The pleasure of pain | ᴋⷦoͦoͦᴋⷦVͮ |

Summary

A Jungkook le gusta maltratar a Taehyung siempre que puede. Pero eso cambia cuando Jungkook se da cuenta de que Taehyung disfrutaba eso. ╰➤ No acepto adaptaciones ni copias. ╰➤ Si no es de tu agrado, retírate, nadie te obliga a leerlo.

Genre
Erotica/Romance
Author
MYG
Status
Complete
Chapters
1
Rating
n/a
Age Rating
18+

Capítulo único.

Taehyung se despierta por el sonido de su alarma, con pereza lo apaga y se sienta en la cama, pasa las manos por su cara para poder quitar el rastro de sueño.

Ya cuando estaba más espabilado se levanta y camina hasta al baño de su habitación.

Hace sus necesidades y cuando acaba se lava los dientes y la cara. Se queda quieto unos minutos mirándose el cuerpo, levanta la camiseta de pijama y observa los moretones que le hizo Jungkook el día de ayer.

Se muerde el labio inferior y baja la camiseta, sale del baño y se dirige a su armario para coger la ropa que se pondría ese día.

Escoge unos pantalones de chándal negros junto a una camiseta blanca y una sudadera negra que le iba algo grande.

Ya estando listo prepara su mochila y sale de su habitación, baja las escaleras y entra en la cocina para poder preparar su desayuno.

Sus padres nunca estaban en casa, siempre estaban de viajes de negocios en el extranjero y no se quejaba, así podía masturbarse todas las veces que quiera gritando el nombre de Jungkook sin que nadie le escuche, un pequeño muy masoquista era.

No se acuerda en qué momento Jungkook comenzó a molestarle, al principio empezó hablándole mal y poco a poco empezaron los golpes y las humillaciones. Y eso le encantaba.

Nadie se daba cuenta de eso, siempre solía ser en el descanso o en los baños cuando todos estaban en clases.

Con el pensamiento de que hoy quería que lo molestase acaba de hacer su desayuno y minutos después sale de casa para poder ir a clases.

Mientras va caminando se coloca los auriculares para poder escuchar música.

45 minutos después ya estaba en la entrada de su instituto, entra mirando a todos lados para ver si Jeon a venido, pero hace un puchero al no verlo.

Camina hasta su taquilla soltando un suspiro, sus manos agarraban con fuerza las tiras de su mochila.

Cuando está en su taquilla pone el código y la abre para dejar unos libros y coger algunos deberes que tenía ya hechos.

El pasillo se queda en completo silencio, Jeon ya había llegado.

Taehyung estaba ajeno a todo el silencio que había, ya que aún tenía los auriculares con la música reproduciéndose.

Jungkook sonríe de lado al verle, tan inocente se veía ante sus ojos que le encantaba corromperle.

Mientras camina hacia él piensa en todas las cosas que quería hacerle.

–Kim. –dice después de haberle quitado los cascos.– Ayer nos lo pasamos muy bien, ¿No crees? Me gustaría repetirlo.

Taehyung solo lo mira, se veía tan caliente como siempre.

Jungkook al no recibir ninguna respuesta lo jala para que camine y se dirigen al baño. Las miradas estaban puestas en ellos, unos miraban a Taehyung con lástima y a Jungkook con miedo, pero ellos no sabían que el castaño disfrutaba todo.

Al llegar al baño le quita la mochila arrojándola al suelo, y con un empujón fuerte lo tira al suelo, haciendo que se golpee la espalda.

Taehyung aguanta un gemido de placer y cómo puede se sienta, quería más.

–Ahora mismo te ves como un cachorro, un jodido cachorro encantador. –relame sus labios viéndole y con dos dedos señala el suelo, justo enfrente suyo.– Hoy seré bueno y no te humillaré públicamente.

Taehyung respira hondo colocándose de rodillas enfrente suyo, con las manos atrás y la cabeza agachada, así como a Jungkook le gusta.

–Que buen chico eres, ¿Verdad que sí? Siendo tan obediente para mí. –mientras le miraba se iba desabrochando el cinturón.– Como has obedecido a la primera, esta vez solo serán quince, quítate la parte de arriba. –ordena con la voz autoritaria.–

El castaño obedece al instante, le gustaba que le humillen y que le den órdenes, y los castigos le encantaban demasiado.

