¡No me jodas!...¡Me convertí en Naruto!

Summary

Otro fanfic de Naruto 😆🤙 Soy nuevo escribiendo, así que no esperen mucho

Status
Ongoing
Chapters
3
Rating
n/a
Age Rating
18+

Capítulo 1

"Hablas en serio!?..." — preguntó Edgar con evidente confusión 


El tipo que se presentó como Dios solo se encogió de hombros mientras abría una botella de licor y llenaba su vaso


"Mierda!...justo cuando todo estaba mejorando" 


Edgar soltó un largo suspiro mientras se dejaba caer al suelo


Se suponía que estaba regresando a su hotel después de terminar el trabajo de manera exitosa


Esta sería su última misión antes de poder tomarse unas merecidas vacaciones por unos meses, pero entonces de la nada una luz lo cegó y segundos después apareció en esta extraña sala 


Antes de siquiera pudiera procesar lo que había pasado, Edgar se encontró a un tipo que se autoproclama como un Dios quien le informó que había muerto


Edgar quedó en shock


Todo fue tan absurdo que creía que estaba en un sueño, pero la pantalla que apareció de repente le mostró lo contrario 


En esa pantalla se mostraba la forma en que había muerto, un enorme rayo cayó sobre Edgar matándolo al instante sin siquiera dejar rastro de él 


La vida por la que Edgar luchó tanto se acabó en un instante y no pude hacer nada


Era tan frustrante


'Que irónico… un rayo fue el que me brindó otra oportunidad y ahora es un rayo el que me la quita….' — pensó Edgar mientras soltaba un largo suspiro 


"Por qué te molestas tanto… no es como si tu vida hubiera sido tan satisfactoria" — dijo Dios mientras bebía tranquilamente su licor


Edgar se volvió a sentar mientras miraba  al tipo que se hace llamar Dios


Su aspecto era igual al de un personaje de una novela japonesa que había leído hace unos años así que no pudo evitar preguntar


"De casualidad te llamas Hitogami?" — preguntó Edgar 


Dios tomó su vaso y le dio un trago a su contenido para después mirar a Edgar  y contestar su pregunta 


"No…"


Edgar lo miró con sospecha, eso sería algo que diría Hitogami


Estaba por hacerle otra pregunta pero Dios habló de nuevo


"Vayamos al grano… te traje aquí por qué quiero que te encargues de un asunto"


La palabra clave fue mencionada, de inmediato Edgar entró en su modo de negocios


"Un encargo?" — preguntó Edgar con voz seria


Dios asintió mientras extendía su mano derecha


De esta apareció un bastón dorado el cual agitó un par de veces para después señalar a su lado


Algo similar a una pantalla holográfica apareció justo donde señaló Dios, en esta había una imagen, Dios la señalo


"¿Reconoces esta escena?" — preguntó Dios 


Edgar se acercó un poco a la pantalla flotante y analizó la imagen


Después de unos segundos de mirarla detenidamente, Edgar logró reconocer al joven en la imagen


"Si no me equivoco ese es Naruto, ¿no?" — respondió Edgar mientras seguía mirando la imagen


Dios asintió, luego chasqueo los dedos y la imagen comenzó a moverse


En esta se veía a un joven Naruto corriendo hacia un árbol para después saltar y correr sobre este. 


Antes de que pudiera llegar hasta la copa del árbol sus pies se despegaron del árbol haciendo que Naruto comenzará a caer del árbol 


Después de que Naruto repitiera este proceso un par de veces cayó al suelo, agotado por el intenso entrenamiento


Minutos después de un arbusto sale un hombre de mediana edad sosteniendo una daga


Los ojos de este hombre estaba inyectados en sangre mientras miraba al rubio dormido en el suelo, su intención asesina era palpable incluso a través de la pantalla


"¡Oh, mierda!"


