
Rating
n/a
Age Rating
18+

La Serpiente y El León

Todos conocen a Harry como una persona totalmente pacífica, alguien que se mete en problemas por salvar la escuela o por el simple hecho de llevar la marca en su frente.


Un Harry Potter honorario que estaría dispuesto a sacrificarse a sí mismo por el bien del mundo Mágico uno que no se juntaba con serpientes.


— ¡James! — Muerdo la almohada con fuerza sintiendo como perfora mi interior con su polla.


Hago mi cabeza a un lado recotandola en la almohada escuchando como nuestras pieles chocan y la cama se mueve hacia adelante y atrás por sus embestidas.


— ¡Así te gusta! — Su voz ronca y agitada me hace humedecer golpea mi culo con sus manos dejándome un ardor delicioso. — ¡Así te gusta que te traten, Ava! — Sus manos me agarran de las caderas y arremete con más fuerza en mi interior. — ¡Responde, maldita sea! — Mi culo arde nuevamente por otro azote.


— ¡SÍ! — Grito adolorida pero con mis pezones duros y adoloridos.


Harry ríe entre dientes y me sujeta del cabello haciéndome gemir acercándome más a él sin dejar de embestirme. — Era obvio. ¿Cómo no iba a gustarte?


Mete dos de sus dedos a mi boca que comienzo a chupar, me suelta el cabello pero ahora sujeta mi cuello pegando mi espalda a su pecho que incluso eso no impide que deje de follarme.


Mis ojos se llenan de lágrimas, mis tetas duelen por falta de atención y mis rodillas tiemblan.


— Te gusta que te traten de esta manera y a mi me gusta tratarte así. Cómo una ramera adicta a mi verga. — Habla en mi oído sacándome otro gemido sintiendo como mi vagina chorrea aún más. Me estremezco gustosa. — Este coño es mío. No de Malfoy, no de Weasley, No de Nott e incluso Zabini.


Muerde mi cuello y pasa su lengua por ahí unos segundos que son suficientes para hacerme virar los ojos. — Es mío. No importa que tanto te coqueteen. No importa lo mucho que se esfuercen. Eres mi mujer Ava y si tengo que asesinarlo a todos lo voy a hacer sin ningún problema...claro primero debo salvar este patético mundo para que yo sea el único Lord.


Nadie había visto la verdadera cara de James. Conocían a Harry pero no a James, yo lo conocía demasiado bien. Tanto como para saber que es un desquiciado obsesivo.


Siento como mi interior es llenado justo después de mi orgasmo. Me deja caer en la cama completamente agotada, siento como su semen sale de mi vagina por lo que suspiro intentando tranquilizarme.


— Joder — Jadeo.


Harry me gira para besar mis labios abriendo mis piernas para meterse aún con una erección. — Mis favoritas después de cada ronda. — Su boca se apodera de mis tetas haciéndome gemir.


Acaricio su cabello soltando pequeños gemidos por su atención, su erección es bañada por su semen y mis jugos pues se restriega nuevamente ahí.


— Nadie creería que seas así. — Jadeo cuando muerde mi pezón y él ríe asintiendo sin dejar de chupar.


— Claro que no — Se aleja de mis pechos los cuales abofetea un poco haciéndome quejarme y él solo sonríe ante eso.


— Debemos irnos. Se nos va a ir el tren.


— Tienes razón. Pero una ronda más no le hace daño a nadie. — Abro los ojos con sorpresa cuando se entierra en mi interior haciéndome gritar de placer más aún cuando lleva mis piernas a sus hombros.


Ser el sobrevivimiente a la maldición asesina no es fácil y eso lo puede decir Harry. Mantener tu máscara de justicia por el simple hecho de ser Gryffindor o incluso tomar la responsabilidad de ser un protector desde que eres un niño olvidándote de serlo y vivirlo.


Harry pertenece a los leonés y yo a las serpientes. Ambos somos una pareja reconocida lo que me hizo ganarme el título de manipuladora por hacer caer en mis garras al elegido e incluso muchos temen que lo corrompa.


Si supieran quién corrompió a quién.


— ¡Aléjate de mí! — Escucho gritar a Harry.


Me bajo con prisa del tren para verlo siendo sostenido por su mejor amigo. Ron Weasley.


— Está loco. — Malfoy se adelanta con el periódico en la mano.


Me acerco corriendo hacia el grupo de mi novio. — ¿Qué sucedió? — Ron suelta a Harry quien al verme solo chista molesto para respirar profundos. — ¿Estás bien? — Lo tomo de los hombros y asiente dándome una leve sonrisa.


— Malfoy y sus comentarios estúpidos. — Se queja Hermione. — No le prestes atención Harry. — Suspira y me saluda con una pequeña sonrisa. — Hola Ava.


— Hola — Asiento y Harry me pasa su brazo por mis hombros haciendo que caminemos juntos dejando a sus amigos un poco atrás. — ¿Seguro que estás bien? — insisto


— Lo estoy. — Harry se acomoda su cabello con un movimiento de su mano haciéndome sonrojar.


