La Navidad de Natsu

Summary

Natsu Dragneel se encuentra festejando la navidad junto a todos sus amigos y compañeros en el gremio, pero dado que sus dos mejores amigas, Lucy Heartfilia y Lisanna Strauss no se encuentran, éste decide irse a su casa más temprano, pero al entrar, encuentra una nota diciéndole que vaya a cierto lugar.

Genre
Romance
Author
MrJavy295
Status
Complete
Chapters
1
Rating
n/a
Age Rating
18+

Capítulo 1

*sonido*

-dialogo normal

-susurro

-pensamiento/telepatía

-dialogo de lacrima

-ataque mágico

CAMBIO DE ESCENA/FLASHBACKS

(C/A: Comentarios del Autor)

(N/A: Notas del Autor)




Era una bella y pacífica noche buena en la ciudad de Magnolia, lugar donde, como era de esperarse, el gremio número uno de Fiore festejaba a lo grande… al igual que todos los días.

Todos se la pasaban como era de esperarse: de lo mejor en familia.

Todos y cada uno de los miembros disfrutaban de la compañía de sus compañeros/amigos más cercanos comiendo, riendo, dando regalos y, extrañamente, no peleando.

Dada la hora que era, algunos ya comenzaban a retirarse, como era el caso de la familia Connell, quienes se retiraron para que la pequeña Asuka no se desvelara y viera el desmadre que probablemente se armaría más tarde.

(C/A: Como si no lo viera del diario)

Ahora mismo, en una mesa se puede apreciar al joven hijo de Igneel, Natsu Dragneel, en compañía de su habitual equipo y otros más de los que son más cercanos a él.

Éste consideraba que ya era hora de retirarse también, pues quería pasar más tiempo festejando junto a sus dos mejores amigas, Lucy Heartfilia y Lisanna Strauss, pero ellas ya no se encontraban en el gremio, pues según le dijeron, Lisanna había olvidado hacer algunos pendientes y Lucy quiso probar suerte y ver si la arrendadora le cobraría más barato por las festividades.

Cabe mencionar que, éste aun no les había dado sus regalos de navidad.

-Bueno, chicos, me retiro –dijo el pelirosa a los de la mesa.

-Descansa, Natsu -dijo Levy.

-Que tenga buena noche, Natsu-san –dijo Juvia.

-No te vayas a perder en el camino, Salamander. GI HI –dijo el siempre metalero Gajeel.

-Si quieres ir a divertirte a otro lado no olvides llamarme, guapo –le dijo coquetamente la siempre ebria Kana guiñándole el ojo.

Y así uno a uno se fueron despidiendo del Dragneel.

-¡FELIZ NAVIDAD, CHICOS! –grito a todos desde la puerta.

-¡FELIZ NAVIDAD, NATSU! –le respondieron viendo como éste salía del lugar.

-Kana, ¿me puedes ayudar con algo? –pregunto la siempre alegre Mirajane.

-*hip* seguro *hip*, chica, no hay problema –le respondió la castaña yéndose con ella.

-Oye, Wendy, necesito hablar contigo –dijo Erza a la loli.

-¿Qué es, Erza-san?–pregunto la siempre adorable loli.

-Aquí no, en privado.

Y así, al igual que la Alberona y la Strauss mayor, la Scarlet se llevó a la Marvell a un lugar apartado.

CON NATSU

El joven Dragon Slayer se encontraba entrando a su cabaña solo que al llegar a la sala se encontrase con una nota en su mesa.

NOTA

Te espero en mi departamento.

-Lucy

FIN DE LA NOTA

Esto le pareció un tanto extraño por algunas razones.

La primera: por lo que entendió, Lucy estaba ocupada.

La segunda: a pesar de la confianza que se tenían, Lucy aun lo sacaba a patadas de su departamento… a veces.