Edgar no pudo evitar murmurar cuando vio cómo el hombre saltó hacia el agotado Naruto mientras empujaba su daga hacia el pecho del rubio, el cual fue fácilmente atravesado


Lo que siguió después incluso logro hacer estremecer a Edgar, quien ha sido testigo de múltiples escenas inhumanas debido a su trabajo


Después de mostrar aquella macabra escena, la imagen se detuvo dando como concluido el vídeo, Edgar miró la imagen congelada del cuerpo totalmente descuartizado de Naruto y no pudo evitar sentirse emocional


Nunca imagino que presenciaria la muerte de uno de sus personajes favoritos, además de que fue una muerte cruel e inhumana que le daría pesadillas a cualquiera 


“Como pudiste ver, el pilar de ese universo fue asesinado” — habló Dios sacando a Edgar de sus pensamientos


Miró por última vez la imagen antes de fijar por completo su atención a Dios, quien continuo hablando 


“Eso normalmente no habría ocurrido, pero por motivo de una anomalía ese pilar perdió su protección divina ocasionando este terrible final…”


“Protección divina?” — pregunto Edgar con evidente curiosidad 


"Como su nombre lo dice, es una protección que les es otorgada a aquellos individuos que nacen con un propósito en concreto, esta protección les ayuda a sobrevivir a los constantes desafíos que tienen que superar antes de completar su propósito, esto incluye situaciones en donde normalmente morirían…"— explicó Dios mientras dejaba su vaso vacío a un lado.


Edgar asintió ante la respuesta de Dios, comparó la protección divina con el poder que tienen todos los protagonistas de los animes y novelas que ha leído, Edgar siempre envidio eso ya que todo  les salía bien de una u otra forma


Edgar miró de nuevo la pantalla donde mostraban a Naruto muerto, era obvio que el impulsivo y descuidado Naruto seria el primero en morir en su mundo sin esa protección divina


La imagen mostraba lo que realmente pasaría si el rubio no fuera el protagonista del manga


"Su atacante es un antiguo habitante de Konoha que perdió a toda su familia durante el ataqué del Kyuubi, normalmente debido a la protección divina que protege a Naruto Uzumaki este hombre nunca podría siquiera soñar con vengarse o hacerle daño, pero debido a una anomalía la bendición divina le fue retirada convirtiéndolo en alguien normal y corriente que debe afrontar sus problemas y peligros por él mismo… y sobre tu otra pregunta, la respuesta es sí, todos los mundos que crees que son ficticios en realidad existen" — dijo Dios sorprendiendo a Edgar ya que le acababan de responder lo que él estaba pensando 


Dios sonrió como respuesta ante los pensamientos de Edgar, cosa que lo hizo suspirar de nuevo 


“Ya entiendo… pero ¿qué tiene que ver todo esto conmigo?” — preguntó Edgar confundido. 


Dios volvió a llenar su copa antes de responder con una sonrisa


"Nada, solo es un capricho mio… simplemente quiero ver que cambios pueden suceder en ese universo si un tipo como tú toma el lugar del pilar" — dijo Dios mientras miraba fijamente a Edgar.  


Edgar miró a Dios por un largo tiempo para después soltar otro largo suspiro


Aún estaba procesando con la idea de que había muerto y que en verdad había un ser llamado Dios junto a otras dimensiones 


Pero ahora este ser le dice que tiene que sustituir al protagonista de un manga/anime


Edgar estaba molesto


A pesar de que le agrada el personaje llamado Naruto, nunca en su vida quiso tomar su lugar


Edgar creía que ser Naruto era todo un dolor en el trasero y ni en mil años desearía ser él 


Pero ahora Dios le estaba diciendo que tenía que suplantar al rubio y por la expresión burlona que tenía Dios era obvio que él no podía negarse


“Así es, no puedes negarte” — dijo Dios mientras una sonrisa engreída aparecía en su rostro


Edgar lo supo al instante, si no aceptaba por las buenas Dios lo obligaría a hacerlo


Edgar de nuevo soltó un largo suspiro, incluso después de la muerte tendría que trabajar


‘Supongo que este es mi castigo por todas las cosas malas que hice’ — pensó Edgar mientras se masajeaba su frente


Vio cómo Dios asintió como si le estuviera respondiendo


Edgar soltó un gruñido molesto haciendo reír a Dios


"Prepararé todo para enviarte ahí"


Dios se levantó y se colocó en pose de meditación mientras cerraba los ojos


Edgar lo miró con curiosidad intentando descubrir qué estaba haciendo Dios, pero se aburrió segundos después y prefirió mirar el lugar donde se encontraba 


El lugar donde Edgar se encontraba era de un blanco inmaculado, con la excepción de la mesa que se erigía ante él, no había ningún otro mueble.


Esto lo hizo suspirar al no tener nada con que distraerse


‘¿Huh?...¿Acaso soy un fantasma?' — Edgar se preguntó. 


