🧶✧~ 𝓐𝓶𝓸𝓻 𝓮𝓷𝓽𝓻𝓮 𝓭𝓾𝓭𝓪𝓼 𝓼𝓲𝓷 𝓼𝓮𝓷𝓽𝓲𝓭𝓸~✧🧶

Summary

Un chico y su novia, una Goodra muy "dotada" toman el tren para llegar a sus hogares, sin embargo los deseos de la Goodra la ponen en una situación "incomoda" su novio no le queda más que hacerse cargo. Ni Pokémon ni nada del arte me pertenece. Arte de la portada por: snow angel

Status
Complete
Chapters
1
Rating
n/a
Age Rating
18+

Amor entre dudas estúpidas

Todos los personajes de la historia son mayores de edad.

—————

Me encontraba caminando junto a Ana, una sliggoo y también la chica de la que estaba enamorado, hoy sería el día que me confesaría, lo tenía planeado por hace ya muchos meses, todo para que esté día fuera perfecto, la invitación a una playa de rocas que siempre quiso ir, un cielo claro para un atardecer majestuoso y sin ninguna persona o pokémon que pueda arruinarlo.

Estábamos solo los dos caminando en un silencio cómodo por la vereda, se veía nerviosa probablemente porque sabía la razón de mi propuesta.

Ella siempre me gusto, desde la primera vez que la vi en secundaría al empezar un nuevo año no pude dejar evitar enamorarme de ella, su apariencia me cautivo y todo fue mejor al conocerla; con un actitud tímida e inocente, cálido para mi corazón, junto a sus gustos tan similares a los míos, era imposible no enamorarme de ella.

Y sé que ella siente algo por mí, o eso quiero creer, pero debo arriesgarme, no quiero vivir con el resentimiento de ni siquiera haberlo intentado.

Llegamos a la orilla de la playa, las rocas que se encontraban reemplazando la arena eran cálidas y resbaladizas así que camine con cuidado, Ana simplemente pasaba como si nada pues ni siquiera tenía piernas.

Estábamos cerca pero sin tocarnos, no nos dijimos alguna palabra hasta que tomé el valor para hablar primero.

—¿Te gusta?

—Me encanta —respondió con un leve rubor verde.

Tomé una bocanada de aire y volví a hablar.

—Ana, me gustaría preguntarte algo, ¿puedo?

—Sí —dijo sin mirarme directamente.

Me acerqué a ella, ahora su mirada se encontraba anclada a mis ojos, expectante. Tome gentilmente sus dos manos con las mías.

—Hemos pasados hasta ahora 3 años juntos, estamos a punto de terminar la secundaría y pronto ingresaremos a la universidad, pasamos buenos momentos y compartimos logros, tuvimos tantos ratos divertidos, altos y bajos donde nos apoyamos independientemente de la situación.

Ella empezó a sudar de sus manos con su típica baba verdosa, ya estaba acostumbrado a su viscosidad pero la cantidad era mayor a lo normal, eso solo pasaba cuando estaba emocionada.

—El día que nos conocimos, cuando te vi por primera vez nunca pensé que podría enamorarme así —ella empezó a temblar y soltar baba por todo su cuerpo manchando su ropa—, fue tan rápido la forma en la que caí en tu hechizo que ni siquiera pude pensar en otra mujer que no fueras desde entonces, es por ello que, agradeciendo todo lo que compartí contigo y respetando tu decisión sea de mi agrado a no, quiero pedirte, ¿quieres ser mi novia?

Ella me miró y empezó a llorar, yo me alarmé, pensé que lo había arruinado.

—Ana, si no quieres está bien, no te voy a odiar, seguiremos siendo amigos nunca me iría de tu lado solo por una desilusión.

Se pegó a mi con un abrazo que correspondí.

—Yo acepto... cuídame bien —hablo casi sollozando, explote de alegría.

—¿L-lo dices enserio?

—Mhm, Mhm —gruño en aprobación mientras quitaba su cara de mi pecho para mirarme—, yo también te amo Oliver.

Toque su rostro con una sonrisa amplia abrazándola con fuerza sin importarme su baba pues ahora no sería mi mejor amiga, de ahora en adelante la chica delante mío era mi novia.

—...Oliver —me llamó, con intención de pedirme algo.

—¿Pasa algo? —respondí.

—¿Recuerdas las películas de amor que vimos cuando fuimos al cine en febrero?