Deja las prendas a su lado y esta vez coloca las manos en sus muslos, volviendo a agachar la cabeza.

El pelinegro agarra mejor el cinturón, colocándose detrás de él.

–Quiero que los cuestes, tartamudeas una sola vez o te equivocas y vuelvo a empezar. –no le da tiempo a que responda y comienza a azotarle la espalda, escuchándole contar en voz baja.–

Cuatro, nueve, doce y quince azotes se escuchaba en ese baño, junto al conteo del castaño.

Lágrimas de puro placer estaban resbalando por sus mejillas, tenía una ereccion en sus pantalones que trataba de ocultar.

Jungkook se coloca enfrente suyo, llevando su mano a la barbilla de él, haciendo que le mirase.

–Te ves tan bien así, eres mi puta, solo mía. –alza la ceja sin apartar los ojos de los ajenos, el castaño quería hablar y antes de que lo pudiese hacer le da una bofetada fuerte, haciendo que su cara se girase por el impacto.– Sin mi permiso no hablas.

Vuelve a decirle, dándole más bofetadas, le gustaba ver cómo la mejilla de él se volvía roja con su mano marcada.

Taehyung seguía aguantándose los gemidos, le dolía la mejilla y la espalda. Pero el dolor le causaba demasiado placer. Le excitaba cómo le hablaba, eso era como estar en el cielo.

Jeon le da la última bofetada, mirándole atentamente, y suavemente acaricia su mejilla.

–Abre la boca.

Taehyung obedece rápidamente, ya sabía que era lo que iba a hacer.

El pelinegro escupe en su boca, delineando con su pulgar el labio inferior del castaño.

Taehyung traga la saliva, relamiéndose los labios.

Jungkook se aleja y se apoya en la pared, sacando un paquete de tabaco.

Agarra un cigarro y lo enciende, mirando al castaño atentamente viendo cómo este le miraba algo desesperado.

Da una profunda calada y de nuevo se acerca a él, colocándose de cuclillas enfrente suyo.

Taehyung extiende el brazo sabiendo lo que venía, se removía estando impaciente, le gustaba que le quemasen, sentía tanto placer con todo lo que su mayor le hacía.

Jungkook le suelta el humo en la cara haciendo que el contrario tosiese, para después abofetearlo fuerte.

–Eres una jodida escoria. –le escupe, pero esta vez en la cara, y sin darle tiempo a responder le quema varias veces en el brazo, amando los gemidos que soltaba.–

Taehyung cierra sus ojos fuerte, algunos gemidos se le escapaban y su ereccion comienza a soltar pre-semen, manchando su ropa interior.

–Las manos en el suelo. –ordena apagando el cigarro completamente.–

Cuando el castaño lo hace se coloca de pie y con las botas le acaba pisando las manos, dejando la marca de las suelas impregnadas en ellas.

–¿Qué eres? –relame sus labios viéndole desde arriba.–

–S-soy una escoria, un cobarde, un débil. –murmura, su labio inferior estaba rojizo y con varias marcas por haberlos mordido. Se sentía tan bien, que incluso quería más.–

Jungkook deja de pisarle y abre la puerta de uno de los cubículos, se sienta en la tapa del vater y vuelve a encender otro cigarro.

–Ven aquí jodida mierda. –le ordena, soltando el humo viendo cómo se acerca a él con pasos rápidos.– Te pondrás de rodillas, con tu frente pegada a mi rodilla ¿Entendido?

–S-sí. –Taehyung obedece rápidamente colocándose en la posición que le había pedido, le encantaba tanto estar entre sus piernas.–

Jungkook vuelve a soltar el humo y lo mira atentamente, su mirada recorre la espalda y brazos de él, que están llenos de marcas.

–Te ves tan patético ahora mismo, sólo un inútil como tú se dejaría humillar de esta forma. –da otra calada y lleva el cigarro a la espalda de él, quemándolo nuevamente, escuchando los quejidos del contrario, sintiendo como este le apretaba la pierna.–

Y así siguieron hasta dos horas después, dos horas llenas de torturas que el menor había disfrutado bastante.





El menor se encontraba en su casa, lágrimas de placer recorrían sus mejillas mientras estaba metiendo sus dedos dentro de él.