Observó sus manos y notó con asombro una translucidez perturbadora, revisó su cuerpo y este mostraba la misma peculiaridad.


Después de un rato de tomar en cuenta su entorno, Edgar se fijó en el vaso de licor que Dios dejó en la mesa frente a él.


Edgar miró de reojo a Dios, quien aún mantenía los ojos cerrados. 


Con un gesto casi mecánico, extendió la mano y tomó el vaso para luego darle un gran sorbo a su contenido. 


Esperaba, quizás con un deje de morbosidad, que el líquido simplemente lo atravesara, pero para su sorpresa pudo degustarlo.


"Es algo ardiente" — murmuró Edgar cuando sintió como el líquido le quemaba la garganta 


Lo que sucedió a continuación fue algo fuera de lo común.


Edgar experimentó el viaje astral más intenso de su vida, sintiendo como si hubiera atravesado todo el universo en un solo instante. 


Fue un espectáculo maravilloso, sin embargo, la euforia se desvaneció abruptamente.


De repente, Edgar se derrumbó al suelo, presa de un dolor abrumador que martillaba su cabeza. 


El dolor era tan intenso que por un instante deseó la muerte para escapar de esa tortura. 


Pero Edgar logró reaccionar, en su vida nunca había cedido ante la adversidad y no permitiría que este fuera el inicio.


Apretó los dientes y aguantó el dolor infernal, Edgar no tenía idea de cuánto tiempo pasó, pero eventualmente el dolor comenzó a disminuir hasta que desapareció por completo.


Soltó un suspiro de alivio antes de perder la consciencia.


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["Es hora de que despiertes… chico"]


Edgar sintió como una fuerza invisible lo expulsaba del lugar donde estaba sentado. 


Abrió los ojos y lentamente se incorporó, ahora se encontraba de nuevo en la habitación blanca. 


Se cuestionó a sí mismo, desconcertado


‘¿Un sueño?’


Todo lo que había sucedido en aquel palacio le había parecido tan real que le costaba creer que fuera un sueño.


Sacudió la cabeza y miró al frente, Dios lo estaba mirando fijamente, o al menos eso creía Edgar, ya que Dios no tenía ojos


"Sobreviviste… eso es una sorpresa" — declaró Dios con un tono de voz que Edgar no había escuchado antes, un tono que carecía de la arrogancia que siempre identificaba a la deidad.


"¿A qué te refieres?" — Edgar preguntó, lleno de curiosidad.


"¿Cuánto de este líquido bebiste?" — Dios respondió con otra pregunta.


"Cómo medio vaso… tal vez más" — contestó Edgar, rascándose la cabeza. 


Recordó que fue al tomar ese líquido que se desmayó y experimentó un dolor infernal.


Sin embargo, fue gracias a ese líquido que pudo tener la charla con el viejo así que no se molestó por sufrir esa infernal tortura 


La charla con el viejo había sido...educativa. 


Al fin había hallado la respuesta que había buscado durante toda su vida, y eso lo llenó de felicidad


Además de que al poder encontrar esa respuesta se ganó el derecho a seguir el camino del Buda, o eso fue lo que le dijo aquel viejo


"¿Lograste hablar con el viejo?" — preguntó Dios.


Edgar asintió, a lo que Dios respondió con una voz complacida


“Maravilloso… al parecer no me equivoqué en elegirte a ti..."


Edgar notó un cambio en su humor, parecía estar de buen talante en comparación con cuando se conocieron por primera vez.


"Cómo sea, es hora de enviarte allí" — señaló Dios hacia la pantalla. 


Edgar frunció el ceño, había olvidado que la figura frente a él pretendía convertirlo en Naruto.


"Cómo ya no poseerás protección divina te otorgaré una habilidad adicional, revisa esta lista y elige una" — anunció Dios mientras chasqueaba los dedos. 


Una pantalla holográfica apareció frente a Edgar


Acostumbrado a que las cosas aparecieran de la nada, leyó detenidamente la lista de habilidades que incluía: memoria muscular, memoria fotográfica, fuerza superior, velocidad superior y muchas más. 


Finalmente, Edgar seleccionó una, Dios echó un vistazo a la elección de Edgar y asintió. 


Se acercó a él y puso su mano sobre su cabeza. 


"Tendrás dos de los tres usos de esa habilidad, la última depende de ti si puedes despertarla" — dijo Dios.