—Nunca olvido algo que te involucre Ana —ella agarró mi camisa, arrugándola con sus manitas, como si quisiera decir algo pero no podía.

—Quieres, ¿“eso”? —lo entendía, ella quería un beso.

—... —no respondió. Me acerqué a su cara lentamente.

Ella lo noto y solo me miro con sus grandes ojos verdes, esperando, verla tan linda y nerviosa; simplemente no había forma de que no lo hiciera.

Juntamos nuestros labios en un tierno beso, sin demasiada fuerza, disfrutando lo que significaba para nosotros. Sus labios eran viscosos y suaves, otra razón para amarla.

Nos separamos del beso felices, no dijimos ninguna otra palabra y nos tomamos de las manos para observar como el sol se ponía dando paso a la noche, entre cariños y abrazos volvimos una vez la luz cesó.

Fue uno de los mejores días de mi vida, no el mejor, porque de ahora en adelante los días por venir serían más felices junto a ella.

...

Pasó el tiempo, fuimos juntos a la universidad y la concluimos con éxito, muchos dicen que tener pareja en esa etapa de la vida es una distracción, pero para nosotros fue como un paseo, estudiamos juntos y nos ayudamos mutuamente en nuestras tareas hasta graduarnos con honores.

Diría que nos ha ido demasiado bien desde entonces, conseguimos un trabajo que paga mucho en ciertas empresas. Mi novia trabaja como secretaría para una jefa líder de una empresa de publicidad y yo como gerente de finanzas, con ello en solo unos meses fuimos capaces de comprar una casa e incluso la decoramos justo como soñábamos de adolescentes.

¿Qué puedo decir?, mi novia es la mejor novia del mundo, aunque hay algo que cambió mucho desde que evoluciono.

Ella era muy calmada y tierna cuando era una sliggoo, fácil de engañar y no entendía las mayorías de las bromas, sobre todo las subidas de tono; en su tiempo la ayude a que no se burlaran de ella y le enseñe a ser más cuidadosa, aún así su inocencia era constante, siempre preguntando el significado de algunas palabras y diciendo cosas cuestionables sin entenderlo ella misma.

Desde que tuvimos nuestra primera vez y evolucionó con ello, su actitud cambió y no solo eso, la dulce y tierna imagen que tenía de ella se esfumó en un santiamén, sus muslos eran más grandes que mi cabeza, su cadera resguardaba un culo que me podría mandar al hospital de un sentón y su pecho se veía lo suficientemente pesado como para que me pudiera aplastar con ellos.

Era jodidamente sexy, sin embargo con ese cuerpo también cambio su personalidad, empezó a ser más liberal con sus deseos y todo el tiempo quería tener relaciones, yo apenas podía seguir el ritmo e incluso me deprimí un tiempo por pensar que no podría satisfacerla, sin embargo, recordando por que me enamore de ella, Ana me animo y juntos completamos un largo entrenamiento, con comidas saludables, ejercicio y mucho sexo amoroso logrando adaptarme a su ritmo, aún así su lujuria es preocupante, sobre todo estas últimas 2 semanas, ella parece más ansiosa pero yo simplemente llego a un punto donde me desmayo por más que intente llegar al final con ella. Mentiría si dijera que no tengo miedo de que me dejé por alguien que pueda cumplir sus expectativas.

...

Pero no voy a rendirme, ¿qué sería de mí sin ella?, no puedo simplemente dejar que se vaya sin hacer nada al respecto, tengo que esforzarme por ser un novio que valga la pena cueste lo que cueste.

Ya más calmado con mis dudas mire a mi novia a un costado, sentada en el tren junto a mí para ir a una reunión de trabajo, era 2-3 cabezas más grande que yo y sus grandes atributos atraía la atención de muchos chicos cercanos, me sentía enojado, podía ver sus miradas lujuriosas pero mi novia no, con sus jeans ajustados y un suéter que simulaba un traje de baño de una pieza parecía concentrada en poner su música como de costumbre, era igual de inocente.

Esos idiotas, si tan solo pudiera darles una lección, pero no puedo simplemente acercarme y hacer problemas, Ana siempre ha odiado la violencia—divague en mi mente, buscando alguna solución a mi situación mientras mordía mis dientes estresado por los anteriores pensamientos.

