The second Side of the badboy

Summary

¿Qué ocurrirá cuándo la difícil vida de Rei se complique el doble con la aparición de la nueva novia de su padre y sus hijos? Rei no llevaba bien la muerte de su madre, había conseguido distraerse en las carreras ilegales o yendo con su mejor amigo a ver las peleas ilegales. Su camino comienza a torcerse en el segundo en el que Jeon Jungkook entra en su casa y revoluciona su alrededor. -Esa familia está poniendo todo patas arriba. -"¡¡Dejadme volver a saborearla!!" -Quiero cambiar, pero quiero cambiar para bien junto a ti. ELLA ES MI MUNDO

Status
Ongoing
Chapters
45
Rating
n/a
Age Rating
18+

1

Era un sábado por la noche de un frío día de febrero. No hacía más de dos horas había vuelto de una presentación de baile, por lo que estaba cansada y exhausta.


-¿Molesto?-se abrió la puerta de mi habitación despacio-Vengo a contarte algo y espero que te lo tomes a bien, es relativamente rápido.


Esa persona que irrumpía en mi cuarto mientras ordenaba mi agenda era mi padre; un hombre en sus treinta y nueve años de pelo negro, ojos grandes y pecas. Era australiano aunque sus ojos eran levemente rasgados por la sangre japonesa que también poseía.


-Adelante, no tardes mucho que tengo muchas cosas que hacer-dije señalando la cama con el bolígrafo sin apartar la vista de mi calendario.


-Verás ya ha pasado casi tres años desde...que tu madre falleció-dijo con dificultad.


-Lo sé, es duro. Pero ese no es el punto de esta conversación,¿Verdad?


Me giré en la silla en la cual estaba sentada con una pierna colgando y la otra doblada sobre esta.


-He estado encontrándome con alguien...


-Me imagino que en el tiempo en que estuviste en Incheon. Aquí te la pasas sobre mí-dije con una leve sonrisa.


-Bueno...la cosa es que-


-Me parece bien siempre y cuando no sea una arpía.


Mi padre me sonrió y se acercó a abrazarme.


-Pensé que te lo tomarías a mal y tendría-


-¿Tomármelo a mal? Es cierto que no pasó tanto tiempo desde que mamá no está, pero no puedes vivir deprimido y solo siempre. Me alegro de que alguien se preocupe y te aguante aparte de mí.


Mi padre comenzó a llorar mientras me abrazaba.


-Ya sé que soy la mejor hija, no hace falta que llores.


Mi padre rió y se secó las lágrimas.


-Mañana os presento, se va a mudar aquí por trabajo también...


-Puede vivir aquí, si no hay nada más... largo. Estoy haciendo cosas.


Mi padre chasqueó la lengua sin quitar la sonrisa de su rostro y salió por la puerta.


Suspiré cuando ya se había ido, hacia mucho tiempo que no le veía tan feliz y aunque nadie reemplazaría a mi madre no venía mal alguien que se preocupara de más por mi padre.


-Bueno a lo que estaba, mi apretada agenda no se crea sola.


Eran las ocho de la mañana, mi despertador sonaba y retumbaba por toda la habitación. Tras dos minutos de mentalizarme para levantarme de la cama logré llegar al pomo de la puerta e ir al baño.


Ya habiéndome lavado la cara entré a mí cuarto para subir la persiana. Me recogí el pelo; el cual era negro, ondulado y que me llegaba un poco más abajo de los hombros.


-Venga, un desayuno rápido y a estudiar-me dije mientras bajaba las escaleras.


Mi casa no era extremadamente grande, tenía tres habitaciones, dos baños, una cocina, un salón y un sótano el cual con unas reformas se convirtió en una sala de baile. También teníamos un jardín trasero el cual tenía bancos y una mesa.


-¿Dulce o salado?-dije señalando a un espejo que había en el salón.


Observé hacia donde apuntaba mi dedo.


-Libro azul de la estantería-dije acercándome a esta.


-"Postres de chocolate fáciles y sencillos", dulce-dije después de ver el título de aquel libro.


Mi padre, como dueño de una cafetería que era, amaba también la gastronomía. Tenía numerosos libros de cocina, los cuales yo usaba para elegir que desayunar.


Busqué por la nevera hasta ver un pequeño postre de nata al fondo. Este tenía un post-it en el que ponía: Cómetelo hija, sin remordimientos. Y así lo hice.