Nos separamos en el castillo, cada uno se fue por su lado por lo de las clases, escuchaba las constantes burlas de mi casa pero decidí no entrometerme. Ya lo había intentado varias veces y no servía de nada.


— ¿Por qué sigues saliendo con Potter? — Zabini me abraza por los hombros.


— Por el simple hecho de que lo amo y él a mi. Además que nos complementamos muy bien.


— Perteneces a los sagrados veintiocho ¿Qué haces con un mestizo? — La voz irónica de Pansy me hace darle mi atención.


— Lo que tú no haces con un sangre pura. — Se la regreso a Pansy quién aprieta los labios conteniendo la sonrisa. — Bien jugado Avery. — Susurra.


Las primeras clases terminaron.


Recogí mis cosas con tranquilidad tarareando una canción muggle. — Nos vemos más tarde Avery — Daphne y las demás se despiden con prisa y asiento con una sonrisa para caminar hacia mi habitación.


— Ava — Harry se me atraviesa jalandome de la cintura pegándome a la pared.


— ¡Harry! — Gimo al sentir su erección en mi vientre cuando aparta la túnica.


— Necesito esto. — Me toma del cuello besándome con fuerza y deseo, intento alejarme un poco pero solo consigo que me muerda el labio.


— Estamos a la vista. Alguien podría vernos ¿Estás loco? — Chillo cuando me carga alzando mi blusa dejando a la vista mis tetas desnudas.


— No me interesa. — Jadeo cuando chupa mis pezones, su erección ya afuera golpea mi coño húmedo haciéndome gemir. — Bien que te gusta estar de exhibiciónista.


Mis mejillas se calientan, abro la boca soltando un gran gemido al sentirlo invadir mi interior. Comienza a embestirme de forma rápida sintiendo mi espalda golpear un poco más fuerte contra la pared.


Debora mi boca mientras siento como sale y entra con fuerza de mi interior, mi coño duele por lo de esta mañana pero simplemente no puedo evitar querer complacerlo o yo querer más de él.


Me aferro a su espalda y al no poder rasguñar por la túnica me voy a su cabello para darle leves jalones.


— Tiene pesadillas otra vez — Me dice Hermione al ver a Harry perder la snitch nuevamente.


— Por eso vino a entrenar — Me resume Ron y asiento mirando con preocupación a Harry quien baja de su escoba completamente molesto aflojando su corbata con furia lanzando su escoba al suelo dejándome sorprendida.


— Dios, se ve fatal. — Me levanto. — Tengo que estar con él.


— Por eso te llamamos. — Hermione me da palmadas en la espalda — Ron ha dicho que casi no duerme, se estreza demasiado y pensamos que tú podrías hablar con él.


— Que pesima novia soy. No me había dado cuenta. — Aprieto los labios


— No te culpes tanto. Haz estado ocupada con los exámenes y en la biblioteca además de que nunca coinciden por los constantes castigos que se gana Harry. — Hermione me intenta consolar y asiento bajando las escaleras para ir hacia mi novio.


— Amor — Me acerco y me mira unos segundos para después tomarme de la mano llevándome dentro del castillo que al final terminamos en su habitación privada pues le había dicho a la profesora que no podía interrumpir el sueño de sus amigos.


—  No lo soporto. Constantemente tengo pesadillas si cierro los ojos lo siento cada vez más cerca de mi. — Se lleva las manos a la cabeza. — Joder. Es molesto tenerlo ahí dando lata.


— Harry debes intentar mantener...


— ¿La calma? — Se burla negando pareciendo un desquiciado con insomnio.


— Si. La calma. — Suspiro.


— ¡¿Cómo mierda quieres que mantenga la calma?! — Se me acerca y me encojo en mi lugar sin dejar de verlo — ¡Sabes que escuché en los baños! — Se quita la corbata


— No.


— Que mi maldita novia anda moviendole el culo a los demás mientras yo estoy castigado. Que no puedo simplemente tenerla atendida que como ahora la descuido ellos podrán poseerte. — Se ríe y sus ojos parecen brillar unos segundos. — No sabes cómo me enoje. Tenía ganas de lanzar una maldición no verbal. — Señala su varita que reposa en la mesa de noche.


— Harry sabes que eso nunca va a suceder ya hablamos... — Veo como se quita la túnica y el cinturón dejándolo a un lado.


— Pero claro que no sucederá. — Me jala del brazo levantome apegandome a su cuerpo tomándole de la cintura. — Sobre su cadáver.


Su boca atrapa la mía, suelto un gemido al sentir la brusquedad. Me quita la ropa tan rápido como él sabe hacerlo, de un rápido movimiento amarra más manos a mi espalda dándome una fuerte nalgads sintiendo como rompe mis bragas y me adentra sin piedad.


— ¡JAMES! — Gimo cerrando los ojos.