Era común, pero estaba demasiado enojado por mis inseguridades como para ignorarlo como normalmente hacía, además, los pokémons machos cercanos se veían más ansiosos que de costumbre. Era repugnante.

Cálmate—me dije a mi mismo.

Mire a Ana, era tan hermosa como siempre, se veía algo sonrojada mientras se ponía sus audífonos y los conectaba, aunque no lo hizo correctamente.

¿Debería decirle?—me cuestioné, ella no me dejaba escuchar su música las últimas semanas, tenía curiosidad.

Antes de que pudiera decir algo se escucharon aplausos y gemidos a máximo volumen provenientes del celular de mi novia, ella ni siquiera lo noto y apenas pasó mi sorpresa tome su celular apagándolo sin pensarlo, siendo la última imagen que vi de su pantalla un video porno donde había una Goodra y un humano.

Ella me miró sorprendida y algo avergonzada, con las manos expulsando baba y su cola temblando un poco.

—Ayy, creo que me agarraste en el momento, perdón, jeje —dijo sin entender la situación, las miradas de los chicos se intensificó, era agobiante para mí, que otros la quieran para ellos.

La razón por la que íbamos en tren no era algo importante, podríamos posponerlas —pensé.

—Amor, volvamos a casa —ordené.

—¿Eh?, pero cariño, ¿y la reunión? —su mirada era confusa pero mantenía la sonrisa que tanto me gustaba.

—Puede esperar —respondí

Me levante y tome su mano para llevarla a la puerta del tren, justo paro en una estación así que no sería muy complicado y mejor aún, nuestra casa estaba cerca; Arceus estaba de mí lado.

—Cariño, ¿por qué quieres volver a casa? —se veía emocionada, era extraño.

Aunque tuviéramos tanto sexo ella no suele descontrolarse en público siempre se mantiene calmada, con su mirada linda y refinada a la vez, sin embargo, estás semanas ha sido muy diferente, sudando y acercándose con más deseo a mí, me gusta, pero una vez tenemos privacidad se vuelve todo un reto satisfacerla, sobre todo porque nunca lo he logrado del todo, incluso antes de que se comportara como ahora solo pudimos hacerlo hasta el final unas cuantas veces y al “final” me refiero a tener como 18 orgasmos en 6 horas.

Me paré un momento para verla.

—Quiero hacerlo —dije sin dudar.

Ella me miró, sus pupilas se dilataron y sus manos gotearon, estaba emocionada.

—Oh...Oliver, sí, lo hubieras dicho antes, vamos lindo~ —agregó con una voz tierna y su sonrojo verde característico en ella.

Mientras caminábamos rápidamente a nuestro hogar pude notar lo excitada que estaba, con sus pezones erectos y su baba cayendo de su cuerpo mojando su ropa, no pude evitar preguntarme:

¿Esa mujer era mi novia?—independientemente del deseo, verla así me traía felicidad, me recordaba a cuando era una sliggoo, solo que sin los pechos masivamente grandes y las caderas mortales.

Llegamos a nuestra casa, saqué mis llaves y abrí la puerta, una vez entramos Ana me tomó desprevenido con un beso profundo donde su lengua llenaba toda mi boca y aunque podría sonar asqueroso lo disfrutaba como siempre; sus labios eran igual de suaves y pegajosos que cuando era una sliggoo, su baba era ácida con algo de dulce, tal vez por las bayas Chiri que comía a menudo. Puso sus brazos alrededor de mi cuello sin despegarse del beso moviendo solo uno hasta tocar mi torso debajo de mi camisa.

Entre besos y manoseos nos desvestimos y fuimos a nuestro cuarto, era uno normal si no tomáramos en cuenta la cama gigante que tuvimos que comprar debido al tamaño de goodra, estaba reforzada con acero en la base y el colchón estaba hecho con lana de wooloo directamente de Galar, la mejor de todas.

—Vamos~

Me dijo mientras se tiraba en la cama boca arriba, ya se encontraba completamente desnuda igual que yo. Sus muslos gigantes y tetas que rebotaban al más mínimo movimiento no hicieron más que agravar mi erección creciente.

Ella abrió su intimidad con sus dos manos, mentiría si dijera que es “normal”, pero su coño era más grande de lo común, correspondiente a su altura, tal vez demasiado correspondiente.

