DEVIL ||KOOKMIN||

Summary

Me enamoré de lo más peligroso que existe. Pero no se como dominarlo cuando está enojado. Ya sucedió una vez, y no quiero que vuelva a suceder. Pero que hago, cuando sólo cumple con mis pensamientos y luego me da miedo ver que se han hecho realidad.

Genre
Other
Author
Dani
Status
Ongoing
Chapters
7
Rating
n/a
Age Rating
18+

•1•

Fue muy tarde cuando me di cuenta.


Pero ya le pertenecía.


Yo no era un chico normal. Muchos tenían habilidades, otros escuchaban música, entrenaban, salían, se divertían.


Pero yo, yo hablo con personas muertas.

Si, hablo con fantasmas.


Todo empezó cuando estaba en una pijamada. Mis amigos son un poco como yo, raros.


Yoongi es un perezoso, para salir o hablar es un dolor de cabeza, se la pasa todos los días en la cama. Namjoon el se la pasa leyendo, sea cual sea la trama, te lo encuentras donde quiera con un libro en las manos. Y por último pero no menos importante Taehyung, él tiene una obsesión con los instrumentos, son muy pocas las veces en las que te lo encuentras sin ellos en las manos, sujetando además en sus labios un cigarro.


Ese es mi pequeño grupo de amigos. Pero de todos el mayor raro soy yo.


Ese día a ellos se les ocurrió hacer una pijamada en casa de Yoon, y como yo no tenia planeado salir como siempre, acepte. ¿Qué podía pasar?


Me encontraba sentado encima de la cama de Yoon viendo la lluvia caer mientras miraba por la ventana escuchando su cantante favorito, Agust D, hasta que Nam entró con una caja en las manos. Pensé que era pizza, me levante y fui rápido hacia él, pero me percate que no era una pizza, sino un tablero.


-Chicos juguemos.


-¿Trajiste un juego de mesa? -preguntó Tae.


-Y un mierda Namjoon, no perderé mi tiempo en esa estupidez -comentó Yoongi.


-Qué fastidiosos son. No es solamente un juego de mesa, es él tablero de la oüija.


-No cuenten conmigo -dije rápidamente.


Ya suficiente tenía con todas esas personas a las que veía y hablaba para agregarle más.


-No seas pendejo, Jimin. Eso es pura basura, no es peligroso.


Ninguno de mis amigos sabía de... ¿cómo decirlo? ¿Mi habilidad?


Como sea, no tenían ni remota idea de que hablaba con los no vivos.


Yo creía en todo, el bien y el mal, todo existía. Y lo sentía.


De pronto me dio un escalofrío horrible, incluso los ojos se me nublaron. Tuve miedo, pero si podía ver y hablar con personas no vivas qué más podía pasar, si ya aquello me tenía acostumbrado a lo extraordinario.


Los chicos estaban sentados esperando por que me decidiera. Hasta que me senté junto a ellos.


-Buena elección Park -dijo Tae, bromeando.


-Cállate antes de que me arrepienta.


Cerramos las ventanas y apagamos las luces hasta que solo iluminaron las velas alrededor del tablero.


Cuando todo quedó en completa oscuridad comencé a ver nuevamente. Junto a Yoongi estaba su padre, con Nam su hermano y con Tae su abuelo.


Familiares que marcaron la vida de mis amigos para bien, pero que por desgracia ya no se encontraban con nosotros.


Dejé de mirarlos cuando noté la mirada de mis compañeros.


-¿Qué ocurre, por qué me miran así?


No había comenzado el juego y yo ya no me encontraba bien, pero no veía más allá de los que mencioné.


-¿Te encuentras bien? -comento Nam.


-Si, ¿por qué?


-Tu mirada es diferente -me dijo Yoongi.


-Chicos esto no tiene gracia, dejen de decir boberías, ¿jugamos o no?


-Está bien -comentaron los tres.


Mi hombro fue tocado y sentí un peso encima de él. Pero al darme la vuelta no vi a nadie.


Fue raro ese sentir, pero pensé que era la preocupación de ver a alguien o algo para lo que no me sentía preparado.


Comenzó el juego.


-¿Hay alguien ahí? -pregunto Nam con exasperación en sus ojos.


Con el miedo y la curiosidad comenzamos a ver cómo el objeto donde teníamos colocados los dedos empezó a moverse hasta el sí del tablero.


Los cuatro nos miramos entre sí. Pensando que alguno de nosotros era el que lo había movido.


-Dime que fuiste tú Yoon, para acojonarnos -habló Tae cagado del miedo.


-¡Venga ya! ¿En serio se van a asustar por esto?


-Continuemos.


-¿Qué quieres?


Empezó a moverse de nuevo el objeto.


-J...u...g...a...r.


Dijimos al unísono mientras marcaba las letras.


-Esto no es gracioso -volvió a decir Tae.


-¡¿Puedes callarte?! -gritó Nam.


Yo no hablaba, estaba tan ensimismado en lo que estaba pasando que quería seguir.


-¿Con quién quieres jugar? -esta vez preguntó Tae.


-J...i...m...i...n.


Leímos todos, y justo en ese momento tomaron fuertemente mis dos hombros, levanté mi dedo del objeto triangular, se oscurecieron mis ojos y perdí el conocimiento.


Oscuridad fue todo lo que vi.