Prólogo
Esta historia es una obra original escrita por Jess Karen .
Todos los personajes, situaciones y diálogos han sido creados con fines de ficción.
Queda estrictamente prohibida su copia, distribución o adaptación sin autorización expresa del autor.
Obra registrada. Todos los derechos reservados.
En las profundidades del siglo XVIII, bajo la tenue luz de una Luna gibosa menguante, se desató una tragedia que resonaría a lo largo de las eras. En los oscuros y sombríos bosques, un joven, atrapado en la vorágine de su propia pubertad, fue arrastrado por la oscuridad de sus instintos, transformándose en un ser de la noche: un licántropo cuyo pelaje negro reflejaba la sombra de su alma desgarrada.
El aire nocturno, frío y denso, envolvía al joven en una caricia gélida mientras su mente luchaba por comprender lo que estaba ocurriendo. El bosque, normalmente vibrante con los sonidos de la naturaleza, ahora guardaba un silencio casi reverente, como si los árboles mismos contuvieran la respiración en anticipación de la tragedia que se avecinaba. El olor a tierra húmeda y hojas en descomposición llenaba sus fosas nasales, mezclándose con el agrio aroma de su propio sudor, impregnado de terror.
Privado de todo control, el licántropo se convirtió en un depredador despiadado, acechando a los cazadores de la nobleza con una ferocidad sin límites. Sus ojos, inyectados de un rojo incandescente, observaban con odio inhumano, mientras sus garras cortaban el aire, ávidas de sangre. Lo que comenzó como una caza pronto se transformo en una danza mortal, marcada por el eco de balas de plata que rasgaban el aire y el carmesí de la sangre derramada en la tierra.
Con la llegada del amanecer, los primeros rayos de sol penetraron a través de las ramas, iluminando la escena del horror de la noche anterior. El cuerpo del licántropo, ahora regresado a su forma humana, yacía inerte, con los músculos rígidos y el rostro congelado en una expresión de dolor y confusión. Su piel, pálida y fría, contrastaba con el suelo oscuro, manchado de sangre. Sin embargo, bajo la luz de la Luna, las sombras aún susurraban secretos más oscuros, avivando las llamas de la venganza en los corazones de aquellos que habían perdido a sus seres queridos.
Así, en una noche marcada por la venganza y la sed de sangre, los clanes enfrentados se lanzaron a una guerra sin cuartel. Líderes y alfas se alzaron en un conflicto ancestral, donde la línea entre la humanidad y la bestia se desdibujaba en la oscuridad, y la verdadera amenaza acechaba en las sombras, esperando su momento para emerger. El bosque, que una vez fue testigo silencioso de la tragedia, ahora se preparaba para ser el escenario de una batalla épica,
Dónde el destino de muchos se decidirá bajo el manto de la noche.
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