Me acerque a ella, más específicamente mi cara a su entrepierna, preparado para lamerlo, no podría empezar penetrándola pues me haría acabar rápido y ella quedaría insatisfecha, tenía que hacer el mayor tiempo posible para que lo disfrutara.

—¿Amor?~ —preguntó, seguramente esperando el plato principal de una vez, pero no estaba en mis planes todavía.

Ya lo suficientemente cerca empecé a lamer su coño, enfocándome en el clítoris, ella arqueo su espalda y movió su cola, dándome leves golpes con ella; sus líquidos se pegaban a mi boca como la baba que cubría su cuerpo, no era nada nuevo, después de todo era una goodra, estaba en su naturaleza soltar toda esa baba.

Aumenté la fuerza de succión y en consecuencia ella gimió sin restricciones, soltando un grito que si no fuera por las paredes insonorizadas podría confundirse con algún crimen. Saboree su intimidad y los líquidos que salían de ella, era un sabor ácido, algo dulce, similar a como sabía su baba sola solo que muchísimo más ácido.

Ella tembló antes de alcanzar su clímax, yo agarre sus muslos para chupar con más fuerza y tome todo lo que salía de ella.

—Oliver~ ¡MMHP!, ¡ERES EL MEJOR!, ¡¡¡TE AMO!!! —grito entre gemidos mientras se corría en mi cara.

Acabo a los segundos dejándome la cara empapada, aún quedaba un poco de sus jugos de “amor” en mi boca así que lo saboree un poco y luego lo trague, ella se percató de lo que hice y me miro con deseo.

—Amor~, te quiero aquí~ —dijo señalando su intimidad palpitante, sensible del orgasmo que tuvo.

No podía hacerla esperar tanto, ¿o sí?

Me levanté poniendo a un lado su cola posicionándose encima suya aún sin penetrarla, acercándome a su cara y poniéndome a un costado de ella, dejando mi longitud erecta en su vientre. Puse mis dedos en su coño y empecé a masturbarla, ella no se negó pero se veía ansiosa de todos modos.

—¡Oh!, ¡Hu!, ¡Ho! —parecía estar suspirando con sus gemidos mientras la masturbaba.

Aumente la velocidad y la bese, ella cerró sus ojos pero yo los mantuve abiertos, masajeando sus pezones con la única mano libre que me quedaba; su aureola era tan grande como mi cabeza.

Sus pupilas son tan lindas—dijo alguna vez un degenerado.Yo.

Con la mano algo adormecida de masturbarla me apresure, empecé a frotar su clítoris con mi dedo pulgar, era difícil cuando mis dedos anular e índice se encontraban dentro de ella, pero hacía un esfuerzo.

Entre pellizcos a sus pezones y besos ella se corrió mandando a volar sus jugos como si de el movimiento “pistola agua” se tratara. Saque mis dedos empapados separándome del beso, ella se despegó de mi boca aún con su lengua al aire, entumecida por el orgasmo y ante sus ojos chupe mis dedos.

Podría jurar que en sus pupilas aparecieron corazones.

En sorpresa para mí ella tuvo un segundo orgasmo sin que yo hiciera algo, está vez sus jugos chocaron hasta la pared dejando una marca muy pero muy visible.

—Eso es nuevo —no pude pensarlo mucho pues ella me agarró mi longitud con una mano y señaló su vientre.

—Aquí~, ¿Amor? —me dijo con una voz seductora y entumecida, era imposible negarme.

Me posicioné encima suya, abriendo su coño para dar una vista previa, podía abrirlo lo suficiente como para ver su cérvix a simple vista, trague saliva y puse mi longitud encima de su intimidad, aún sin penetrarla.

Compare un poco, mi pene medía 24 cm exactamente y ni con eso era capaz de llegar hasta el final de ella, con ello pueden imaginar a lo que me enfrentaba todos los días.

No lo pensé mucho más, me moví para atrás posicionando la cabeza de mi “amigo” en su coño, ella se agarró de las sábanas mientras su cola golpeaba la base de la cama.

Y sin esperármelo, ella me abraza con sus piernas, metiendo toda mi longitud dentro suya de golpe, la textura era demencialmente suave y más apretado que de costumbre, mucho más apretado; ¿qué clase de magia pokémon era esa? —pregunté a mi mismo, no era igual a lo de siempre—, me detuve un momento para tranquilizarme y no correrme de inmediato.

Mierda...—pensé sintiendo como el placer me invadía.