La tercera y probablemente la más importante: desde que descubrió que su cabaña había sido saqueada durante los años que estuvieron congelados en Tenroujima, decidió, con ayuda de Freed y Levy ponerle seguridad extra a su casa, tal como lo eran una barrera y algunos sellos mágicos de los cuales, la barrera la podían atravesar cualquiera que tuviera la marca del gremio, los sellos, solo aquellos que eran de mayor confianza para el pelirosa, y finalmente, la cerradura comúny corriente, de la cual, solo dos personas además de Happy y Natsu tenía llave. Mirajane y Lisanna Strauss.

Aquello explicaba la cuarta razón: por qué la nota tenía el olor de ambas féminas.

Dejándose de tanto pensar se decidió por hacerle caso a la nota, pues sea cual sea la razón, él quería pasar tiempo con al menos una de sus mejores amigas, pero dado el presente olor de la otra en el papelito se le ocurrió que tal vez podría encontrarla juntas.

DEPARTAMENTO DE LUCY

La Heartfilia se encontraba en la cocina tarareando una que otra canción mientras sacaba una humeante charola de pavo de su horno, y dadas las decoraciones, la absurda cantidad de comida que había en la mesa del comedor y la forma en la que iba vestida era más que obvio que esperaba a alguien.

-Fairy, where are you going~…–fue interrumpida por el sonido del timbre-. ¿Hmm? ¿Quién tocaría la puerta a estas horas?

La poco confundida ojichocolate se dirigió a abrir como era de esperarse, pero lo que no se esperaba era a quien se iba a encontrar al otro lado.

-¡Natsu! –exclamo muy feliz.

-Hola, Luce –respondió el saludo con su típica sonrisa.

-¿Qué haces aquí?

-Pues quería verte… y porque encontré tu nota –respondió con naturalidad provocando un fugaz sonrojo en la joven maga.

-N-no me refiero a “aquí” en mi departamento, sino a “aquí” en la puerta… esperaba que entraras por la ventana de mi cuarto como siempre –dijo obviando lo obvio con una gota de sudor en la sien.

-Valla, no encuentro fallas en tu lógica.

-Jeje.

-Pero si quieres puedo hacerlo.

-No te molestes, ya estás aquí en la puerta, pasa, te estaba esperando.

-Jejeje gracias. *snif snif* Huele bien.

-Gracias, estaba terminando de preparar la cena.

-¿En serio?

-¿Qué?

-Acabamos de cenar en el gremio –dijo como si fuera lo más obvio del mundo.

-¿Quién eres y que hiciste con Natsu?

-¿Eh?

-El Natsu verdadero jamás rechazaría comida mía, de Mira o de Lisanna.

-Soy yo Luce. No es que me esté negando a tu deliciosa comida, solo que me sorprende que tu estés dispuesta a cenar otra vez jejeje.

-Pues para tu información solo le di una probada a la comida del gremio…

-¿Por qué? Tu siempre disfrutas la comida cuando estamos todos juntos.

-Pues porque quería hacer algo especial y… quería que fuera contigo –dijo y susurro con algo de vergüenza y un gran rubor que fue notado por el varón causando la misma reacción en su rostro.

-¡Lucy! ¿Quién es? –pregunto una voz conocida.

-¿Liss? –cuestiono el pelirrosa entre curioso y feliz viendo llegar a la albina.

-¿Natsu? ¿Tú fuiste quien toco el timbre?

-Sí, ¿por?

-Te estaba esperando en el cuarto de Lucy. Ya sabes, como siempre entras por la ventana…

-Ehhh pues hoy quise hacer algo diferente supongo…

-¿Quién eres y que hiciste con Natsu?

-¡Oye!

-Yo dije algo similar –comento la rubia.

-Como sea, espero que aun tengas hambre, porque hicimos la cena… o bueno, mejor dicho, hicimos la cena, ya sabes… para ti.

-Bueno, nunca le digo que no a la comida… más aún si la cocinaron ustedes.

Y como era de esperarse para el dúo de magas, el comentario del varón provoco en ellas una sonrisa y que sus corazones se aceleraran.