Llevaba una hora o más estudiando en la cama, solía estudiar ahí en las mañanas y en la mesa por las tardes. No tenía razón alguna para ello.


-Rei no sabes escribir, es con "h" idiota-me dije mientras borraba la palabra de inglés.


Llevaba demasiado sentada sin desconectar, mi cerebro comenzaba a fallar. Suspiré y miré la hora que era.


-Las diez, ¿Estará en la cafetería?-me pregunté mientras pasaba de página.


La puerta de abajo sonó, por lo que sonreí inconscientemente.

Escuché unas voces, una de ellas de una mujer. Sonreí al pensar en la cara de enamorado de mi padre mientras sacaba el subrayador y subrayaba la primera línea del libro.


Empecé a escuchar unos pasos, mi padre sabía que no podía entrar si estaba estudiando,¿Cómo sabía si estaba estudiando? Tenía un papel fuera que indicaba cuando lo estaba y cuando no.


La puerta se abrió provocándome un susto ya que no esperaba que nadie entrara al leer: "Estoy estudiando,no me toques los huevos".


Sorpresa, incertidumbre, intriga, desconcierto...eran unas de las pocas emociones que tenía. Un chico de pelo negro y ropa del mismo color se encontraba frente a mí. Este tenía unas facciones que no dejaban que despegara los ojos, su mirada desafiante y de superioridad me hacían sentir intimidada. Pero eso no era suficiente para anular mi carácter.


-¿Quién coño eres?


El chico rodó los ojos y rió sarcástico.


-¿Sabes leer?


El chico no hablaba, solo estaba de brazos cruzados en el marco de la puerta observándome de arriba a bajo.


-¿Jungkook? Te dije que el baño estaba a la izquierda, no debes de entrar ahí cuando está estudiando-dijo mi padre detrás del chico.


Estaba asesinando con la mirada a mi padre, este estaba sudando y mirando a todas partes nervioso.


-Vamos a tener un problemilla hoy papá...


-Hija yo no incumplí nada, te necesito en la cafetería.


-Ya hablamos de esto.


Dije levantándome de la cama dejando mis libros a ambos lados.


-Tú incumples, yo no trabajo y cobro.


El chico bufó y miró mi ropa, la cual era un pantalón blanco de chandal y una camiseta ancha básica blanca de gran tamaño, casi más grande que yo.


-Plana-dijo serio el chico.


Mi padre se dio un golpe en la frente y miró al chico.


-Papá,¿quién es? No quiero cometer un homicidio.


-Bueno...


-Cariño, Jinae dice que va a pasear por la zona...¿Es tu hija?


Observé a la mujer, era bonita y parecía amable y agradable. Además de que tenía un tono de voz bastante tranquilo.


-Sí, mi hija Rei.


-Encantada soy Taeyeon, espero que no tengas problemas con que esté con tu padre...


Negué con una sonrisa.


-Veo que ya conociste a mi hijo, este es Jungkook mi hijo mayor.


-Entonces él es mi...


-Hermanastro-dijo mi padre con nerviosismo.


--¿Hermanastro? Papá esto no lo habías mencionado-dije casi gritando señalando a mi supuesto hermanastro.


-Me largo-dijo saliendo de allí.


Le miré con desconcierto mientras se iba por el pasillo.


-Él es...-trató de hablar mi padre mientras se rascaba la nuca.


-Un maleducado. Hoy como fuera con mis amigos-dije volviendo a mi cama para recoger un poco los libros.


-¿Hoy? Pensé que podríamos comer todos juntos-dijo mi padre casi poniendo ojitos.


-Mejor otro día, cuando Jungkook dice: "Me largo", es que vuelve en la noche.


Mi padre miró sorprendido a su pareja. Suspiré al pensar lo irritante que sería convivir con él.


-Jinae es también un poco especial-dijo la pareja de mi padre.


-No te preocupes-dije buscando ropa en el armario para cambiarme.


Agarré unos pantalones cargo negros, una camiseta corta blanca y una chaqueta negra.


-Te cuidas,¿Te traen?


-Sabes que Yura y Dylan siempre me acompañan-dije cogiendo las llaves en la entrada.


-Tu hija es agradable, no como los míos.


-Mi hija solo es buena entre estas paredes, fuera es otra persona y lo sé-dijo mi padre mientras cerraba la puerta tras de mí.