Ella se rio un momento para luego usar sus brazos y llevarme a unos de sus pechos que chupe sin pensarlo, ¿qué más haría?; con mi mano libre masajeaba el otro.

Ya unido como un bebé a sus pecho comencé mis embestidas, leves y suaves que por alguna razón mi novia parecía disfrutar como nunca, gimiendo entre gritos y palabras apenas entendibles que me amaba.

— ¡TE AMO!, ¡TE AMO TANTO!, ¡OLIVER!, ¡TE ADORO!

¿Cómo se supone que un chico pueda aguantar cuando su novia grita que lo ama una y otra vez en está situación?—solo pensé las excusas de cualquier precoz, me sentía incompetente, ni siquiera aguanté 2 minutos.

Eyacule en su interior con fervor, restregando mi cara en sus tetas mientras mordía mis dientes para no soltar ningún ruido cuestionable, ella no se contuvo para nada y alcanzo el orgasmo junto a mi, no hace falta decir que eso agravó el mío.

Mis pelotas dolían, pero ya era costumbre.

—Tan bueno~ —dijo ella con su lengua fuera..

—Eso fue...lo siento, me vine muy rápido —comenté un poco nervioso, siempre pasaba algo similar pero está vez enserio fue rápido, además no podría hacerlo más de 2 veces más.

Ella me miró con una sonrisa dándome un beso corto.

—No me importa~ —la escuche decir eso muchas veces, nunca pude creerlo del todo.

Ella siempre está cachonda, en la mañana tenemos uno rápido, donde ella literalmente me exprime a sentones sin permitirme tener más rounds y durante la noche cuando volvemos del trabajo lo hacemos hasta quedarnos dormidos, como mínimo termino unas 4 veces por hora y cuando estoy acabado ella aún se ve con energías.

Es imposible no sentirse inferior así, no lo sé.

No se que pensar...—me dije a mi mismo, dudoso de las palabras de mi novia.

Ella lo notó y me plantó un beso.

Fue uno tierno, no tan intenso como otros, una vez paro me miro con calma y se volteo boca abajo a la cama, me hice hacía atrás para que ella pudiera moverse con libertad, ahora se encontraba echada con su culo expuesto, su cola se meneaba de un lado para otro energéticamente.

Mi longitud reaccionó listo para otro round, un poco moribundo si somos sinceros.

Lo posicioné dentro de ella, su cola hizo el trabajo de sus piernas provocando que metiera todo de golpe, me agarre de sus nalgas tan jugosas y suaves, tan grandes que mis manos se hundían en ella; comparada a ella era como niño en tamaño.

La embestí como pude por nuestra diferencia de tamaño, su cola me ayudaba pues estaba enredada en mi cadera agilizando mis movimientos. Ella soltaba gemidos ahogados con su cara estampada en una almohada expulsando su baba por todos lados, manchando las sábanas más de lo que ya estaban y dejándome a mi empapado.

Con mi mayor esfuerzo aumente la velocidad y fuerza de las embestidas, su culo rebotaba de una manera absurda debido al tamaño de las mismas, el sonido de aplausos que escuche en el tren eran los mismos de ahora, era tan estimulante que no pude evitar venirme otra vez en su interior.

Su cola apretó con fuerza mi cadera y por mi parte abracé lo que podía de ella, hundiendo mi cara en su espalda, tratando de entrar más en su intimidad, entregándome al placer.

Ella sufrió unos espasmos y pareció gritar mi nombre, al terminar mi orgasmo ella giró su cabeza.

—Eres genial~ —¿lo soy?, su cara era de satisfacción pura, pero siempre era así y siempre quería más.

Ella volteó e hizo una seña para que me acercara, obedecí y me dio otro beso, le encantaban los besos, su cola seguía enrollada en mí y mi falo aún se encontraba dentro de ella.

—Eres el mejor~, te amo mucho amor~ —dijo con cariño entre besos y roces.

Yo mire hacía abajo despegándome del beso, de alguna manera sentía que estaba consiguiendo un premio de consuelo, que solo lo decía para que no me sintiera mal, después de todo ni siquiera he sido capaz de llegar a su cérvix desde que evoluciono.

Era patético.

Ella noto mi humor.

—Amor, ¿pasa algo?

—No es nada cariño, solo... —no pude terminar lo que quise decir.

