La curiosidad mató al gato

Summary

Eijiro Kirishima se metió en un gran problema debido a su curiosidad. ¿Quién lo había mandado a mirar los mensajes de su mejor amigo? Ahora debía guardar el secreto de su imprudencia y seguir actuando normal frente a Bakugo y Midoriya, pero no entendía por qué los dos empezaron a comportarse extraño a su alrededor. ¿Se enteraron de lo que hizo?

Status
Complete
Chapters
18
Rating
n/a
Age Rating
18+

1. La curiosidad mató al gato

Esa era una buena y tranquila noche para Eijiro Kirishima, un joven estudiante de la academia Yuei, de cabello rojo, ojos del mismo color, sonrisa alegre llena de afilados dientes y piel bronceada.

Como ya se había vuelto costumbre para él, todos los viernes repasaba los temas que no habían entendido con su mejor amigo Katsuki Bakugo, un malhumorado rubio cenizo, de ojos igualmente rojos y piel blanca.

—Buenas noches Katsubro —dijo Kirishima mientras Bakugo salía de su habitación después de unas cansadas dos horas de estudio, le dolía la cabeza por los golpes, pero valía la pena, sus padres se encontraban orgullosos por sus notas últimamente.

El pelirrojo estaba sonriendo con aquella sonrisa tan característica en él mientras guardaba sus cuadernos y libros en sus respectivos lugares, entonces vio en la mesa el celular de su rubio y explosivo amigo.

—Katsubro dejo su celular. —Negó con la cabeza al decir lo obvio, si Bakugo lo hubiera escuchado de seguro se habría burlado de él.

Con un suspiro tomó el aparato con toda la intención de ir a devolverlo cuando un mensaje hizo alumbrar la pantalla, era de Izuku.

Hacer lo que hizo a continuación fue un error, una grave violación a la privacidad de su mejor amigo y una terrible falta de respeto, pero sin poder evitarlo y olvidando cualquier noción de educación, deslizó la notificación para verla completa.

Deku de mierda.

Kacchan ya te estoy enviando el vídeo.

Un momento después una nueva notificación apareció, está vez era un vídeo. Bakugo no tenía ni patrón o contraseña en su celular, solo debía deslizar hacia arriba y listo, ya tendrías acceso a todas las aplicaciones que utilizara el rubio, así que solo desbloqueo y abrió la notificación.

Un vídeo, la miniatura solo mostraba una pared, sin saber el porqué, o más bien sabiendo que hacía algo malo y que aquello le causaba cierto gusto que nunca admitiría en voz alta que sintió, tomó sus audífonos y los conectó al celular antes de darle reproducir al vídeo.

Se sorprendió con lo que vio, Izuku y Katsuki estaban teniendo sexo, los gemidos y gruñidos de ambos llenaron sus oídos, el rostro excitado de su compañero peliverde se mantenía en la cámara casi todo el tiempo y en ocasiones solo se veía la pared.

—Deku esto no se ve bien, espera un momento. —Escuchó decir a Bakugo.

Después de que la cámara se moviera ridículamente rápido dando vueltas vertiginosas que casi marearon al pelirrojo esta terminó enfocando la cama y al desnudo peliverde sentado en ella.

—Ven acomódate aquí para que se vea de frente.

Su rubio amigo se volvió a subir a la cama y por primera vez pudo verle, estaba al igual que Deku completamente desnudo, dejando ver su bien formado cuerpo.

Una vez se acomodó tomó a Izuku de la cintura poniéndolo de frente a la cámara antes de penetrarlo, su compañero solo gemía mientras el gran pene de Bakugo se introducía en su interior.

Aquella vista dejó a Eijiro sin palabras, su rostro, el cual ya estaba sonrojado, se tiño de un fuerte rojo. ¿Qué estaba viendo? Pero más importante que eso, ¿por qué lo seguía viendo?

Los gemidos de ambos volvieron a llenar sus oídos cuando Katsuki empezó a embestir a Izuku, el rostro de este le produjo una sensación extraña en la entrepierna a Kirishima, una que jamás había sentido por un hombre. Sus mejillas sonrojadas resaltaban de forma preciosa las múltiples pecas que allí se encontraban y sus ojos esmeraldas se veían más brillantes de lo normal debido a las lágrimas.

El pene, de un tamaño considerable, de Izuku rebotaba con cada embestida mientras los gemidos aumentaban en volumen. Las manos de Bakugo acariciaron el pecho y abdomen trabajando de Deku antes de atrapar su miembro y atenderlo con el mismo ritmo de sus embestidas.

Sin notarlo Kirishima se estaba masturbando, no sabía en qué momento había desabrochado su pantalón y sacado su erecto pene, solo se dio cuenta de ello cuando tuvo que retener sus gemidos apretando los labios mientras su mano recorría toda su longitud de la forma que le gustaba.

Sus amigos en la pantalla se corrieron diciendo sus nombres casi en un grito y él se corrió junto a ellos.

Su respiración estaba acelerada y sentía su viscoso semen en los dedos de su mano izquierda deslizándose entre estos, entonces vio como el peliverde se levantó de las piernas de Bakugo y terminó la grabación.

Kirishima se quedó mirando la pantalla del celular con las mejillas rojas y rostro confundido, solo hasta ese momento volvió realmente en sí, la nube de lujuria se fue disipando de a poco dejando atrás el conocimiento de lo que acababa de hacer.

—¿Qué mierda he hecho? Esto era algo privado y yo lo vi sin permiso, peor aún yo acabo de... —Un toque en la puerta lo hizo sobresaltar del susto. Rápidamente se limpió con una camiseta que tenía tirada en la cama y se acomodó la ropa. Sentía su corazón en la boca, completamente descontrolado. ¡Le iban a atrapar!

Se tomó solo un momento para intentar calmarse y evitar ser descubierto en su crimen. Salió de la aplicación y dejo el celular en la mesa donde estaba.

Solo cuando creyó que estaba lo suficientemente recuperado se atrevió a hablar, por supuesto que para ese momento la puerta estaba siendo aporreada con múltiples golpes.

—¿¡Quién es!? —preguntó con voz demasiado ronca frunciendo el ceño por eso.

La puerta se abrió de repente cuando terminó de hablar.

—Deje mi maldito celular. —Ver el rostro de su amigo casi le hace dar un paro cardíaco. ¿Por qué justo tenía que verlo tan rápido? El mundo quería dejarle en claro que había hecho mal haciendo que aquel rubio entrara en su habitación como si nada y pasará justo a su lado demasiado cerca de él provocando que un fuerte sonrojo regresará a sus mejillas—. ¿Por qué mierdas estás tan rojo?

—Un excompañero de la secundaria me mandó algo vergonzoso. —La voz de Kirishima sonaba trémula, había dicho lo primero que se le vino a la mente.

Por suerte no era algo demasiado ridículo, aun así Bakugo no se tragó esa historia, pero lo dejo pasar, ya era su hora de dormir y empezaba a tener sueño.

—No sigas viendo porno y mejor duérmete —dijo Katsuki antes de salir tirando la puerta detrás de sí.

—No era porno, era algo peor. —Kirishima no sabía cómo haría al día siguiente para ver a la cara a sus dos amigos, para ser sincero no sabía cómo tratarlos de ahora en adelante. Realmente la curiosidad mató al gato.

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