Money

Summary

Dos chicos, un choque y una vida.

Status
Ongoing
Chapters
6
Rating
n/a
Age Rating
18+

#1

Me vi en el espejo, emocionada por la fiesta que se avecina. Reviso mi armario en busca del atuendo perfecto, deslizando mis manos entre vestidos y pantalones. Finalmente, elijo un conjunto que resalte mi estilo. Al vestirme, selecciono cuidadosamente accesorios que complementen mi elección: un collar elegante, pendientes delicados y un bolso que completa mi look.


Frente al espejo, me sumerjo en el arte del maquillaje. Resalto mis ojos con sombras marrones, brillo en los lagrimales  y delineador preciso, dando un toque de color a mis labios. Mi cabello recibe atención especial, ya sea con un peinado suelto en ondas seductoras. Una última mirada al espejo, lista para la fiesta, con una fragancia sexy que añade un toque final antes de salir con confianza a la cocina, para agarrar las llaves del auto de mi hermano.


Bajo a donde el y lo miró.


- Matt. -Dije tratando de sonar amable, necesitaba su auto y ayer justamente habíamos discutido por una bolsa de papas.

Volteó a mirarme y escaneó mi cuerpo con su mirada, controlador.


- ¿A dónde vas? - Preguntó serio dándose la vuelta de nuevo hacia su teléfono.


- Voy a una fiesta con Sam, necesito tu auto. ¿Me lo prestas? - Dije acercándome a el y agarrándole los hombros para sacudirlo. - Por favorrr - alargue la palabra.

Suspiró y dejó que su teléfono cayera en su abdomen. Volteó a mirarme y dijo:


- No. - Seriamente y volvió a agarrar su teléfono. Lo sacudí más fuerte.


- ¡Matt! En serio lo necesito, ya voy tarde. - Dije, Sam era mi mejor amiga y ya me estaba esperando desde las 20:00pm, y ya eran las 23:00pm.


- No.


- ¡MATT!


- No. - Dijo serio sin mirarme


- MATTTT - Alargue la palabra y intensifiqué mi movimiento mientras lo sacudía cada vez más fuerte


- No, tonta.


- Matt, por favorrr - Dije fingiendo sollozar mientras el se reía de mi.



Al no obtener respuesta le tiré del pelo y lo eché del sofá, cayó de espalda y jadeó, me reí.


- ¡Ya! - Dijo con un tono cansado. - Pero..- ya sabía que me pediría algo a cambio de lo que haría por mi ahora, idiota.


- ¿Pero? - Dije soltando sus hombros y cruzándome de brazos mirándolo mal.


- Me lavas los 3 zapatos que usaré mañana. - Dijo con una sonrisa burlona, sus pies olían horrible y aún así quería que le lavara los zapatos, asco.

Puse los ojos en blanco y asentí, el se rió y sacó las llaves de su auto y me las dio para después decir:


- Cuida mucho a mi bebé, si le pasa algo te mato. - Dijo volteando a ver su teléfono de nuevo. Amaba más a su auto que a cualquier cosa. - Claro. -Dije riendo y el volteó los ojos.


Corrí emocionada hacía el garaje y entré al auto. Estaba limpio, como siempre. Le había cambiado los asientos y el aroma a hombre casi me mata de asfixia.

Bajé las ventanillas y me subí, lo prendí y salí del garaje hacía la fiesta que quedaba a como 20 minutos de mi casa.


Mientras me dirijo hacia la fiesta en el auto negro, la ciudad nocturna parpadea con luces brillantes. La carretera se desliza bajo las ruedas, y el murmullo del motor se mezcla con la música "Heartbeat - Chilsdish Gambino"  suena fuertemente en la radio. El vestido elegante pero a la vez sexy que elegí para la ocasión se siente cómodo mientras conduzco, y el reflejo de las luces de la ciudad destaca los detalles de mi maquillaje.


Las luces de la ciudad dan un toque mágico a la noche, y el interior del auto se llena de anticipación. La música y el ambiente del automóvil crean una burbuja de emoción mientras me acerco al lugar de la fiesta. La carretera iluminada por farolas revela destellos fugaces de mi entorno, añadiendo un toque de misterio al viaje.


Con cada curva, siento la emoción crecer. El auto negro se desliza en las calles, rechinan fuertemente. Miradas de las personas que estaban por las calles se centran en el auto de Matt, era bastante costoso, seguramente pensaban que era mío.


Frené de golpe al ver un gato cruzar repentinamente la carretera. Mis manos se apretaron con fuerza al volante, y el sonido agudo de los neumáticos contra el pavimento llenó el aire. El pequeño felino logró cruzar a salvo, pero la abrupta detención había tomado por sorpresa al auto detrás de mí.


En un instante, sentí el impacto desde atrás. El choque resonó a través del vehículo, y mi cuerpo se balanceó hacia adelante por la fuerza. El estruendo metálico se mezcló con el chirrido de los frenos. Mi corazón latía con fuerza mientras evaluaba la situación, me quedé mirando a la nada y luego reaccioné, bajé del auto rápidamente y preocupada. Rezaba miles de veces para que no le haya pasado nada al auto de Matt, me mataría si fuera así.