Edgar asintió en respuesta, al mismo tiempo sintió como nueva información llenaba su cabeza, el conocimiento de cómo utilizar el Haki en el mundo de Naruto se instaló en su mente.


"Bien… comencemos" — dijo Dios agitando su bastón. 


Una figura circular de color negro comenzó a formarse de la nada, era un portal, o al menos eso parecía. 


A través de él, Edgar podía ver al hombre que mató a Naruto tal como lo había visto en la imagen anterior mostrada por Dios. 


Sin dudarlo, Dios cruzó el portal, y Edgar no tuvo más opción que seguirlo.


"¿Por qué todo está en blanco y negro?" — preguntó Edgar, intrigado. 


El entorno había perdido su color habitual, dándole la apariencia de una película antigua.


"Tuve que detener el tiempo de este universo para evitar que se reiniciara..." — respondió Dios, colocando su mano en el hombro de Edgar. 


Al mismo tiempo, señaló con su bastón hacia Naruto.


En un instante, el entorno cambió drásticamente, ahora se encontraban en lo que parecía ser una alcantarilla. 


Edgar reconoció de inmediato el lugar, la enorme celda con el imponente zorro de nueve colas era demasiado distintiva como para pasar desapercibida. 


Estaban en el espacio donde residía Kurama.


Edgar observó cómo Dios agitaba nuevamente su bastón, al instante, todo recuperó su color habitual.


"¡NARUTO!".


Un rugido monstruoso resonó en todo el lugar, si no fuera porque Edgar estaba detrás de Dios, la onda expansiva generada por aquel enfurecido gritó lo habría destrozado por completo 


Su cuerpo se tensó al presenciar cómo una mancha naranja chocaba violentamente contra la celda roja sacudiendo todo el lugar.


Edgar se dirigió a Dios con una pregunta en mente 


"¿Qué le sucede?".


Dios encogió los hombros mientras avanzaba hacia la puerta de la celda.


"¡Silencio!" — ordenó Dios con voz dominante.


El enloquecido Kurama se congeló al instante. 


Todos los pelos de su cuerpo se erizaron mientras giraba lentamente sus ojos en dirección a ellos, un profundo y absoluto miedo se reflejaba en los ojos del zorro.


"Q-quien... er-eres..." — tartamudeó Kurama, visiblemente aterrado.


Dios ignoró la pregunta y pasó entre los barrotes de la celda, lo que hizo que Kurama se arrinconara en el fondo, temblando de miedo. 


Observando la escena, Edgar se acercó y se colocó junto a Dios.


"No seas dramático, Kurama… Dios no te va a comer" — dijo Edgar con tono divertido 


El zorro finalmente captó la presencia de Edgar, no entendía cómo ese hombre conocía su verdadero nombre si nunca antes lo había conocido 


"Quienes son ust..."


"No eres digno de saberlo" — interrumpió Dios con voz molesta.


Kurama asintió obedientemente y se mantuvo en silencio. 


Dios extendió su palma y señaló hacia Kurama, de repente, una aura naranja-rojiza comenzó a emerger del cuerpo del zorro, acumulándose en una esfera frente a Dios.


La esfera se detuvo cuando alcanzó el tamaño de una casa de dos pisos, Dios levantó un dedo y una pequeña luz dorada del tamaño de una pelusa comenzó a formarse en la punta. 


La luz se dirigió hacia la gran bola rojiza y se fusionaron antes de explotar y dispersarse por todo el lugar.


Edgar no pudo contener su curiosidad y preguntó


"¿Qué fue eso?"


"Eso es lo que te curará... ahora solo falta..." — respondió Dios mientras agitaba su bastón.


Pequeños puntos de luz blanca comenzaron a reunirse, uniéndose para formar la figura de Naruto. 


Otra vez, Dios chasqueó los dedos y la figura de Naruto se abalanzó hacia Edgar.


Una luz lo envolvió mientras recuerdos comenzaron a inundar su mente, toda la vida de Naruto se imprimió en su cabeza.


Aunque algo doloroso, no se comparaba con el sufrimiento que había experimentado al beber aquel licor, por lo que Edgar pudo soportarlo sin dificultad.


El proceso duró solo unos segundos; la luz desapareció y todo volvió a la normalidad.


Edgar observó sus manos y notó que se habían encogido. 