La (segunda) cena paso con tranquilidad como se esperaba, risas por aquí, elogios por allá, sonrojos por acullá.

Todo fue excelente hasta que terminaron con el postre favorito de Natsu hecho por Lisanna: flan napolitano flameado carajillo.

-Hahhhh~ como siempre tus postres son los mejores, Liss.

-Hemm gracias, Natsu.

-Y tu comida estuvo deliciosa, Luce.

-Gracias… supongo que ahora podríamos…

-¡Es verdad, casi lo olvido! –interrumpió el pelirosa.

-¿Qué cosa?

-¡Sus regalos!

-¿Nuestros…

-…regalos?

-¡Si! Cuando las busque en el gremio para dárselos ya se habían ido.

-Jeje… bueno a decir verdad nosotras pensábamos darte los nuestros después de la cena… ésta cena quiero decir –aclaro Lucy.

-Entonces… ¿Quién comienza? –interrogo el Dragneel.

-¡Nosotras! –respondieron al unísono.

-Si ustedes quieren…

-Solo vamos por nuestros regalos y empezamos, tu espera aquí –le dijo la Strauss.

Estas se retiraron en dirección al cuarto de la Heartfilia y al cabo de unos segundos regresaron cada una con una bolsa de regalo.

-¿Quién de las dos primero? –cuestiono la albina.

-Supongo que no importa; ambas tenemos el mismo regalo para él –le contesto la rubia.

-Oigan, ¿eso no sería spoiler? –reclamo el pelirosa.

-No si no decimos que hay en el interior, así que…

-Ten –dijeron ambas dándole su respectiva bolsa al hijo de Igneel.

-Gracias, chicas.

Él procedió a abrir ambas bolsas y se sorprendió al sacar los dichosos regalos.

-¿Bufandas de escamas? –pregunto incrédulo.

-Son escamas de wyverns –aclaro la albina.

-Y también tienen algunas escamas de Igneel –secundo la rubia.

-Etto… queríamos que fuera algo simbólico para ti… ya sabes, los wyverns son una subespecie de los dragones…

-Y en base a algunas cosas que le preguntamos a Gajeel, Gildarts, el maestro y leyendo varios libros de Levy-chan…

-Supimos que entre dragones y por ende Dragon Slayers de primera y probablemente de tercera generación suelen tener la costumbre de declarar sus sentimientos entregando un obsequio hecho con sus propias escamas…

-… así que llegamos a la conclusión de que esa podía ser una manera de declararte nuestros sentimientos…

Ante cada palaba que decían las jóvenes magas, sus sonrojos crecían más y más, a la vez que sus corazones se aceleraban sin parar.

-¿U-ustedes…?

-*suspiroooooo* Si, Natsu. Está en nuestra manera de decirte lo que sentimos por ti –dijo firmemente Lisanna.

-Y antes de que digas algo, si, sabemos lo que hacemos y llegamos a un acuerdo entre las dos.

-Chicas, yo…

-*chitón* No hables, déjanos terminar. Llegamos a este acuerdo porque nos dimos cuenta de que pelearnos por ver a quien elegías nos pareció ridículo.

-Y la razón de ello es que nos dimos cuenta de que eres tan bueno de corazón que preferirías no elegir a ninguna para no lastimar a la otra.

El pobre Dragon Slayer se encontraba entre la espada y la pared, pues con cada palabra que decían sus dos mejores amigas se sentía ligeramente avergonzado, ya que cada cosa que quería ocultar estaba saliendo a la luz.

-¿C-como…?

-Eres muy obvio, Natsu.

-Tal vez puedas ocultárselo a los demás, pero a nosotras…

-No nos puedes ocultar nada; te conocemos a la perfección.