–J-jeon. –mordía su labio inferior fuerte, sacándose un poco de sangre, pero le daba igual.–

En su mente se producía todo lo que el mayor le hizo, quería repetirlo otra vez.

Con un último pensamiento de que sus dedos eran los del mayor se acaba corriendo sobre las sábanas. Su respiración estaba agitada, algunos mechones estaban pegados a su frente.

Cuando ya se queda algo relajado se tumba bocarriba mirando al techo, quería que el mayor lo follase ya.

Quería que lo humille más, que le azote con todas sus fuerzas, que lo maltrate y que lo folle hasta dejarlo en el sub-espacio.

Quería todo de Jeon Jungkook.

Suelta un suspiro y cierra los ojos para poder dormir.





Con un quejido abre los ojos, sentándose en la cama, y con sus manos hechos un puñito restriega sus ojos.

Ya al estar más despierto mira la hora y abre los ojos sorprendido, va a llegar tarde al instituto.

Suspira levantándose de la cama y colocándose las zapatillas de ir por casa.

Baja a la cocina y decide hacerse algo simple de desayunar, cereales y leche.

Acababa de desayunar rápido y sube a su habitación para vestirse, chándal y una sudadera sin nada debajo, simple y sencillo. Se cepilla los dientes y coge su mochila para irse rápido a clases, aun que de nada servía, ya habían comenzado.





Taehyung estaba solo en la biblioteca, había llegado tarde y el profesor le había mandado ahí.

Estaba muy aburrido leyendo un libro, cuando siente que alguien se sienta enfrente suyo, sonríe, claro, de forma disimulada.

–¿Qué quieres Jeon? –alza la ceja viéndole, le gustaba provocarlo.–

–Solo quiero divertirme contigo, nada más. –se acomoda en la silla abriendo ligeramente las piernas.– Y ten cuidado de cómo me hablas.

Taehyung de forma discreta mira hacia ahí, quería montarlo hasta no poder más, acción que no pasa desapercibida por el mayor.

Jeon mira la biblioteca y sonríe cuando no hay nadie, le hace una seña para que se acerque y lo hace con la cabeza agachada.

–Hoy seré más compasivo contigo, ponte en cuatro, que vamos a dar un paseo.

El menor alza la cabeza sin entender, hasta que ve la correa en la mano del pelinegro.

Sus ojos brillan, le humillará y eso le encanta, sólo asiente poniéndose de rodillas y manos en el suelo, mordiendo su labio inferior fuerte.

Siente cómo le pone la correa y la jala para que se mueva,

–Mi mascota, Kim Taehyung. –dice Jeon riéndose, le encantaba tanto humillarlo.– Vamos perrito, vamos a dar un paseo. –tira más fuerte de la correa y camina junto a él, viéndole divertido.–

No había nadie en la biblioteca, y lo agradecía, Jeon solo quería ver eso para sí mismo.

Taehyung sentía su rostro rojo y caliente, era la primera vez que le hacía algo así, y disfrutaba de ser su mascota.

Sigue caminando a cuatro hasta que suena la campana y ahí le ordena que se levante, quitándole la correa.

–Ve al baño masoquista, no creas que no me di cuenta.

Taehyung se queda en silencio algo nervioso, pero asiente y rápidamente se dirige al baño.





Cuando Jeon entró al baño lo vio de rodillas y mirando hacia abajo, un sumiso perfecto.

–Mírame. –ordena y sonríe cuando lo hace, le encantaba tanto verlo así. Relame sus labios y le escupe.–Eres un jodido masoquista ¿Te gusta esto, verdad? –le da una bofetada fuerte, haciendo que gire la cabeza.– Claro que sí, sólo hay que ver que se te ha puesto dura solo por esto. –vuelve a escupirle.– Y otra cosa, eres un cachorro muy desagradecido, te compro una correa para pasearte y no me agradeces. –suelta un bufido negando.– Se supone que tienes que agradecer a tu amo, ¿Verdad?

Taehyung cierra sus ojos con fuerza cuando le escupe y suelta gemidos de vez en cuando. Le encantaba tanto esto.

–Gracias amo. –susurra agachando la cabeza.–

–¿Qué has dicho? No te he escuchado.