Al mirar hacia el agua en el suelo, se percató de que su apariencia había cambiado drásticamente. 


"¡No jodas!... ¿realmente me convertí en Naruto?" — Murmuró sorprendido Edgar mientras se tocaba el rostro.


“Bien, tu alma y la del pilar se han fusionado exitosamente, nadie notará que has tomado su lugar… es hora de irme" — habló Dios mientras creaba otro portal preparándose para partir.


"Espera... no me has dicho qué tengo que hacer" — dijo Edgar, buscando respuestas.


Dios lo miró durante unos segundos antes de responder


"Haz lo que te dé la gana... solo no mueras tan pronto... ¡ah!, y si es posible, procrea una descendencia fuerte... el progenitor del pilar original es una total decepción" — concluyó mientras se dirigía hacia el portal.


Antes de cruzar el portal, Dios se detuvo un momento y agitó su bastón un par de veces, luego advirtió con un tono amenazante


"Tienes prohibido decir que has transmigrado, serás eliminado inmediatamente junto con este universo si lo haces... Eso incluye también a ti, zorro" — dijo, dirigiendo una mirada amenazante a Kurama.


Kurama y Edgar asintieron apresuradamente, las palabras que dijo Dios los aterrorizo por completo 


“En cinco minutos el tiempo volverá a la normalidad en todo este universo… buena suerte… la necesitaras" — dijo Dios antes de cruzar el portal


El portal desapareció una vez que Dios lo cruzó, dejando a Edgar mirando el lugar por unos instantes antes de dirigir su atención hacia Kurama. 


El enorme zorro lo observaba fijamente, como si estuviera analizándolo detenidamente. 


Edgar notó cierta incomodidad y miedo en Kurama, por lo que decidió iniciar la conversación.


"¿Cómo puedo mostrarte mis recuerdos? Será más fácil y rápido que tener una conversación..." — le propuso, esperando que Kurama estuviera dispuesto a participar.


Kurama entrecerró los ojos con evidente sospecha, pareciendo dudar si debería responder o no. 


Después de unos segundos de silencio, finalmente habló.


"Toca mi cabeza e imagina lo que me quieres mostrar" — dijo Kurama, dando su consentimiento.


Edgar asintió y se acercó a Kurama, el zorro bajó la cabeza, permitiéndole tocarlo. 


Sin perder tiempo, Edgar comenzó a mostrarle todos sus recuerdos: su vida, lo que había visto del anime de Naruto y su encuentro con Dios. 


La transmisión de recuerdos no llevó más que unos segundos.


Kurama abrió bruscamente los ojos y miró a Edgar con cierta incredulidad, después de un minuto de silencio, finalmente habló.


"Todo esto es tan... irreal" — expresó Kurama, todavía procesando toda la información que había recibido.


Edgar asintió en respuesta, comprendiendo el sentimiento de Kurama.


Todo era una locura para Edgar.


"Eh?..."


Edgar miró confundido a Kurama que extendía su puño frente a él.


"Cooperaré contigo... no quiero volver a sentir esa desagradable sensación que es la muerte" — dijo Kurama.


Edgar sonrió y lo imitó, sus puños se chocaron, y una agradable sensación recorrió todo su cuerpo, haciéndole sonreír. 


Sintió cómo sus chakras se fusionaban en uno solo, armonizando de manera perfecta. Después de unos segundos, separaron sus puños y volvieron a su expresión seria.


Edgar… no, Naruto no contaba con protección divina, así que si querían sobrevivir en ese mundo tenían que ser fuertes 


"¿Cuánto de tu Chakra puedo usar en este momento?" — preguntó Naruto mientras salía de la celda y se paraba frente al sello.


"Puedes usar una cola como máximo... Si quitas el sello, podrás usar hasta tres colas, dependiendo de tu fuerza de voluntad" — respondió Kurama.


Naruto asintió mientras deseaba acercarse al sello de papel que estaba en la cerradura de la celda. 


Su cuerpo comenzó a flotar hasta quedar frente al sello, respiró hondo antes de dirigir su mano al sello y comenzó a retirarlo lentamente.


"¿No apareció?" — se preguntó al ver que no había ocurrido nada al quitar el sello. 


Kurama pareció leer sus pensamientos, ya que dijo 


"El cuarto solo aparecerá si utilizas la octava cola".


Naruto murmuró un entendimiento y dejó de flotar, ca