-Cuando volví de Edolas creí que Lucy había tomado mi lugar y que sería ella con quien harías tu vida porque con ella tenías ese brillo característico en tus ojos, pero me di cuenta de que, cuando me mirabas, tus ojos reflejaban ese mismo brillo que cuando la mirabas a ella al igual que conmigo antes de “morir”.

-Y desde que Macao empezó con eso de que tú y yo seriamos la pareja perfecta me ilusiono tanto que te empecé a prestar más atención y fue ahí que lo vi. Tus ojos desprendían ese brillo particular que según Gildarts, era el mismo que tenían con Lisanna.

-Al regresar me di cuenta de que por Lucy sentías lo mismo que sentías por mi antes de mi “muerte”, pero…

-… después de que regresó Lisanna, me di cuenta de que tus sentimientos por ella nunca se fueron.

-Y es por eso que decidimos darte esas bufandas. La mía la hice con escamas de un wyvern de nieve, por eso el color blanco –dijo Lisanna.

-Y la mía la hice con escamas de un wyvern de las cavernas, de ahí el color dorado amarillento –dijo esta vez Lucy.

-Elegimos hacerlas de esta manera para que nos representara a cada una –comento la albina-. De niños decías que mi cabello era como una bola de la más pura nieve.

-Cuando salimos a pescar con Happy y el atardecer se pone detrás de mi dices que mis cabellos parecen finos hilos de oro –comento ahora la rubia.

-Resumiendo…

-Lo que tratamos de decir es que no solo nos gustas o estamos enamoradas de ti; te amamos.

-Más que como compañeros de gremio, amigos o mejores amigos, nosotras te amamos como a ese alguien con quien queremos pasar el resto de nuestras vidas.

-Tal vez suene un poco fuerte decirlo así de pronto, pero es la verdad. Después de todo lo que hemos vivido…

-Todos los viajes, misiones, batallas contra otros gremios, oscuros o legítimos, dragones, demonios, Álvarez, Acnologia…

-Todas y cada una de esas ocasiones ha sido una aventura diferente que pudo haber sido la última…

-Y sabiendo que, así como esas, existe la posibilidad de haber más en el futuro.

-Realmente no queremos que ese sea el caso, porque, así como Lisanna tenía… tiene su sueño de formar una familia contigo, yo también quiero ser más que solo tu mejor amiga o compañera de equipo, yo… quiero ser tu compañera de vida –declaro firmemente y con determinación la Heartfilia.

-Y como dijo Lucy, yo aún mantengo mi sueño de formar una familia contigo –secundo Lisanna.

El pobre hijo de Igneel estaba… ¿atónito? ¿impresionado? ¿sacado de onda? ¿emocionado? ¿impactado?

¿Sus dos mejores amigas y amores “secretos” se le estaban declarando? ¿¡Simultáneamente!?

Qué raro, casi siempre es al revés.

Decir que su aguerrido y sentimental corazón de dragón no estaba “aleteando” como si no hubiera un mañana era poco.

Ninguno podía hablar en este momento.

Tal parece que la adrenalina que había golpeado a las jóvenes se había esfumado.

Probablemente habrían continuado así de no ser porque el rosadito finalmente salió de su estupor.

-Bueno… este… antes de dar mi respuesta, estos son mis regalos para ustedes –dijo el pelirosa y le extendió una caja a cada una.

Un tanto confundidas por la acción del joven, ambas tomaron sus respectivos presentes.

-Gracias –dijeron ambas.

-Te luciste envolviéndolas jijiji –comento Lisanna.

Ambas cajas eran similares tanto en tamaño como en el papel de envoltura, siendo la única diferencia los listones; el de la caja de Lucy tenía un listón dorado y el de Lisanna uno de color platino.

Al momento de abrir sus respectivos regalos ambas quedaron sin aliento y, mecánicamente, las dos sacaron el contenido del interior en una perfecta sincronía.

-¿Una bufanda de escamas? –preguntaron ambas y se voltearon a ver por la sorpresa.

-Pues… si hehehe…

-¿P-porque? –pregunto un tanto ansiosa Lisanna-. ¿Sera que él también…?