Ella agarró mis mejillas llenándolas de baba mientras se levantaba para sentarse en la cama, yo me senté igual.

—Oliver, puedes decirme lo que necesites, soy tu novia —sus palabras me hacían sentir seguro de alguna manera y esa sonrisa con su rubor verde...

Me daba el valor para hablar sobre mis problemas.

—Lo siento Ana, perdón por ser tan incompetente en satisfacerte, sé lo mucho que quieres hacerlo todo el tiempo pero incluso luego de esforzarme tanto a veces se me es imposible seguirte el ritmo y eso ha empeorado estos días, te ves más ansiosa las últimas semanas y me preocupa no poder hacer mi trabajo como hombre correctamente ni siquiera cuando lo intento con tanto esfuerzo —dije, siendo sincero en mis palabras, antes que sentir pena me sentía con miedo, miedo de una respuesta indiferente o un cambio de tema.

—Cariño...¿por que dices eso? —genuinamente se veía sorprendida.

—Estos días te has estado masturbando, ya sea en la noche mientras duermo o cuando estoy fuera unas horas, además cuando salimos juntos siempre estás emocionada, se nota en la baba que expulsas.

Ella solo sostuvo un silencio antes de soltar unas risitas.

¿Era eso una señal de indiferencia?, tal vez eso no era importante para ella.

—Tonto~ —la mire con pesimismo.

—Siempre estoy satisfecha contigo, ¿cómo no puedes notarlo?

Dijo para luego tirarme a la cama posicionándose encima mío. Mi longitud volvió a ponerse erecta por la vista que tenía de sus enormes tetas que se caían por su propio peso descansando en mi tórax, sentir su suavidad era magnífico independientemente de cómo me sentía.

—Ana... —la llamé intentando que no me ganara el momento, ella puso mi falo dentro suyo sin titubear antes de responderme, no pude evitar soltar un quejido.

—Oliver~, ¿por que dudas tanto? —preguntó sin moverse,

—Porque tú eres tan, no lo sé, ¿sexy?, los chicos siempre te lanzan miradas y ni siquiera te das cuenta, en la oficina los idiotas hablan de ti a mis espaldas y, y, ¡es que no lo se!, tengo miedo de perderte por no ser lo suficiente para ti...

Ella me miró más seria yo solo me tape los ojos con mis manos.

—Tengo miedo de que algún día te canses de mí por no ser lo suficientemente hombre, no quiero que te vayas pero por más que lo intento no puedo mejorar, siempre tengo un orgasmo antes que tú e incluso a veces me desmayo dejándote a medias...no quiero que te vayas, en serio no quiero... —dije aguantándome las lágrimas, me puse muy sentimental al final.

—Cariño —habló con calma tomando mis manos como solo un amante puede hacer; para poder ver así mi cara en claridad.

—Serás siempre mi primer y único amor, ¿cómo puedes compararte con otros chicos cuando eres tan genial?~

Deje que hablara sin ninguna expresión en particular.

—Desde que fui una pequeña sliggoo siempre me ayudabas, me guiaste para conocer mi nueva escuela, me protegiste de gente que quería hacerme daño, jugamos juntos y compartimos momentos solo los dos, ¿lo recuerdas?, lo que me dijiste cuando te me confesaste, aunque no te lo dije hasta ahora si hubieras tardado unos segundos más yo me habría confesado primero.

Eso no lo sabía.

—Me gustas mucho~, no importa si todo el rato ando cachonda porque siempre es por ti, jamás haría esto con nadie más porque a diferencia de otros yo te amo a ti, amo tu pene también, no por ser gigante, aunque sí lo es, si no porque es tuyo, amo tus caricias no porque son excitante si no porque son tuyas, amo tu cuerpo no porque sea formado y lleno de músculos sino porque es tuyo.

Mis ojos se encontraban bien abiertos mientras la escuchaba.

—Amo todo de ti, siempre estoy satisfecha con la vida que llevo contigo, no me importa si tenemos más o menos sexo, el solo saber que tengo un novio tan maravilloso me hace la mujer más feliz del mundo —dijo con una sonrisa amplia y su rubor verde.

Tenía razón, junto a ella todos los días serían los mejores días.

—Ana...yo —no pude terminar ya que me dio un beso.

—Se lo que piensas lindo, no deberías agradecer, tú fuiste quien hizo mi vida perfecta, no yo.