–Gracias amo. –dice más fuerte, sintiendo su rostro más caliente, la ereccion que tenía no podía ocultarla más.–

Jungkook lo agarra del cabello con fuerza y lo levanta del suelo, amando el gemido que salió de sus labios.

–¿A quién le perteneces?

–A ti, amo.

–Respuesta correcta cachorro.

El mayor también tenía una ereccion entre sus pantalones, quería follarlo hasta no poder más, pero antes de eso le haría más cosas.

Jeon miraba atentamente los labios del menor, se veían tan esponjosos y suaves, quería besarle.

Lo atrae por la nuca y sus labios chocan, el beso es violento y necesitado.

Sus salivas se mezclan, pero les da igual, Jeon muerde el labio inferior fuerte, haciendo que le sangre un poco y ante eso el menor gime.

–A-amo. –murmura contra sus labios.– Quiero más, p-por favor.

–¿Tan necesito estás solo por un beso? Que puta eres Kim. –dice dándole una bofetada fuerte.– De rodillas.

El menor jadea colocándose de rodillas, mirándole atentamente.

Jeon se va quitando la ropa lentamente, tratando de desesperar al menor, y funciona al verle removiéndose en el suelo.

Vuelve a cercarse a él, cogiendo su miembro acercándolo a su boca.

–¿Lo quieres verdad? –pasa la punta de su miembro por el labio inferior de él.–

–Sí por favor. –relame los labios mirando el miembro, era grande y tenía algunas venas marcadas en el.–

El cuerpo de Jeon era marcado y trabajado, quería acostarse en su pecho y estar entre sus rodillas, lo quería todo

–Suplica por la polla de tu amo, hazme saber cuánto lo quieres. –aleja su miembro, escuchando un pequeño quejido.–

–Amo, por favor, quiero chupar tu polla, quiero montarte hasta no poder más, por favor amo, déjame hacerlo. –su mirada era necesitada, y le miraba suplicando.–

Jungkook no niega que lo que le ha dicho le ha calentado, demasiado diría él.

–¿Lo quieres todo, Mhm? –vuelve a acercar su miembro, y esta vez mete sólo la punta.–

Taehyung rápidamente envuelve sus labios a la punta del mayor, succionando poco a poco.

Con una mano lo masturbaba lentamente y con la boca tomaba todo lo que podía.

–Tu boca se siente genial, ¿cuantas veces lo has tenido que hacer? Eres toda una puta. –le da varias bofetadas.– Pero solo a mí me la puedes chupar, sólo yo te puedo follar, nadie más ¿entendido?

El menor asiente cómo puede y sigue chupando, ahuecando sus mejillas para mayor fricción.

Todas las palabras que le decían iba directas a su miembro, el cual ya la empezaba a doler, había estado así desde que le puso la correa.

Jeon sentía que en cualquier momento se iba a correr, agarra el cabello de él con una mano hecha un puño, el agarre era fuerte y mueve su cadera a su antojo, embestía su boca profundo y con un gruñido se acaba corriendo en su boca.

Taehyung tenía lágrimas en los bordes de sus ojos, sus mejillas estaban rojas por las bofetadas y cómo puede se traga el semen del mayor.

–Quítate la ropa cachorro. –le ordena.–

Taehyung lo hace enseguida, dejando la ropa a un lado. Se queda de pie esperando alguna orden.

–¿Dónde se follan las escorias como tú?

–En el suelo. –relame sus labios, sintiendo un tirón en su miembro.–

–¿Y tú qué eres? –dice acercándose a él lentamente.–

–Una puta, una escoria y un inútil. –traga saliva al verle tan cerca.–

–Respuesta correcta cachorro, al suelo.

Jeon espera a que se acueste en el suelo, cuando lo hace coge la correa y se coloca entre sus piernas, colocándolas en su cadera.

–Pero mírate zorra, estás muy necesitado, tu culo no deja de abrirse y cerrar esperando a que lo follen, y tu polla está muy roja, ¿tantas ganas tienes de que te folle? –le coloca la correa, apretando el agarre un poco fuerte, haciendo que al menor le falte un poco de aire.–

–Lo estoy amo, quiero que me folles hasta que no pueda más. –alza su cadera levemente queriendo algo de roce.–

–¿Dejarás que tu amo te utilice a su antojo? –tira un poco de la correa, recibiendo un gemido como respuesta.– ¿Me dejarás utilizarte todas las veces que yo quiera? –lleva su miembro a la entrada necesitada del menor, metiendo solamente la punta.–

–Sí, d-dejaré que me utilices a t-tu antojo, t-todas las veces que quieras. –sentía su entrada expandirse ante el miembro del mayor.– Por favor, muévete.