Lucy se hacia la misma pregunta en su cabeza.

-B-bueno pues… no soy bueno con estas cosas, pero… ustedes tienen razón. Igneel me dijo una vez que algo común para un dragón o un Dragon Slayer es que este le dé un regalo hecho de sus propias escamas a su interés amoroso para declararle sus sentimientos… y yo…

*suspiro*

-Ustedes tienen razón. Desde hace tiempo me di cuenta de que tengo el mismo sentimiento por ambas. Trate de enfocarme solo en una para no tener ese dilema, pero entre más lo intentaba más extrañaba a la que intentaba sacar de mi corazón.

Ambas lentamente iban pasando de su tono de piel claro a uno rojizo.

-Llegue a creer que era solo algo pasajero, pero tal y como ustedes dijeron, he vivido muchas aventuras con cada una de ustedes como para dejarlas como otros recuerdos del montón así que por eso tome una decisión…

Decir que las enamoradas brillaban como foco de navidad rojo era poco.

-Esas bufandas están hechas con mis propias escamas… y como dije yo y dijeron ustedes, esas bufandas son mi forma de declararles a ustedes mis sentimientos Lucy, Lisanna.

Lucy.exe y Lisanna.exe dejaron de funcionar.

Porque si, una cosa es saber la respuesta y otra escucharla directamente.

-Y no solo como mis compañeras de gremio o mis mejores amigas, las amo como ese alguien especial que llega una sola vez en la vida de un dragón –finalizo Natsu con determinación y su propio sonrojo.

*Windows restart sounds*

-Y-yo… –quiso decir Lucy, pero fue interrumpida.

-¡SIIIIIII! –grito condenadamente alegre Lisanna y se tiró sobre su enamorado.

-Liss, ¿Qué…? –lo interrumpen.

*muack*

*muack*

*muack*

-No sabes cuantos años he esperado escuchar esas palabras, Natsu –dijo la albina después de besuquear con amor y deseo al pelirosa.

-Liss… –lo interrumpen otra vez.

-¡Oye! ¡Quedamos que yo lo besaría primero! –recrimino la rubia.

-Lo siento, pero has mantenido el privilegio de dormir con él por bastante tiempo así que tome su primer beso como compensación.

-¡JA! ¡Pues te salió mal porque Natsu ya dio su primer beso!

-¿Heh?

-¡Lucy!

-…

-…

-…

-…

-¿¡Quien fue la perra que se atrevió a robar el primer beso de mi futuro esposo!?

Ante la intensidad de la albina, los otros dos no tuvieron de otra más que contarle la verdad.

¿El resultado?

Lisanna llorando en una esquina con una nubecita encima.

-Happy… no puedo creer que mi propio hijo me haya hecho esto… -decía la Strauss llorando cómicamente.

-Sé que fue inesperado, pero fue la única cosa que se me ocurrió hacer por los nervios –dijo la Heartfilia tratando de consolarla.

-La traición, la decepción hermano.

-A todo esto, ¿y Happy?

CON HAPPY

-Buen trabajo, agente H.

-¡Aye sir!

A LA MAÑANA SIGUIENTE

-Toda la noche esperando a Natsu para que al final nos diéramos cuenta de la nota –suspiro casada Erza.

-Al menos tuvimos la suerte de que Mira tuviera llave de su casa –menciono Kana medio resacosa.

-Sigo sin entender porque me arrastraron a esto –comento Wendy tan desvelada como las otra.

-Por la misma razón, Wendy. Todas queríamos declararnos a Natsu, pero al final ninguna pudo… solo espero que esa nota no signifique lo que creo –murmuro Mira.

-Y-yo n-no… –intento decir la peliazul, pero la vergüenza era demasiado para ella.

Si, las cuatro magas tenían planes muy explícitos con Natsu para darle su “Noche Buena” … ok tal vez Wendy no, pero dada su edad y tamaño aún no se atrevía a hacer algún movimiento para con el pelirosa y por ello Erza la había arrastrado con ella.