Ella empezó a restregar su cara con mi cuello.

—Me ayudaste a estudiar y entrar a la universidad, me pagabas el transporte, me invitabas a comer cuando estaba muy lejos de mi casa. Incluso, cuando me encontraba en mis peores momentos estuviste allí, nunca te fuiste ni un solo momento, nunca y por eso te amare por siempre. No tienes que decir ni una sola palabra, yo me encargare, ¿sí?~ —ella volvió a su mirada lujuriosa.

¿Qué podía decir?, mi corazón latía de felicidad al escuchar sus palabras y fue peor cuando empezó a moverse entre sentones rápidos y poderosos, a ella le encantaba está posición pues era cuando más dentro podía llegar, en mi caso era cuando más rápido podía“irme”.

—Y por cierto —dijo sin dejar de moverse—, el video que estaba viendo en el tren éramos nosotros, perdón cariño~, desde que descubrí el sexo contigo aquella vez no me he excitado con ningún hombre que no seas tú, por eso nos grabe en secreto, no te molestes, ¿va?

No me dejó decir nada pues me comió a besos, solo correspondí intentando procesar la información que me hacía eufórico, ¿siempre fui tan débil?, ¿o es que cualquier chico se sentiría feliz con esa confesión? —pensé.

Había estado luchando contra mi mismo todo este tiempo.

Los sonidos viscosos de su caderas chocando contra las mías llenaban la habitación, ella solo se limitaba a gemir y agarrarme las manos en un toque amoroso, yo estaba dando todo de mí para no terminar enseguida, pero ella no pensaba como yo.

Aún tomados de las manos con los sentones atacando mis caderas me dijo:

—Vamos~, puedes correrte cuando quieras lindo~ —con eso dicho aumento su ritmo.

El cambio venció a mi aguante y tuve que eyacular, antes de que cometiera el acto ella me abrazó soltando mis manos y me besó, yo solo me entregué, todo estaba bien, con ella siempre sería así.

Hasta ahora no había tenido un orgasmo tan fuerte como ese, estaba más apretada que cualquier otro día e incluso sentí que toque algo, algo que me succionaba con fuerza; temblaba un poco y si no fuera por la boca de goodra probablemente habría soltado algún sonido extraño.

Estuvimos varios minutos abrazados y besándonos sin preocuparnos por el aire o el que ya hubiera acabado.

Era feliz así.

Tal vez deba dejar mis miedos a un lado y enfocarme en lo que verdaderamente importa, no hay problema si otros chicos la miran con deseo; yo siempre seré el único que podrá ver esa cara—pensé cerrando los ojos, lo último que vi fue el rostro de goodra, basándome entre un rubor hermoso para mí.

Creo que me quedé sin aire por el beso, pues al despertar era de madrugada aún con la luna en el cielo, Ana se encontraba a mi costado durmiendo cómodamente abrazándome con su cola y brazos en conjunto, yo estaba en medio de sus pechos y como cualquier hombre haría puse mi boca en unos de sus pezones, sin chupar con demasiada fuerza.

Realmente la amaba.

Su cola empezó a moverse aún enganchada en mí como si tuviera algún tipo de cosquillas.

Recuerdo que el Dr.Sodium habló de esto en mis clases de la secundaria, las colas de una goodra suelen temblar cuando están en celo...

¿Cuándo están en celo?

No me digas que...

¿La razón del comportamiento de Ana era por el celo?

—¡Soy un idiota! —grité fuera de mis pensamientos, goodra no se despertó para nada.

Efectivamente, soy un idiota con una novia perfecta, sinceramente me considero afortunado.

Tal vez demasiado afortunado, ¿estará bien para un simple humano ser así de feliz?

Después de todo, la única vez del año que un pokémon puede quedar embarazada por un humano es en su celo.

Fin.

—————

Y recuerden gente, no sean pendejos, a veces uno mismo es su peor enemigo así que no lo piensen tanto y disfruten lo que verdaderamente importa, sin hundirse entre dudas sin sentido.

También, si tienen alguna opinión o quieren remarcar algún error, de cualquier tipo, siéntanse libre de darme sus más sinceras recomendaciones, por supuesto siempre con su debido respeto.

Dante se despide, te quiero tú, personita que lee esto y espero hacer más historias de tu agrado en el futuro.

Saludos a mi compa Koenji de discord ^▽^