Corrí hacia atrás del auto mientras las luces del otro auto que había chocado por detrás se apagaban. Dirigí mi mirada al auto de Matt y la preocupación se fue, no le había pasado nada.

Volteé mi mirada al auto auto con vidrios blindados y dirigí mis ojos hacia la parte de enfrente del auto, exactamente estaba hecho mierda, los faros rotos y el capó arrugado por el impacto de su auto contra el mío.


El estruendo del choque aún resonaba en mi cabeza cuando vi que el chico, vestido con ropa holgada y con un aire de egocentrismo, se bajó rápidamente de su auto. Su expresión molesta se reflejaba en sus gestos, y sus ojos se posaron en mí con una mezcla de frustración y arrogancia. Se acercó tanto a mi solo quedando a centímetros, acorralandome contra mi auto. Retrocedí.


- ¿Por qué carajos frenaste de golpe? ¡Mira lo que hiciste! - La voz del chico sonaba molesta, pero como yo era una terca pensé que también fue su culpa por no mirar y venir tan rápido.


- Estaba pasando un gato, no iba a atropellarlo. - Dije empujándolo hacía atrás, el retrocedió y su mirada me escaneó completamente, traía rastas, y algo brillaba en su labio, la oscuridad no me dejaba ver su rostro completo.


El chico, aún con la mirada penetrante, frunció el ceño antes de soltar una risa sarcástica.


- Un gato, ¿En serio? - dijo con desdén.

- Podrías haber causado un accidente real, y tu prioridad era un gato.


Su tono de voz denotaba incredulidad, como si considerara mi explicación absurda.


Mientras me enfrentaba a su juicio, noté que la tensión seguía aumentando. La luz de la calle apenas revelaba sus rasgos, pero pude captar su actitud arrogante. Decidida a mantener mi postura egocéntrica, le devolví la mirada con determinación.


- Es una vida de todas formas, incluso si eso es un pequeño gato. - Repliqué, sin ceder ante su actitud condescendiente.


El chico, aparentemente molesto por mi respuesta, cruzó los brazos sobre el pecho y suspiró con exasperación.


-Deberías prestar más atención la próxima vez. No todos están dispuestos a frenar por tonterías. - dijo, y se alejó yendo hacia su auto, que todavía permanecía encendido.


Me quedé mirándolo mientras acariciaba su auto, me recordaba a alguien.

Volvió su mirada a mi y dijo con un tono de frustración.


- Debes pagar el daño. - Mientras me miraba directamente a los ojos, las luces de los locales cerrados y la luna cada vez se hacían más fuertes, dejando ver su rostro. Era realmente lindo.


Sin saber que hacer corrí hacia mi auto y lo encendí, apreté fuertemente el acelerador.


Me esfumé del lugar dejando al chico ahí. Yo solo agradecía que al auto de Matt no le había pasado absolutamente nada, quizás no vuelva a ver al chico así que no tendría por qué preocuparme.

Mis pensamientos fueron interrumpidos

por la música que estaba por sonar en la radio. "Empire State of Mind- JAY-Z , Alicia Keys" Amaba esa canción.


Mis pensamientos sobre el choque desaparecieron y seguí a mi destino. Conduzco hacia la fiesta con las luces de la ciudad extendiéndose ante mí. Las pantallas gigantes con diferente tipos de anuncios por las calles de New York.

El viento jugaba con mi cabello mientras la emoción burbujea en mi interior. El ritmo de la música en la radio se mezcla con la anticipación, y cada semáforo se convierte en una paleta de colores destellantes en mi camino hacia la noche que me espera.









Luego de unos cuantos minutos llegué a la fiesta, estacioné el auto y sin bajarme agarré mi teléfono y busqué el número de mi mejor amiga, Sam.

Llamé a su teléfono e esperé a que atendiera. Finalmente atendió y comencé a hablar.


- Hey. - Dije con un tono de emoción. Al segundo Sam respondió.


- ¡BONITAA! - Gritó, alejé el celular de mi oído y reí un poco mientras mis manos buscaban mi bolso.


- Hola Sam. ¿Estás ahí dentro? Ya llegué. -Dije mientras agarraba mi bolso y apagaba el auto.


- Si, estoy en el baño. - Dijo mientras se escuchaba la música desde el otro lado.


- Voy enseguida, espérame. - Corté la llamada y dejé el celular dentro de la bolsa. Me arreglé el pelo y retoqué el maquillaje. Bajé del auto y cerré la puerta.


La atención de mis ojos se fue hacia un lado, veía llegar a un auto negro hacía el estacionamiento a toda velocidad, levanté la ceja confundida. Se me hacía conocido.

Vi como se estacionó a unos 2 autos de donde yo estaba parada al lado de mi auto, cuando sus luces se apagaron pude ver que la parte de enfrente estaba hecho mierda, los faros rotos y la frente arrugada. Sin poder pensar más vi como unos pantalones holgados se bajaron del auto hacia el suelo, en cuanto se cerró la puerta se dejó ver. Era el mismo chico..