No es como si quisiera arrastrar a la loli para intentar algo de sus libros eróticos…

¿cierto?

Actualmente, las cuatro se dirigían al departamento de Lucy con la esperanza de encontrar la escena de siempre: Natsu y Lucy dormidos en su cama como era costumbre Y NADA MÁS QUE ESO.

Pobres.

Si supieran que en esta historia no les toca a ellas.






Se puede apreciar como dos figuras corrían con clara emoción y felicidad en sus rostros hacia la cabaña en medio del bosque.

Ambas, muy similares, pero a la vez con diferencias obvias.

Las dos presentaban un curioso caso de heterocromía teniendo una de ellas el ojo izquierdo color ónix y el derecho color chocolate, mientras que la otra tenía el ojo izquierdo color azul zafiro y el derecho el mismo tono ónix, pero sin duda lo que más las diferenciaba a simple vista era su cabello; las dos tenían casi el mismo cabello lacio de color rosado con un mechoncito puntiagudo arriba de sus frentes, pero la del ojo café tenia mechas rubias y la del ojo azul tenia mechas blancas.

Por si fuera poco, las dos llevaban bufandas de escamas alrededor de sus cuellos.

Una vez llegadas a la cabaña ambas entraron por la puerta sin siquiera tocar.

-¡Estamos en casa! –gritaron ambas al llegar a la sala del lugar.

-Sí que se tomaron su tiempo, niñas –respondió una mujer albina apareciendo por la puerta de la cocina.

-Perdón, mama, pero queríamos que nuestros regalos quedaran perfectos y tía Mira nos ayudó –respondió la de mechas blancas.

-¿Hmmm?

-Y solo eso. Prometió que este año no intentaría coquetear con papa.

-Bueno… ¿que se le va a hacer?

-Liss-kaasan, ¿y mama? –pregunto la de mechas amarillas.

-Lucy salió a comprar unas cosas que faltaban, pero debería llegar en cualquier momento.

-Ok.

Justo en ese instante la puerta fue abierta por la mujer rubia mencionada.

-Hablando del rey de roma.

-¿Estaban hablando de mí? –pregunto la rubia.

-No precisamente.

-Mama, ¿crees que papa tarde en llegar? –le pregunto la del ojo café.

Y como si hubiese sido ensayado, el hombre de la casa llego; alto e imponente a pesar de su cabello rosado y con intensos ojos onix.

-¡Papi! –gritaron y se lanzaron a los brazos del hombre.

-¡Hola mis princesas! ¿se portaron bien mientras no estaba?

-Obvio.

-Dejen los abrazos para más tarde; ahora váyanse a lavar las manos –ordeno la albina.

-Pero queremos seguir abrazando a papa –reprocho la del ojo azul.

-Opino igual que Li-nee.

-¿Ven? Lu-nee me apoya.

-Lina, Luna, háganle caso a sus madres. Ya después de la cena podrán abrazarme todo lo que quieran mientras abrimos los regalos, ¿les parece? –sugirió el varón.

-¡Yey! –exclamaron emocionadas las niñas y corrieron al baño.

-Tan enérgicas como su padre –comento la rubia.

-Y tan hermosas como sus madres –secundo el pelirosa.

-¿Y bien? ¿algo interesante en la misión? –pregunto la albina abrazándose a su brazo izquierdo y dándole un beso.

-Nada en realidad; solo quería volver temprano a casa y pasar la navidad con mis reinas y mis princesas.

-Igual que en todas tus misiones, cariño –dijo la rubia imitando la acción de la otra, pero del lado derecho.

-¿Qué puedo decir? Ustedes me han dado las mejores navidades en mi vida desde que llegaron a ella.

-Pues así es la navidad para ti, Natsu Dragneel.

FIN


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N/A:

¡FELIZ NAVIDAD!