Jeon tira de la correa para después entrar en él, su entrada se sentía muy estrecha, pues claro, no lo había preparado, pero a ambos le daba igual.

Taehyung abre más las piernas, sintiendo dolor pero le daba igual, le excitaba.

Jeon comienza a embestirle con fuerza, tirando de vez en cuando de la correa, le gustaba escucharle gemir y pedir por más ¿y quién es él para decirle que no?

–Eso es, mira cómo tomas toda mi polla, eres toda una puta ¿verdad? –se agacha para estar cerca de él, suelta la correa para poder colocar su mano en el suelo y con la otra mano comienza a abofetearlo.– Eres mi puta Kim, que no se te olvide nunca.

Taehyung apenas puede contestar, se sentía en el cielo, la rudeza con la que le embestía y todas esas palabras le volvían loco.

–S-sí amo. –lleva sus manos a la espalda del mayor y ahí clava sus uñas fuertes, sentía como golpeaba su próstata una y otra vez.– Amo, a-amo. –logra decir.– Ahí... mhg s-sí. –arquea su espalda aferrándose a los hombros del mayor.–

Gemidos, jadeos y fuertes embestidas se escuchaban en el baño, junto a los chasquidos de los besos que se daban.

Varios minutos después se acaban corriendo.



–Mhg.. se s-siente muy b-bien a-amo. –decía el menor mientras lo montaba, se sentía tan lleno por el miembro del contrario.–

Taehyung sentía sus piernas temblar, así que coloca sus manos en el pecho del contrario, su mirada no se apartaba de los ojos del mayor.

–Lo estás haciendo muy bien, haz sentir orgulloso a tu amo. –el mayor lo tenía agarrado por la cadera, dirigiendo mayormente los movimientos. Sus manos dejan la cadera de él para llevarlas a la espalda contraria y comenzar a arañar, primero su espalda, su cintura y después esos muslos que le encantaban.

Dolor más sexo es igual al placer para ambos.

No sabían cuántas rondas llevaban ya, ambos empezaban a cansarse y con eso su último orgasmo llega.

El menor tiene pequeños espasmos haciendo que su entrada se apriete contra el miembro del mayor.

–Jodida puta, lo has hecho genial. –le da varias bofetadas para después besarle.–



Jeon admiraba a Taehyung en el suelo, con marcas en casi todo su cuerpo, agarra más fuerte el cinturón para seguir golpeándolo con fuerza.

Él se había puesto ya la ropa, pero aún quería seguir haciéndole cosas al menor.

Y definitivamente estaba disfrutando.

Escuchaba los gemidos que soltaba, y a veces las suplicas para que parase, pero sorpresa, no lo hacía.

–Aguanta un poco más cachorro, luego tu amo te lo compensará. –dice para darle diez azotes fuertes seguidos, repartidos entre su espalda y nalgas.–

Taehyung se encontraba sollozando del placer, tenía sus ojos cerrados sintiendo el escozor por todo su cuerpo, pero no se quejaba.

–G-gracias amo. –trata de sentarse, y lo logra, soltando varios quejidos.–

Jeon al verle se acerca a él, agachándose a su altura.

–Lo has hecho muy bien, cachorro. –deja un pequeño beso en su frente.– Ahora me toca cuidarte, ¿me dejarás hacerlo? –sonríe cuando recibe un asentimiento de parte de él.– Ese es mi buen chico. –acaricia su cabello y se levanta para recoger la ropa de él.–

Antes de vestirle le limpia todo el semen del cuerpo con el papel del baño, y con cuidado le pone la ropa.

–Iremos a mi casa ¿vale? –dice cogiéndole en brazos.– Tú y yo tenemos muchas cosas de las cuales tenemos que hablar.

El menor vuelve a asentir, agarrándose mejor a él.


Y ahí empieza una nueva historia de sexo rudo y mimos después.